¿EXPORTANDO DEMOCRACIA EN IRAK ?
¿Podrá Bush "exportar democracia" cuando algunos de sus aliados se oponen a ella?

POR MARIA JOSE BONACIFA

 

George Bush con el general Pervez Musharraf, su aliado en la guerra de Afganistán.
La idea de democratizar Irak suena bien a los oídos de Occidente, pero USA no debe olvidar que Oriente Medio no tiene esa tradición política. La gran duda será como cae esta idea a sus aliados en la región cuyos regímenes podrían sentirse amenazados ante un posible "contagio democrático".

Es más que evidente que una guerra no es soplar y hacer botellas, pero menos lo es una posguerra en la que se intenta cambiar no sólo un régimen sino toda una mentalidad.
Donald Rumsfeld y Dick Cheney son 2 de los más férreos defensores de la idea de traspolar la democracia estadounidense a suelo iraquí, con un Colin Powell con una visión mucho más moderada y realista de lo que es la región.
En primera instancia, el reto es mantener el orden y comenzar la reconstrucción de un país desvastado por los bombardeos aliados. De hecho, el general Tommy Franks acaba de anunciar que las tropas estadounidenses permanecerán en Irak hasta que se forme un nuevo gobierno.

Philip Gordon de The Brookings Institution, opina que la situación en Irak necesita un cuerpo que aporte una dosis de legitimidad, "un grupo compuesto por una docena de países que tienen experiencia con fuerzas de paz y tiene experiencia en promover reformas en las relaciones cívico-militares con estados autoritarios". Para Gordon esa organización en la OTAN, y su idea es que poco a poco sean reemplazados los soladados aliados, que se encuentran extenuados por sus agentes.

Cree además, que esto legitimaría el proceso de reconstrucción y opina que estando el Pentágono al frente aumentará el escepticismo que ya existía en el mundo cuando se declaró la guerra sin autorización de Naciones Unidas.

Justamente es la ONU el candidato del primer ministro británico Tony Blair para conducir la reconstrucción y un nuevo gobierno, demostrando ser más prudente que su aliado George Bush. Alianza que seguramente irá deteriorándose a medida que pasen los días y que la injerencia estadounidense en la Irak post Saddam sea mayor.

Blair está quizás más interesado en otro tipo de reconstrucción: el de las relaciones entre USA y Europa, o "La vieja Europa". Y él es el principal mediador entre países como Francia y Alemania y la Casa Blanca. Pero antes deberá intentar que la Unión Europea vuelva a conformarse como un bloque y que abandone su división entre países alineados a USA o no.

Pero volviendo al tema de la instalación de un gobierno democrático en Irak, la idea puede no ser bienvenida a los ojos de los aliados de USA en Medio Oriente. En primer lugar, porque Omar Chalabi no goza del visto bueno de los países vecinos. Y quizás porque la democracia tampoco sea del agrado de países como Egipto, Siria o Pakistán para citar sólo algunos ejemplos.

Cabe recordar que el general paquistaní Pervez Musharraf fue uno de los principales aliados de USA durante la invasión a Afganistán después de los atentados del 11 de septiembre.

Pero la gran pregunta es si se puede "exportar" un sistema democrático al resto del mundo. Y más cuándo el país se ha servido reiteradas veces de las dictaduras como aliadas, y hasta de los mismos iraquíes para contener la revolución islámica chiíta encabezada por el ayatollah Khomeini en 1979.

Irán fue a la vez aliado en la Guerra Fría contra la Unión Soviética. Mientras tanto, Arabia Saudita fue el socio contra el Egipto de Gamal Abdel Nasser en los 70´s. El país, después de su muerte pasó de ser enemigo a aliado estratégico.

En este proceso de posguerra y de instalación de una democracia modelo estadounidense en Bagdad, los vecinos son un punto clave y del apoyo de ellos depende el éxito de USA. El tema Palestino es quizás una moneda de cambio, y si logra resolverlo puede que obtenga el visto bueno de sus aliados en la región aunque ello no será suficiente para atenuar el recelo que la democracia provoca en una zona en la que prácticamente desconoce esa palabra.

regresar