El autor de esta interesante nota se refiere a la existencia de presuntos contactos entre Chávez y grupos argentinos.
En verdad siempre los hubieron desde que, al lado del verborrágico coronel se encontraba el sociólogo Norberto Ceresole, antes de ser alejado por el propio Chávez de su entorno. Pero la nota va mas allá, plantea si Chávez es una suerte de peronismo revisitado o de licastrismo modelo años 70, cuando un grupo de oficiales y cadetes del Colegio Militar se planteaban como alternativa popular, terminando los mas lucidos de ellos en el peronismo de Perón, no en el de los montoneros.

La respuesta de la nota es múltiple y curiosamente la da alguien como el coronel Horacio Ballesteros, quién sostiene que Chávez es un disturbador del sistema y que en verdad el verdadero antisistema en la
Argentina de hoy es Elisita Carrio, fuera de forma y sin boina roja. De todos modos lo que subyace en esta nota es algo que desvela a algunos intelectuales argentinos, la búsqueda de ese unicornio o animal mitológico que sería el militar progresista. Pero las cosas son progresistas o conservadoras con respecto a algo. Peron entre 1943 y 1951 podría haber tenido algunos tintes chavistas pero poco tenía de caudillo latinoamericano y pensaba al país como un elemento de corrientes históricas determinadas. A veces funcionaron y otras no, la apuesta por la guerra mundial por Corea fue una entelequia. Las apuestas por las banderas sociales que dejaron a los comunistas en taparrabos
ideológico, fueron mucho mas concretas y el desafío de una potencia agroexportadora modernizada de los 70 se estrelló con la
"juventud maravillosa" que miraba con nostalgia a Torrijos, un precursor -exactamente- de Chávez.

Si hubo un Chávez en la Argentina su momento histórico fue soberbiamente cumplido. Pero la polémica sigue abierta e interesa esencialmente a dos sectores, a la izquierda argentina y a los lectores de la versión en español de Le Monde Diplomatique.  Pero veamos la nota.

Los contactos de Chávez en la Argentina.

La Revolución Bolivariana prende en algunos partidos de izquierda. Vertientes doctrinarias del PJ tienen semejanzas con el chavismo.Buenos Aires (ABA).-

 


Todos hablan de Hugo Chávez en la Argentina, pero muy pocos intelectuales, políticos o economistas conocen el fenómeno venezolano con profundidad. La crisis política en esa Nación caribeña provocada por el intento de golpe de Estado volvió a instalar las similitudes en relación con la debilidad institucional en nuestro país.
¿Existe una salida argentina a lo Chávez? ¿Cuáles son los reales alcances de exportación de la revolución chavista? ¿Tiene seguidores o contactos aquí?
Días atrás, la Cancillería argentina rechazó el placet del embajador venezolano designado, el sociólogo Elías Jaua, porque lo vinculó con sectores carapintadas y de izquierda. Lo acusó de querer venir a "vender" el modelo venezolano.
A raíz de ese cruce diplomático, "Río Negro" reconstruyó los contactos reales de los chavistas por estas latitudes.
En principio, varios cuadros participaron a fin del año pasado de un congreso en La Plata con grupos bolivarianos y sanmartinianos. No habría sido la única vez que vinieron.
Del relevamiento que hizo este diario surge que sólo en la agrupación nacionalista de izquierda Patria Libre y en cierto sector rupturista del Partido Comunista de Athos Fava hay un claro alineamiento a los preceptos de la Revolución Bolivariana.
También existen interés y contactos políticos con el ala izquierda de la CTA y la agrupación de ex militares Cemida.
El encargado de relaciones internacionales de la CTA, Eduardo Menajosky, aclaró que "las relaciones son tibias y que hubo un intento fallido de crear una central obrera bolivariana".
Las fuentes consultadas definieron estos congresos como "charlas abiertas en las cuales todo el mundo podía ir", y al respecto de la preocupación del gobierno expresaron que les suena a "persecución política".
Es confuso o al menos muy marginal la supuesta ligazón con sectores carapintadas. El líder Mohamed Alí Seineldín siempre fue ambiguo en reportajes que le hicieron desde la cárcel sobre la figura de Chávez.
Participantes de los encuentros con referentes chavistas reconocieron sólo una asistencia aislada de algunos civiles simpatizantes del ex teniente coronel.
Un dirigente de Patria Libre, Isaac Runi, detalló que en su momento el gobierno de Chávez siguió con interés la participación política del cura Luis Farinello " y que inclusive llegó a haber un intento de encuentro entre ambos. "De ahí a deducir que existe un plan de exportación de la revolución
chavista es un absurdo", destacó.

¿Peronismo a la venezolana?
El nombre del partido de Chávez es Quinta República. La definición que aglutina a los seguidores de Chávez tiene toda una historia y un significado. Plantean que llegaron para reemplazar un viejo régimen
político, con los que entonces eran los dos partidos mayoritarios: Acción Democrática (centro izquierda) y Copei (demócrata-cristiano ).
Ambos partidos monopolizaron, bajo la pantalla de una supuesta alternancia, el poder en Venezuela en los últimos cuarenta años.
El analista internacional Gabriel Puricelli definió al movimiento chavista como "nacionalista, revolucionario y antiimperialista", algo muy cercano según su interpretación al origen del peronismo.
Chávez aprovechó el cansancio moral de la gente y realizó un proceso político refundacional.
Los representantes del viejo régimen junto con dueños de medios de comunicación son sus más feroces opositores.
"Mas allá del cuco que se quiso construir de Chávez, por cierto con la ayuda de él mismo, lo cierto es que no es un expropiador ni un dictador clásico", señaló Puricelli.
Intentó un golpe de estado en el " 92 y fracasó y llegó al poder por métodos democráticos.
Las vertientes históricas y doctrinarias del peronismo tienen semejanzas con el chavismo, aunque en este último existen influencias marxistas.
Estas relaciones con la izquierda se lo aportan una serie de intelectuales que participaron de la política insurreccional de la década del 60.
El ex Coronel Horacio Ballester del CEMIDA definió al movimiento chavista como "una democracia participativa similar a la del 17 de octubre del 45".
Las Fuerzas Armadas venezolanas no tuvieron participación activa política desde el 58 hasta que llega Chávez. Sin embargo, un sector militar participó de negociados con la vieja corporación política .
A diferencia de Perón que se transformó en líder mostrando una capacidad de gestión desde la Secretaría de Trabajo , Chávez se hizo conocido por el intento fallido de Golpe en el 92 y al ser excluido del Ejército se hizo popular con una campaña antisistema.
Algunos de los grupos de izquierda venezolanos se van alejando de Chávez, básicamente porque quedan afuera de los cargos de poder. Chávez reemplazó a estos dirigentes por cuadros propios de la "Quinta República"
"Tiene una gran capacidad de organización desde los sectores más desarticulados en lo social. Los excluidos en Venezuela alcanzan el 80 % de la población. Ellos son los que restituyeron, movilizandose, a su líder, apuntó Puricelli.
-¿Algo así como los piqueteros argentinos?, preguntó "Río Negro".
"Son pobres estructurales, los que aquí serían la base electoral del peronismo que están por fuera de la organización sindical y política, y que se vinculan con el Estado por el clientelismo".
"Chávez llega a ellos mediante planes sociales e involucra a las Fuerzas Armadas en esas tareas", aclaró el ex coronel Ballester.
Existe una cercanía con lo que el duhaldismo generó a partir de las "manzaneras". La diferencia sustancial es que los marginados venezolanos tienen un dinamismo y conciencia política elevada.
Sobe la exportación de la revolución Bolivariana Puricelli es tajante: "Definitivamente, no. No estuvo en sus planes en el momento de mayor fortaleza. Ahora, con la crisis institucional, esto sería imposible. Debe concentrarse en su falta de política económica. En estos momentos está atajando penales".
¿Existe un plan nacional a lo Chávez?
Hace unas semanas se volvió a agitar en círculos cercanos al presidente Eduardo Duhalde la supuesta existencia de un "Plan C "o salida a lo Chávez, es decir tomar distancia de Estados Unidos al no conseguir el salvataje financiero del FMI.
Para Gabriel Puricelli "la combinación de un militar en Argentina con algunas ideas progresistas es prácticamente imposible. Sí podría haber un líder antisistema. Esa función hoy la ocupa Elisa Carrió".

Horacio Caride


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