INTERROGANDO al minotauro.

CONSULTORA ESTR@TEGICA

Ricardo Auer


PANORAMA ACTUAL

Nº 79 – 25/05/2002


  1. Argentina reproduce en gran escala un inmenso LABERINTO, del cual, pareciera no poder salir, por no encontrar un Teseo que mate al Minotauro, ni al hilo de Ariadna que conduzca hacia un proyecto consistente. Lamentablemente los problemas se han ido acumulando, en la medida de continuados fracasos de la "dirigencia tradicional". Por eso, parafraseando a Marechal, creemos que sólo se podrá salir del laberinto por arriba; es decir, adoptando finalmente una estrategia nacional, con otra dirigencia, ya que la actual es parte del problema y no sustento para su solución.
  2. En estos últimos tiempos se han intensificado varias campañas mediáticas, con fines coincidentes entre ellas. La primera hace recaer "la culpa" de los actuales problemas en la devaluación, como concepto abstracto, no científico, sin agregar el modo en que fue (horriblemente) conducida por el equipo Duhalde–Remes. Frente a ella habrá que recordar las causas por las cuales Cavallo cierra los bancos mediante el corralito: la gente seguía sacando dólares billetes del sistema financiero, porque ya no creía que el dólar costase 1 peso, sino, obviamente, mas. Ese día se acabó finalmente la convertibilidad del 1:1 y quedó, finalmente, expresada en forma pública el fracaso del "modelo" de la década de los 90. Para ese entonces, el BCRA ya había perdido, en el año 2001, unos US$ 18.000 millones de reservas. Simultáneamente, ese día comenzó el default, no oficial, de la deuda pública.
  3. La segunda campaña mediática trata de instalar la dolarización como solución final (Adolfo Hitler dixit) a los problemas económicos nacionales, con la simple argumentación, que los argentinos no creen en su moneda y no saben manejar políticas monetarias, por lo que habrá que entregárselas a terceros mas eficientes. Eso, supuestamente, resolvería el problema de la devaluación, factor de inestabilidad. Un simplismo aterrador. Pensemos en nuestra producción primaria de granos, con iguales costos en dólares que la norteamericana y sin los US$ 180.000 millones de subsidios, que reciben del Estado los productores de aquel país, en guerra con su pares de Europa. Sería el caos final de la Argentina. En realidad lo que se está impulsando es un mecanismo para que los grandes acreedores financieros recuperen, lo mejor posible, sus colocaciones, realizadas con altas tasa de retorno y con grandes riesgos, en la timba argentina. Nada mas ni nada menos.
  4. Aprovechando las indecisiones de Duhalde, producto de su falta de solidez intelectual y doctrinaria, cuya mediocridad está comenzando a opacar a DLR, se ha lanzado una tercera campaña muy intensa: la misma pretende una definición (¿?) del pueblo argentino entre un capitalismo indefinido o un socialismo aún peor explicado, para "terminar con las oscilaciones o ambivalencias actuales, que tanto daño están causando". Por supuesto le han puesto nombre y apellido a tamaño despropósito: Menem o Carrió. El juego de la introducción de falsas opciones, aprovechando el caos actual, tiene un objetivo concurrente a las campañas anteriores: asustar con mas caos para tratar de llevar, en una futura elección, a tener que optar por alguna opción "única". Se prepara así el terreno, aunque los actores finales sean aquellos u otros. De paso se entierran los valores de los movimientos históricos argentinos. Valores que siguen teniendo vigencia, pese a la claudicación de las viejas dirigencias.
  5. En realidad ninguna de estas campañas responde a las verdaderas necesidades del pueblo argentino ni está planteada en los términos en que la gente está esperando salir, por arriba, del actual laberinto. Las verdaderas opciones del debate deberían ser: Reactivación para dar empleo o continuación de la recesión. Macroeconomía nacional o Dolarización. Estrategia nacional o dependencia de políticas externas. Capitalismo desarrollado o Canibalismo económico. Integridad territorial o desmembramiento nacional. Seguridad (física) para la población o caos delictivo. Desterrar el hambre y la exclusión social de la Argentina o mantener políticas que aumentan la marginalidad y el desempleo. Equidad en la salud y en la educación o mayor miseria social. Seguridad Regional o Narcoterrorismo. Y así sucesivamente.
  6. El reduccionismo economicista está planteando la existencia de sólo dos (falsas) posiciones. La realidad es que los argentinos disponen, a futuro, de varias opciones. La falta de seriedad y de consistencia de la vieja dirigencia, quienes han rifado el capital público, privado y social de los argentinos, no puede servir de argumento para que dejemos en manos externas la conducción de la economía (y porque no, de la política interna y externa) del país. La opción racional es cambiar el grueso de la dirigencia para poder hacer alguna propuesta diferenciada, dentro del gran cauce de la economía mundial, que resguarde en manos nacionales el futuro de la Patria. En lo macroeconómico hay muchas variantes, muy alejadas de un pensamiento "único", como lo demuestran el 95% de las economías de los países del mundo. Un simple ejemplo es Canadá, modelo capitalista, dentro del ALCA, con una fuerte presencia del Estado, que garantiza empleo, buena salud y educación, con base social y gran desarrollo para su población, incluyendo, pese a su proximidad geográfica, el resguardo de su propia identidad nacional.
  7. Lo que no tiene mas lugar en la Argentina, en primer lugar, es la falta de seriedad en el cumplimiento de los compromisos contraídos, tanto con el exterior como, principalmente, con nuestra propia gente. En segundo término, todo lo arcaico o defectuoso de las viejas partidocracias, llámense como se llamen: la defensa corporativa; las oligarquías partidarias; las prebendas de los cargos; el clientelismo político. En lo económico deberemos olvidarnos del ultraproteccionismo o del aperturismo "ingenuo" y de los anacrónicos ideologismos: ultraliberales, ordenancistas, socialistas o estatistas. Tampoco habrá espacios para el oportunismo y el cortoplacismo o para los "intereses golondrinas del mundo que llegan, extraen y parten". O para la falta de un necesario planeamiento estratégico nacional, ya que si está bien que las empresas hagan planificaciones de sus inversiones, mas aún lo deben hacer los estados modernos, porque si así no lo hicieran, serían víctimas de otros planificadores externos. Una creciente "novomanía" arrasará con estas falencias del viejo modelo facilista, que servía o era útil a cada vez mas pequeñas oligarquías rentistas de un obeso aparato estatal, al que algunos pícaros quieren destruir totalmente, cuando lo que hay que hacer es fortificarlo y hacerlo eficiente. Novomanía que deseamos tenga sus raíces en lo mejor de cada sector político-doctrinario, justicialista, radical, socialista, liberal o conservador y que no copie algunos de sus defectos, que todos lo tienen.
  8. La crisis de representatividad, de la cual venimos hablando desde hace años y que no ha sido asumida por la actual dirigencia, está abriendo las puertas a la disolución nacional, manifestada en la decadencia de la autoridad, el vacío legal y la impunidad, que deja bajo control de las mafias el actual desamparo social, debido a la falta de trabajo y a una decreciente falta de solidaridad social. La dignidad pisoteada, el hambre y la falta de horizontes podrán ser temporalmente "aguantables", pero nunca tanta mentira, solo para, en nombre de doctrinas sociales o de justicia social, defender los intereses de quienes practican "calculadoras intransigencias en nombre de coherencias que no son tales", y a aquellos que "narcotizan las conciencias" con el pretexto de "justificar y demandar más sacrificios" escudándose en la repetida frase: 'No queda otra salida", como dijera el cardenal Bergoglio en su Homilía del 25 de Mayo, quien agregó: "no seguir revolcándose en el triste espectáculo de quienes ya no saben cómo mentir y contradecirse para mantener sus privilegios, su rapacidad y sus cuotas de ganancias mal habidas, mientras perdemos nuestras oportunidades históricas, y nos encerramos en un callejón sin salida".
  9. Así como Clinton ganó su reelección con la famosa frase: "es la economía, estúpido", el actual dilema, es encontrar "la frase" que resuma la solución del drama nacional. Tal vez nadie la encuentre, pero lo que se puede afirmar es que sin una buena técnica macroeconómica y un conocimiento acabado de esta disciplina, nada será posible. Tampoco puede ignorarse que la economía se asienta en la confianza y ésta en bases institucionales y contractuales; en un sistema judicial ecuánime y en una moneda nacional, que preserve razonablemente su valor. Una nación no es un mercado ni es un club de fútbol. Es un proyecto común encuadrado institucionalmente. Los argentinos necesitamos resolver, en forma simultánea, muchos temas, tal vez demasiados. La base de todo estará en su capacidad para recrear un espíritu solidario en común, sin el cual no habrá proyecto, ni Nación, ni instituciones, ni justicia, ni moneda, ni confianza, ni economía, ni hijos o nietos viviendo en nuestro suelo. Por eso tal vez convenga repetirnos: " Es la Nueva Argentina, estúpido ".

 


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PANORAMA ACTUAL

Nº 78 – 04/05/2002

  1. Tal como lamentablemente preveíamos las cosas públicas están complicándose para Duhalde. Si a principio de semana todo hacía suponer que con un cambio de Ministros y con el tratamiento en el congreso de las leyes acordadas en "los 14 puntos" el sistema gobernante se encaminaba hacia una zona algo mas tranquila, todo fue derrumbándose paso a paso. Los senadores y los diputados no estuvieron de acuerdo en las formas y los fondos de los temas a tratar y los gobernadores provinciales no quisieron apostar su pellejo para desgastarse como ministros de Duhalde. Éste se abroqueló con sus ministros y secretarios en el "corralito bonaerense" y los gobernadores en sus feudos provinciales, con el resultado de un país "afganistado", es decir, aquel donde cada jefecito trata a duras penas de controlar el espacio que hoy le toca "gobernar". Como estarán las cosas que ni los caciques sindicales (los "gordos") quisieron aportar su presencia a la jura de ministros sindicales. Moyano y De Gennaro prefirieron mostrar su disenso con la "mas combativa" huelga express (por un día).
  2. El agobio de los argentinos por la "insoportable levedad" de la llamada "dirigencia nacional", que alcanza a todos los sectores, produce esta extraña y cíclica sensación; que los problemas económicos nunca llegarán a resolverse mientras permanezcan los mismos de siempre, a cargo de la conducción del barco. Ya pareciera ser un problema tautológico: se explica a sí mismo. Porque aunque se tomara alguna medida razonable o correcta, la misma desconfianza general las neutralizaría o anularía. Esto también lo han comprendido los mismos actores, responsables de la situación. Por eso mismo no aportan ninguna solución y no apoyan una salida razonable. Están confundidos y hasta desanimados, pero no quieren largar "el queso". Confirmando lo expresado en P.A. Nº 77, la dispersión del poder en tantas manos, cada una de ellas con "tiempos políticos" diferenciados, va preparando un escenario de fin de ciclo o síndrome de lame duck y de apresurado llamado a elecciones, tal como es vox populi.
  3. Si esto fuese así, aunque nada puede hoy asegurarse muy tajantemente en la Argentina, ¿alrededor de que ideas-modelos habrá alternativas posibles?, ¿cuáles serían sus principales propuestas? Y ¿quiénes serían hoy los principales candidatos y las fuerzas que representarían o apoyarían?. Dado que los tiempos se aceleran y para tratar de que en esta oportunidad no vuelva a ganar el voto protesta, como en octubre pasado, habrá que ir pensando todo esto, para intentar, al menos, el voto propuesta.
  4. Ideas-Modelos: En lo económico habrá ofertas para todos los gustos, desde los neoliberales antiestatistas, hasta los socialistas utópicos. Estarán los que rescatarán el modelo de Menem-Cavallo-DLR y aquellos que lo criticaban desde hace muchos años. Estarán los que, desde una posición ideologista ultraliberal, postulen las reglas que pregonan los países centrales (aunque aquellos no la cumplan), algo así como los pro FMI. En el opuesto, estarán los que atacan la ideología liberal, con posiciones proteccionistas o autistas (los anti FMI). Estarán aquellos que hablarán poco de economía, porque no tienen ninguna receta para el tema y deslizarán su campaña hacia el costado ético. Estarán las propuestas que insistirán en el esfuerzo popular y otras que propondrán mayor equidad. También estarán las propuestas chantas, las populistas, las demagógicas y las que prometan lo imposible. En otros términos, será dificil tomar decisiones, tomando en consideración exclusivamente este enfoque de análisis.
  5. Principales propuestas o ejes de campaña: Si logramos separar la fraseología ideológica, y la demagogia irresponsable, tendremos otra oportunidad por este lado, ya que una clave para entender el escenario futuro es analizarlo desde este aspecto. Estarán los ordenancistas (económicos o éticos), los ideologistas, y los pragmáticos. Entre estos últimos, suelen estar los representantes de los partidos tradicionales (justicialismo y UCR), aunque seguramente habrá ofertas independientes también con esta característica. Los ejes de la campaña deberían ser el centro de gravedad de la acción del candidato y lo que se propone hacer al comienzo de su gestión o poner el mayor esfuerzo. No deja de ser interesante prestarle especial atención a las medidas concretas que proponen para cumplir la tarea y los tiempos que le demanden (porque en el largo plazo estamos todos muertos, como decía Keynes), porque alguna de ellas podrían ser recuerdos de un pasado que ya vivimos. Aunque todos los problemas son importantes (y hay un exceso en todas las áreas), no todos los problemas tiene igual categoría o afectan mayoritariamente a la población.
  6. Los candidatos: la lista es amplia, pese a las objetivas dificultades para hacerse cargo de la tarea. Se nota que el poder atrae en forma irresistible, aunque muchos de ellos no sepan después que hacer con él. Como finalmente hasta las mejores ideas fracasan por estar a cargo del "hombre equivocado", la historia y la personalidad del candidato, sacándole el cosmético con que lo recubrirán las costosas campañas mediáticas, será otro importante aspecto a considerar. Hagamos un repaso preliminar de los candidatos que están en el ruedo.
  7. Ricardo Lopez Murphy: Un liberal ordenancista, duro, apoyado por el sistema financiero, nacional e internacional. Si no llega a Presidente se lo pretendería ubicar como el Jefe de Gabinete del candidato electo. Su equipo principal es el de FIEL.
  8. Patricia Bullrich: Multi-ideológica, muy entusiasmada por su papel de "dura" contra el sindicalismo, es apoyada por el delarruísmo puro, el grupo shushi, algunos grandes empresarios y parte del cavallismo.
  9. Menem (PJ): Excesivamente pragmático, es el que siempre vuelve, porque "sabe como resolver todo". Luego de proponer a su esposa chilena como candidata a vicepresidente, se nota que está actuando como el tero: gritando en un lado, para poner el huevo en otro lugar.
  10. Carlos Reutemann (PJ): Es el candidato "oficial" del "modelo" en sus nuevas versiones, apoyado por gran parte del equipo intelectual de Menem, el CEMA, y la Fundación Mediterránea, además del proveniente del exterior (el norte), en este caso, por ser el peronista (¿lo será realmente?) mejor visto externamente. Se suele resaltar sus virtudes como administrador, aunque aún deberá demostrar tener alguna otra.
  11. José De La Sota (PJ): Si bien ha perdido fuerza últimamente, no hay que descartarlo. El estrepitoso fracaso de su aliado en Córdoba, el cavallista-menemista Kamerath, lo ha perjudicado bastante, aunque una alianza interna dentro del peronismo lo puede volver a rescatar.
  12. Carlos Ruckauf (PJ): Su "abandono de hogar" (la gobernación de la Pcia. de Buenos Aires), lo perjudicó enormemente y es probable que no se presente.
  13. Rodriguez Saá, Kirchner, Solá (PJ): Individualmente tienen poca fuerza y débiles conexiones externas, aunque pueden ser importantes en el momento de armar las fuerzas internas dentro del Justicialismo.
  14. Rozas, gobernador del Chaco y presidente de su partido (UCR): es el único radical, que al menos se anima.
  15. Elisa Carrió (ARI): Después de tantas denuncias éticas no logró consolidar una imagen de "llegar al fondo de las cosas". No se conocen demasiado sus ideas económicas. Tendrá que demostrar en la campaña que tiene algo mas que lo que ya mostró.
  16. Eduardo Conesa: Prestigioso profesor universitario, sin actividad partidaria previa. Es el menos conocido de todos. Desde 1994 critica el modelo de la convertibilidad, del cual anunció su fracaso. Pragmático, propicia medidas para lograr una inmediata reactivación económica; trabajó en Washington como funcionario del BID y es apoyado por el Encuentro de Economista Nacionales (Lascano, Curia, Marcó del Pont, Valle, Guareschi, etc). Si logra encarnar al voto protesta de octubre, pese a su escasa estructura partidaria, podría a constituirse en "la sorpresa".
  17. Luis Zamora: Pese a ser un ultra-idelogista, es capaz de analizar sus propios fracasos y sacar conclusiones válidas. Se lo considera un honesto laburante, aunque oficie de político.
  18. Si hubiese elecciones anticipadas, cada candidato en forma individual, probablemente lograría menos del 20% de los votos positivos, aparte de lo que podría significar, en esta oportunidad, el voto protesta. Se llegaría así a una resolución por medio de la segunda vuelta o ballotage. En este segundo tramo seguramente se producirán dos grandes bloques o alianzas, alrededor de los dos contendientes. Hay que ir pensando todo esto, pues podemos imaginar con cierta antelación las diversas alianzas que se podrían producir y que iremos develando en el futuro. Pero previamente a esta elección, el peronismo en bloque, intentará que las reglas de juego le sirvan para resolver su interna. Para ello propone que se utilice la llamada "ley de lemas", dentro de la cual se suman los votos de todos los candidatos de cada lema. De ese modo tendría prácticamente asegurado su triunfo, sin recambio generacional, y de hecho no habría selección popular sino elección dentro del PJ, con los mismos de siempre. De imponerse esta postura, habría que aceptarla sólo para completar el mandato presidencial hasta el 2003 y no para elegir un presidente para los próximos cuatro años, porque seguiría la falta de gobernabilidad actual.
  19. Pero lo mas importante es lo que indicamos en nuestro P.A. nº 77: ¿se votarán todos los cargos?; ¿habrá renuncias de todos los diputados, senadores, concejales, gobernadores, etc.?. No pareciera ser así. ¿Que podría hacer, o como podría gobernar, el mejor presidente electo?; ¿cómo se podría generar confianza, base indispensable de cualquier política futura, si sigue el mismo Congreso, los mismo Gobernadores, los mismos concejales, etc. ?
  20. Por eso las preguntas mas terribles podrían ser: ¿Qué sentido tiene elegir dentro de poco únicamente un nuevo presidente, si no se cambia todo el sistema político actual? Y, ¿como vamos a cambiar drásticamente la mala política y a los malos políticos, si no se cambian las reglas de juego del sistema electoral?? Y finalmente ¿ayudarán a producir los cambios necesarios del sistema electoral, aquellos, contra los cuales va dirigido el cambio??; ¿¿Que hechos terribles deberían ocurrir todavía para que podamos vislumbrar un cambio en ese sentido?. Parafraseando al Jefe de la Policía Federal, podríamos decir: "Seguimos sin reflexionar. Le pido al pueblo (a los actuales dirigentes) que lo haga (n), porque esta confusión nos está llevando a la destrucción. Acá la vida de los ciudadanos está en libertad condicional. Y hay que tener cuidado (y hacer algo) porque se nos viene la noche". (subrayado del autor).

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PANORAMA ACTUAL

Nº 77 – 27/04/2002

  1. Para analizar la actual situación y descifrar un escenario futuro basta preguntarse, y contestarse, muy pocas preguntas. Comencemos. ¿Quienes son hoy los depositarios del poder político, es decir, los que pueden tomar decisiones públicas que influyen sobre la vida de los argentinos?. Duhalde y su equipo han perdido no sólo la iniciativa política, sino también el monopolio del poder de ejecutar políticas. Todo depende ahora de la opinión de la Liga de Gobernadores (provinciales), de los líderes del Congreso (diputados y senadores) y también de la Corte Suprema de Justicia, quienes han decidido un rumbo "amigable" con el FMI, para ganar tiempo, en la espera de ayuda financiera. El "poder del estado" está entonces muy disperso, lo que es una situación anómala en un país eminentemente presidencialista y del que habitualmente se esperan todas las soluciones.
  2. ¿Cuál es el grado de credibilidad y de confianza que tiene la población en estos nuevos integrantes del "poder del estado"?. O lo que la población se pregunta: ¿estarán dispuestos a realizar cambios profundos, aunque ello signifique resignar privilegios?, ¿estarán capacitados para conducir el necesario proceso de reestructuración global?: Si hoy se midieran la imagen positiva/negativa o la credibilidad y confiabilidad tanto del Parlamento, como de la Corte Suprema y de los Gobernadores como bloque, el resultado sería catastrófico para los mismos. Pese a que, como es natural en todos los grupos humano, hay de todo en la viña del Señor, hasta los optimistas, que siempre hay, hoy serían crueles con ellos.
  3. ¿Se pueden solucionar graves problemas institucionales, políticos, económicos y sociales en el medio de un escenario de gran dispersión del poder y con una gran desconfianza pública?. La respuesta es obviamente negativa, en la medida que no ocurra un milagro. Pero el Todopoderoso últimamente pareciera querer castigar al Pueblo Argentino, sometiéndolo a duras pruebas, tanto para probar su fortaleza como sus convicciones culturales y su unidad nacional. La "unidad de concepción" de Washington, Londres, Roma, Madrid, París y Berlín nos marca un único camino: al FONDO. Extraña coincidencia y demasiada dedicación especial en apurar los tiempos, cuando lo normal sería esperar una competencia entre ellos por los espacios económicos, geopolíticos y comerciales.
  4. ¿El nuevo "poder del estado" es un cuerpo unido por coincidencias programáticas o doctrinarias?. No pareciera ser el caso. Por el contrario existe entre ellos una gran disparidad de criterios, de "recetas" o de "modelos" a ser aplicados. Pero pareciera que la principal preocupación en común, es mantenerse a flote, o al menos, que la crisis los triture lo menos posible. En este aspecto es lógico suponer que habrá una gran diversidad de opiniones sobre las respectivas auto-imágenes. Es decir estarán los que se ven sin ninguna posibilidad, a futuro, de sobrevida política y estarán aquellos (pocos) que se creerán para nada afectados por la actual crisis. Este es el punto central que provocará las diferenciaciones de "apreciación política" y su mayor o menor apoyo y compromiso con las medidas de índole económica o política que tomará la nueva conducción del gobierno. Es decir, a partir de su propia gestación, surgirán "tiempos políticos" (apresurados o retardatarios) diferenciados, plazos para "ver" resultados, y otros matices, que producirán divisiones o líneas internas, lo que podría agravar la crisis.
  5. ¿Cuándo tendremos elecciones, que cargos se van a someter a votación y con que sistema electoral? . Acá comienza el tembladeral para el nuevo "poder del estado" . Porque el posicionamiento de cada uno de ellos será, en este aspecto, también muy diferenciado y eso influenciará en todas las decisiones políticas que se vayan tomando en los próximos días. Diríamos que esta será la principal política de estado para este heterogéneo grupo de "dirigentes", aunque el debate no será demasiado público. "Estos temas deben discutirse dentro de casa y no hay que ventilarlos mucho", diría un experimentado político.
  6. Estarán aquellos a los que le convengan elecciones mas o menos rápidas, por diversos motivos: mejor imagen, posibilidad de creciente desprestigio. Otros preferirán que se elijan pocos cargos: los de Presidente y poco mas, la mitad de las Cámaras; los gobernaciones todavía no correspondería, terciará otro; las concejalías tampoco, porque poco pueden contribuir a solucionar la Gran Crisis, etc.. Es probable que las propuestas de cambios en el régimen de partidos políticos y del sistema eleccionario, pretendan ser sólo cosméticas, para que el régimen siga mas o menos cerrado a los "independientes", o a los olvidados y honestos militantes de los partidos políticos; en ambos casos, no representados por las actuales oligarquías partidocráticas. En fin, habrá nutridas "chicanas" para seguir con mas de lo mismo, enmascaradas detrás de un "endiablado juego de urgencias, .... porque la crisis no permite esperar mas". Es decir, a mas urgencias, menos cambios, o lo que es lo mismo, los mismos perros con distinto collar.
  7. Que nadie se engañe. Lo que se estaría preparando es un escenario de creciente incertidumbre económica, de profundas angustias colectivas, de probables conflictos de alta intensidad, para luego llegar a que sólo sea posible elegir, sin seleccionar alternativas políticas, entre dos o tres candidatos "posibles", que surgirían del actual escenario o esquema de poder. La real renovación de dirigentes, de ideas para pensar una Nueva Argentina, con propuestas realistas para reformular las Instituciones, la Política (con mayúsculas) y la Economía (sobre bases firmes, pero contemplando el crecimiento y el bien común), quedarán en las "ganas" de numerosos argentinos, que hace unos meses despertaron de un sueño soporífero que no les permitía ver con realismo, todo lo que les fue sucediendo a lo largo de sus vidas. Una nueva frustración es posible, bajo el argumento de las Urgencias, que, casi siempre, todo lo tapan.
  8. ¿Qué se puede o se debería hacer entonces?. Toda actitud o comentario resignado nos llevará a conceptualizar, que no es posible hacer mucho y eso hace mucho daño, porque produce indefensión. Por el contrario, todo lo que se pueda hacer es mucho, frente a tantos años, donde nada se hizo, esperando la utópica solución que vendría de "arriba". Otros prefieren "que ocurra algo pronto, porque así no se puede seguir viviendo": errado, pues "algo" no suena a solución, sino a represión. Por eso otra cosa que se puede hacer es aguantar la angustia y comenzar a organizarse, en orden. El proceso actual, de profundos cambios en todos los órdenes de la vida argentina, solo podría haber comenzado tal cual está ocurriendo, bastante caótico. Pero la observación y el análisis, suelen ayudar para la acción correcta. Hay que desconfiar del "que se vayan todos y rápido", porque no está claro quienes son "todos" (no hay que confundir los malos políticos, con la Política), ni existe aún un recambio positivo o alternativo confiable; hay que desconfiar del infantilismo provocador y violento que promueve sólo el caos, porque le hace el juego al "orden desordenado actual" y del cual queremos salir. La mejor salida debería ser "ordenada", porque el pueblo está buscando un nuevo orden mas equitativo, no mas desorden. Tampoco hay que dejarse atrapar por la coyuntura economicista, al que son tan afectos ciertos programas de la TV dirigida y otros medios de comunicación. Lo ideal sería que la economía se estabilizara para poder ocuparnos de lo realmente importante: crear una Nueva Argentina.
  9. La actual efervescencia popular debe ser organizada, para que no se esterilicen las vocaciones de cambio. El modo mas simple y sencillo: tomarse la mínima molestia de retransmitir ideas y conceptos, obviamente con los que uno esté de acuerdo, cualquiera sean ellos. Esa es la tarea mínima, para no tener que autoculparse mas adelante, por no saber, no avisar, no meterse. No se queje luego sino no se ocupa de algo ahora. Por lo demás estar atentos a todos los datos políticos y divulgarlos o elaborar propuestas de todo tipo, discutirlas, conseguir datos fidedignos, "filtrando" rumores sin fundamento, serán buenas prácticas ciudadanas para construir un país serio. Para quienes tengan vocación por lo público y quieran asumir mayores compromisos, sólo tendrán que dedicar mas horas a la tarea comunitaria, política o social.
  10. En resumen, sólo habrá cambios positivos para el ciudadano común, SI: (a) se mantiene la calma y no nos dejamos atropellar por las algunas "Urgencias", aunque éstas realmente existan; (b) hay debate amplio de ideas, poniendo sobre la mesa, sin dobles discursos, las propuestas de cada candidato o movimiento de opinión; (c) el debate no resulte exclusivamente económico y se discutan importantes temas básicos y estructurales, que han provocado la actual mega-crisis; (d) se aprovecha el tiempo para organizar "nuevas expresiones" de sectores independientes, que ofrezcan alternativas electorales, para poder así seleccionar candidatos y no optar entre "peores"; (e) las próximas expresiones de movilización popular (cacerolazos , asambleas barriales, etc) se concentran a exigir que se elijan todos los cargos públicos y que se reglamente una real y efectiva apertura del sistema político-electoral. El conjunto de esas acciones constituyen las bases para lo que podríamos llamar: PREPARAR EL CAMBIO. Cambio que dependerá de la perseverancia y visión amplia de todos los argentinos.

 


PANORAMA ACTUAL

Nº 76 – 20/04/2002

  1. Duhalde sigue sin saber que hacer, oscilando entre iniciar una alianza con CSM o volcarse hacia lo que le pide su círculo íntimo "aislacionista" sumado al UCR/Frepaso. Ofrece a De la Sota y habla con Macri (delfines de CSM), sobre la Jefatura de Gabinete, mientras negocia con Alfonsín el mantenimiento, angustioso, de Montiel en Entre Ríos, aún a costa de enemistarse con Busti, senador y caudillo justicialista entrerriano. Reuteman, consciente de la inestabilidad de todos los gobernadores, quiere "dar tiempo" a Duhalde, para que éste intente organizar algo que los salve. La Gran Confusión está llegando a la cima. La corporación partidocrática, convertida hoy en una kakocracia gobernante, parecieran cumplir el sueño de anteriores intentos políticos: crear el III Movimiento Histórico (Alfonsín) o el G.A.N. (Gran Acuerdo Nacional, de Lanusse), especie de suma cero de peronistas, radicales y algún marxista trasnochado. Lamentablemente se han olvidado de lo mas importante: la gente, el pueblo, el bien común, la Patria, los valores, la cultura propia.
  2. Decíamos en el PA Nº 75 que "la reactivación económica podrá lograrse en la medida que se resuelva el problema del corralito y de la reestructuración del sistema bancario". Como siempre, la realidad (los acontecimientos) supera a la imaginación y hoy nos toca vivir bajo un régimen de "golpismo" institucional continuado. DLR-Cavallo, según su propia y patética versión, habrían sido desplazados por un "golpe" originado en el PJ-UCR de la Pcia. de Buenos Aires. Anteriormente Rodriguez Saa había planteado algo semejante. El actual gobierno de Duhalde nos informa que, pese a sus "correctas" medidas, la culpa de todo la tiene el Poder Judicial que perforó el corralito y produjo un supuesto "golpe", que desfinanció al sistema financiero. De contra"golpe", Duhalde, en representación de los intereses de los bancos, impone un feriado bancario y cambiario por tiempo indeterminado hasta que el Congreso sancione una nueva ley que reflote al antiguo Plan Bonex; es decir, el Banco Central produce un lock-out cuasi golpista al Poder Legislativo: esta ley o el caos, es decir la disolución nacional. Como diría JM Serrat: "golpe a golpe, verso a verso". Lo peor de todo es que estas formas tan poco republicanas y tan poco democráticas, producto exclusivamente de la desesperación por mantenerse en el poder, nada solucionan; por el contrario, llevan mas rápido al abismo.
  3. Día a día nos hundimos mas en el pantano. Cada vez pataleamos mas y todo sigue peor. ¿Como puede explicarse la continua suma de errores y de horrores?. ¿Es que realmente el imperialismo del dinero o los intereses extranjeros no nos dejan hacer las cosas a los argentinos para que podamos vivir normalmente? Pareciera ser que para esta clase de "dirigentes" es mas fácil repetir: la culpa la tiene ...... y seguir con sus propios privilegios. Su mediocridad solo alcanza para esbozar las excusas del caso, en un juego de pinzas perverso, entre ellos y los muy concretos y poderosos intereses económicos y estratégicos de los poderes mundiales. El pueblo, atrapado por esa tenaza infame, culpable en todo caso de haberse abandonado al facilismo de las soluciones que vendrían de "arriba", ya percibe que lo "que supimos conseguir" es producto de haber dejado la conducción del estado a las camarillas ideologizadas (neoliberales o neomarxistas), da lo mismo, compuestas por políticos, economistas, empresarios, comunicadores y otras especies, unidas por un afán desmedido de poder, que efectivamente no representan la voluntad del pueblo, quien solo desea que la potencialidad de la Nación y la capacidad de sus habitantes, orgullosos de su identidad, se adapten, del modo más favorable posible a sus intereses reales, al proceso inevitable de la evolución mundial. No nos sirven ni los nacionalismos declamativos, tan poco nacionales; ni los populismos distribucionistas, que no mejoran en la práctica la calidad de vida de los pueblos; ni las recetas recesivas de los organismos multilaterales, que atienden otros intereses.
  4. Para no caer en lo que siempre criticamos, es decir, un análisis coyuntural de los problemas, conviene analizar las causas profundas de los problemas argentinos, que llevaron a la situación actual, trazando aquí solo breves trazos. Una de las raíces es la falta de un ethos común a todos los argentinos, porque sólo los que comparten valores, cultura y principios éticos, pueden considerarse de la misma nación, lo que implica que sus ciudadanos tengan conciencia comunitaria de su pertenencia, no pensando que "viven gobernados por ...", sino sintiendo que "ellos son el gobierno". Otra raíz hay que encontrarla en esta democracia representativa formalista, donde la soberanía popular pareciera agotarse en el voto periódico para la elección de autoridades. El poder de la soberanía popular queda entonces en suspenso y cae en manos de las camarillas ideologizadas, quienes inmediatamente dejan de hablar de los problemas de la gente, para enfrascarse en supuestas peleas entre ellos, pero que en realidad esconden el usufructo de su propio interés. Por el contrario, la inclusión de múltiples y diversos canales de participación cotidiana en la toma de decisiones, configuraría un modo de mejor funcionamiento para una democracia mas representativa, lo que en definitiva implicaría una mayor estabilidad institucional y por ende, habría mayor gobernabilidad. Lejos estamos hoy del viejo apotegma "La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el Pueblo quiere y defiende un solo interés: el del Pueblo". Por eso llegamos al punto en que casi ya no hay instituciones ni hay gobernabilidad posible.
  5. Los errores y horrores económicos que llevaron a la actual degradación nacional tienen su verdadero origen en: a) no haber salido de la convertibilidad en 1994/95, dejando flotar el dólar cuando había condiciones favorables para hacerlo; b) haber dado autorización a los bancos para recibir depósitos en dólares y para otorgar prestamos en dólares a personas físicas o jurídicas que ganaban en pesos, por el hecho fáctico que el multiplicador de los depósitos convertía a los iniciales US$ 10.000 millones reales en US$ 50.000 sin respaldos concretos, ya que en casos de problemas, como el momento actual, el Banco Central no podría intervenir como prestamista de última instancia, ya que sólo puede emitir pesos y no dólares; c) la instauración del corralito, como mecanismo de impedir la demanda de dinero por parte de la gente, ya que esta medida pulveriza cualquier sistema financiero (¿quién va a poner dinero a partir de ahora en los bancos?) y además atenta contra elementales principios constitucionales de propiedad. Esta medida, tomada por Cavallo-DLR, hay que recordar bien, se hizo para defender idelógicamente la convertibilidad del 1:1, cuando desde hace tiempo se sabía que un dólar valía mas que un peso. Aclaración: el valor del dólar no puede "decretarse" sino que es producto, en el largo plazo, de la relación entre la oferta y la demanda. Para mantener el 1:1 el estado proveyó los dólares al mercado, primero, vendiendo (en algunos casos, malvendieron) las joyas de la abuela, y luego tomando créditos (en US$) para pagar su déficit fiscal. Al no conseguir mas créditos (dólares), pero manteniendo el gasto y al no haber desarrollado una política económica para favorecer la exportación que obtuviera dichos dólares, el desequilibrio entre oferta y demanda, llevó al dólar hacia arriba, proceso que se aceleró cuando el realismo de la gente se dio cuenta antes que los propios gobernantes, enfrascados en su nube ideologizante o acostumbrados a mirar sólo su ombligo, de lo que irremediablemente iba a suceder, por una ley inexorable de la economía. Y sucedió. Digamos entonces con claridad que la devaluación no ocurrió por decisión del ministro Remes, sino por la misma realidad, que es cruel, pero verdadera.
  6. Luego comienza esta apopléjica carrera de idas y vueltas entre flotación con pesificaciones parciales, pesificaciones asimétricas, no haber tomado medidas inmediatas para disponer del respaldo de un superavit fiscal y, en su gran locura, planteando desde el mismo gobierno un CER, que induce y proclama el inicio de la hiperinflación, idea que ahora se quiere derogar. Además los cambios continuos y reflujos de las medidas, dejan al desnudo, la falta de un plan integral para cabalgar la crisis y la incapacidad para gobernar correctamente, ya que para ello se debe primero saber hacia donde se quiere llegar (el rumbo), cual es la identidad (que soy y a quien represento) y finalmente las acciones concretas. Acá se hizo todo al revés. Primero las acciones, luego se navega al garete sin rumbo y finalmente se dan cuenta que no saben ni quienes son ni a quienes representan, por lo que finalmente, la culpa es ... de los otros (el FMI, ... , dentro de poco hasta le vamos a echar la culpa a George Washington y a Bin Laden).
  7. Muchas y otras medidas se podrían haber tomado para evitar esta alza desmedida del dólar, producto mas de la incertidumbre generada, que de los datos económicos objetivos. Entre otras medidas y para reducir a cero el déficit fiscal se debería: a) tomar los aportes jubilatorios que hoy van a las AFJP, para pagar las jubilaciones que representan el 40 % del presupuesto nacional y están desfinanciadas por la incorrecta implementación de las jubilaciones "privadas" (recordemos que le pagamos a las AFJP un 30% de comisión del aporte real de cada trabajador; b) recaudar directamente por el estado los aportes patronales sin deducciones a cuenta; c) terminar con las exenciones impositivas de planes de competitividad y de promoción industrial, prebendas innecesarias y sospechosas de corrupción; d) eliminar los reintegros a las exportaciones, excepto casos específicos de alta tecnología. Estas medidas no invalidan la necesidad de redefinir y mejorar el estado. Siempre incluimos en nuestras propuestas hacer un presupuesto base cero para todas las instancias estatales, definiendo las funcionalidades y las plantillas necesarias de un nuevo estado, fuerte, pequeño, transparente y con activa participación ciudadana para lograr una democracia mas representativa y dinámica (ver mas arriba, punto 4).
  8. Tampoco es admisible que ciertos resortes claves de la economía como los combustibles y los servicios públicos queden, monopólicamente, en manos extranjeras. No estamos en contra de la inversión del capital extranjero; por el contrario, lo consideramos necesario e imprescindible, pero tampoco estamos de acuerdo en que nos manejen los centros neurálgicos en forma monopólica. En EEUU, para establecer una sana competencia, se llegó a realizar, por ley, una división de las empresas de petróleo y de comunicaciones. Los precios abusivos que durante una década hemos pagado los argentinos por nuestros servicios públicos y por el combustible, nos eximen de mayores comentarios. Pero, "pájaro que comió voló" y tal vez ahora nos quieran dejar el fardo (las cuentas pendientes) para que el estado argentino (el pueblo) se haga cargo. Hoy se comienza estatizando las deudas de los bancos, mediante el magnífico "pagadios" de transformar los US$ 40.000.- de los plazos fijos en unos US$ 28.000 en bonos a 10 años (por obra de la pesificación a 1,4), que se compensarían con una cantidad semejante de bonos estatales (primer tramo del meganje) en manos de los bancos y que estos devolverían al Banco Central. Dicho en criollo y para que se entienda bien: los cobran al contado, por adelantado y sin quita. Mejor negocio imposible. Para ello además cobraron una jugosa comisión por hacer el megacanje (ver P.A. anteriores). De este modo tan simple, los bancos, que ya retiraron y giraron al exterior sus ganancias, se sacaron de encima su carga mas pesada, la duda del estado. Ahora solo les queda cobrar a sus clientes privados, que por supuesto, han puesto sus bienes como garantía de sus créditos. Y al gran pueblo argentino, y a la reactivación económica, ............... salud ¡!!.

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