EL OTOÑO DEL PATRIARCA DE LA DIRIGENCIA
LATINOAMERICANA EN UN MUNDO GLOBALIZADO.

"América Latina en un mundo globalizado".

La necesidad de una visión prospectiva para el liderazgo político.

Dr. Miguel Angel Gutierrez*

 

Rasgos críticos de la dirigencia política latinoamericana.

La necesaria percepción del mundo actual, -complejo, incierto y altamente dinámico- es imperfecta por razones epistemológicas[1] y conceptuales. Nuestra capacidad para tomar conciencia, para "ver" y entender el mundo que nos rodea es limitada. Sólo podemos captar una imagen parcial, limitada por nuestra cultura, conocimientos e intereses y por los instrumentos sensoriales y cognitivos que empleamos para conocer y entender. No puede extrañarnos que como resultado de ello, cuanto más especializados sean los instrumentos que se aplican, más estrecha, parcial y fuera la imagen que se obtiene.

Es claro que la dirigencia social de la región: política, económica, profesional está constituida mayormente por personas con formación superior, cultas e informadas, pero quizás, por esa misma razón que no se sienten obligadas a replantearse sus conceptos básicos sobre la realidad. Su forma de percibir, entender y explicar el mundo y su propia comunidad nacional, que puede haber sido adecuada para el mundo industrial ordenado al progreso sistemático, pero no considera los cambios que resultan de la nueva sociedad de la información, por lo que fracasan en darles respuesta y también en generar credibilidad con respecto a su modo de comprender y resolver las incertidumbres fundamentales del mundo actual.

En buena parte de América Latina la decisión política fundada en criterios locales no ha sido capaz de adaptarse al juego de controles y limitaciones propias de un sistema democrático moderno, en buena parte como consecuencia del autoritarismo de los regímenes militares que no permitieron una justicia independiente, dando prioridad a los valores de la doctrina de la seguridad nacional, de tan nefasta consecuencias en la región.

Muchos de los presidentes que ocuparon el Poder Ejecutivo con el retorno de la democracia, sus familiares –sanguíneos o políticos- y funcionarios han sido victimas de esta cultura. Han sido indagados, detenidos, procesados y/o condenados o han debido exiliarse como consecuencia de su falta de conciencia de los limites jurídicos al ejercicio de su autoridad presidencial. Carlos Andrés Pérez en Venezuela, Collor de Melo en Brasil, Salinas de Gortari en México, Carlos Saúl Menem, en Argentina, Alberto Fujimori en Perú, Raúl Cubas en Paraguay, son ejemplos de ello.

Eso es prueba de que nuevos límites interiores al ejercicio autocrático del poder han ido emergiendo: un poder judicial "independiente", aunque sólo después de finalizado el período de ejercicio en el cargo del titular del ejecutivo; un periodismo menos dependiente del control y el favor estatal; menor fuerza de la pertenencia o adscripción a formaciones políticas tradicionales; y más espíritu crítico en el público, consecuencia de una mayor educación respecto a los derechos y deberes ciudadanos en la población.

Esto muestra que la falta de liderazgo moral ha sido moneda constante en América Latina, tanto como el déficit de liderazgo político. El liderazgo moral se refiere al valor de modelo o ejemplar de la dirigencia política y social. El liderazgo político se manifiesta en la vigencia o carencia de un nuevo modelo de país o de proyecto nacional como se usó decir en los setenta, capaz de generar un sentido colectivo de identidad y pertenencia a una comunidad con futuro.

La decisión política en la región sigue, por regla general, estos carriles: responde una cultura autoritaria, y sostiene una visión parroquial y obsoleta de la realidad; ignorando el impacto de la globalización sobre la región, del capitalismo financiero global[2] y del cambio social. Y lo que es más grave aún es que esta restricción aplica tanto para la urgente problemática actual como, para las estrategias a largo plazo.

Esta falta de visión a largo plazo de la viabilidad de los países, depende de la existencia de los mitos fundantes, de las ficciones inspiradoras, al decir de Morgan[3], que sirven para "hacer creer" y en consecuencia, para guiar y orientar a los pueblos a esa suerte de destino manifiesto, que vincula una realidad cultural con su futuro.

Esto hace evidente la necesidad de nuevas formas de considerar y resolver nuevos problemas y de ver con la mayor anticipación posible aquellos que aún no se han hecho presentes. Es preciso desarrollar una nueva forma de percibir el tiempo y el espacio; el entorno material y las relaciones sociales de una forma integrada y más cualitativa que la anterior. El déficit de estrategia de la dirigencia actual hace necesario una visión sugestiva del futuro común; para ello es preciso de estudios de futuro que permitan entender las relaciones estructurales de las variables y fuerzas que orientan los procesos de cambio social y los escenarios posibles, deseables o plausibles del futuro a largo plazo, para servir a la decisión política presente.

El mundo es naturaleza y trabajo, rutina y cambio, orden y caos. Pocos hechos producen cambios de magnitud en su forma y funcionamiento, y en el modo de percibir y conocer dicho mundo. Estos procesos se consideran históricos. Pero muchas veces no se toma conciencia oportuna de la naturaleza y trayectoria del cambio y se procura entenderlo y manejarlo con ideas y conceptos convencionales, insuficientes y obsoletos, con consecuencias nefastas.

Se continúa viviendo conforme guiones del pasado la nueva realidad presente. En una especie de ceguera para ver y entender las diferentes culturas del mundo global, especialmente aquellas fuertemente influidas por las técnicas. La introducción de una técnica transformadora en un contexto cultural determinado produce cambios en dicho entorno que no pueden revertirse con la supresión de la técnica en cuestión, si ello fuera posible.

Por el contrario, el reconocer los riesgos de la globalización trae implícito el riesgo de encerrarse en una visión reaccionaria, fundada en una lógica tribal, de encerrarse en un ambiente local y que este tipo de respuesta genere más pobreza y ninguna solidaridad, desatando un proceso de autodestrucción, donde el aislamiento del sistema global, hace aún más profunda la brecha entre los más ricos y los más pobres.

Esto hace de la política actual mucho más que un juego de problemas y respuestas clásicos en un limitado ambiente interno, con pocos y conocidos actores sociales. Los múltiples ambientes que hoy interactúan con los estados semejan la diferencia que existe entre una partida individual y partidas simultáneas de ajedrez donde el tiempo para conocer que pasa en el tablero, pensar, y la velocidad de respuesta se mide en relación con el tiempo disponible en todos los tableros, donde hoy cualquiera del público podría intervenir libremente. La política requiere de una visión meta política que la trascienda y sirva para desarrollar una estrategia de sobre vivencia en un mundo que cambia más rápido que nuestra capacidad de adaptación.

La conciencia del ambiente global.

La idea que nos hacemos de nuestra propia vida ha estado siempre asociada a lo inmediato, a lo local, vivimos en un entorno familiar, vecinal, laboral, pleno de relaciones personales cara a cara, usos y costumbres, símbolos y señales sociales impregnadas de una cultura en la nacemos y en la cual nos formamos.

La conciencia de que también se vive en un ambiente global, en un mundo cruzado por la información, donde la interacción se manifiesta en todas las escalas y ambientes específicos (económico, financiero, político, militar, científico, educativo, informática, etc.), con actores individuales, sociales, institucionales o corporativos es algo aún en formación. Su desarrollo está en función de la información o la impresión que el mundo nos proporcione de sí mismo y de nuestra propia estructura cultural que selecciona, aísla y organiza los datos del mundo actual.

¿Cómo es el mundo que vivimos, cuales son sus rasgos esenciales, como podemos caracterizarlo? ¿Cuáles son sus fuerzas dinámicas? ¿Qué oportunidades o riesgos nos ofrece? Pocas y clásicas preguntas, muchas y novísimas respuestas.

La globalización siendo el hecho más significativo de los tiempos que nos tocan vivir, paradòjalmente es el fenómeno más estudiado y al mismo tiempo menos conocido de todos aquellos que reclaman la atención de la sociedad. Muchos aspectos del ambiente global se han puesto de manifiesto en esos estudios, por ejemplo: la hiperconectividad global; incalculables flujos financieros globales; mercado global de bienes y servicios; nueva división internacional del trabajo; una nueva conciencia medioambiental a escala planetaria; extrema permeabilidad y fluidez de las fronteras políticas y económicas; migraciones de y a todo el mundo; formación de una sociabilidad global con una nueva identidad a distancia. También desde un abordaje ideológico se ha visto a la globalización como la versión moderna del colonialismo y el imperialismo.

Sin embargo otros aspectos importantes del nuevo mundo permanecen en la nebulosa, como: su carácter de proceso multidimensional que comprende la infraestructura tecnológica, la economía, la vida política, la organización social, la ciencia y las culturas. Su dinámica no lineal, que va de la concentración a la disgregación y viceversa y puede seguir trayectorias divergentes en lo político, lo social, cultural. O que no responde a una lógica causal, sino que sus manifestaciones son más propias de la lógica dialéctica: donde los conflictos de opuestos conduce a nuevas síntesis o desequilibrios que devienen manifestaciones del propio proceso.

Asimismo, el impacto de los cambios implica imprevistos cambios de escala: donde la innovación y sus efectos se dan tanto en lo extraordinariamente pequeño: lo nuclear, la genética, la biología o la nanotecnología como en el más cercano a lo infinito: el medio ambiente global, la astronomía o el espacio; provocando cambios y transformaciones en todos los ámbitos de la vida humana y en la propia naturaleza.

Frente a estos cambios, la institución política: el estado nacional, ha permanecido inmutable, a pesar de cosméticos cambios constitucionales, su capacidad y potencialidad de intervención ha sido continuamente minada por presiones del sistema externo. Su crisis es concurrente con la incapacidad de quienes lo representan temporalmente para ponerse simultáneamente al frente del Estado y de la sociedad civil, y convertirse en los artesanos del trabajo imaginativo que hay que emprender: actualizar la visión de la comunidad nacional, reconstruir el liderazgo dentro de la propia sociedad para fundar las estrategias y políticas que orienten nuestro propio estilo de vida en un ambiente global.

La velocidad de los cambios y las transformaciones en los múltiples ambientes donde transcurre nuestra vida hoy genera una seria dificultad de adaptación en relación con los conocimientos, hábitos y costumbres que en el individuo y las comunidades constituyen su estilo de vida. La desorientación y tensión que nos producen el vertiginoso ritmo del mundo actual sólo puede remediarse con un adecuado conocimiento de su estructura y su dinámica, la que debe actualizarse constantemente.

La determinación de la realidad.

La realidad[4], en el mundo occidental, se ha percibido como antinómica al observador individual; a partir del supuesto de la idea de lo humano como algo diferente y opuesto a la naturaleza. Por su parte la naturaleza, aparece como condenada a ser dominada por el hombre, quien comienza por determinar el mundo físico y biológico, mediante la clasificación, la cuantificación, la medición, el peso; precisando sus movimientos y velocidades; a formalizarla geométrica y geográficamente. La superficie terrestre y la vida sobre ella fueron embretadas en una percepción marcada por la relación espacio-tiempo. Ello fue posible en el largo ciclo de la ciencia moderna.

Occidente empezó a tratar el universo en términos de cuantos uniformes, cuantos concebidos como dispuestos en líneas, cuadrados, círculos y otras formas geométricas, [coordenadas, paralelos y meridianos,] pentagramas, pelotones, columnas de libro mayor, órbitas planetarias (Crosby, 1998). En la pintura la perspectiva concebía las escenas como conos visuales dotados de precisión geométrica; permitiendo la representación exacta de la realidad material en superficies planas, la extensión de este abordaje a otras disciplina culminaría con la proyección Mercator el mayor esfuerzo de representación del mundo ordenado a su dominio: un mapa plano del mundo redondo que permitiría determinar el curso de una derrota de línea curva con regla recta.

Se crea así un mundo real donde las matemáticas y el mundo material están intima y directamente relacionados, y coincidente con el afán secularizador, los números se comportan de un modo francamente neutro desde el punto de vista moral de manera de garantizar la objetividad que se pretendía caracterizaba la ciencia.

Esta tendencia a cuantificar y medir la realidad, modeló los hábitos intelectuales del occidente europeo, donde los avances científicos y tecnológicos corrían paralelos con el desarrollo de habilidades comerciales, industriales, de navegación, industriales y militares. En este contexto se hizo necesario también, secularizar el tiempo, expropiar el tiempo a la divinidad[5] (aún cuando lo eterno y lo infinito continúen siendo atributos de Dios y el tiempo de nuestra civilización se cuente desde el nacimiento de Cristo), para construir un tiempo y un espacio de dimensiones humanas, que podía ser comprendido, percibido intelectual y vivido emocionalmente como propio del individuo y su comunidad.[6]

La percepción del tiempo y el espacio en la modernidad sería resumida con elegancia por Newton[7] quién entendió por el tiempo absoluto, verdadero y matemático de por sí, y por su propia naturaleza aquel que fluye serenamente sin relación con nada externo... y por espacio absoluto aquel que por su propia naturaleza, sin relación con nada externo, permanece siempre parecido e inamovible.

En este marco el juego de lo particular y lo universal como categorías necesarias del conocimiento[8], se trasfiere a dos dimensiones tiempo y espacio, que mediante su cuantificación y medida –aún cuando no fuera esencialmente uniforme- podían ser comprendidas e incluso manipuladas por el hombre. Así el europeo concibe dos extremos polares de vinculación de tiempo y espacio: por un lado los acontecimientos infinitesimalmente pequeños, el "TiempoEspacio episódico o geopolítico", y por otro, las realidades infinitas y continuas, el "EspacioTiempo eterno" (Wallerstein, 1991).

En este péndulo entre lo episódico y lo eterno, la percepción individual o social reconoce otros ejes de articulación, las variables de estructuración tempo-espacial propuestas por Wallerstein y muy útiles para nuestro análisis son tres: TiempoEspacio Cíclico-Ideológico, EspacioTiempo Estructural y TiempoEspacio Transformativo.

El primero, cíclico-Ideológico percibe los patrones repetitivos de un sistema, que se dan en un tiempo de larga duración y en un espacio extenso. Los ciclos tienen lugar en sistemas concreto históricos y actúan como mecanismos de autorregulación de esos sistemas. Esto vale tanto para los sistemas biológicos, como para los sistemas socio- históricos. Los desequilibrios a corto plazo equivalen a las fluctuaciones de un sistema físico, en tanto el estudio de los ciclos a mediano y largo plazo en el funcionamiento de un sistema social concreto histórico muestra la anatomía del sistema, y permite apreciar su racionalidad como sistema.

El tiempoEspacio estructural es en un modelo clave para las ciencias sociales y sirve para identificar la unidad de análisis de la continuidad y del cambio social. "El TiempoEspacio estructural se refiere a lo que se puede cambiar: el sistema a corto plazo; a lo qué con seguridad cambiará: el sistema a largo plazo. Dado que el sistema no cambia realmente a corto plazo (los ritmos cíclicos) y si cambia a largo plazo (las tendencias seculares, que se alejan del equilibrio)."[9]

Finalmente el eje TiempoEspacio transformativo es el momento corto y excepcional del cambio fundamental. Es el momento de la transición de un sistema histórico a otro, de un modo de organización social a otro. Estos momentos aparecen y a menudo no son advertidos hasta que mucho después se toma conciencia del cambio en las formas de vida. Aparecen cuando un sistema histórico ha agotado los mecanismos de re-equilibrio propio, no resuelve con la eficacia de sus ritmos cíclicos, y se ha alejado mucho del equilibrio; siendo sus oscilaciones locas e impredecibles. A este tipo de fenómenos pertenece la globalización; que nos enfrenta a un desafío inédito para nuestro sistema de comprensión del mundo: ser sujetos del momento transformativo, del cambio que se vive; y poder tomar conciencia de ello, al mismo tiempo.

El mundo global es hoy un mundo en tiempo real.

La estructura espacio-tiempo es vital para comprender el impacto de la globalización. Werner Heisemberg que afirmaba la imposibilidad de determinar simultáneamente la posición y la velocidad de una partícula física; dado que si se determinaba con precisión una de ellas, el instrumento de observación utilizado hacía imposible el conocimiento de la otra y a la inversa, acabando con la ilusión que había hecho de la física la expresión "exacta" –por cuantificable y medible- de la naturaleza. Esto se reproduce en relación con el conocimiento del mundo real, la dificultad para entender simultáneamente el mundo tal cual es y su dinámica, el cambio.

El efecto de esta mediación del instrumento empleado para conocer –la mentalidad individual y su cultura- en los resultados es más evidente en el campo de los procesos sociales por la característica de reflexibilidad que dichos procesos presentan: la realidad social es fuertemente dependiente de sus operadores analistas, decisores políticos, competidores, y aún de la población; todos son influidos y afectados por esta[10] y recíprocamente influyen y modifican la misma realidad.

La confluencia del tiempo y espacio tiene propiedades estructurales que exceden la posibilidad del control humano. Estas propiedades afectan nuestra percepción de la realidad social, por las categorías que establecen las premisas fundamentales de nuestro pensamiento. Son algunas de estas categorías: interior y exterior del espacio nominalmente delimitado; pasado y futuro: el antes y después del presente; lo similar y lo diferente respecto otras formaciones sociales; todas estas cuestiones son definidas en función de los límites que construimos mentalmente.

El mundo corriente ha sido rediseñado por la revolución de las tecnologías de cálculo e información y por las cadenas de tecnologías que aquella genera, en particular en materia de comunicaciones, lo que permite integrar en tiempo real a todo el planeta, posibilitando una nueva estructura tiempo-espacio en la que se asienta la sociedad de la información.

Para Horacio Godoy la consecuencia más notable de la globalización es que el tamaño relativo del mundo (TR) se reduce, dado que es resultado de una relación entre la magnitud de un espacio (distancia, D) y el tiempo que demanda recorrerlo (velocidad, V), que se expresa de la siguiente manera: TR=D/V. En la medida en que aumenta la velocidad de la transmisión de información, la significación de la distancia se reduce, hasta llegar al cero. Cuando la velocidad lograda es la instantaneidad, equivale a tiempo real (tr). De ello se puede concluir que en el mundo globalizado el tamaño relativo del mundo (TR) es igual a tiempo real: TR=tr. Esta desaparición de las distancias marca un nuevo escenario donde es posible participar del mundo en múltiples entornos simultáneamente; con un incremento inmensurable de nuestra potencialidad, individual, social, institucional.

En los sistemas sociales el cambio supone conflictos y lucha política en función de intereses o valores en conflicto y también un debate en el plano del conocimiento para poder entender las alternativas que puedan orientar nuestra elección. Pero en ellos influye también la posibilidad de percibir futuros alternativos a las tendencias del presente. Desde el punto de vista de los sistemas físicos Prigoyine hablaría de la bifurcación donde un nuevo orden emerge del caos en el que el sistema había arribado y es también la respuesta a preguntas constantes en relación con el futuro: ¿Es el futuro consecuencia "inevitable" del pasado y del presente? ¿No forma parte de la realidad actual el tiempo, los desequilibrios y la incertidumbre?

La gobernabilidad del sistema global

La organización política de la humanidad es aùn un sueño del idealismo internacionalista, o de las utopías sociales. La estructura de poder en el sistema global no està cristalizada y por supuesto tampoco formalizada ni aùn a nivel de propuesta, tampoco parece posible identificar una clase dirigente –màs allà de las dirigencias políticas nacionales- con roles definidos en un espacio pùblico global, que tampoco està determinado.

Si todo esto permanece ausente, ¿cómo es posible hablar de gobernabilidad del sistema global? La respuesta realista sería ¿quién establece las reglas de juego fundamentales? ¿Quièn està en capacidad de darle operatividad a sus decisiones? ¿Quièn y de què manera puede disciplinar las conductas contestatarias?

En ausencia de un sistema político global, todo parece indicar que las jerarquìas se ordenan en función del sistema financiero global que si existe y de un sistema económico global en construcción, pero en ellos ¿dónde radica el poder? Ya que todo parece concluir en una red no estructurada de relaciones, donde no existe un centro donde resida el poder.

Si no es posible determinar una relación jerárquica: un hacia arriba y un hacia debajo de las relaciones; es preciso determinar cual es funcionalmente el sentido predominante de los flujos de interacciones horizontales del sistema. Y precisamente una nota central de la globalización lo constituye el sentido de los flujos centro-periferia del sistema global. Allí la característica dominante es la asimetría en la circulación de la información necesaria y en los instrumentos de decisión de los distintos nodos de la red global, (estos incluyen: la toma de decisión sobre base de información y los sistemas de influencia, inclusive la capacidad de lobby). La producción de conocimientos generales y especializados[11], los flujos financieros, los de bienes y servicios van predominantemente del centro a los confines del sistema. Pero las utilidades, la información, la concentración de capacidades y poderes, tienden a seguir una dirección que los acumula en el centro –o los centros- del sistema.

Por otra parte el sistema global no marcha a igual ritmo en todas partes. Esta diferencia en los ritmos de desarrollo y de los cambios según los países, proporciona nuevas oportunidades de ganancias vinculadas a los defasajes en los ciclos de expansión-depresión de las economías y a nuevos equilibrios y desequilibrios en otros campos: desarrollo científico y tecnológico, innovación educación, etc.

Un dato de no poca significación lo constituye la emergencia de nuevos actores globales, más allá de las organizaciones internacionales, gubernamentales o no, de las corporaciones o empresas globales (un escalón más que las internacionales), individuos (Bill Gates, George Soros o Osama Ben Landen) y grupos (incluido mafias, falsificadores, terrorismo y otras amenazas globales). También una nueva forma de vinculación de individuos, grupos y organizaciones adquiere carácter estratégico en el desarrollo de sistemas globales. Así como la organización fue el instrumento de la sociedad de la información, hoy las redes conforman el substrato de la sociedad de la información.

La globalización hace más intensa la articulación de capitales, producción y comercio de bienes, con el desarrollo científico, la innovación tecnológica y el sistema educativo. La mayor movilidad de los recursos financieros en relación con los factores clásicos de la producción, y la relación similar que se da entre el capital financiero y la inversión directa implica un nuevo factor de desequilibrio,[12] porque los mismos carecen de orientación y control para restablecer los equilibrios durante o después de una crisis.

El déficit de gobernabilidad del sistema financiero global por parte de las instituciones monetarias y financieras internacionales es por haber transferido acrìticamente los supuestos de la economía de mercado a las finanzas mundiales: como los ciclos expansión /depresión, y la noción de equilibrio automático sin intervención gubernamental. Esta debilidad del sistema se corresponde con un déficit de estrategia y políticas pública de los estados nacionales, producto del desequilibrio entre el capitalismo global y la organización política centrada aún en el estado nacional.

El mundo resultante de la sumatoria de estos proceso no es un mundo homogéneo sino uno cuyas características centrales son las fracturas y exclusiones, y aún más son estas las que generan flujos de utilidades y ventajas. Esto es por la manifiesta amoralidad del sistema resultante. El predominante capitalismo global no presenta como fundamento de su régimen la creencia en norma ética compartidas. El principio de la utilidad individual no se compadece de los requerimientos sociales, cuando su satisfacción no proporciona los márgenes adecuados. El gran ausente en la construcción de la civilización global, hasta ahora es el Bien Común Global, hará falta miles de Santo Tomás para instalar esta cuestión en la agenda de los grandes problemas contemporáneos, una nueva suma es necesaria.

Una definición onmicomprensiva y provisional de la globalización.

Conforme lo expuesto podemos acordar transitoriamente en un concepto holístico de globalización: es un conjunto de procesos complejos de carácter multimensional y dialéctico que permite relaciones intersectoriales a escala mundial a velocidad vertiginosa. Estas relaciones producen un nuevo escenario de alcance mundial con procesos, actores, problemas, fuerzas, oportunidades y riesgos globales.

Regionalización:

Las relaciones políticas han roto con el monopolio de los estados: nuevas relaciones interpersonales, grupales, comunitarias y sociales difusas y transaccionales, locales, subnacionales o subestatales, nacionales, interestatales, internacionales, globales implican la emergencia de nuevos actores que interactúan en toda la escala enunciada. Entre ellos adquieren creciente importancia las regiones. La perdida de la capacidad subordinadora de los bloques ideológico-estratégicos, ha generado un nuevo balance de poder global donde se presta más atención a la configuración regional del mundo.[13]

Si bien la primera manifestación europea fue consecuencia del enfrentamiento estratégico entre la OTAN y el Pacto de Varsovia. La conformación de una región constituye una excepción al principio del multilateralismo del comercio internacional ratificado en Bretton Woods en la posguerra, fundado en un igual trato para todos los países del sistema internacional. Hoy el fenómeno de la regionalización -esas globalizaciones pequeñas- se extiende a Europa, Sudeste asiático, Ex –Unión Soviética, América del Norte, Pacífico, América del Sur, Central y Caribe, Medio oriente, etc. Es básicamente un proceso político de construcción de regiones económicas. Si el objetivo principal es económico no puede ignorarse la importancia política de la regionalización, no sólo por prácticas de exclusión de regímenes no democráticos como la acordada por el MERCOSUR, o la resolución 1080 de la OEA para la preservación de la democracia, sino también desde perspectivas ideológicas y estratégicas, a la que responden muchas de las negociaciones entre regiones impulsada por la Unión Europea (con el área de los países francófonos, o el área iberoamericana por ejemplo.


Desde la perspectiva política, la región brinda un nuevo espacio para el funcionamiento del poder estatal[14], en la negociación interestatal o con funcionarios regionales si se ha generado alguna forma de poder político supranacional. Lo que le otorga un mayor margen de maniobra en materia de competitividad y al mismo tiempo en lo concerniente a seguridad económica internacional. El marco regional le brinda al estado nacional una nueva oportunidad de sustraer a la esfera de influencia del capitalismo financiero global un ámbito para el ejercicio de políticas económicas y financieras con un mayor grado de autonomía del que podrían ejercer cada estado individualmente.

América Latina ha vivido muchos cambios a escala regional: la transición democrática; la apertura de la economía; las privatizaciones. En ese marco el regionalismo económico aparece como continuidad de la respuesta de la teoría de la integración al deterioro de los términos del intercambio de CEPAL, adoptado a horizontes más precisos: la ALADI (Asociación Latinoamericana de Integración), la Comunidad Andina de Naciones, la Asociación de los Estados del Caribe y el Mercado Común del Sur MERCOSUR, y es también una expresión estructural de las tendencias a la cooperación y ampliación de los mercados locales, junto a las exigencias de apertura del comercio internacional y la desregulación de las economías nacionales.[15]

Situación Actual

El Continente a integrar presenta la siguiente situación actual: extrema diversidad y asimetría entre los países invitados a conformar el ALCA en relación con el territorio, población, grado de desarrollo: tamaño y dinámica del mercado[16], grado de apertura de la economía, capacidad financiera; sistema institucional y político. La posición central de los Estados Unidos en la región y en el mundo, determina un predominio de relaciones radiales jerarquizadas; junto con graves desequilibrios distributivos. Compleja estructura de relaciones intra continentales, la tendencia a la integración ha concretado cuatro Uniones aduaneras: MERCOSUR, CAN, MCCA, CARICOM; dos Acuerdos de libre comercio: NAFTA, y Grupo de los Tres; múltiples acuerdos bilaterales y acuerdos preferenciales: Cuenca del Caribe, Acuerdo Canadá – Caribe, EE.UU. –Grupo Andino; Acuerdos de alcance general: ALADI, como también múltiples Acuerdos Sectoriales y Técnicos. Consideremos el más importante y exitoso, respondió a los siguientes objetivos:

NAFTA

 

País

Objetivos

Observaciones

Estados Unidos

Comerciales,

Financieros,

Estratégicos,

Ideológicos

- Globalización de empresas "americanas" en un espacio económico unificado por normativa pan continental.

- Garantía a inversiones, acuerdos de resolución de diferendos

- Liderazgo regional. Defensa y Seguridad: seguridad ambiental, corrupción, criminalidad, narcotráfico, lavado de dinero, terrorismo, inmigración.

- Exportar valores de la sociedad "americana".

Canadá

Económicos

Político

Amplio acceso al mercado EEUU, estimulo inversiones, mejorar eficiencia y competitividad internacional Protección del uní lateralismo de USA. Nuevos patrones de competitividad fuertemente dependientes de la tecnología.

Consolidar el giro neoliberal.

México

Económicos,

Políticos

Desarrollo económico y generación de empleos, acceso al mercado de EEUU,

Acrecentar legitimidad política.

La propuesta de una asociación similar de alcance continental emerge como una alternativa a los procesos en marcha. Es iniciativa de EE.UU. pero su concreción descansa sobre bases multilaterales. Al discutirse las reglas para las negociaciones el MERCOSUR en el proceso preparatorio de las mismas logró instalar el principio del building blocks, con lo cual el ALCA no podría constituirse por simple adhesión individual de cada país al NAFTA, como propiciaba EE.UU. sino a través de la conjunción oportuna de los diversos esquemas subregionales de liberalización y de integración. Lo acordado fue que: Las negociaciones serían simultáneas en todos los temas. Las decisiones se toman por consenso. Los acuerdos deben ajustarse a las reglas de la OMC y entraran en vigencia al completarse las negociaciones en todos los grupos. El proceso de negociación se desarrolla en nueve grupos y cuatro comités

Alcance del ALCA

 

Grupos de Negociación ALCA

Países con interés prioritario

Acceso a los mercados

Argentina, Brasil, los restantes de América del Sur y Caribe

Inversiones

Estados Unidos, Canadá

Servicios

Estados Unidos, Canadá

Mercados públicos (compras gubernamentales)

Estados Unidos, Canadá

Solución de los diferendos

Estados Unidos, Canadá

Agricultura

Argentina, Brasil, los restantes de América del Sur y Caribe

Derechos de propiedad intelectual

Estados Unidos, Canadá

Subvenciones, derechos antidumping y compensatorios

Argentina, Brasil, Estados Unidos[17]

Políticas para la competencia

 

Comité Consultor sobre pequeñas economías.

 

Comité Conjunto sobre comercio electrónico.

 

Grupo de Trabajo sobre participación de la sociedad civil.

 

Comité Tripartito OEA, BID, CEPAL

 

El desarrollo de la negociación reconoce la prioridad asignada por los EE.UU. a los intereses de inversores individuales y corporativos sobre intereses sociales o estaduales y la excepción a la responsabilidad sobre resultados, lo que debería reflejarse en un sistema de solución de diferendos que permita a particulares querellar a estados nacionales ante tribunales a su elección, conforme las normas del NAFTA y el Acuerdo Multilateral de Inversiones (1995). Para trascender el análisis político o económico internacional y posicionarnos mejor en un abordaje prospectivo. Demos un salto para situarnos en un lugar más distante en el tiempo que nos permita observar cuales son los pronósticos más allá del actual rumbo de colisión actual.

ESCENARIOS ALTERNATIVOS ALCA y MERCOSUR

La conformación de una zona de libre comercio de las Américas (ALCA) y la consolidación del Mercado Común del Sur MERCOSUR, han sido vistos como alternativas concurrentes, opuestas y hasta excluyentes. Mucho ha sido escrito sobre esta cuestión, lo que tornaría imposible su revisión en el marco de este artículo, por lo que me limitaré a reseñar algunos de los pronósticos o ensayos prospectivos formulados por algunos expertos para marcar las principales alternativas que la cuestión parece ofrecer.

Autor

Alternativas

Desarrollo

Alternativas ALCA
   

Deblock, Brunelle, 2002

- Ampliación NAFTA

- Acuerdo marco con reglas del tipo OMC/ GATT

- Convenio marco superpuestos a acuerdos bilaterales, regionales o plurilaterales.

- Comprende a todas las Américas

- Extensión automática cláusula nación más favorecida. Excepción artículo XXIV GATT que admite un regionalismo protegido

Dallanegra Pedraza 2001

- Tabula rasa

- Convergencia de procesos actuales

ALCA como sistema principal y procesos actuales continúan subordinados

 

Alternativas MERCOSUR

   

Ramos y otros 1993

Escenario 1: Liberalización del Comercio Internacional y Soporte Estatal.
Escenario 2: Liberalización del Comercio Internacional con Inhibición Estatal.
Escenario 3: Bloqueo del Proceso de Liberalización y Soporte Estatal.
Escenario 4: Bloqueo del Proceso de Liberalización e Inhibición Estatal.

- Facilita incorporación tecnología, y estabilidad de precios agro alimentos. Apoyo estatal estabiliza internamente las economías, recursos financieros estimulan inversión privadas. Aumenta la productividad, reduce costos medios, disminuye precio de productos e incrementa oferta. Mayor competitividad internacional, aumenta y estabiliza renta de productores. Crecen exportaciones e importaciones. En lo interno aumenta oferta de alimentos, se estabiliza demanda y mejora nivel nutricional de la población.

- Igual efectos positivos del escenario 1 para flujo comercial. La inhibición estatal genera incertidumbre sobre el futuro, se reducen las inversiones y las limita al corto plazo. Se actúa sobre la comercialización no sobre producción, descapitalización y obsolescencia agroindustrial. Menor competitividad reduce participación de exportaciones de la región en el mercado mundial.

- Se compromete estabilidad de precios y adopción de tecnologías de punta, al mismo tiempo se reduce volumen del comercio internacional con sus secuelas. Aumento de las barreras no tarifarias. Fuerte reducción de exportaciones y de ingreso de divisas. Estado promueve exportaciones con devaluaciones cambiarias y/o subsidios de distintos tipos.

- Poco comercio internacional. Estado no activo, sólo empresas + competitivas expanden actividades. Agentes de la economía limitados a actuar en el mercado internacional bajo las reglas de dura competencia, aumenta desequilibrio entre el sector exportador más competitivo y el resto de la economía. Las empresas más dinámicas ocupan una parcela mayor en el mercado interno, las menos eficientes tienden a desaparecer por inexistencia de incentivos ajenos al mercado.

Dallanegra Pedraza 2001

MERCOSUR + CHILE

MERCOSUR + VENEZUELA

MERCOSUR + CAN

Bioceanidad

Vinculación con OPEP

Potencial integración tipo ALCSA

De Almeida, 1998

Opción más probable: profundización interna del mercado común en lo económico y comercial en el ámbito regional; 2da etapa, fortalecer los vínculos extrarregionales -prioritariamente con la Unión Europea- y, finalmente, profundizar el apoyo que el MERCOSUR, en tanto ejercicio de diplomacia geoeconómica, puede y debe buscar en el multilateralismo comercial como condición para alcanzar el éxito regional e internacional.

Dilución del MERCOSUR en el ALCA, opción consentida y deseada por los países miembros, o por un deterioro sensible de la "solidaridad en el MERCOSUR".La hipótesis de la dilución del MERCOSUR en el ALCA no puede descartarse de plano, a juzgar por las asimetrías persistentes y por una cierta búsqueda de "ventajas" unilaterales, como la tentativa paraguaya de preservar aspectos distorsivos de su actual condición de "depósito aduanero" de la producción electrónica de baja calidad asiática.

La coordinación de políticas macroeconómicas de los países miembros deberían delimitar las áreas cruciales en materia de cooperación, para la apertura recíproca de sus mercados a todos los bienes y servicios de los países miembros, incluso en lo atinente a la oferta transfronteriza de servicios y al mutuo reconocimiento de normas y regulaciones técnicas específicas

.

Se considera por ahora como hipótesis "realista" de trabajo, que el ALCA gozará de continuidad y de una conclusión exitosa, escapando a su implosión debida a fuerzas internas de Estados Unidos -sindicales y legislativas- o a su propia "dilución" en el caso de una nueva y abarcadora rueda de negociaciones comerciales multilaterales que, por efecto de la incorporación de su sustantivo esquema negociador, conduzca eventualmente a la inocuidad del ALCA

Escenarios de Futuros Regional 2025

Los escenarios presentados hasta acá son altamente dependientes de las tendencias actuales, un ejercicio de diseño de futuros posibles o normativos debiera tomar distancia de los condicionamientos del presente para desarrollar su potencialidad de transformación, por ello me propongo un horizonte lo suficientemente lejano que permita un mayor margen de creatividad entre alternativas extremas. El eje será la relación entre espacio público o la política y el espacio privado o la economía, aunque lo privado exceda ampliamente lo económico.

Para hacer más simple este ejercicio propongo reducirnos al juego estructural de sólo dos variables con alternativas excluyentes: la integración o fragmentación política y la integración o fragmentación económica. Ello nos permite establecer cuatro relaciones posibles

Integración política

económica

Integración política y fragmentación económica

Fragmentación política e integración económica

Fragmentación política y económica

Escenario 1: Integración política e económica

La región conformó un mercado extenso y diversificado con servicios de alta calidad y una dinámica de innovación permanente. Las economías nacionales se integraron interna y externamente. Los sectores nacionales articulados con éxito a la economía global, desarrollaron proveedores locales; incorporando sectores orientados al mercado interno. Este sector, por su parte, mejoró su capacidad competitiva absorbiendo buena parte de la economía informal, a través de mini proyectos de base familiar e individual.

El desarrollo económico sostenible, produjo las condiciones necesarias para garantizar la protección ambiental a las futuras generaciones.

La distribución equitativa de los beneficios del desarrollo económico fortaleció la igualdad de oportunidades para toda la comunidad, incluyendo la educación permanente.

El mundo adoptó algunas regulaciones proteccionistas para sus regiones más pobres y desfavorecidas asentadas en la cooperación internacional,

La sesión de soberanía de los estados nacionales a una autoridad política regional fortaleció en el ámbito nacional la consolidación democrática; proveyendo amplias bases para la participación social, consolidando las instituciones y los partidos políticos junto a organizaciones libres de la comunidad, lo que permitió la renovación de la clase dirigente y la circulación entre sectores académicos, y el ámbito público y privado.

La transparencia de la gestión publica, favorecida por las e-tecnologías favoreció el control social limitando la corrupción. Una amplia reforma impositiva posibilitó desarrollar la responsabilidad de todos los sectores, y financiar mejores servicios de salud, educación, vivienda, empleo y de seguridad. La transferencia de responsabilidades económicas al sector privado y a organizaciones comunitarias permitió al Estado concentrarse en la reingeniería gubernamental y el desarrollo de nuevas herramientas de gestión. El nuevo Estado hizo a la economía nacional más adecuada a las nuevas modalidades de competitividad de la economía global.

Escenario 2: Integración política y fragmentación económica

La integración política dificultosamente obtenida luego de un prolongado ciclo de crisis que azotó la región, consolidó la democracia regional y nacional proveyendo amplias bases para la participación de la sociedad civil, fortaleció las instituciones y partidos políticos junto a las organizaciones libres de la comunidad. Ello permitió la renovación de la clase dirigente y la fluida circulación entre sectores académicos, público y privado.

La corrupción fue erradicada con una estrategia a largo plazo asentada en la educación y orientada a restablecer la confianza pública, que terminó con la prisión de gobernantes corruptos y corruptores privados. Una reforma impositiva fundada en la responsabilidad individual de todos permitió presupuestos equilibrados y el financiamiento de más y mejores servicios de salud, educación, vivienda, y seguridad para todos.

La transferencia de responsabilidades económicas al sector privado y organizaciones comunitarias permitió al Estado concentrarse en la reingeniería gubernamental y en el desarrollo de nuevas herramientas de gestión. El nuevo Estado hizo la economía nacional más adecuada a las nuevas modalidades de competitividad de la economía global.

No obstante las economías nacionales de la región se fragmentaron: el sector más competitivo se incorporó a la economía global, recibiendo toda la atención de los estados los que aplicaron políticas económicas y financieras para darle la mayor protección. Un segundo sector orientado al mercado interno, continuó su raquítico desarrollo, siempre amenazado por la apertura de la economía, el dumping, y el contrabando. El sector de la economía informal, ampliado continuamente por la incorporación de un real ejercito de desocupados, desarrolló estrategias de supervivencia al margen de los servicios elementales de salud, educación e incluso de la dignidad personal.

Los factores de estabilidad fueron privilegiados sobre cualquier factor de cambio.

Escenario 3: Fragmentación política e integración económica

En la región la democracia representativa entró a partir del 2005 en una crisis final: el estado perdió efectividad para cumplir con sus funciones elementales: seguridad, salud, educación; esos servicios pasaron a ser prestados por el mercado sobre la base del lucro; creando una brecha insalvable entre pequeños grupos privilegiados y grandes sectores marginados.

La corrupción se extendió a todos los planos de la esfera pública, alcanzando la justicia; los partidos políticos se hicieron más cerrados, defendiendo exclusivamente intereses de pequeños grupos privilegiados o de grandes grupos desposeídos que no se sienten representados por estos. La pérdida de confianza en la clase política permitió toda clase de aventuras personales fundadas exclusivamente en promesas demagógicas. Este personalismo produjo políticas muy contradictorias en respuesta a una crisis social y económica permanente. La opinión pública se manipuló por grandes multimedios en función de sus intereses corporativos.

El estado perdió capacidad de generar políticas atendiendo el interés general, internamente por la presión de privilegiados grupos económicos y externamente por la acción de grandes corporaciones y grupos financieros, el Fondo Monetario Internacional y la presión de estados defendiendo inversiones de sus empresas en el país.

El déficit de visión y liderazgo del estado nación en sus relaciones regionales redujo estas a una negociación permanente en condiciones cercanas al chantaje.

No obstante las economías nacionales se integraron externamente por la absorción de las empresas nacionales más competitivas por grandes corporaciones globales luego de sucesivas devaluaciones. La economía global dominó los sectores orientados al mercado interno que mejoraron relativamente su tecnología por exigencias del mercado global. No mostraron mayor interés por absorber gran parte de la economía informal, sostenida por la solidaridad familiar, las subvenciones y la beneficencia internacional.

El desarrollo económico no respetó pautas ambientales de sostenibilidad, orientado a la obtención del mayor lucro posible a costa de actuales y futuras generaciones.

Las utilidades económicas no fueron bien distribuidas y el sistema educativo fragmentado y altamente segmentado fortaleció la desigualdad.

La completa apertura a los mercados globales produjo una suerte de integración regional sometida a la dependencia de las grandes corporaciones financieras y comerciales.

Las regiones más pobres y desfavorecidas del mundo generaron grandes procesos migratorios hacia ciudades y países

Escenario 4: Fragmentación política y económica

Los estados de la región no pudieron conformar una integración política efectiva, la defensa del interés nacional imposibilitó el cumplimiento de los compromisos tendientes a la conformación de un mercado común, reinstalando estrategias competitivas y políticas proteccionistas.

La democracia entró en una prolongada crisis, el estado nacional perdió la capacidad de desarrollar una economía nacional por el avance de las grandes corporaciones en lo externo y por las profundas fracturas sociales en lo interno.

Su efectividad para prestar servicios esenciales: seguridad, salud, educación; se vio muy reducida, esos servicios pasaron a ser prestados por operadores privados conforme reglas de mercado con el solo objetivo del lucro; sin atender ningún tipo de finalidad social. Esto generó grandes brechas entre pequeños grupos privilegiados y grandes sectores marginados. La corrupción alcanzó todas las instituciones, incluidos los partidos políticos y la justicia que se limitó a defender intereses de pequeños grupos privilegiados.

La falta de confianza en la clase política alentó toda clase de demagógicas aventuras personales. Este personalismo permitió políticas muy contradictorias frente a sucesivas crisis sociales y económicas.

El estado suplantó el interés general internamente por los de grupos económicos y externamente quedó sometido a la acción de grandes grupos económicos y financieros, corporaciones e instituciones financieras internacionales y la presión de los estados coligados a las empresas que han hecho inversiones en el país.

La economía regional se fragmentó definitivamente, algunos sectores: de la región fueron integrado primero y absorbidos después por los grandes centros económicos. Se procura revitalizar el mercado interno, al costo de una creciente obsolescencia tecnológica, constantemente amenazados por el contrabando y la corrupción. La economía informal retrocede a un estadio de subsistencia, marginándose del circuito monetario, desarrollando formas basadas en el trueque y en otras estrategias de supervivencia para suplantar los servicios elementales de salud, educación ante la ruptura del contrato social.

Escenario 5: Un escenario normativo:

La crisis que afectó a la mayoría de los países de la región al comienzo del milenio los obligó a profundas transformaciones políticas y económicas. La integración de un mercado común del sur se hizo posible luego de la constitución de una Unión política de gran alcance.

El fracaso de las negociaciones para constituir el ALCA siguió a la gran crisis financiera internacional que produjo la caída de las principales bolsas del mundo.

El desarrollo económico trabajosamente alcanzado después de una apertura irrestricta de la economía en el ámbito regional que produjo desplazamientos y una reorganización de las estructuras productivas nacionales, respetó aceptables criterios de sostenibilidad. La educación se constituyó en la estrategia central para producir los cambios necesarios para el progreso social. Los beneficios se distribuyen sobre bases equitativas.

Las políticas publicas basadas en el desarrollo de recursos humanos, articuló el interés publico con los objetivos de grandes grupos económicos de las naciones de la región para desarrollar una activa apertura cooperativa alcanzando grandes mercados alternativos, como Japón, China, e India y ocupando nuevos nichos de mercado en todo el mundo.

Los países de la región articularon ventajas competitivas de muy diferente naturaleza como conocimientos de mercados, management y capacidad de negociación, formación profesional, innovación tecnológica, recursos naturales, financiamiento y capacidad industrial para fortalecer la estrategia regional de inserción internacional.

Políticas a largo plazo brindaron el marco necesario para el desarrollo de proyectos corporativos, institucionales e individuales que dieron una extraordinaria dinámica a la región. La construcción de estrategias de tipo local, sectorial y nacional fortalecieron el bien común regional trabajosamente definido.

Conclusiones preliminares

La globalización es obra –consciente o no- de hombres, empresas e instituciones y como tal presenta riesgos y oportunidades, problemas y desafíos, pero indudablemente no es algo favorable al statu quo, por el contrario es fuente de rupturas, desequilibrios y conflictos que operan como factores externos condicionantes de los sistemas políticos.

El impacto de la globalización muestra una notable asincronía entre el desarrollo de la economía, la sociedad y la organización política a escala nacional, regional y global. En este contexto la viabilidad de la sociedad y el estado nacional no puede asegurarse todavía. Este desajuste temporal se hace más evidente en aquellas sociedades que no son parte activa del mercado global.

A la menguante capacidad del Estado –Nación para entender un espectro creciente de problemas (como los propios problemas globales que excede su ámbito territorial y poblacional de autoridad soberana); se agrega la dificultad de carecer el conocimiento, de las instituciones y las alianzas que serían necesarias para dar respuesta efectiva a aquellos.

Esta asimetría sistémica y también asincronía entre el desarrollo de una economía global y la organización política limitada a estados nacionales llevó a Soros a reclamar: "para estabilizar y regular una economía verdaderamente global es necesario algún sistema global de decisiones políticas." Este eventual sistema político global podría llegar a resolver los problemas funcionales y de seguridad de la economía global, pero no pareciera apto para dar respuesta a los problemas sociales, políticos y aún económicos de las comunidades nacionales. Para ello nuestras escasas esperanzas se depositan en el agonizante estado-nación, a pesar de todo, la instancia de mediación pública más cercana a la gente.

El más enervante de los problemas de la nueva economía global es su falta de compromiso con las necesidades elementales de la población reducidas a ser atendidas por servicios públicos organizados a escala local. Y también la substancial transformación del mercado de trabajo con su consecuencia inevitable: la desocupación estructural. Esta es otro de los problemas que deben ser resueltos por instituciones políticas locales aunque sea parte de la problemática global.

Otra diferenciación y no menor está en relación con el sistema decisional en el mercado global basado en decisiones individuales o de grupos cerrados, es más eficiente que las decisiones políticas nacionales, socialmente condicionadas.

La distribución de la riqueza resultante no se relaciona con criterios de justicia social, por el contrario resulta en una exacerbación de las diferencias entre ricos y pobres librados a las fuerzas del mercado. Finalmente un segmento muy sofisticado del mundo corporativo, actor insustituible de la economía global, funciona conforme intereses globales, no pocas veces en oposición a los nacionales. La justicia social no es contemplada por los intereses de los actores de la globalización económica, ni de las naciones y las regiones. Carente de instituciones que vean un paso más allá de los objetivos de paz y seguridad en el ámbito global el Bien Común Global es el gran ausente.

Si consideramos las decisiones de tipo económico, hoy muchas de las vinculadas con los componentes clásicos de los modelos de desarrollo económico, que no dependen exclusivamente de la decisión política nacional, como ser: inversiones; acceso a recursos naturales; plantas, equipos y tecnologías nuevas; estabilidad cambiaria y disponibilidad de créditos; normas técnicas y de calidad; información y conocimiento adecuado de los mercados globales. Sin embargo prácticamente todas las causas de inestabilidad política se perciben como netamente locales o consecuencia del juego interno de demandas sociales, intereses sectoriales y políticas públicas, con un alto componente de corrupción e ineficacia.

Por otra parte los condicionamientos de la capacidad de decisión de la dirigencia política provienen de su trayectoria y de los compromisos que la proyectaron al gobierno: los compromisos ideológicos, acuerdos y alianzas, los intereses individuales y corporativos predominantes, la relevancia de los grupos que intervienen en los conflictos vigentes, la capacidad de aceptar o resistir presiones directas y mediáticas. Frente a estos las ventajas a largo plazo para el conjunto de la comunidad, de lo que antes se denominaba proyectos y hoy se conoce como visión pierde relevancia. Ello nos enfrenta a un problema mayor.

No percibir una imagen sugestiva del futuro de la comunidad es a todas luces un problema de liderazgo. Proponer una visión a largo plazo sobre lo que debe ser la comunidad que se pretende dirigir; no es cuestión de una idea al azar, se construye sobre los valores e intereses sociales, que sirvan para definir estrategias y políticas. En este contesto la integración de la región emerge como alternativa para la supervivencia del estado frente a las exigencias de la globalización o mejor aún como la forma de incorporarse a la misma afirmando nuestra propia identidad[18].

La cuestión del liderazgo político

El liderazgo se vincula con la capacidad de desarrollar una visión sugestiva del futuro común, susceptible de generar consenso y apoyo entusiasta en toda la comunidad. Pero en nuestra región el desencanto político predomina y se extiende como epidemia. Esta insatisfacción se la vincula tanto con las personas como con las instituciones que ejercen el poder político, pero no con su forma de entender y dar respuesta a los problemas del país y el mundo.

Si la capacidad de pensar, imaginar y motivar está en la médula del liderazgo político, veamos que factores, y son muchos, dificultan su ejercicio.

Una de sus razones es la carencia de Información pertinente actualizada. No es una cuestión de acceso a la información, sino de la capacidad para advertir que información se necesita para la solución de problemas inéditos; y muchas veces esa información está en contradicción con el conocimiento adquirido aún cuando este sea producto de una vida profesional. La cultura organizacional, conocimientos individuales obsoletos, formación parcial, desconocimiento de lo que hoy es posible, o del impacto de la ciencia y la tecnología alimentan este déficit.

Otra dificultad y no menor para generar una visión apropiada radica en la dificultad de comprender la complejidad e interdependencia de los problemas. Las visiones centradas en demandas casi exclusivamente parroquiales son insuficiente para entender la interrelación de los sistemas y disciplinas que estudian el mundo actual.

A las restricciones personales para el liderazgo: desconocimiento, falta de habilidad técnica, intereses políticos o ideológicos, se agrega una tendencia Institucional que hace a las organizaciones más dependiente de los criterios y procedimientos rutinarios que de la posibilidad de anticiparse a los problemas, visualizando los cambios que pueden y deben transitarse.

Sin una nueva forma de conocer, pensar y actuar las respuestas han ser, necesariamente, de tipo reactivo: volver a lo conocido: mercados protegidos, industrias subvencionadas, control de inmigración, intento de dominar autonómicamente nuevos ciclos tecnológicos, clientelismo político, subsidios sociales, protección de empresas "nacionales" principalmente bancos y financieras.

Para completar la complejidad del cuadro que tenemos por delante señalemos que en política personas e instituciones tienden a disimular o no reconocer sus errores, y de allí la inconsistencia entre los hechos y las formas de presentarlos o enunciarlos, que es propia del discurso político.

En la dialéctica entre realidad y pensamiento del proceso de análisis político prospectivo el tiempo puede obrar como un factor de fractura, o como un puente que los conecte. Realidad y pensamiento actual pueden influir la realidad y los pensamientos futuros, pero también el pensamiento sobre el futuro –en particular aquel formalizado en modelos o escenarios futuros- puede influir sobre nuestro pensamiento presente y de hecho si lo hace se incorpora en nuestro proceso de toma de decisiones. Esta relación es particularmente válida con respecto a los actores que participan de las decisiones políticas, económica y sociales, aún cuando sus respectivas percepciones de la realidad, pensamiento y visiones de futuros sean diferentes y aún divergentes de la realidad.

Muchas son las limitaciones para la construcción de alternativas para cada estado y para la región: la carencia de fondos para atender los problemas urgentes; el desconocimiento de alternativas futuras; el planeamiento inadecuado; la falta de habilidad para procesar consensos y desacuerdos.

Pero quizá la mayor dificultad radique en que la complejidad de los procesos de cambio que implica la globalización hace necesario que en lugar de los proyectos nacionales[19] o la visión de futuro necesaria para adoptar decisiones políticas a medio y largo plazo restringida al propio país, se deba conocer y reflexionar sobre el futuro a una escala mayor regional o continental.

El MERCOSUR más allá de las graves dificultades de sus estados partes en tanto integración económica no se detendrá por acción de sus liderazgos políticos futuros en los próximos cinco o diez años. Resultado de una creación esencialmente política el MERCOSUR económico no podrá frenarse sino por una decisión del mismo carácter[20]. Por los intereses involucrados y su valor simbólico, vinculado a la idea de un pasado común bajo el dominio colonial ibérico, ninguna fuerza política nacional manifiesta o tiene la intención de oponerse.

Por consiguiente, concluyo en que los altibajos en la relación comercial, tenderán a superarse también políticamente. En este sentido cabe decir que el MERCOSUR no ha sido resultado de teóricos doctrinarios sino de líderes pragmáticos. En este marco puede confiarse en lo irreversible de este proceso, en el sentido de la flecha del tiempo de Prigoyine.

Su futuro, si lo tiene, depende de la capacidad de la dirigencia política de los estados miembros de generar visiones sugestivas de un futuro comùn querido y deseado por todos, entre mùltiples futuros alternativos posibles. Este modelo o proyecto debe convertir a la región más que en una nueva forma de relacionamiento, en una identidad común, una forma de reconocerse en América y en el Mundo. Con plena conciencia de las particularidades nacionales, pero también de los valores, intereses, cultura y negocios que se tienen o pueden desarrollar en común, en fin aquello que pueda hacernos soñar con una nueva patria, porque como afirmaba el padre Furlong "En todo caso téngase presente que la Patria puede existir sin la Nación, ya que ésta es accidental, mientras que aquella es esencial"


Bibliografía

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Ramos Eduardo, Agudelo Hugo, Gudiño Florencio, Viabilidad Y Potencialidad Del Mercosur: Una Interpretación De Escenarios De Futuro Originalmente publicado en la revista "Economistas: Colégio de Madrid", Nº 60 (Etra), Ano XII, pp.343-347, con el título "España 1993. Un Balance", publicado por la Universidad de Madrid. El presente artículo forma parte de una investigación más amplia, que será publicado en la revista Demeter, de la misma Universidad.


* El autor es graduado en Ciencias Políticas, con estudios de postgrado en Economía, Administración y Defensa, doctor en Historia, se dedica a la investigación de futuros. Es co-director de la Maestría en Inteligencia Estratégica Nacional, Universidad Nacional de La Plata – Escuela Nacional de Inteligencia y miembro del Comité de Planificación del Proyecto Millennium de la Universidad de Naciones Unidas.

[1] Más allá de la tradicional discusión de la filosofìa clásica y de todos los tiempos sobre la posibilidad del conocimiento de la realidad; siendo el observador un individuo finito y limitado en su mente individual y su instrumental solo una parte del todo; la posibilidad de comprender un mundo infinito e ilimitado no parece lógicamente posible.

[2] La más fuerte restricción al principio de soberanía política del sistema democrático proviene de la supervisión y alto grado de intervención de los organismos financieros internacionales en la formulación de la legislación, y políticas financiera, económica y aún penal de los países de la región, lo que desconoce los derechos constitucionales de la población y de los decisores políticos.

[3] Cf. Morgan Edmund, Inventing the People, Norton, New York, 1988.

[4] Uso este término en el sentido de Crosby, "como todo lo material dentro del espacio y tiempo, más esas dos dimensiones per se", pero como susceptible de ser percibida, influída y modificada por el propio conocimiento del observador o socialmente acumulado.

[5] El tiempo para el hombre del medioevo cristiano no era una extensión susceptible de ser medida cronológicamente, sino el escenario donde transcurría el drama personal y colectivo de la salvación.

[6] La idea de un colectivo determinado temporal y espacialmente, que comparte un pasado, un presente y enfrenta un futuro común, y en consecuencia comparte tradiciones y una vinculación con el espacio donde ha nacido del estado-nación no habría sido posible sin secularizar la concepción del tiempo y el espacio.

[7] Newton, Isaac, Principios matemáticos de la filosofía natural, Tecnos, Madrid, 1978

[8] Estas categorías se estructuran tanto en sistemas filosóficos o científicos que tiñen todas las culturas en todo tiempo

[9] Wallerstein Immanuel, The inventions of TimeSpace Realities: Towards an Understanding of our Historical Systems", en Unthinking Social Science, Polity Press, Cambridge, 1991.

[10] Esta característica que Soros llama reflexibidad y atribuye a los sistemas sociales en oposición a las ciencias "naturales" como la física, fue puesta de manifiesto también en este tipo de estudios, con el postulado de la complementariedad expuesto por físico Niels Bohr que dice "no es posible separar la conducta de lo objetos atómicos de la interacción de los instrumentos usados para su medición" lo que equivale a afirmar que la forma en que conocemos las partículas mínimas de la física modifica la conducta de dichas partículas... y por ello los resultados de diferentes experimentos no pueden ser incluidos en una sola imagen: debiendo ser considerados complementarios".

[11] Me he referido a ello con mayor detalle en La globalización del conocimiento, en "Exportación de Servicios Universitarios en el MERCOSUR. Una estrategia para el desarrollo", Serie Ciencia y Técnica en la UBA, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, 1999.

[12] Comparto plenamente con Soros la percepción de la asimetría entre el capitalismo financiero y la economía de producción y la tendencia al desequilibrio por las conductas seguidistas o rebaño de los inversores.

[13] Cf. Victorio Orsi, (Tiempo de Audaces, Buenos Aires, 2001)destaca el "tiempo de las regiones" y se refiere al fenómeno lento y tentativo de reagrupación de distintas naciones alrededor de estados o comunidades que parecen poder desarrollar la función de "leader" en las afirmaciones regionales y culturales. Ocupan así, desde mi opinión ese espacio que ha quedado vacío por la menguada capacidad del ejercicio de liderazgo desde el estado nación para dar repuesta a los cada vez más exigentes problemas regionales y globales.

[14] Cf. de Almeida 1998, así para Brasil la cuestión esencial referida al ALCA no se vincula, a sus aspectos comerciales o económicos, sino que se relaciona con un proyecto de poder. El proyecto ALCA constituye una "opción extrema" no sólo en relación con el MERCOSUR sino, principalmente, con la agenda geoestratégica aunque "inconsciente" del estado brasileño.

[15] Cf. Bhagati, Krishna y Panagariya, Trading Blocs. Alternative Approaches to Analyzing Preferential Agreement, MIT Press, Massachussetts, 1999

[16] El Producto Bruto Hemisférico a fines de los 90 se distribuía así: EEUU. 75,7% Canadá 5,3%, México 3,9%, con lo que el NAFTA totalizaba 84,9%, del casi 15% restante para más de 30 países Brasil representaba el 6,7% y Argentina un 2,2%, y el MERCOSUR totaliza un 10% de dicho producto.

[17] EE.UU. apoya la reducción arancelaria, en tanto su arancel de importación promedio es uno de los más bajos del continente, pero mantiene más de 250 medidas para-arancelaria y el Congreso trataba en mayo de este año nuevas subvenciones a su producción agrícola.

[18] Cf. Moneta, Carlos Juan, Integración, Política y Mercados en la era global: MERCOSUR y el ALCA, en Couffignol, op.cit.

[19] Es innegable que el futuro del MERCOSUR requiere de su institucionalización en el plano político y allí está el problema de la supranacionalidad. Hasta el presente Brasil se opone a cualquier "renuncia de soberanía" o transferencia de autoridad nacional al ámbito del MERCOSUR; supranacionalidad que si respaldan Uruguay y Paraguay, en tanto Argentina sostiene una posición intermedia que combine instituciones intergubernamentales y comunitarias.

[20] Cf. de Almeida, Op.Cit.

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