EL BLITZ DE MR K: ENTRE MAQUIAVELO Y FAUSTO
 

El 25 de mayo de 1973 el proyecto camporista, claramente enfrentado al de Peron, tenía el cruel encanto de la juventud armada y un poco irresponsable.

Montados sobre los fusilamientos de Trelew y el cadaver reclamado por verdugos diversos, de Aramburu, el ala mas radicalizadamente vanguardista del Frejuli copó la plaza y avanzó sobre la guardia militar con el mismo ímpetu con que -días mas tarde -avanzaron sobre todas las estructuras administrativas del Estado. Estructuras que -paradoja recurrente argentina -en su gran mayoría -habia votado a la fórmula Campora- Solano Lima.

Creian que estaban forjando una revolución, una mezcla de los movimientos tercermundistas de la época y lo que acababa de pasar pocos años antes en Paris, al cual el viejo y escéptico De Gaulle había descalificado como "un lecho de perritos".

Pero la Union Sovietica existía, el Movimiento No alineado tenía identidad y entidad de voto en las Naciones Unidas, Gelbard era la expresión no solo de la inteligencia soviética sino del empresariado nacional y el movimiento militar antiperonista iniciado en 1955, en verdad en 1956 con la liquidación de Lonardi, concluía exhausto una larga carrera de preclusiones y limitaciones que no solo lo habian alejado de la sociedad peronista primero, de la sociedad civil despues y para finalizar hasta de la propia sociedad militar, demoliendo el comodo mito de las antinomias civico-militares.

Es cierto, el país se preparaba para una horrenda tragedia social y la juventud-cordero armado y conducido al matadero -sería la victima inevitable de esa guerra civil larvada que ya en ese plaza con esa Casa Rosada pintada con sangre de buey por los independentistas antipeninsulares, mostraba sus inevitables contradicciones de proyecto.

Peron pensaba en De Gaulle, Ongania también lo había hecho y los jóvenes soñaban con la guerra de Argelia, del lado del FLN.
El desenlace era inevitable.

El nuevo gobierno argentino, instalado en un lugar estratégico del mundo, aunque todavía no lo advierte,intenta escurrirse del futuro haciendo apuestas hacia el pasado.

Será muy dificil que lo consiga. Las fuerzas sociales, como en el viejo principio químico, se fusionan en función de la temperatura de las elementos que la cohesionan.En caso contrario, implosionan y arrasan a su propio creador.

Kirchner no es Peron, tampoco es Campora, ni siquiera Mario Alberto Firmenich y menos aún el doctor Fausto.
Al menos por ahora.
Releamos, entonces, los hechos de las ultimas horas.

Actualización


Contrariamente a quienes están dispuestos a esperar los "primeros cien días" para evaluar el juicio de valor acerca del sendero central que recorrerá el nuevo gobierno nacional que encabeza desde la media mañana de este domingo final de Mayo, el doctor Néstor Kirchner; o bien de quienes consideraban indispensable - con una moderación quizá pueril o primaria que descartaba las reacciones del día en que Carlos Saúl Menem renuncio a participar del ballotage consagrando de hecho la presidencia de Néstor Kirchner - escuchar el discurso-presentación ante las Cámaras (y el país) de asunción y jura del mando, el nuevo titular del Poder Ejecutivo Nacional parece haber preferido seguir con la mayor estrictez los consejos brindados por Nicolás Macchiavello a "El Príncipe".

Y, de este modo, ha comenzado a agolpar sobre las arcadas de acceso al nuevo período presidencial que inaugura el último domingo de Mayo correspondiente a esta semana que ahora concluye, los anuncios - antes de poder adoptar las medidas propiamente dichas - más crispantes de cualquier expectativa que se haya podido conformar en torno a su gestión.

La idea de concentrar en los primeros diez dìas la carga principal de sus màs conflictivas decisiones supone una doble presunta opción de beneficios:

a) que las medidas que prefiere y con las cuales piensa, efectiva y sinceramente, manejarse, tanto como las definiciones y delineamientos de su gestión, ya habrán sido adoptadas o anunciadas y estarán ahí, pasando con rapidez el trance más difícil:

b) que esas medidas o definiciones configuran una escena y compromiso irreversibles en lo inmediato. de máxima, y que, en adelante, habrá un espacio de màs suave progresión (para algunos empedernidos bien pensantes, de negociación o diálogo, cuando ya este recorrido gran parte del camino).

La idea central parece consistir en "asegurar un arranque de partida tan fuerte como sea posible" - en un simil de competencia automovilística - para asegurarse las distancias iniciales: el trámite posterior cabrá adecuarlo, en todo caso, a las posibilidades reales y de desarrollo de la competencia, manteniendo un simil automovilístico, o de la gestión.

De esta manera el intento de apretar los primeros diez dìas con medidas de máxima intensidad dejaría un espacio para transmitir a la sociedad conmovida por los anuncios y definiciones iniciales, una suerte de pausa esperanzada: "Ya pasó todo, no cabe esperar nada peor", podría ser la reacción o respuesta pretendida, al menos en un esquema de este tipo escuchado, posiblemente por vía telefónica hace ya más de quince dìas, desde puntos lejanos del país - del Caribe o muy cercanos al Caribe, tanto como ratificados, en una misma linea, de manera informal, durante sus muy recientes viajes al exterior, previos al posteriormente anulado ballotage.

Las dudas que sobrenadan en esta estrategia magna son, también, abundantemente desarrolladas - pero, al parecer, escasamente leídas - por Nicolás Macchiavello, cuando aconseja saber, como dato previo y sustantivo, si el nuevo poder - o gobierno - cuenta con una fuerza -. Más estrictamente, un poder - inicial tan intenso como para impulsar un intento de este tipo.

Por que, en caso contrario, si el poder intenta realimentarse con la imagen que traduce solamente el ímpetu, una posibilidad es que se agote el escaso caudal de recursos reales a la mano en el movimiento inicial, o bien que genere, a su turno, resistencias suficientes para absorber el poder del que espera beneficiarse y, en consecuencia, actúen, en definitiva, como contrafuerza, colocando en riesgo máximo no solo el espacio ganado inicialmente sino la subsistencia misma del propio poder.

No serìa el primer caso - ni en el mundo ni en la historia argentina - en el cual el agotamiento de las fuerzas disponibles para acrecentar el poder propio, tras un impulso inicial muy fuerte, se agotan en beneficio de las resistencia que ese mismo ímpetu generó como respuesta.

Los pasos iniciales: estampida anunciada.

Esta estrategia ha quedado, de un modo bastante preciso, expresada en los primeros pasos - previos a la jura y asunción del mando - del doctor Néstor Carlos Kirchner, mediante una significativa variedad de anuncios y previsiones.

La más apretada síntesis de estas medidas y propósitos quedan insertadas en los siguientes pasos:

a) la naturaleza y calidad de los integrantes del gabinete que acompañará, a continuación de la asunción del mando, al nuevo presidente de la Nación:

b) la calidad de los invitados y asistentes a la jura y asunción del mando presidencial, tanto del orden interno como del internacional;

c) el anticipo de la defenestración de la cúpula castrense en las tres Fueras Armadas que llevan la cirugía hasta un nivel en el cual se podrán localizar muy próximos al poder, por un lado, mandos con responsabilidad en zonas del sur, que además de contener datos importantes de amistad personal con el nuevo presidente de la Nación se caracterizan por un acendrado "malvinismo" y, de paso, en consecuencia, de "antiimperialismo anglosajón" abarcativo de Gran Bretaña y los Estados Unidos, así como un acendrado fastidio con algunos países limítrofes involucrados en aquellos episodios en el extremo sur, en tanto, por el otro, cuadros hoy superiores y medios que fueron subordinados durante la guerra contra la subversión con grados entonces de subtenientes a tenientes primeros o capitanes muy jóvenes;

d) el fastidio y cuasi desprecio con el cual el presidente de la Nación - y, en consonancia,. su inminente ministro de Economía, doctor Roberto Lavagna - desdeñaron el papel que puede cumplir el Fondo Monetario Internacional respecto de la Argentina;

e) similar desprecio y fastidio con la llegada de capitales - llamados eufemísticamente "capitales golondrinas" en la medida en que no se reconocerá el derecho de la libre circulación de capitales reclamándoles una permanencia y anclaje comprometido con la situación económica del país sea esta beneficiosa o no a los intereses rentísticos internacionales;

f) similar fastidio y cuasi desprecio respecto de las AFJP y las reformas introducidas al régimen jubilatorio sin que apunte una alternativa de sustitución de aquellas reformas de la década del '90 que hicieron posible la jubilación privada ni, mucho menos, se conozcan a qué fuentes se recurrirá para que el Estado cumpla con la responsabilidad inherente a esas instituciones privadas;

g) el anuncio de que antes de otorgarse aumentos tarifarios habrá una "exhaustiva revisión" que correrá por la cuenta del arquitecto Julio De Vido y que comprenderá tres intrincados análisis si fecha cierta de implementación;

h) la revisión exhaustiva de las diferencias con la Corte Suprema de usticia de la Nación, lo que supone rehabilitar el intento de juicio contra algunos de sus miembros a fin de despejar el espacio para la integración - una vez más - de un alto jurado "amigo", sujeto a negociaciones que ya habrían sido emprendidas;

i) el "amiguismo" con el sindicalismo en un juego de contraposición de grupos fraccionales para presionar y contrapresionar adhesiones polìticas, etcétera, etcétera, etcétera.

Esta es solo la nomina de los elementos que de manera superficial afloran de manera más intensa y su mera enunciación exhibe el intento de precipitar en el breve curso de los próximos diez dìas - se habla de un lapso hasta el 15 de Junio como máximo -, una catarata de episodios que no sólo no dejarán muchos espacios para reflexionar sino tampoco para estructurar un análisis detenido y más eficiente por cada uno de estos fragmentos.

También para este primer decanato de gestión, los principales asesores del doctor Néstor Carlos Kirchner están preparando desde comienzos de la semana que ahora concluye, una extensa y densa escalada de medidas vinculadas a los contactos subliminales con diversos medios corporativos o individuales.

En este sentido, los intentos de llegar a las conducciones empresarias - y, como contrapartida el ansioso desvelo de muchas de estas por lograr acercamientos de este tipo - hablan con claridad de un intento dominante a concretar en esta primera y álgida etapa de gestión.

A los dos últimos temas mencionadas en la enunciación previa y que conciernen al aparato sindical, se sumarían en estos dìas finales de la semana que ahora concluye y con vistas a movilizarse màs intensamente desde el primer día lectivo de la gestión kirchnerista en el gobierno, contactos, negociaciones, compromisos o meros "semblanteos" con diversos sectores empresario que ya ha comenzado.

Y esto, al márgen del área estricta del ministerio de Economía, es decir por encima y más allá del doctor Roberto Lavagna y con miras estrictamente polìticas.

No de otro modo se entendía en diversos medios el ataque frontal del ministro en colaboración con periodistas algo más que preguntones - de preguntas quizá convenidas, muy probablemente - acerca de si, efectivamente, el por entonces futuro presidente doctor Néstor Carlos Kirchner, al denunciar sin nombrarlos a banqueros que complotaban contra la estabilidad de su futuro gobierno, se refería al señor Jorge Brito, titular del Banco Macro, y presidente de la Asociación de Bancos Argentinos - ADEBA -, cosa que así preguntada fue ratificada por el proto presidente con un desembozado giro: "Usted tiene muy buenas fuentes de manera que no puedo desmentirlo", dijo en una hipérbole que delató de manera muy directa la preparación previa del diálogo.

Que denuncias de este tipo sirven habitualmente para iniciar negociaciones en paralelo, o bien que se encuentran incitas en las mismas una despiadada lucha de intereses - se habla, por ejemplo de una empresa con fuertes intereses en el sur del país, muy próxima al nuevo presidente, y que habrìa tendió participación en la privatización del Banco de santa Cruz, que a su turno intenta integrarse a bancos que el Banco Macro y el señor Jorge Brito han adquirido en el Norte y Noroeste del país - sean en la oscuridad (o tal vez resaltan para otros) la orientación implícita de algunas denuncias y, sobre todo, el silencio de algunos preguntones de la TV que margina del fondo de sus interrogatorios los temas cáusticos y comprometidos con sus entrevistados o clientes de circunstancia.

Estos perfiles iniciales comienzan a dibujar el perfile de una gestión que deberá recorrer los dìas próximos a fin de permitir visualizar sus reales alcances y si, efectivamente, está en condiciones y dispone de poder para empeñarse en un sendero de este tipo.

Un gabinete inercial y confuso

Otro dato que cabe tomar en cuenta para valorar el breve pero intenso lapso inicial que se anuncia, reside en la conformación del gabinete que ha anunciado el doctor Néstor Carlos Kirchner, apenas 72 a 96 horas antes de asumir la presidencia de la Nación.

El conjunto de intenciones que queda relatado ¿se refleja en la conformación del gabinete tal como aparece en el primer momento de su gestión?

En principio cabe acotar que la decisión de la integración final de este gabinete parece haberse decidido en el cortísimo lapso de no más de 24 horas: en el curso exacto del lunes 19 de Mayo, mientras el presidente por entonces electo permanecía en Santa Cruz.

En principio, ese gabinete habrìa de ser enunciado según informaron sus acólitos de campaña electoral, entre el jueves y viernes previos al ballotage no realizado finalmente.

Es decir, que el anuncio debìa cumplirse entre el 15 y 16 de mayo.

El ballotage no se cumplió y la algarabía de algunos y la depresión de otros ocupó el primer plano de las preocupaciones polìticas, mientras el presidente consagrado de hecho tras la renuncia de Carlos Saúl Menem a competir, viajaba al sur y anunciaba que el gabinete serìa anunciado el primer día hábil de la semana, es decir, el lunes 19 de Mayo, a su regreso a Buenos Aires.

Pero el lunes 18 de mayo el presidente consagrado permanecía en Ríos Gallegos despidiéndose largamente de sus coterráneos, de manera que anunció que el miércoles, cuando regresara a Buenos Aires y tras entrevistares con el presidente interino de la Nación, doctor Eduardo Duhalde, haría el anuncio respectivo.

Estas segunda y tercera postergaciones levantaron en torno suyo algunas advertencias y voces de preocupación.

Surgían por todas partes versiones de un gabinete que no encontraba confirmación sino, antes bien, rectificaciones sucesivas.

De este modo, se supo repentinamente que el anuncio serìa efectuado no en Buenos Aires sino en Río gallegos y el martes y no el miércoles de la semana previa a su jura del mando.

Este abrupto itinerario registró, con posterioridad, algunas novedades que se podrán leer más abajo, pero que, en definitiva, han puesto en evidencia que hasta el lunes por la noche de esta semana que ahora concluye, las cuatro quintas partes de los que integrarían el gabinete (todos menos los doctores Ginés García y Robe Lavagna) no tenían noticia ni ofrecimiento formal alguno para su desempeño y, en algunos casos, el ofrecimiento era para carteras diferentes de las que ellos presuponían conforme con algunas versiones y aún afines a sus propias experiencias o probables especialidades.

De paso, al menos en casi la mitad de los integrantes, se registró un hecho inédito: no fue el propio presidente de la Nación quien ofreció el cargo sino su jefe de campaña residente en Río Gallegos - no confundir con el legislador porteño y ahora jefe de gabinete, doctor Alberto Fernández, que era solamente su vocero en la capital de la República - y, en algunos casos hasta confundiendo el nombre y la función para la que corría el ofrecimiento.

Esto último parece haber ocurrido con el doctor Anibal Fernández, ultimo ministro de la Producción, quien al ser consultado por varias emisoras el martes por la mañana, cuando todavía no había anuncio formal, acerca de su desempeño en el ministerio del Interior, intentó correcciones señalando que serìa el jefe del gabinete.

Los entrevistadores radiofónicos intentaron corregirlo observando que, conforme con los datos trascendidos hasta ese momento - cerca del mediodía del martes - el titular de la jefatura de gabinete era el doctor Alberto Fernández.

La corrección del por entonces todavía ministro de la Producción señaló que el ofrecimiento que le había formulando el jefe de campaña del doctor Néstor Carlos Kirchner era estrictamente para la jefatura de gabinete.

El error fue salvado solo horas mas tarde, cuando se verificó que el personaje encargado de ofrecer y designar, en consecuencia, los ministros, había confundido el nombre Anibal con el de Alberto, descontado el común nomenclador del apellido Fernández, y efectivamente había ofrecido la designación de jefe de Gabinete al doctor Anibal Fernández, quien una vez efectuada la corrección acepto incorporarse, sin hesitación alguna, como titular del ministerio del Interior.

Este apremio - y mora paralela - en las designaciones, exhibe con claridad no solo la suerte de improvisación de los equipos o elencos del nuevo presidente sino, de paso, una irresolución que parece originarse en las luchas intestinas ya previas a la asunción del mando.

Las pugnas habrìan pasado por los intentos sistemáticos del nuevo presidente de la Nación de rescatar un espacio de poder propio y reducir sensiblemente la presencia duhaldista.

Esto habrìa determinado fuertes discusiones registradas primero en Buenos Aires desde antes del comicio del 27 de Abril, intensificadas entre esa fecha y la que debió albergar el ballotage y, en forma inmediata entre la renuncia del doctor Carlos Saúl Menem a la compulsa electoral y el momento del anuncio.

En cierto momento, el presidente ahora en ejercicio habría debido enfrentar - alguien muy proximo a sus decisiones dixit - técnicamente amenazas de reducir casi a cero el sustento legislativo.

En realidad, el nuevo equipo conserva buena parte del esquema que desde el comienzo pudo avisorarse en un candidato muleto del presidente interino de la Nación, doctor Eduardo Duhalde.

Como tal calidad, se le asignó - y no hubo desmentidas formales muy importantes - un equipo de colaboradores que significarán la continuidad del poder duhaldista bajo el rostro del gobernador santacruceño.

De este modo la mayor parte del gabinete, se aseveró desde el comienzo, debería ser propio del gobierno duhaldista.

Sobre once ministros, el nuevo gabinete reconoce, en coincidencia con esa observación - cinco formales y directos cuadros de directa integración con el aparato que conduce el ahora ex presidente interino de la Nación, doctor Eduardo Duhalde.

Ellos son los titulares de los ministerios de Economía, Interior, Trabajo, Salud y Defensa.

Pero, aparte, existen tres ministerios - Justicia, Relaciones Exteriores y Educación- otorgados a extrapartidarios en un intento de acercamiento de fuerzas exógenas.

Y, finalmente, tres ministerios que expresan la "propia tropa" del presidente: Acción o Desarrollo Social, Infraestructura y Desarrollo y Jefatura de Gabinete.

Obviamente, no se trata de una generosa contribución a un entendimiento Multisectorial o multipartidario, cuanto un reconocimiento implícito de la feble estructura política que está en condiciones de respaldar la gestión del presidente quien, a fin de lograr cierto grado de estabilidad se ve obligado a conformar un equipo con tales procedencias.

El gabinete: ¿primera versión pícara?

La composición del gabinete parece poco menos que un dilate desde el punto de vista de las funciones y las probables expectativas y especialidades.

Si bien es cierto que "un ministro tiene una función política y es intercambiable, independientemente de su especialidad" (una definición que los especialistas en derecho político como Carlos S. Fayt, actual ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, conocen muy detalladamente), existe un mínimo de congruencia e idoneidad en cada materia para hacer posible un desempeño regularmente eficiente.

Por eso la primera sorpresa es que el doctor Gustavo Béliz haya sido designado en Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, salvo por su fuerte campaña contra la Corte Suprema de Justicia y sus denuncias contra varios ministros cortistas; que el doctor Sergio Acevedo, un diputado especializado en temas constitucionales y mas especificamente en los juicios a la Corte, haya sido destinado a la Secretaría de Informaciones del Estado o que, finalmente, un especialista en temas constitucionales también como el doctor Rafael Bielsa, de notoria filiación y raigambre en la "tendencia" y la actividad subversiva de la década del '70, con fuerte intervención en el tema de los juicios a los ministros de el Corte Suprema de Justicia, haya sido designado en Relaciones Exteriores, un área donde nunca parece haber tenido una presencia selectiva o vocacional previa.

Sin embargo los tres nombres tan estrechamente asociados a la temática cortista parecen dar crédito a la versión que asigna a estas designaciones una virtualidad inestable y quizá el signo de la futura y casi inminente crisis de gabinete una vez que se hayan cumplido ciertos pasos indispensables.

Una primera información que cabe retener es que el ministro inminente de Justicia supo repentinamente, casi en forma inmediata a su designación, que el legislador Sigal, autodefinido sin muchas vueltas como "marxista" y según algunos "marxista leninista" para evitar equívocos o confusiones, sería designado secretario de seguridad.

Esta novedad alteró, se asevera, la estabilidad del doctor Gustavo Béliz que acaba de ser mencionado ya como ministro integrante del gabinete.

Una rápida reacción del inminente ministro de Justicia consistió en ofrecer y anunciar públicamente con la mayor difusión posible, que serìa secretario de Seguridad el doctor Quantin, fiscal enel fuero penal y hombre acreditado por su rectitud y desempeño transparente.

Al trascender esta tentativa del doctor Gustavo Béliz hubo un sonoro telefonazo del presidente hasta entonces electo, doctor Néstor Carlos Kirchner, solicitando su confirmación de que el ofrecimiento se había concretado.

Cuando el doctor Béliz respondió afirmativamente, el actual presidente de la Nación habrìa resoplado con fastidio en el tubo del teléfono, aseverando en forma enfática: "No, Gustavo, así no van las cosas. Las segundas lineas, las secretarias y hasta, en algunos casos, las subsecretarías, son un área de responsabilidad que decide el presidente de la Nación. Así será en mi gobierno - habría cortado cualquier intento de discusión sobre el punto -.

Si esto está avanzado, dejemos que siga o termine de una manera natural, si el candidato no acepta".

A renglón seguido, el flamante proto ministro de Justicia, habrìa tenido que escuchar fuertes diatribas dirigidas contra su designación y originadas en madres abuelas, tías y demás deudos de desaparecidos.

En un caso, atribuido al parricida Schocklender, se habrìa señalado que no era admisible que el yerno de un jefe castrense retirado pero con dos acusaciones vinculadas a la guerra antisubversiva, fuera designado para integrar un gabinete nacional.

Desde el costado de las abuelas de hijos de desaparecidos la diatriba se habrìa centralizado en sus vínculos con el Opus Dei, algunas declaraciones suyas en el pasado, su pertenencia al gabinete de Carlos Saúl Menem y haber sido su redactor de discursos en coincidencia con el indulto dictado por el ex presidente de la Nación a los jefes castrenses que derrotaron a la subversión.

Este cúmulo de denuncias y acusaciones, de diatribas y resistencias que comenzaban a hacerse públicas, habrìan motivado una segunda comunicación surgida desde el núcleo de colaboradores íntimos del presidente electo, exigiéndole que repare de alguna manera esa situación y que dejara en blanco cualquier designación para la secretaría de Derechos Humanos a fin de negociarlo con los sectores fines a las madres, abuelas, tías y demás deudos de desaparecidos.

Tal suerte de intimación habrìa llevado al flamante ministro recién designado, a comunicarse telefónicamente en forma personal con una de las dirigentes de esa tendencia, a fin de justificarse, presentarle sus excusas, ponerse a disposición de ella y tratar de explicar que él coincide "plenamente con sus posiciones y justos reclamos", llegando a ofrecerse para tratar de llevar adelante los objetivos de sus campañas y coincidiendo con ella en la posibilidad de que la secretaría de Derechos Humanos quede en manos de su actual titular que en muchos puntos habrìa contentado las campañas de dichas señoras.

Un ministro tan marcado permanece, sin embargo ya que conforme con las mejores informaciones, el objetivo de su designación tendría un doble propósito:

a) poner en evidencia que un hombre identificado en muchos sectores con las corrientes de derecha, integra el gabinete de Néstor Kirchner, dejando en sus manos, de este modo, un papel distractivo sobre otras designaciones;

b) dejar en manos del nuevo ministro el impulso inicial a fin de "limpiar la Corte de ajenos al nuevo gobierno", lo que comenzaría por llevar adelante el juicio ya iniciado en Diputados contra el cortista Carlos Santiago Fayt y, en suma tratar de lograr algunas renuncias de por lo menos dos o tres ministros adicionales o, en su defecto, preparar una nueva y rápida acusación que deje en minoría la actual composición del alto organismo judicial de la Nación.

Corrimiento de ministros o "ministros muletos"

Cumplido este último paso - no más de dos meses de plazo conversados con el propio futuro ministro desde los alrededores del nuevo presidente de la Nación - habrìa una clara y notoria crisis conjugada por los juicios contra los militares y, pese a su acuerdo actual - que ha merecido, tras la diatriba, elogios públicos y radiofónicos de las dirigentes de madres, abuelas, tías y demás deudos de desaparecidos explicando las excusas presentadas por el flamante ministro designado - zamarreado por medios y otros recursos afines como escraches, etcétera, de manera de precipitar su salida del ministerio.

El cumplimento de un juicio o de miembros de la Corte parecería el màs importante de los objetivos para que a continuación quede vacante ese ministerio.

De este modo se produciría un corrimiento importante ya que el actual canciller, doctor Rafael Bielsa, pasaría a reemplazarlo y ocupando así una función afín a sus especialidad y acorde con un objetivo que permita retener el área justa en manos de un hombre afín a las tradiciones de la "tendencia".

Al dejar libre el ministerio de Relaciones Exteriores, el actual ministro de Economía, doctor Roberto Lavagna serìa trasladado con la jerarquía de canciller a un área que por definición suya debe tener un acento sustancial enel tema de la negociación de la deuda externa y de los contactos financieros y económicos con el exterior.

Una vez vacante la cartera de Economía, el doctor Néstor Carlos Kirchner designaría al frente de la misma al arquitecto Julio De Vido, designado ahora como ministro de Infraestructura y desarrollo y reconocido como el hombre de confianza del doctor Néstor Carlos Kirchner en materia económica durante sus años de desempeño al frente de la gobernación de Santa Cruz y, conforme con las versiones de sus opositores en la misma provincia, algo así como el "cajero reconocido" de su desempeño administrativo.

El arquitecto Julio De Vido tendría a su vez, un hombre de singular tradición en el peronismo, como es el doctor Eduardo Curia, de veterana proximidad con el desarrollismo.

Muy probablemente el doctor Eduardo Curia podría, en este caso, reemplazar al arquitecto Julio De Vido o, en su defecto, pasar a cumplir las funciones inherentes al viceministro de Economía.

Finalmente, el lapso para estos cambios que en algunos medios se consideran con un plazo máximo a los dos meses, se cierran por la presencia del diputado santacruceño doctor Sergio Acevedo al frente de la Secretaría de Informaciones del Estado (SIDE).

Esa es la punta extrema en torno del eventual juicio o final disposición de los integrantes de la Corte Suprema de Justicia, ya que es un hombre íntimamente vinculado al juicio como presidente de la comisión de asuntos constitucionales de la Cámara de Diputados y haber sido uno de los principales impulsores del fallido juicio político.

El doctor Sergio Acevedo tiene un plazo limite para desempeñarse al frente de la SIDE: Setiembre.

En ese momento deberá dedicarse a la campaña para ser designado gobernador de santa Cruz en los comicios de Octubre próximo, candidatura para la cual ya está, técnicamente, designado.

La designación de su reemplazante es un capítulo sin cerrar y el desarrollo de los asuntos centrales de esta gestión tan llena de imprevistos y matices críticos deja escaso espacio y mantiene tensas expectativas para cualquier especulación.

Un ministro bisagra

Parece incuestionable que la designación del licenciado Daniel Filmus en el área de Educación constituye una tentativa del doctor Néstor Kirchner de tender un puente adicional a las designaciones del doctor Rafael Bielsa como canciller y Oscar Parrilli como secretario general de la presidencia, para asegurar conexiones con la izquierda.

Sin dudas, la presencia del licenciado Daniel Filmus obedece a la tentativa de que ese puente, adicionalmente, le garantice una aproximación al actual intendente-jefe de la Capital, doctor Aníbal Ibarra y, de paso, al Frepaso, donde ha comenzado a cosechar adhesiones desde antes del comicio en forma ascendente hasta llegar, ahora al doctor Carlos - Chacho - Alvarez.

Sin embargo, en la coyuntura y en las especulaciones del doctor Néstor Carlos Kirchner, conforme con quienes conocen de cerca sus intenciones, no figuraría una estructura de escaso desarrollo y ambiguas definiciones como el Frepaso o el propio Frente Grande que conduce el doctor Aníbal Ibarra.

Por el contrario, su intención apuntaría a una llegada y legitimación por esta vía, con uno de los actuales aliados del Frepaso-ibarrista, como es el ARI, bajo conducción de la diputada ex radical doctora Elisa Carrió, quien se vio concentrada en multitud de aplausos durante el discurso-mensaje del nuevo presidente a la Asamblea Legislativa al asumir el cargo.

Esta conexión parece para el doctor Néstor Carlos Kirchner mucho más significativa en la medida en que, tanto el caudal de votos como los legisladores remanentes de esa agrupación en el Congreso, representan una vía de escape a su creciente soledad.

Las Fuerzas Armadas, el pasado, el futuro

La definición del nuevo presidente en su dicurso-mensaje ante la Asamblea legislativa acerca de lo que las Fuerzas Armadas deben pensar, poniendo su mirada enel futuro y no tratando de defender el pasado - es decir, buscando una profesionalidad que los desvincule de su triunfo sobre el terrorismo subversivo de la década del '70 - parece constituir un objetivo claro y definido, en abierta coherencia con su reivindicación justamente de esa misma etapa pasado pero hecha por él en su mismo discurso-mensaje, pero desde el ángulo de la subversión.

No cabe extrañar, en consecuencia que defina finalmente un descabezamiento profundo de la conducción castrense, en una suerte de manoseo que seguramente esas mismas instituciones no parecen en condiciones de responder.

Descabezar 27 generales y quedar con tan solo cuatro de los actuales altos jefes en actividad para poder designar al jefe del acantonamiento de Río Gallegos que se reputa en diversos medios como un estrecho amigo del ex gobernador de esa provincia, constituye un acto en principio de absoluta desinstitucionalización al privilegiar justamente esas condiciones por encima de las especificamente profesionales.

Pero al parecer existiría, tal como se señala más arriba, una suerte de convergencia de tipo doctrinario y programático que asomó con énfasis en su discurso-mensaje al reivindicar todavía la soberanía sobre las Islas Malvinas sin referencia alguna a las negociaciones diplomáticas o bien a la nueva institucionalización internacional del tema tras muchos años de negociaciones y que dejan de lado una bizarra reivindicación de derechos absolutos.

Este punto atribuye a los jefes australes de Ejército, Marina y Aeronáutica actualmente en la zona de influencia austral y especificamente santacruceña, una postura afín con ese temperamento.

Cabe sin embargo sospechar que el tema de Las Malvinas resulta una suerte de cobertura accidental si se toma en cuenta que la estructura del gabinete, como se señala màs arriba, parece orientado contra la subsistencia de la actual Corte Suprema de Justicia de la Nación, en un momento enel que alto cuerpo está a punto de dictar sentencia reconociendo la constitucionalidad de las leyes de obediencia debida y de punto final, ambas tan severamente objetadas por la campaña de las madres, abuelas, tías y demás deudos de desaparecidos como de los organismos a sí mismo definido como defensores de los derechos humanos.

La resistencia registrada en la actual cúpula de las tres Fuerzas contra los intentos de declarar inconstitucional esas leyes - lo que aparejaría de hecho la reinstalación de un juicio contra alrededor de 7000 jefes castrenses - parece un motivo estrechamente asociado a la eventual decapitación de la conducción castrense.

Sin embargo, en la mañana del mismo día en que debìa jurar el cargo de presidente de la Nación, el presidente Néstor Carlos Kirchner habrìa recibido malas noticias acerca de su intento, mediante un análisis acerca de los efectos de esa destitución masiva de la conducción militar.

Conforme con es estudio, quienes tendrían que sustituir a los actuales generales - ascenso de 28 coroneles, uno más que los eventualmente destituidos ya que debìa ascender un nuevo cuadro superior debido a las necesidades orgánicas de la Fuerza - proceden de promociones que entre 1973 y 1980 revistaban como subtenientes hasta capitanes jóvenes.

Prácticamente todos los que están en condiciones de e ascender tuvieron como destino en aquellos dìas escenario de guerra como Tucumán o los más variados frentes de lucha antisubversiva y mientras, por lo menos la mitad de ellos registran severas acusaciones originadas en los sectores afines a la subversión, el resto se ha manifestado de variados modos solidarios con sus compañeros de arma.

Lo mismo ocurriría en la Fuerza naval y en menor grado en la Fuerza Aérea, pero de todos modos se estima que difícilmente los escalones que siguen en profundidad - coroneles con menor calificación o teniente coroneles en condiciones de ascender al grado inmediato superior, estarían en condiciones operativa y anímicas de aceptarlas sustituciones.

De este modo se generaría, conforme con el análisis aportado al presidente el domingo 25 de Mayo por la mañana, una situación inédita y singular:
no habrìa posibilidad de cubrir los cargos del generalato ni del almirantazgo, colocando al país en una situación de capita diminutio en metería de defensa mayor que la registrada en cualquier otro período.

Conforme con las versiones que circulan en medios castrenses, el lunes de la semana que ahora concluye por la noche, el doctor José Pampuro recibió la comunicación de viva voz del doctor Néstor Kirchner de que seria designado ministro de Defensa.

Un cruce telefónico con el doctor Eduardo Duhalde en cuya secretaría general se desempeñaba el doctor Pampuro, decidió comenzar a profundizar su conocimiento del área, hasta ese momento ignota, para él, invitando a comer al jefe del Estado mayor General del Ejército, general Brinzoni.

Durante esa comida, el lunes por la noche, el nuevo ministro de Defensa habrìa hablado accidentalmente respecto de los pases a retiro normales para el fin de año próximo.

El alto jefe militar le habrìa informado que su eventual paso a la jefatura del estado mayor Conjunto, tal como estaba conversado, dejaba además por debajo tres o cuatro generales en condiciones de pasar a retiro, con lo cual el total a designar debían ser no más de cinco y quizá cuatro nuevos generales.

El doctor Pampuro le agradeció la información y le aseguró que ese tipo de decisiones serìa respetada en honor a la institucionalización de las Fuerzas.

Cuando 36 horas más tarde entre la noche del martes al miércoles, se supo la intención del nuevo presidente de descabezarla cúpula, el general Brinzoni intentó obtener una confirmación a través del doctor Pampuro quien habría admitido, tras una prolongada búsqueda que de él hizo el jefe castrense, que para él era una novedad y que conversaría con el presidente electo a fin de cerciorarse del tema.

Finalmente, esta escena que se ha convertido repentinamente en un suerte de tembladeral de efectos impredecibles por su profundidad, gravedad y combinación con plurales ángulos, podría verse agravada si, tal como circulaba el domingo por la tarde en diversos medios, el presidente Néstor Carlos Kirchner, decidiera no asistir a los tradicionales festejos por el Día del Ejército, que se celebrará el jueves de esta semana que ahora comienza, delegando en el ministro Pampuro la responsabilidad de esa representación.

No serìa improbable que tras la decisión de la defenestración de la cúpula castrense se haya aconsejado al nuevo titular del PEN que no se exponga como lo hizo en la Plaza de Mayo el día del juramento, cuando recibió un imprevisto golpe y herida cortante en la frente, no deseado y propinado por una inocente cámara fotográfica.

La soledad de un presidente

Es posible que el doctor Néstor Carlos Kirchner esté en condiciones de superarlo, pero hasta el momento de iniciar su gestión el signo dominante de su desempeño parece atravesar el eje de una soledad marcada.

Una soledad reflejada en la ausencia de un respaldo histórico institucional que pudieran aportar los presidentes constitucionales vivos.

De seis ex jefes de gobierno en esas condiciones solo asistieron dos y uno de ellos - el doctor Eduardo Duhalde - necesariamente obligado por las circunstancias.

Esta obligada presencia, sin embargo, sumó tan solo la concurrencia de Raúl Ricardo Alfonsín, subrayando un nivel de dependencia que agiganta su soledad en la media en que ambos asistentes constituyen esa suerte de nueva Alianza que marcó su respaldo a una figura débil y sin soportes propios.

Aunque el doctor Adolfo Rodríguez Saá haya alegado que no fue invitado ni por el presidente entrante ni por el saliente - el protocolo, como se sabe, es algo unificado y los listados se inscriben en computadoras y no al acaso de iniciativas privadas - ninguna explicación oficial se dió acerca de las ausencias.

Pero esa soledad fue mucho mayor en cuanto a las asistencias internacionales ya que, aparecer rodeado por hombres de perfiles sin exagerar siniestros como el "fusilador del Caribe" que, además, envió en fecha muy reciente a 26 periodistas a condena perpetua por intentar informar acerca de los hechos de gobierno en Cuba: o por el teniente con el Hugo Chávez, un hombre de raigambre "golpista" si los hay y con definiciones autoritarias de carácter temible por la gestión de sus equipos de "acción directa" contra la oposición, configura una escena que difícilmente podría resultar alentadora.

La soledad se extendió a los Estados Unidos - una representación de cuarto nivel, apenas un secretario de Viviendas - y Europa - apenas el príncipe heredero español, sin categoría política popular -, de manera que los intentos de encontrar ecos en un reconocimiento del primer mundo debió limitarse a la residual presencia de latinoamericanos y dictadores.

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