BALLOTAGE: DESAFIO Y RESPUESTA, AMPLIACION DEL CAMPO DE BATALLA

Escribe Montecuccoli.


Como quiera que se observe la escena política que marca la iniciación de mayo de 2003 y que, seguramente se prolongará por bastante tiempo, lo cierto es que en este corto lapso correrán decisiones que podrán conmover profundamente las fibras más intimas de la historia del presente inmediato con proyección hacia un prolongado lapso de la historia global del país.

De hecho, lo que parece estar en juego es una decisión que podrá marcar un anclaje en el pasado reciente y este presente de escasos perfiles definidos, o bien marcará profundamente un despegue que podrá ser formidable e inmediato o lento y muy moderado, también según los rumbos que se opten en lo inmediato a partir del ballotage.

Esto significa que difícilmente podrá esperarse del actual escenario político definiciones que se orienten - otra cosa es los que se puedan lograr - hacia soluciones de medias tintas: el carácter categórico de tales definiciones, reconoce el limite que impone la realidad y, cada vez más, una realidad que absorbe los senderos que se siguen en el orden mundial.

Y esto corresponde a cualquiera de los dos competidores que deben asumir el ballotage del resultado electoral del 27 de Abril último.

Con la misma certidumbre que estos perfiles parecen constituir los factores dominantes del comicio que se verificará dentro de apenas dos semanas, cabe señalar la precariedad que puede alcanzar algunas de las soluciones, es decir la expectativa de que en el caso de imponerse alguno de los candidatos la solución, independientemente de su orientación, sea algo que pueda perdurar en el tiempo.

Quizá uno de los signos dominantes para este mes que se inicia consiste en aportar los elementos para la estabilidad o la inestabilidad, la perdurabilidad o la precariedad de las lineas polìticas que se impongan.

Claro que esto corresponde a la propia crisis de los partidos políticos que no tendrán el limite calendario del mes de Mayo que ahora comienza, pero de manera anecdótica, si se quiere, limitada a las características de esta escena inmediata, responderá a la estructura y soportes de una de las fuerzas en juego y con posibilidades de imponerse electoralmente.

Por todas estas razones la conmoción histórica del mes de Mayo tendrá una prolongación importante en el tiempo, nada será igual desde el 15 de Mayo a lo que fuera hasta ese mismo

momento.

Los cambios insinuados de manera cierta, sostenida y profunda en todo el proceso político, a partir de este mes serán algo tangible y verificable.

Y no solo por los partidos políticos propiamente dichos, sino también por las opciones y rumbos que podrán seguirse.

El cambio, parecen indicar todos los datos a la mano, podrá ser, como se señala más arriba, acelerado y consistente o bien se constreñirá a un callejón de inciertas salidas que podrán conmover, de manera màs dramática y menos esperanzada, el futuro del país.

La estabilidad asociada al cambio en profundidad y al despegue, por un lado, y la incertidumbre, asociada al anclaje en lo inmediato, parecen disociarse con fuertes riesgos en los que no pueden descartarse de manera completamente la tensión y la violencia.

En definitiva, Mayo se describe como un mes en el curso de cuyos 31 dìas cabe esperar hechos importantes y gravitantes que comprometerán un período bastante prolongado.

Menem: ofensiva inicial

Los efectos de la sensación derrotista que rodeó y campeó en las horas iniciales del escrutinio a la candidatura del ex presidente de la Nación doctor Carlos Saúl Menem, a pesar de haber sido nítida y esencialmente el ganador de la primera vuelta comicial, parecen haber constituido algo así como un vigoroso acicate para generar una rápida respuesta de tipo estrictamente político.

Desde el lunes por la mañana y cuando todavía estaban frescas en la retina las imágenes de los contradictorios discursos de cierre del día de comicio anterior, Carlos Saúl Menem lanzó un resonante desafío al candidato muleto del oficialismo postergado a segundo lugar en los resultados, doctor Néstor Kirchner.

La propuesta formal de producir un debate público atento a una iniciativa formulada el domingo por la noche por el candidato que resultó tercero en el comicio, doctor Ricardo Hipólito López Murphy, tomó por sorpresa al duhaldismo que demoró cerca de 24 horas en evaluar la ofensiva y rechazar

La propuesta sin muchas explicaciones que demoraron, todavía otras 24 horas, hasta el miércoles.

El alcance de este primer gesto del menemismo como continuidad del resultado electoral tuvo dos alcances diferentes, quizá calculados en la intimidad del propio candidato pues, por entonces, su hasta entonces jefe de campaña, doctor Alberto Pierri, no se desempeñaba ya como planificador de los pasos del candidato.

El primero de ellos, de hecho, comprometió - y obligó su pronunciamiento público, bien que solo aclaratorio - al jefe del tercer bloque de votación, el doctor Ricardo Hipólito López Murphy, que había hecho, antes que nadie la propuesta de que los dos candidatos más votados - Carlos Saúl Menem en primer termino y el doctor Néstor Kirchner, en segundo término - acudieran a un debate de un total de cinco horas dividido en dos bloques regulados por un total de seis periodistas que, en caso de desistir o rechazar la oferta, podrìan ser reemplazados por el propio autor de la propuesta.

Que Carlos Saúl Menem haya propuesto el debate sobre esa base y que López Murphy haya terciado en forma aclaratoria en el mismo sentido, subrayó de manera màs onerosa para el otro candidato su renuencia a debatir.

Rechazar el debate reputado como un intento de clarificar posiciones ante el electorado jerarquizando el comicio y la calidad de la decisión que adopten los votantes, negándose a confrontar ideas y principios, programas y proyectos concretos, dejó claramente en situación deficitaria al candidato del doctor Eduardo Duhalde que debió recurrir, a través de su habitual

vocero, el legislador porteño Alberto Fernández, a una genérica e inexplicable acusación que nada parece haber contribuido a aclarar:

"Menem - dijo - desistió en el pasado debatir con Fernando de la Rúa, dejando su silla vacía; mal puede ahora pretender que desafía a un debate", argumento inexplicablemente el legislador porteño kirchnerista mencionado.

Esta "movida estratégica" de Carlos Saúl Menem fue seguida en forma casi inmediata por su inesperado viaje a San Luis - apenas 36 horas después de haberse cerrado el comicio del domingo, a fin de negociar con el ex candidato a presidente doctor Adolfo Rodríguez Saá, su apoyo a su candidatura el 18 de Mayo.

La jugada aventó repentina y lúcidamente un intento que venía fraguándose en ámbitos duhaldistas mediante anuncios relativos al envío de cuotas partes importantes de coparticipación federal al provincia de San Luis, que debían seguirse de un anuncio para que el candidato del presidente interino de la Nación viajara entre el lunes y el miércoles de ela semana que ahora

comienza a la capital puntana para "estrechar filas con un ex rival" (sic, según carteles diagramados que han debido ser guardados ya.

Pero substancialmente, puso en evidencia la amplia gama de recursos para el diálogo político del candidato ganador de ela primera vuelta y cierto pulso para la negociación ya que, pese a los transcendidos que se manejaron hasta la fecha, la oferta de coincidencia y colaboración que habría formulado Carlos Saúl Menem a Adolfo Rodríguez Saá habrìa sido "una ubicación de tres hombres de procedencia rodríguezsaáista en segundos niveles del gobierno nacional, más la conducción partidaria en el orden nacional para el propio Rodrìguez Saá.

La presidencia del peronismo, en sustitución del presidente que es el propio doctor Carlos Saúl Menem, la ejerce el gobernador de la Pampa, doctor Hugo Marin, quien con seguridad integrará el gabinete nacional en el caso de triunfar, como parece previsible, el doctor Carlos Saúl Menem, ocupando el ministerio del Interior.

La tercera jugada estratégica inmediata del doctor Carlos Saúl Menem fue la de anunciar su eventual gabinete con sorpresas hasta para los propios participantes del episodio, promoviendo a futuros ministros de Economía al doctor Carlos Melconian, de Relaciones al doctor Jorge Castro, de Justicia, al doctor Oscar Salvi; de interior al doctor Rubén Marin; de Defensa al doctor Pablo Rojo; de la producción al doctor Diego Estévez; de trabajo al doctor Torres, etcétera.

Mientras el candidato muleto del oficialismo mantenía todavía dudosas negociaciones pero sobre todo manifiesto silencio sobre el tema con excepción de la cartera de Economía, repitiendo simplemente el esquema ministerial dle propio jefe de la candidatura, el presidente interino de la Nación, doctor Eduardo Duhalde, la celeridad con la que el doctor Carlos Saúl Menem anunció su equipo de gobierno, puso en evidencia - por tercera vez en el corto lapso de tres dìas posteriores al comicio -, la agilidad de cintura política y la claridad de procedimientos.

Contraofensiva con baterías dudosas

Frente a esta ofensiva inicial del doctor Carlos Saúl Menem el gobierno pareció intentar reponerse desde su desconcertado aletargamiento, mediante dos hechos extraídos del arsenal tradicional del

duhaldismo pero de escaso vuelo inicial.

En ambos caso se trató de sendas encuestas, ambas de escaso vuelo técnico y confuso significado y alcance.

La primera de ellas fue una encuesta de unos 400 consultas efectuadas telefónicamente en cinco barrios de ela capital, tres de ellos en los que tuvo mejor desempeño el candidato oficialista - con la pregunta cerrada y única "a quien votará usted".

El previsible resultado arrojó una abrumadora mayoría de votos probables para el candidato muleto: por Kirchner votaría el 62 por ciento y por Carlos Saúl Menem el 32 por ciento, sin arrojar en momento alguno votos en blanco, desistimiento del voto o dudas e indecisiones, algo curioso en cualquier encuesta.

El segundo intento de responder a aquella ofensiva fue un sondeo realizado en Lanùs, Moreno y Tigre sobre un total de 5.000 encuestados.

La primera curiosidad es que la encuesta fue realizada en forma directa por el propio partido peronista de la provincia de Buenos Aires, es decir, el aparato duhaldista en cada uno de esos distritos, y no por una agencia o empresa especializada.

La segunda es que, conforme con las averiguaciones pertinentes pero no publicadas, la base de selección de los encuestados fue el padrón del propio partido peronista, de donde se presume el resultado de un voto estrictamente cautivo.

El resultado de 67 por ciento a favor de Néstor Kirchner y 30 por ciento a favor de Carlos Saúl Menem con un 3 por ciento de indecisos o votos en blanco o desertores del comicio, era prudencialmente descontable habida cuenta de los distritos comprometidos, donde el principal aporte numérico - y de consultados - lo hace nada menos que el municipio de Lanús, que conduce

el señor Quindimil, presidente del peronismo duhaldista de la provincia y, por encima de todo, el jefe de las principales barras bravas duhaldistas del conurbano.

Que pese a estos antecedentes y al hecho de que tanto el peronismo de Moreno como el de Tigre sigan de manera inexorable esas mismas pautas, se haya registrado un 3 por ciento de votantes que quedan fuera de la compulsa, resulta un hecho altamente curioso, casi tanto como que el porcentaje alcanzado por el menemismo supere en cerca de un quinto porcentual el que obtuvo en el comicio del 27 de Abril, datos contradictorios con la intención de los encuestadores que quizá les pasó desapercibido por su escasa formación idónea apenas alimentada por la intención de obtener cifras gruesas - que podrìan calificarse, por ello, como groseras - destinadas a la propaganda e imágen.

Fuera de estos dos intentos apresurados para contrarrestar la iniciativa e impugne dinámica que venía describiendo la gestión de campaña del doctor Carlos Saúl Menem el propio doctor Eduardo Duhalde realizó algunos gestos como el anuncio de su viaje inmediato al traslado del poder "si gana Kirchner", algo de dudoso significado como se verá más abajo.

De ahí en más solo siguió el silencio de los equipos oficiales, continuado de manera abrumadora por una batería de interpretaciones - que reconocen para los entendidos el sello inocultable de la secretaría de Medios, a cargo del señor Carlos Ben - y que cubrieron desde las opiniones, no basadas en trabajos de campo, de algunos encuestadores ahora convertidos en analistas políticos o de mercado electoral hasta determinados programas periodísticos de radio y televisión - donde estos hechos brillaron por su ausencia y solo se destacaba cierto aire depresivo y derrotistas en el menemismo, dando por descontado sin mencionarlo con todas las palabras, que el resultado indicaba la derrota de Menem, pese a haber obtenido la mayor votación - y el triunfo de Néstor Kirchner, pese a haber resultado segundo, a medio millón de votos de distancia.

Pormenores de votos cumplidos y futuros votos

Esa última actitud ha venido desarrollando una imagen que, a la luz de los números propiamente dichos tanto como de ela dinámica de las diversas corrientes políticas - y esto de manera primordial - parecen describir una escena notoriamente distorsionada.

La idea de que pese haber sido segundo Néstor Kirchner triunfó y que Carlos Saúl Menem a pesar de haber ganado, resultó derrotado, se ha sumado en esta segunda etapa del proceso comicial, a la ingenua y equívoca aritmética que da por cierta la suma mecánica de los votos emitidos en el comicio del 27 de Abril según segmentos pro o antimenemistas que se intentan transferir a un

poro y antimodelo de apertura y liberalización económica.

De este modo se supone que si en las encuestas la imagen de Carlos Saúl Menem concitaba resistencia de entre el 55 y el 65 por ciento, automáticamente eso significara que solo el 35 o el 45 por ciento podrá darle su voto al candidato opositor al gobierno del doctor Eduardo Duhalde.

La ecuación mecánica intenta disimular la complejidad política que inocultablemente alimenta cada uno de los segmentos en los que se dividió el voto del 27 de Abril y que los hechos comienzan a poner en evidencia màs allá de la simplificación de los medios y la curiosamente coincidente cuasi

pueril banalización de las versiones e interpretaciones oficialistas.

Un panorama más detallado y discriminado en los elementos dinámicos que integran la votación, permitirían detectar el siguiente panorama menos conformista y más cercano a la realidad.

El voto rodríguezsaáista - La "movida" de Carlos Saúl Menem al tomar la iniciativa de pedir su apoyo a Adolfo Rodríguez Saá en su propia provincia tiene un signo inequívoco que se ha dejado pasar: que el ex gobernador puntano aceptara la visita significa que esta se ha negociado antes y que el asunto guarda algunas expectativas de concreción final ya que, de otro modo, el ex candidato a presidente habrìa dedo las espaldas a cualquier negociación.

Pero de todos modos, la reacción positiva - incluida la designación de Carlos Saúl Menem como "ciudadano honorario" de San Luis y la recepción con el equipo íntimo político provincial - solo generó hasta el momento dos reacciones adversas: la descontada del ex desarrollista y ex radical

Doctor Melchor Posse y la del dirigente del cegetismo disientes Hugo Moyano.

Parece evidente que el doctor Melchor Posse es poco o nada lo que agrega o quita a cualquier iniciativa política, si se toma en cuenta que en su propio distrito, San Isidro, él que era candidato a vicepresidente, obtuvo un incómodo tercer lugar, desplazado por la fórmulas que encabezaban Ricardo Hipólito López Murphy primero y la de la doctor Elisa Carrio, en segundo termino, ambos absorbiendo gran parte del electorado local propio del possismo hasta ese momento, de procedencia radical.

Su ¡caudal electoral propio, tomando el distrito de San Isidro y un par de distritos colindantes - donde también obtuvo entre el tercer y cuarto lugar - no parece exceder del 0,7 al 1,1 por ciento de aquel 13 por ciento que obtuvo el rodriguezsaaismo en todo el país.

En el caso de Hugo Moyano, parece incuestionable que su fuerza electoral pasa desapercibida al quedar diluida en una base política operativa que no admite mensura pero que, sin embargo, sobre el conjunto electoral global, las estimaciones del propio rodriguezsaaismo solo suponen de alrededor de: 1,5 al 1,7 por ciento del total del padrón.

Esto significa que, en cifras redondas, el rodriguezsaaismo propiamente dicho, queda con el contralor de aproximadamente 11 a 11,5 puntos del total del padrón.

Si solo la mitad de este porcentaje - lo que es un cálculo pesimista habida cuenta la relativamente intensa disciplina del sector - estuviera dispuesto a respaldar una actitud promenemista o simplemente fuera dejado en libertad de votar ante un jefe que muestra cierta inclinación por el menemismo -Carlos Saúl Menem podría cosechar entre la mitad y los dos tercios del voto del ex gobernador puntano, es decir, entre 5,5 y 7 por ciento del voto de ese sector en el orden nacional.

La duda es como se reorientaría el restante 5,5 o 4 por ciento rodríguezsaáista y esa duda resta una fracción importante de votantes que no concurrían a las urnas o que lo harán en blanco, de manera que las estimaciones más precias atribuyen al redireccionamiento del voto rodríguezsaáista de apenas 1,8 al 2,5 por ciento en favor de Kirchner, que debe sumarse al 0,7 a 1,1 por ciento del possismo.

De tal modo Menem obtendría entre 5,5 y 7 por ciento de este costado en tanto Kirchner obtendría entre 2,5 y 3,6 por ciento.

Hay en este contexto una jugada importante elaborada por el propio Rodríguez Saá que podría inclinar aún más la balanza en favor de esta redistribución promenemista.

Que haya decidido anunciar su decisión el 15 - tres dìas antes de comicio, dejando apenas un día y medio lectivo y de debate debido a la veda electoral - parece estar determinado por la suerte de deserción que experimentó el plenario de su Frente en san Luis, con las ausencia del possismo y el moyanismo.

La masa importante de los votantes restantes escucharán el 15 de Mayo lo que diga el "jefe" del movimiento, sin apelación ni oportunidad de ser conmovidos por un debate desgastante para el propio movimiento y para esa posición de eventual apoyo a Carlos Saúl Menem.

El voto de Elisa Carrió - Que la ex candidata a presidente haya aclarado que votará por Néstor Kirchner "tapándose las narices" y que haya añadido que además se trata de una relativa o escasa expectativa de anticorrupción, dejando abierta la puerta a la duda acerca de la honestidad del candidato muleto del duhaldismo, parecen hechos sintomáticos que explican hasta qué punto debe frenar una huida casi frenética en algunos sectores, a su propia candidatura y a lo que ella venia representando para algunos, fuera de un acendrado antimenemismo.

De ahí que imaginar mecánicamente que tras Néstor Kirchner se alineará el 13 por ciento del voto carrista parece una ligereza evaluativa de la mayor ingenuidad.

No existe una tabla básica que permita evaluar cuál es el electorado que puede responder enforma directa a la diputada ex radical y hoy jefa arista.

Pero se desprende del sistema de alianzas que los cuatro o cinco agrupamientos que desde distintas vertientes le dieron soporte político y electoral, su imágen podría controlar o retener entre 2 y 3 por ciento de ese 13 por ciento del 27 de Abril último.

A este se podría sumar, conforme con las estimaciones previas al comicio, alrededor de 4 o 5 por ciento que ha congregado por su propia presencia, originados en el radicalismo y sectores independientes o conservadores fuertemente inclinados a convertir a Carlos Saúl Menem en una suerte de chivo expiatorio y en la imagen irredenta del peronismo clásico, según las franjas de votantes.

Es indudable que el restante 4 o 5 por ciento de la doctora Elisa Carrio procede nitidamente de la izquierda que en el voto general descendió de un 12 a 15 por ciento a un escaso 4,5 por ciento dle total de la votación.

Tras el resultado del 27 de Abril el comportamiento de estas diversas fracciones no parece prometer una linea uniforme ni evaluar resultados absolutos previsibles.

Y así, si "tapándose las narices" irán algunos votos al doctor Néstor Kirchner, con esa salvaguarda y aún pensando que no es garantía de honestidad probablemente podrá convocar entre 6 y 8 puntos de aquel 13 por ciento que obtuvo, a favor de Néstor Kirchner y fundamentalmente, ninguno

en beneficio de Carlos Saúl Menem.

El voto de Ricardo Hipólito López Murphy - Parece una ingenuidad o un alto grado de informal hipocresía anunciar que no se expresará preferencia, que habrá una suerte de abstención y, al mismo tiempo aseverar que "nadie es dueño del electorado" renunciando al liderazgo político pero del mismo modo, insinuando que ya no es un modelo a seguir.

¿Lo cree realmente el doctor Ricardo Hipólito López Murphy? ¿Piensa que un dirigente político, un candidato a presidente puede dejar sin orientación a una considerable masa de votantes como la que lo respaldó? ¿O hay un sutil juego para eludir responsabilidades dejando que los hechos hablen por si solos, sin contribuir - como le ocurriría a Adolfo Rodrìguez Saá si anticipara ahora su decisión de apoyo a Carlos Saúl Menem - para una disgregación de adeptos iniciales, desconociendo que el desgranamiento en política se produce, justamente, ante la ausencia de orientación y directrices claras?

De todos modos, el 17 por ciento de Ricardo Hipólito López Murphy que coincide en los planteos y soluciones básicas que propone el menemismo - tratando de distinguirse por la imágen de corrupción creada en torno del ex presidente de la Nación - no parece en condiciones de reorientar su voto tan solo por el tema de la política de libertades institucionales - económicas, de seguridad y civiles - ni por el asunto relativo a la corrupción.

Una vertiente inocultablemente radical - quizá 5 o 6 puntos de ese 17 por ciento - seguramente no votará por Néstor Kirchner pero tampoco lo hará por Carlos Saúl Menem, ni aún "tapándose las narices" y, lo más probable, figurarán entre los votos en banco, anulados o simplemente no concurrirán al comicio.

Pero una cifra altísima del 10 u 11 por ciento restante, que expresa amplios sectores que han votado de manera constante al menemismo en el pasado y que han sentido intenso compromiso con la transformación operada en la década del 90, al tiempo de tener severas dudas acerca del alcance y relatividad de las denuncias por corrupción, con seguridad intentarán poner un dique de

contención al intento de profundizar los cambios registrados del el 24 de Diciembre de 2001 y agigantados en el curso de 2002 y lo que va de 2003.

Esos 10 puntos, casi con seguridad, pondrán la boleta de la formula que encabeza Carlos Saúl Menem en el sobre electoral.

De este modo, mientras el doctor Carlos Saúl Menem obtendrá de esta franja de votación muy probablemente diez por ciento, el doctor Néstor Kirchner difícilmente obtenga ningún voto o, en el mejor de los casos, una cifra que "no moverá el contador".

El voto de la izquierda partidaria - Es prácticamente oficial que sin excepción, el 4 por ciento del voto de izquierda se dispondrá a engrosar la abstención o bien anulará su voto de manera deliberada.

El 0,7 por ciento restante que respaldó al candidatura del profesor de dibujo y diputado nacional Alfredo Bravo, seguramente se encolumnará tras la figura del doctor Néstor Kirchner, de donde cabe suponer que su candidatura crecerá en esa misma proporción respecto de este sector.

Lo más probable es que sectores que siguieron a la doctora Elisa Carrio y una fracción minúscula que fue tras el rodriguezsaaismo sumados al moyanismo, regresen a ese redil abstencionista, de voto en blanco o autoanulado.

De tal modo, no cabria sorprenderse si el voto en blanco que llegó a la cifra extraordinariamente baja del 1,6 por ciento en el comicio del 27 de Abril, trepa ahora a alrededor del 6 al 8 por ciento, sin alimentar al "progresismo" que rodea desde antes al doctor Néstor Kirchner, ya que este

agotó su participación en el comicio del domingo de la semana precedente y difícilmente se retire de ese cúmulo de votantes.

El voto piquetero - Quizá el menor favor político aportado a la candidatura del doctor Néstor Kirchner para el ballotage ha procedido del sector piquetero.

El legislador bonaerense D'Elia, jefe del ala trotzkista moderada de los piqueteros, anunció enfáticamente su decisión de votar por Néstor Kirchner en el ballotage, tras haber anunciado su decisión de votar en blanco en el comicio del 27 de Abril.

En la linea abstencionista se habìan inscripto los "Barrios de Pie" y el movimiento que lidera Raúl Castells en el sur del conurbano.

Técnicamente los tres sectores son los que han mantenido en parálisis perpetua al Gran Buenos Aires y la capital a razón - promedio - de tras dìas por semana en el curso de los últimos seis meses.

Si el voto en blanco reunió la escasísima presencia del 1,7 por ciento en el comicio del 27 de Abril cabe deducir que el conjunto de los piqueteros no controlan más de, como máximo un poco irreal, del 1,5 por cinto habida cuenta que el voto en blanco histórico oscila en el 3 al 5 por ciento en la

Argentina.

De este modo, el aporte que podrá hacer D'Elia a la candidatura de Kirchner no excedería en el mejor de los casos del tercio de ese 1,5 por ciento restante, algo que en terminos reales y directos se estima que no pasaría del 0,2 por ciento.

En realidad, las negociaciones con los planes trabajar y los compromisos asumidos por el piqueterismo tanto de D'Elia como de Castells, supuso un voto en favor del candidato muleto, ya en la primera votación del 27 de Abril

Pero la reiteración del apoyo que ahora se realiza con bombos y platillos, parece convertirse en un factor antes de ¡drenaje de apoyos que de soportes.

En el esquema del gobierno y particularmente del propio candidato, se maneja la hipótesis de que ese minúsculo aporte podría ser significativo a la hora de tocar los bordes del no menos reducido pero sin embargo más expresivo cuantitativamente sector de los partidos de izquierda.

De todos modos, parece inoperante cuantificar esos apoyos ya residentes, de hecho, en el voto del 27 de Abril.

El voto de Néstor Kirchner - El candidato muleto del doctor Eduardo Duhalde obtuvo el 21,9 por ciento del total de votos emitidos, en un comicio que tan solo obtuvo 1,6 por ciento de votos en blanco (votos negativos).

Conforme con un análisis politizo - no una estimación cuantitativa irrelevante de consultas siempre dudosa y muchas veces amañadas - en el próximo comicio podría sumar, eventualmente algunos de los siguientes guarismos

Voto de origen Mínima Máxima

Voto original 21,9 21,9

Originado en el rodriguezsaaismo 2,5 3,6

Originado en Carrio 6 8

Total 30,4 33,5

Naturalmente, estas cifras parecen notoriamente distantes de lo que se maneja en las encuestas que dejan de lado la dinámica estrictamente política y los realineamientos.

En realidad no ha habido encuestas tanto como sumas mecánicas de resultados descontadas actitudes del electorado que muchas veces no coinciden con la realidad ni con los hechos.

El voto de Carlos Saúl Menem - De manera genérica las tendencias a afirmar la derrota electoral del ex presidente de ela Nación ignoran justamente esa dinámica y se ajustan a las estimaciones mecánicas.

Y esto ocurre tanto afuera como adentro de la propia estructura que responde al ex presidente de la Nación, de manera que el riesgo esencial que se corre en las evaluaciones estos casos procede de esa circunstancia consignada en el Informe (2003) Argentina con Lupa correspondiente a la semana precedente que el principal teórico de la guerra en tiempos modernos, von Clausewicz,

describía del siguiente modo: "La derrota se inscribe antes en la cabeza del general que en el campo de batalla", delineando así el hecho manifiesto de que, para el caso que nos ocupa, si Carlos Saúl Menem o los responsables de conducir su campaña experimentaran la sensación de derrota, esta serìa un hecho en el "campo de batalla" de las urnas del 18 de Mayo.

Sin embargo, los criterios analíticos modernos y racionales que antes e han consignado - generalmente de mayor eficiencia que las meras cuentas de opinión - presentan la siguiente alternativa para Carlos Saúl Menem:

Origen del voto Mínima Máxima

Votos de origen 24,34 24,34

Originados en el rodriguezsaaismo 5,5 7

Originados en el lópezmurphismo 10 11

Total 39,84 42,34

Limites del análisis - Estos guarismos corresponden naturalmente a una estimación a su turno mecánica del universo electoral que, para el caso, se ha constreñido a los votos validos emitidos el 27 de Abril próximo pasado.

Ese día hubo un total de 76 por ciento de concurrencia electoral y si bien los porcentuales se miden a partir de aquellos resultados no se incorpora el porcentual alternativo de alto voto en blanco o las deserciones electorales eventuales.

¿Será superior la concurrencia o inferior el 18 de Mayo?

Algunas estimaciones prevén que será sustantivamente menor habida cuenta de un alto volumen de abstenciones que se producirían ante las denuncias de que se trata de una mera interna del peronismo, de que solo comprende un expectro que alcanza solo al 46,5 por ciento proximadamente del padrón (24,34 de Carlos Saúl Menem y 21,9 por ciento de Néstor Kirchner),

etcétera.

Parece inocultable que en este caso la reducción de la representatividad de cualquiera de ambos candidatos conforme con las costumbres y la presunción analítica del común de la gente, agigantaría notoriamente la crisis resultante.

Al día siguiente

Un punto que parece importante y critico en la actual composición polìtico-electoral, es cuales serían las consecuencias inmediata - un semestre - de un eventual triunfo del doctor Néstor Kirchner.

El doctor Eduardo Duhalde, tal como se consigna más arriba, ha anunciado que en el caso de imponerse en el comicio su candidato, se ausentará del país desde el 25 o 26 de Mayo por un lapso muy prolongado - serìa hasta fines del año, según dejaron trascender sus propias fuentes - a fin de no interferir en el gobierno del doctor Néstor Kirchner.

La aseveración, justificación y explicación parece por demás contradictoria ya que la distancia no impide la interferencia eventual.

pero sustancialmente, además, es una distorsión manifiesta de los hechos objetivos en la medida en que el gobierno del doctor Néstor Kirchner tal como este mismo lo describe para el caso enel que triunfe, no es sino una milimétrica continuación del gobierno del propio presidente interino de la

Nación, doctor Eduardo Duhalde.

Pero adicionalmente no se trata de una continuidad formal o accidental, de nombres al azar, sino que lo sustancial de los equipos que van detrás de la candidatura eventualmente triunfante son exactamente los principales seguidores y cuadros dependientes del propio duhaldismo.

Nombres como los de los doctores Anibal Fernández, José Pampuro, Ginés García, Alfredo Atanasof, etcétera viene del riñon más intimo del duhaldismo bonaerense.

Pero a ellos se sumarán dos hombres del neoduhaldismo como los doctores

Martín Redrado en Relaciones Exteriores y Roberto Lavagna en Economía.

Para mayor curiosidad, este serìa, en principio, el gabinete que acompañará al eventual presidente si logra imponerse el 18 de Mayo, hasta el 10 de diciembre cuando deba asumir para el período completo que lo llevará hasta el 10 de diciembre e 2007.

En ese mismo momento el doctor Néstor Kirchner debería designar un nuevo gabinete.

Y es justamente en es mismo momento cuando regresará al país el doctor Eduardo Duhalde.

De esta manera la marginación de esas presiones que ahora lo han llevado a

constituir un gobierno que no es otra cosa que la continuidad del interinato

duhaldista, reaparecerán en el momento oportuno para controlar su gestión.

Sin embargo, el problema crítico parece estar potencialmente ubicado en una

etapa previa a esa hipotética asunción para el nuevo período presidencial.,

El asunto parece estructuralmente ubicado en el curso de los primeros cinco

meses de gestión si el doctor Néstor Kirchner accediera al gobierno.

En principio, cualquiera de sus decisiones deberá contar con avales consistentes del Parlamento, donde su representatividad se limita a dos senadores y siete diputados - sumando los propios santacruceños y otros más.

Es evidente que la solidez de un gobierno basado en un proyecto que supone negociar cada segmento de las decisiones con una mayoría que no solo no controla sino que opera para imponerle determinadas condiciones desenvolvimiento, hablan de una potencial conflictividad de secuelas imprevisibles en un país donde la inestabilidad parece el signo dominante desde hace tres años y pico.

Esta sensación comenzaba a trascender ante el pronunciado y prolongado silencio del candidato tras ser superado por el doctor Carlos Saúl Menem y contar solo con el aparto de imágenes y difusión del gobierno duhaldista a fin de configurar para él un perfil de candidato ganador.

Esta debilidad parece, como en el caso del doctor Carlos Menem, inscripta en su propia cabeza como pretendía von Clausewicz: "La derrota se inscribe antes en la cabeza del general que en el campo de batalla".

El gobernador santacruceño se veía en los dìas que ocuparon esta semana, dominado por una suerte de quietud y escepticismo manifiesto.

Incluso se lo vio marginado en la escena como durante el episodio del mismo

domingo por la noche cuando era entrevistado por un grupo de periodistas de

televisión y radio.

En ese momento, mientras realizaba algunas desleídas declaraciones - era la medianoche y ya se conocían los resultados finales - y no interpretaba cabalmente hasta qué proporción había sido superado por el doctor Carlos Saúl Menem - se unió al grupo su esposa, la senadora santacruceña Cristina Fernández de Kirchner.

Tratando de superar el diálogo que mantenía su marido, la senadora Kirchner se "coló" literalmente en la pantalla, avanzando sobre los periodistas en una nítida operación de "robo de cámara" o "robo de pantalla", desplazándolo y relegándolo a un segundo plano en el que el candidato a presidente muleto del doctor Eduardo Duhalde quedó formulando declaraciones a un par de

radios, mientras ella dominaba el primer plano ante una docena de camarógrafos y micrófonos radiofónicos.

 

Los cambios de Carlos Saúl Menem

En el contorno que rodea a Carlos Saúl Menem se libró entre el domingo por la noche y el miércoles - con una prolongación que, en algunos casos, no habrìa sido superada todavía - una dura batalla que traduce la desilusión del ex presidente de la Nación por no haberse impuesto en la primera vuelta del comicio.

Pese a haber triunfado, esa diferencia notoria parece haber generado una cadena de sensaciones derrotistas que habrìa estado dominando la conducción del sector y que algunos medios llegaron a atribuir al propio candidato a presidente de la Nación.

Las consecuencias han sido el desplazamiento del doctor Alberto Pierri por el empresario De Narvaez - un colombiano se asevera con fuertes intereses cafetaleros en su propio país y ex propietario de Tiendas Tía - que trajo como consecuencia el realineamiento interno de los más estrechos colaboradores del ex presidente de ela Nación, desde su gabinete hasta la

intimidad de sus decisiones polìticas.

El reemplazo de Alberto Pierri por De Narvaez (¿es su apellido original o hubo una sustitución al salir de Colombia hacia la Argentina?) fue bien visto en algunos sectores y desestimado como un acierto en otros, duales actitudes que se verificaban sobre todo en los medios empresarios.

El raigal reemplazo de Pablo Rojo por Carlos Melconian,. que dominó la atención de los medios empresarios parece haber sido menor, sin embargo, en cuanto a sus efectos políticos, que la defenestración de Alberto Pierri precipitada por la formal protesta del intendnete de Escobar, el ex

comisario Luis Abelardo Patti que desde antes del comicio habrìa advertido al doctor Carlos Saúl Menem acerca de las dubitativas condiciones en las que se desenvolvía la campaña en el distrito.

Un hecho curioso y notorio es que mientras Carlos Saúl Menem obtuvo 500.000 votos de ventaja sobre Néstor Kirchner, en la provincia de Buenos Aires Néstor Kirchner obtuvo unos 400.000 votos más que Carlos Saúl Menem,.

El grueso de ese voto favorable a Néstor Kirchner se ubicó en el Gran Buenos Aires y, más estrictamente en La Matanza en primer lugar - 200.000 votos de diferencia - y en Lanús - 67.000 votos de diferencia.

En opinión del intendente Patti, hubo flagrantes deficiencia sobre todo en materia de fiscales que no supieron parar una oleada - más de un millar de mesas - de sabotaje a las boletas menemistas - de la UCeDe o del Frente de la Lealtad - por que el doctor Alberto Pierri no pudo o no supo manejar la situación, generándose una alteración artificial - fraude en lenguaje corriente - del resultado electoral.

Pero con mayor realismo y precisión en medios cercanos al ex presidente se señala la presencia de un sujeto de apellido Richilo, en cuyas manos se habrían esfumado los recursos necesarios para atender a esos mismos fiscales, quienes tras el día completo de trabajo debieron concurrir al

Hotel Presidente a reclamar de viva voz un pago que el señor Richilo no había efectuado.

Detalles de este tipo indican con abundante precisión el descontrol en la conducción de la campaña que, sin dudas, incluye el acto electoral propiamente dicho y las informaciones tergiversadas, que se hicieron llegar al propio candidato acerca d ela marcha del comicio, el mismo día del comicio y hasta el momento de anunciarse los resultados finales.

Un punto distinto es el correspondiente a las versiones acerca de la presunta decisión de Carlos Saúl Menem de abandonar la candidatura, una especie lanzada desde medios cercanos a la secretaría de Medios de la Presidencia de la Nación y que volvió a cobrar espacio en radios hacia el final de esta semana que ahora termina, particularmente en Radio Diez.

La especie había sido desmentida una y otra vez en el curso de la semana, pero la reinstalación del asunto habla de un intento de frenar la iniciativa política por cualquier medio" aunque ello implique torcer la transparencia en las decisiones electorales.

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