Un texto que apunta a la unidad contra la fragmentación.

"TODOS UNIDOS TRIUNFAREMOS"


· Los peronistas que el 27 de abril votamos a Carlos Menem, al igual que los que votaron por Néstor Kirchner y por Adolfo Rodriguez Sáa, compartimos el objetivo de construir una Argentina socialmente Justa, económicamente Libre y políticamente Soberana, aunque discrepemos acerca de cuál es el mejor camino para alcanzar ese objetivo común.

· En 1988, a través de las elecciones internas que se concretaron ese año, los peronistas descubrimos y practicamos el sistema que nos permitió preservar la unidad -que es la condición necesaria para el triunfo– , ejercer en plenitud el derecho a dar la lucha por las ideas diferentes que tenemos respecto del mejor modo de alcanzar los objetivos comunes y establecer el principio de la democracia interna según el cual quien gana conduce y quien pierde acompaña.

· En contraste, en 1999 y ahora en el 2003, las maniobras perversas concretadas por quienes temen que la lucha por la idea se resuelva mediante la libre expresión de la decisión popular impidieron que volviéramos a vivir aquella saludable experiencia de 1988.

· No haber podido mantener la unidad tras dirimir nuestras discrepancias en elecciones internas, fue uno de los factores determinantes de la derrota del Justicialismo en los comicios presidenciales de 1999, que fue cuando comenzó el proceso que llevó a la crisis de magnitudes inéditas que hoy padecemos.

· En las elecciones presidenciales del 27 de abril, los tres candidatos que presentó el Justicialismo reunieron más del 60 por ciento de los votos, confirmando así que el peronismo sigue siendo la expresión política de una amplia mayoría de los argentinos.

· A la vez, en las elecciones internas implícitas que los justicialistas protagonizamos en el comicio general del 27 de abril, la mayoría nos pronunciamos por acompañar la propuesta del Justicialismo que expresa Menem. Pero ese resultado no fue suficiente para consagrar el triunfo de nuestro candidato y, conforme a las normas electorales vigentes, el próximo domingo 18 de mayo vamos a tener que votar otra vez, para ratificar o rectificar el resultado de dichos comicios.

· Para nosotros, es evidente que las compañeras y los compañeros que ayer votamos a cualesquiera de los tres candidatos presidenciales que se asumieron como peronistas, lo hicimos convencidos de que nuestro candidato era quien mejor podía conducirnos hacia una Patria justa, libre y soberana.

· Ahora corresponde acatar la decisión popular y, conforme al espíritu democrático que nos legaron Juan y Eva Perón, convocamos a que el domingo 18 todos los peronistas votemos a la fórmula Menem – Romero, siguiendo el principio de que quien gana conduce y quien pierde acompaña.

· Sabemos y respetamos las diferencias que las compañeras y los compañeros que votaron por Kirchner y por Rodriguez Sáa tuvieron y tienen con el modo de vivir el peronismo que asumimos quienes nos identificamos con Menem y no pretendemos impedir que esas diferencias puedan expresarse.

· No obstante, proponemos que todos los peronistas votemos a Menem y Romero porque ellos, al igual que Rodriguez Sáa y otros dirigentes de nuestro Movimiento, buscaron que esas diferencias pudieran dirimirse en elecciones internas libres y transparentes, posibilidad que impidieron Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner, quienes actuaron de modo de evitar que los peronistas pudiéramos dar la lucha por la idea y mantener nuestra unidad.

· Respetar el resultado de las elecciones internas implícitas del 27 de abril no atañe sólo a los peronistas, sino que involucra a todos los argentinos ya que esa es una de las condiciones necesarias para que, después de los comicios del 18 de mayo, nuestro país vuelva a tener la gobernabilidad perdida y recupere un gobierno capaz de gobernar.

· Por lo demás, los comicios generales del 27 de abril podrían considerarse como un forma de realización de las elecciones internas abiertas y simultáneas que no se pudieron hacer antes. La fórmula Menem–Romero fue la ganadora en la interna peronista y la de López Murphy–Gómez Diez la que se impuso en la interna del "no peronismo" con predominio radical. Por ende, quien debería competir con Menem el próximo 18 de mayo debería ser López Murphy y no Kirchner.

· Volviendo a la realidad del peronismo, somos conscientes de las presiones que debieron superar las compañeras y compañeros que trabajaron a favor de la candidatura de Rodriguez Sáa y votaron por él, en especial en la Provincia de Buenos Aires, porque son las mismas presiones que sufrimos quienes militamos y votamos por Menem.

· Entendemos que muchas compañeras y compañeros tuvieron que votar conforme al mandato de quienes amenazaban su subsistencia vital mediante un canallesco manejo clientelar de subsidios y de empleos.

· Pero también sabemos que los peronistas solemos agrandarnos ante las pruebas más difíciles. Por eso, les convocamos a que el 18 de mayo, por encima de las legítimas discrepancias y de las presiones, voten por la fórmula de Menem–Romero, que es la que ganó en la interna peronista implícita del 27 de abril y que son quienes van a convocar a unas elecciones internas explícitas, en las cuales los peronistas podamos consagrar de una vez por todas una conducción legítima y consensuada del Partido Justicialista. .

· De ese modo, como dice nuestra Marcha, "los muchachos peronistas / todos unidos triunfaremos/ y como siempre daremos/ un grito de corazón: viva Perón".

Buenos Aires, 28 de abril 2003

Pascual Albanese, Edgardo Arrivillaga, Luis Fernando Calviño, Víctor Eduardo Lapegna, Jorge Fernando Yanovsky, (incluir firmas en orden alfabético)

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