Buenos Aires (Reuters Health) - El mundo de habla hispana ahora tiene su primer ternero clonado: "Pampa", un femenino nacido en la Argentina, que coloca al país en el reducido pelotón de los diez paises con capacidad para encarar biología de clonación.
ANIMAL PLANET EN ARGENTINA

Por Matias A. Loewy


El ternero de la Jersey de 37 kilogramos fue dado a luz por la cesárea después de 278 días de gestación y una inversión mundial de $2 millones, luego de un trabajo de investigación que descuidó deliberadamente la opulencia del espacio argentino y la bovina incapacidad de sus políticos para concentrarse en los resortes de la ciencia y de la técnica, casi como si de ella dependiera la independencia y la supervivencia nacional.

Los científicos que condujeron el proyecto consideran el nacimiento de Pampa un paso en el desarrollo de vacas clonadas y genéticamente modificadas capaces de producir hormona del crecimiento humana "más asequible" (hGH) y otros medicamentos costosos, mientras paradojicamente las condiciones socio-económicas del país estan haciendo resurgir enfermedades desterradas como el mal de chagas, el dengue y, naturalmente, la tuberculosis.

Esto requiere inserción del gen humano responsable de la producción de la hormona en un embrión, posibilitando teóricamente para el animal maduro producir hGH en su leche. El nacimiento de cuatro terneros que contienen el gen se espera en septiembre, manifestó el Dr. Carlos Melo, investigador y gerente de desarrollo a Bio Sidus, la empresa que dirige la investigación, agregando: "Dentro de 4 años podemos tener un (número decente) de las vacas productoras diario varios gramos de hGH en su leche".

La HGH de la leche quizá sea 90% más barato que el hGH ahora disponible, precisó Melo. En la Argentina solo, unos 1.000 niños con enanismo toma la hormona diaria para obtener un crecimiento normal.

El nacimiento de Pampa coloca a la Argentina entre los nueve países en el mundo capaz de clonar el ganado. La técnica de clonación incluye la extracción del núcleo de una célula de óvulos bovinos y reemplazando ello con el núcleo de un fibroblasto fetal de célula-piel, anteriormente obtenido a partir del animal a ser copiado.

Para conseguir los productos farmacéuticos de la leche, los científicos deben insertar el gen humano de interés en el embrión antes de implantarlo en una vaca de madres substitutivas.

Una vaca de la Jersey adulta produce alrededor de 10 litros de leche un día, al menos 200 días en el año. Bio Sidus espera que cada única vaca clonada con el tiempo produciría 2 kilogramos de hGH crudo cada año.

Una vez hGH se recoge en la leche, los científicos tendrán que purificar y formular ello como producto medicinal. "El proceso entero quizá implique la pérdida de alrededor de 50% a un 80% de la cantidad original de la proteína" precisó Melo, aunque no se espera que el producto llegue al mercado antes del 2008.

Bio Sidus es hGH recombinante ya productor mediante la fermentación bacteriana convencional, pero la tecnología de clonación quizá permita a la empresa aumentar extraordinariamente su nivel actual de producción.

En el futuro, Bio Sidus también planifica aplicar la tecnología para producir activador del plasminógeno tisular humano (tPA), un trombolítico potente usado a tratar ataques cardíacos y accidentes cerebrovascular.

Si bién la Argentina no es un país de liliputienses, resulta bastante perturbador descubrir que sumido en la crisis económica mas importante de su historia como nación independiente, el país ha logrado marca un hito en la ciencia y tecnología de los países latinoamericanos, desmantelando, casi de cuajo, la vieja e irresuelta polémica entre los teóricos de la economía importadora y los cepalistas de la sustitución por vía del mercado interno.

Bio Sidus SA es la división biotech del grupo farmacéutico Sidus, fundado en la Argentina en 1938. La empresa elabora cinco proteínas del recombinante, como la eritropoietina y el filgrastim y exportan alrededor de 70% de su producción a casi 40 países.

Por lo tanto, no son improvisados.

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