LA SUTIL AMBIGUEDAD DE LOS HALCONES CHILENOS ANTE IRAK.

En Chile, los halcones se lamentan porque Lagos no integró la coalición y desde Washington parece ignorarse-o al menos se pretende hacer que se ignora-la profunda relación que existe entre la sociedad chilena y la diaspora palestina.Esta relación se debe a que la inmigracion mas rica de palestinos vive en Chile,un país con escasa comunidad israelita, donde se encuentra perfectamente integrada con la sociedad y hasta posee un club de futbol propio que se llama,justamente, Palestina.
Tal vez por ello puede entenderse que el alineamiento automático de Chile con Gran Bretaña,no se traduce en un mecanismo igualmente cibernéticamente pavloviano cuando se trata de apoyar a Estados Unidos en su cruzada contra el país arabe laico que con mayor energía ha apoyado la autonomía en los
territorios.
Lo cierto es que los mismos halcones que operaron contra la Argentina durante la Guerra de Malvinas, en 1982, y coincidían con el aval de Augusto Pinochet Ugarte a los británicos (quienes luego amargaron la vida del viejo general), ahora se lamentan que Chile no haya votado junto a USA en el Consejo de Seguridad de la ONU. El ex economista del Banco Mundial, Sebastián Edwards, ha devenido en halcón y expone ese reclamo.
Sebastián Edwards, doctor en Economía y profesor titular de la UCLA, Los Angeles, afirma que "hay sorpresa y desilusión en USA" por la falta de apoyo de Chile en el Consejo de Seguridad. Actuación que, asegura, no fortaleció en nada la imagen del país.

Edwards prefiere ignorar que aún en USA hay un profundo debate sobre lo ocurrido y, para él, USA es George Walker Bush. Además, hay una grave inconsistencia en Edwards: siempre USA limitó el Tratado de Libre Comercio a lo estrictamente comercial, pero resulta que ahora tenía una cláusula de apoyo diplomático... ¿cómo es la verdadera historia?

Cuando el 11 de diciembre del año pasado la canciller chilena Soledad Alvear y el jefe del Departamento de Comercio Robert Zoellick, finalizaron las negociaciones del Tratado de Libre Comercio entre Chile y USA, el economista Sebastián Edwards advirtió que si el país no adoptaba políticas adecuadas, el "TLC corre el riesgo de pasar a la historia como un gran ejercicio de inconsecuencia diplomática". Sus palabras apuntaban a que eran necesarias políticas públicas destinadas a reducir la burocracia y aumentar la competencia, la productividad y la eficiencia.

Hoy este economista, que vive en California, donde es profesor titular de la UCLA, doctorado en economía en la Universidad de Chicago y que participa de las reuniones económicas más importantes a nivel mundial, también emite un juicio crítico sobre los últimos pasos de la diplomacia chilena y el TLC.

"Sorpresa y desilusión" es como él define el sentimiento de la administración de George W. Bush por la falta de apoyo en el Consejo de Seguridad. Pero es más lapidario al momento de describir la sensación que embarga a algunos congresistas estadounidenses sobre Chile, pues, según cuenta, muchos hablan de revisar las relaciones con Chile. Por ello, el TLC ya tiene garantizado un apoyo masivo.

El cronista del diario La Tercera, de Santiago de Chile, que entrevistó a Edwards al parecer opinaba igual que el entrevistado y así transcurrió el reportaje:--------------------------------------------------------------------------------

-¿Hay molestia en el Congreso de USA hacia Chile? ¿Por qué?
-En los Estados Unidos en general ha habido una gran sorpresa por la falta de apoyo de Chile en el Consejo de Seguridad. Esa sorpresa y decepción se observa tanto en la administración, como en el Congreso, donde los miembros más nacionalistas incluso se sienten ofendidos. Después de todo, se
consideraba que Chile era un vecino amigo, con el que se podía contar en momentos difíciles. La impresión que existe ahora es que quizás, después de todo, la cosa no se así. Muchos hablan de la necesidad de revisar a fondo las relaciones con Chile.

-¿Esta molestia en qué forma afectará al TLC?
-La situación no es muy clara. Aunque teóricamente existe la intención de separar el tema Irak de los temas comerciales, la realidad es otra. Existe la idea entre algunos miembros del Congreso que mientras haya tropas en el teatro bélico, arriesgando la vida, no es apropiado discutir un acuerdo comercial con un país que ha negado su ayuda en momentos complicados.

-¿Qué antecedentes ha tenido Ud. de que existe molestia?
-Esta visión se ha manifestado a través de diversos canales, que van desde apreciaciones en privado de congresistas, pasando por discursos, hasta artículos de prensa en los diarios más importantes del país.

-¿Cuánto podría retrasarse el TLC debido a esto?
-Es difícil saberlo. Como mencionaba anteriormente, una posibilidad es que hay que esperar hasta que la guerra esté terminada. Pero aun en ese caso, no está claro que vaya a haber apoyo masivo en el Congreso.

-Bush firmará el TLC de Singapur el 6 de mayo, ¿cuándo cree que podría firmar el de Chile?
-Lo único que está claro en estos momentos es que no será el 6 de mayo.

-¿Opina Ud. que era una garantía que ambos tratados estuvieran vinculados en su camino al Congreso de USA?
-El emparejamiento de los dos tratados tenía una importancia práctica y simbólica. Ahora, el haberlos separado -y haber postergado a Chile-, tiene aún más simbolismo. Es la administración diciendo que no se han olvidado de la actitud reticente de Chile en el Consejo de Seguridad.

-Ud. señaló que Washington tiene trabajando a un equipo de "segundo" o "tercer" nivel en sus relaciones con América Latina ¿es esto una señal de que América Latina no está entre sus prioridades?

-Desafortunadamente América Latina no parece estar en la lista de prioridades de esta administración. Y esto es algo que ya se notaba antes de la guerra. Después de un comienzo auspiciosísimo, la administración ha ido descuidando a la región. Fue la única parte del mundo no mencionada por el
Presidente Bush en su discurso del estado de la Unión en enero, ningún miembro senior del gabinete asistió a la inauguración del gobierno del Presidente Lula, y los funcionarios nombrados para guiar las relaciones hemisféricas no son para nada impresionantes -la verdad es que el equipo político encargado de América Latina es bastante mediocre.

-Además de la molestia en el Congreso, ¿Ud. ha percibido molestia con Chile a nivel del gobierno estadounidense?

-Creo que la palabra no es molestia. Más bien diría yo que ha habido sorpresa y desilusión, las que como decía, se han manifestado a todos los niveles e instancias políticas.

-Algunos dicen que la opción de Lagos de no apoyar a USA fue una potente señal para el mundo sobre la identidad del país, que con esto se fortaleció a nivel internacional, ¿comparte esa opinión?

-Al contrario. La identidad de Chile salió empequeñecida. De eso no cabe ninguna duda. Primero, hubo una letanía de lamentaciones, donde el tema central era que Chile no estaba capacitado para enfrentar estas discusiones, y que había sido un error entrar al Consejo de Seguridad.

Luego, el gobierno no puedo controlar a sus embajadores y, por tanto, no pudo mantener sus acuerdos. Difícilmente se puede decir que estos desarrollos hayan fortalecido la imagen de Chile. Lo que faltó fue una voz templada que haya contribuido al debate en forma seria y con una visión global. Y cuando se trato de hacer, ya era demasiado tarde.Creo que esta es una página más bien pobre en la historia de la diplomacia chilena.

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