UNA MIRADA.
Investigación
: Roberto Defelippis – Héctor Giuliano – Adrian Salbuchi -

A LA LUZ DE UN NUEVO AÑO
(seguimos cargando más problemas en nuestra mochila)

"Quien no sabe hacia dónde va,jamás hallará vientos propicios"
Dicho anónimo


Argentina a la deriva

No puede negarse que como consecuencia de la devaluación y del cambio de la relación de precios relativos, se ha generado casi espontáneamente un proceso de sustitución de importaciones en diversos sectores industriales. A su vez, ha aumentado el volumen de las exportaciones, todo lo cual hace que algunos sectores productivos comiencen a recuperar posiciones. Sin embargo, consideramos que no se logrará un crecimiento sostenido del mercado interno sobre la base de bajos salarios que tienen el efecto de limitar la demanda activa y, consecuentemente, el crecimiento económico a mediano y largo plazo en beneficio de toda la población y no tan solo de algunos sectores.

Paralelamente, se observa con preocupación que la Argentina carece por completo de un proyecto político definido, y está malgastando sus recursos no-renovables para mejorar en forma sostenida sus exportaciones. Por lo tanto, hoy casi todos los temas - en especial todo lo relacionado con las necesarias inversiones para activar el mercado interno – pareciera que dependen del resultado electoral, que bien podría no ser inmediato si se definiera en segunda vuelta o si surgiese alguna otra contingencia en el excesivamente frágil panorama político o en el cronograma electoral dispuesto.

Por eso, afirmamos sin duda alguna que si no fijamos un claro rumbo para la gran nave nacional, difícilmente nos veamos beneficiados, ni aún con los vientos más favorables. Decimos esto por cuanto la volátil situación mundial con la inminente y pre-anunciada invasión, por demás segura, de Estados unidos y el Reino Unido contra Irak traerá consecuencias, hoy apenas previsibles que afectarán al mundo entero y, desde luego, a nuestro país. Surgirán nuevas amenazas, pero también pueden entreverse significativas oportunidades que solo podrán ser aprovechadas por nuestro país si fuéramos conducidos por auténticos estadistas.

Se busca urgente: un Proyecto Nacional Argentino

La Argentina carece por completo de un Proyecto Nacional. De una propuesta a mediano y largo plazo que evalúe correctamente el entorno mundial, identificando las innegables oportunidades y graves amenazas que el mismo nos presenta, con el claro objetivo de:

a) promover el Bien Común dentro de nuestro país, y

b) defender el Interés Nacional ante un mundo crecientemente amenazador y peligroso.

Esto solo puede realizarse desde un Estado auténticamente soberano. Tristemente, hoy la Argentina carece de ese Estado-nación soberano que vele por nuestros intereses ya que solamente contamos con una estructura gerenciadora asimilable a una verdadera administración colonial. Sus circunstanciales operadores – la consabida clase o corporación de los políticos (aquella que una Voz colectiva, sorda pero mayoritaria, clama, "¡qué se vayan todos!") -, se declaran hipócritamente a favor de las instituciones republicanas y dicen defender la democracia. En realidad, no han hecho más que destruir a ambas, conduciéndonos a la actual postración nacional.

A lo largo de los años, muchos fuimos quienes creímos que no era necesario participar activamente en Política. Siempre la veíamos como algo lejano. Pero hoy, ante el fracaso de las clases dirigentes (en todos los niveles de la vida nacional: política, empresarial, universitaria, entre los formadores de opinión, en los sindicatos) tenemos la obligación moral de participar, cada uno aportando su pequeño grano de arena, adaptando los fines a los medios disponibles, fijándonos metas para lograr objetivos.

Hoy ya no se trata tanto de "estar en contra de....", por cuanto la mayoría ya sabe "qujién es quién"; quienes son los Enemigos internos y externos de este bendito país. Hoy llega el momento de trabajar a favor de una sociedad que lo necesita y que espera el sacrificio y aporte de todos sus hijos. Hoy resulta necesario unirse y trabajar para forjar soluciones permanentes, en base a las necesidades, los conocimientos y la vocación de cada uno, cuando se observa claramente en la práctica que la mayoría de los ciudadanos no se sienten representados por la dirigencia actual.

La situación actual

En los países más exitosos a menudo a nadie le interesa mayormente saber quién es el ministro de economía, por cuanto las cosas mayormente funcionan como es debido. Aquí en cambio, vivimos pendientes de los cambios políticos. Producir en la Argentina resulta una verdadera aventura, cargada de riesgos y azares, vistos los continuos cambios monetarios, impositivos, cambiarios, sociales y jurídicos. Ya hoy casi parece imposible siquiera poder retroceder con la pesificación de las acreencias y deudas en dólares y – sin embargo – la Corte Suprema aún no se ha expedido sobre la re-dolarización de la masiva acreencia bancaria de u$s 236 millones que mantiene el Gobierno de la Provincia de San Luis con la banca local, que si se torna realidad disparará literalmente decenas de miles de juicios de ahorristas e inversores que en el 2001 se vieron afectados por los bancos, en el "gobierno" de De la Rúa y su ministro Cavallo.

Pareciera que hoy solo cabría modificar la pesificación para adecuarla a la realidad, procurando impulsar resoluciones parciales. Resulta clave evitar la inflación que no es más que una forma diferente de tributación.

El gran drama argentino sigue estando íntimamente ligado a la incontrolable e impagable deuda pública. El Estado acaba de firmar un convenio con el Fondo Monetario Internacional, que cuenta con la conformidad de la mayoría de los gobernadores según el acuerdo que éstos suscribieron con el gobierno nacional en Noviembre 2002, que conforma una verdadera hipoteca sobre el futuro de la Argentina.

Estas cadenas difícilmente puedan ya ser rotas "dentro del sistema", y los meses y años por venir demandarán una nueva clase de dirigentes argentinos que tengan el coraje, la visión y la habilidad de romper estos esquemas. Ello implica hacer uso inteligente de la ciencia de la Política, que consiste en hacer lo que se puede y no lo que se quiere, al tiempo que también se ejerce el Arte de la Política que consiste en tornar realizable aquello que es necesario.

La deuda externa (nuestra principal hipótesis de conflicto), debe ser investigada por el Congreso de la Nación (que tiene atribuciones para negociarla e investigarla), con el fin de:

  1. honrar la deuda honrosa,
  2. investigar la deuda dudosa por su origen, contratantes e intencionalidad, y
  3. repudiar la deuda fraudulenta.

¿Qué hace sin embargo el gobierno? Contratan a consultoras internacionales cuyos intereses directos e implícitos normalmente se alinean con los acreedores y no con la Argentina, por cuanto mantienen con todas las instituciones acreedoras privadas y con los entes multilaterales como el FMI y el Banco Mundial, una estrecha cooperación.

Las consultorías del Estado deberían centralizarse, dentro de lo posible, en la Universidad Pública, lo que permitiría reciclar costos, elevar el nivel de enseñanza, y lograr auténtico asesoramiento favorable al Bien Común y el Interés Nacional, en lugar de establecer costosas y dudosas contrataciones.

Además y a pesar del orden que intentamos recuperar, observamos que estamos superados por la indisciplina financiera. Existen más de 15 monedas en circulación, que sin duda van a derivar en mayor deuda pública. Además en medio de la recesión y problemas sociales de todo tipo, se provoca un impuestazo en la ciudad de Buenos Aires comenzando con la suba de patentes, ABL, impuesto a la construcción (y además creando nuevos impuestos que afectan inclusive a la educación privada). Es difícil razonar cuando observamos adicionalmente que se aumentan significativamente los punitorios, en un momento en que el propio Estado no cumple con sus obligaciones.

Como triste resultado concreto, si bien somos uno de los principales países productores de alimentos, debemos lamentar a diario la muerte de nuestros niños por desnutrición (sólo en Tucumán murieron 359 niños). Parece mentira que nuestra situación se empiece a parecer a la de algunos países del África ecuatorial, que creímos que aquí nunca sucedería.

Mientras no modifiquemos estas políticas destructivas continuará este infanticidio, pues según cifras oficiales, el 57,5% de la población se encuentra por debajo de la línea de pobreza y el 67 % de los niños viven en la pobreza. Nuestro salario promedio, que alguna vez fue el más elevado de Ibero-américa, hoy es uno de los más bajos (u$s 161 salario promedio), acentuando así nuestra crisis de demanda, tal como lo preveíamos en nuestros artículos anteriores.

Una de las consecuencias de todo ello son las fuertes presiones que existen para que el FMI sea investigado, debido a las medidas y recomendaciones impuestas a la Argentina, particularmente a lo largo de los años noventa en que éramos su "mejor alumno", según las palabras de su entonces director gerente, Michel Camdessus.

Habrá que investigar la "Convertibilidad" y sus estrategias de salida (o mejor dicho la falta de ellas), y los resultados del monitoreo y auditoria permanentes del FMI, supuestamente para prevenir crisis catastróficas como la que sufrimos. Los resultados concretos fueron exactamente lo opuesto a lo previsto, tal como vinimos previendo a lo largo del 2001 y describimos en nuestros artículos del año 2002. Observamos siempre que en la práctica al FMI le preocupa más evitar posibles brotes inflacionarios que mantener bajos los niveles de desempleo y crisis social.

Pensamos que la conclusión resulta obvia.

En ningún momento se ha elaborado un plan de desarrollo y crecimiento sustentable. Se ha quedado en la política del "parche". En diversas oportunidades hemos dicho que no debemos salir de la crisis de la deuda con más endeudamiento. Más cuando la Argentina es un país afectado por la fuga de profesionales de alta capacitación; lo que va ampliando crecientemente nuestra brecha con el primer mundo. A modo de ejemplo, observamos lo opuesto en Corea del Sur se hizo exactamente lo contrario, formando técnicos para competir globalmente.

El drama de la deuda externa

Actualmente, los intereses de la Deuda Pública inciden en un 23% del Presupuesto Nacional, lo que implica la necesidad de encarar una solución, como medida prioritaria, en base a una renegociación racional dentro de una estrategia integral. Hemos pagado bien y mucho. Desde 1982 al 2001 Argentina abonó u$s 139.000 millones a sus acreedores y, sin embargo, seguimos debiendo casi la misma cifra.

Resultará clave renegociar y reprogramar esta deuda, con el fin de reducir su monto y negociar mayores plazos.

Citamos al respecto una afirmación presentada en un reciente trabajo del Lic. Héctor Giuliano, colaborador de este informe, que dice: - "... El año 1982 – con la primera cesación de pagos de México – fue el inicio de una crisis generalizada en la moderna Deuda Externa de Iberoamérica y el año 1994 - con el segundo default o incumplimiento, también mejicano – fue el comienzo de una siguiente gran crisis en cadena por la Deuda, así igualmente hoy, con la suspensión de pagos parcial de la Argentina, los países de nuestra Región se encuentran en el principio de un tercer acto dentro del drama permanente de su endeudamiento externo....

Esta nueva etapa dentro de la crisis insoluble planteada por deudas publicas sin capacidad de repago que son utilizadas como forma de dominio por las grandes Estructuras de Poder Mundial, tiene en este momento a nuestro país como un actor de papel clave en lo que ocurra en Iberoamérica y, particularmente, en América del Sur....

Existe una serie de naciones cercanas de nuestro continente que se encuentran en la misma o muy parecida situación de default por insolvencia frente a sus compromisos externos. Y si esta situación no ha desembocado todavía en crisis abiertas de Deuda en la mayoría de tales naciones no es porque hayan desarrollado políticas alternativas superadoras del problema sino porque los Organismos Multilaterales de Crédito – empezando por el Fondo Monetario Internacional (FMI) – están "aguantando" el estallido de esas crisis para que no se produzca una reacción simultanea o "en cadena" que descoloque la posición negociadora de los Acreedores Externos frente a los Países Deudores para poder llevar a cabo, una vez mas, su tratamiento "caso por caso" y no tener que encararlo vía "negociaciones de bloques".

La Argentina es hoy objeto de dos experiencias concurrentes a nivel internacional:

  • la primera experiencia es la política en curso de salida de regímenes de tipo de cambio fijo y moneda sobrevaluada (concebidas como formas de convertibilidad semi-dolarizadas), y
  • la segunda experiencia, con altísima probabilidad que sea también ensayada próximamente en base a la Crisis de Deuda Argentina, es la aplicación del Mecanismo de Reestructuración de Deuda Soberana.

En lo inmediato, el principal resultado de este procedimiento seria producir una fuerte devaluación monetaria que, después de haber mantenido un período poco mas o menos largo de estabilización cambiaria retrasada (con sobrevaluación artificial de las monedas locales) genere necesariamente un cambio en los precios relativos a favor de los bienes transables, origine una gran caída de los valores en dólares de los Activos nacionales (fundamentalmente Inmuebles y Empresas) y mantenga elevadas las tasas de interés locales, configurando un nuevo esquema muy favorable para los inversores extranjeros."....

Adicionalmente, cabe mencionar que los continuos ajustes (especialmente aquellos impuestos por el FMI) no derivaron en mejoras en el campo económico, ni en el campo social. Los números están a la vista. Los organismos reguladores de las empresas privatizadas parecen no existir. Los subsidios hacen que empresas de la magnitud de las de los ferrocarriles con el deficiente y limitado servicio actual sigan generando elevados costos para el Estado.

Marcando el rumbo

No dudamos en la necesidad de que se establezca:

  1. Una economía al servicio de la Política, ejecutada desde un Estado representativo y soberano, y con un sistema financiero subordinado a las necesidades de la economía nacional.
  2. Un Estado activo, ordenador y canalizador que vele por el Bien Común y el Interés Nacional. Claramente, hay problemas clave que hacen a la salud, al bienestar y a la felicidad del Pueblo que NO los puede ni debe resolver el mercado.
  3. Una eficiente política monetaria. Cada economía requiere la cantidad justa de moneda como el cuerpo humano requiere la cantidad justa de sangre. Tomemos como ejemplos, las formidables experiencias del Banco de la Reserva Federal y del gobierno de Estados Unidos. Allá, emisión no es sinónimo de inflación….
  4. La renegociación de la Deuda Pública, en forma pragmática, coherente, equitativa y posible de cumplir.

Todo indica que el nuevo gobierno tendrá en el Congreso, desde su origen, un claro problema de gobernabilidad que no será de fácil solución, por falta de las mayorías necesarias.

Le resultará imprescindible poner en práctica medidas que le permitan capacitar rápidamente a la mano de obra desocupada para cubrir las nuevas necesidades que les permita reintegrarse al campo laboral (hoy tenemos por necesidad más gente dedicada a la seguridad que a la atención de la salud). No olvidemos que entre las principales asignaturas pendientes, está el altísimo desempleo, que deriva en una limitada posibilidad de negociar mejores salarios. No se observa tampoco una definición política de como superar la actual "fábrica de pobreza".

Resulta lamentable ver a quienes todos los días buscan en la basura algo para comer. Es lamentable ver la cantidad de gente que recoge papeles y cartones para ganarse algunas pocas monedas. Es lamentable ver al gran número de jóvenes que no trabajan, ni se preparan para un posible cambio; que inclusive viven con el horario cambiado en lo que debiera ser un país productivo.

Si bien para el año 2003 el FMI prevé una expansión económica a nivel mundial de entre el 3% y el 3,5% sustentada en especial por el desarrollo asiático, también se debe tener en cuenta el gravísimo riesgo geopolítico de la inminente guerra en el Golfo Pérsico que reducirá el desarrollo al 1,5% o menos.

Adicionalmente, preocupa que mientras el mundo centra su atención en la guerra con Irak, el hambre en África amenaza peligrosamente a 30 millones de personas, según los últimos informes de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) y la FAO (Organización de Alimentos y Agricultura).

La FAO se queja de que sus reiteradas advertencias han caído en oídos sordos, y que la catástrofe resultante puede ser enorme en momentos en que las reservas mundiales de cereales se han reducido notoriamente. A ello hay que sumarle que en varios países africanos la población adulta infectada de SIDA supera al 30%; tema de difícil solución por la carencia de recursos y medicamentos.

Como era de prever, ante la probabilidad de una guerra entre EE. UU. y sus aliados, el Reino Unido e Israel, contra Irak, ha subido la cotización del euro en relación al dólar, y sobre todo la cotización del oro, consecuencia de usarse ambos como nuevo refugio monetario. Inclusive debemos observar que parte de las reservas de Rusia fueron pasadas de dólares a euros y algo similar ha hecho la República Popular China.

El mayor temor de los estrategas estadounidenses es que la guerra se extienda en el tiempo, imponiendo un peso excesivo sobre su economía y sobre el área dólar, cuando observamos con preocupación que el déficit comercial de EE.UU, durante el año 2002 se elevó a 435.200 millones de dólares (superando el año anterior de 358.300 millones de dólares). Paralelamente ante la indefinición existente en Medio Oriente respecto del petróleo, se están coordinando estudios en otras zonas productoras, entre las que se destacan Sudamérica y la costa occidental del África.

Muchos observadores independientes señalan que el origen del conflicto está centrado en que el mundo consume 77 millones de barriles de petróleo diarios, de los cuales 20 millones los consume Estados Unidos (la mitad lo importa), por lo que su economía se ve afectada en forma creciente por la variación de precios que genera la inestabilidad política del Medio Oriente. Europa tiene un problema similar. Por el otro lado, avanza la investigación sobre el uso del hidrógeno como fuente de energía limpia y de bajo nivel de contaminación, que ayudaría a resolver el problema ambiental de recalentamiento del globo terráqueo, cuyos efectos ya se están registrando.

En nuestro caso, necesitamos entre otras cosas, desarrollar la aplicación de gas natural como combustible no contaminante y promover la aplicación de la energía eólica en la Patagonia para generar energía renovable.

Por último

La actual incógnita se centra en qué hará el Brasil con su Deuda Pública (equivalente a más de u$s 500 mil millones). La posición que asuma podría ser imitada por el resto de América Latina. Muchos especialistas indican que si provoca una mora en sus pagos, hasta podría arrastrar al propio FMI.

Se cree que Inacio "Lula" Da Silva, nuevo presidente de Brasil, propondrá una moneda común para activar el comercio bilateral con la Argentina. Claramente, se observa la actual actitud del Brasil que responsablemente ha manifestado que no tiene previsto utilizar el saldo de u$s 24.000 millones que le acordó el FMI, (otorgados: u$s 30.000 millones). En estos momentos, Brasil tiene un superávit primario próximo al 4% (Argentina: 2,1%).

Desde el punto de vista económico, resulta clave para la Argentina que sigamos muy de cerca la espléndida evolución de la Republica Popular China, que con sus 1.300 millones de habitantes (662 ciudades) en las dos últimas décadas logró un crecimiento en su economía de 20 veces, que en estos momentos está abriendo los servicios públicos a la inversión externa y tiene previsto para el año 2003 producir 3.9 millones de automotores. Esto lo ha implementado de manera pacífica y comerciando inteligentemente con casi todos los países del mundo.

Este es el panorama síntesis, que a nuestro criterio tenemos al comienzo del nuevo año y como el resto de la sociedad argentina, continuamos cargando en la mochila problemas e incertidumbre.

Informe económico de la asociación civil sin fines de lucro
CREAR - Consejo Regional Estratégico Argentino
Correo electrónico: crear2001@infovia.com.ar


regresar