¿CUBA Y EL PAPA : CALENTANDO MOTORES ?

Un mosaico de informaciones relativas al Vaticano y al gobierno de Fidel Castro hacen pensar que algunas coordenadas diplomáticas han comenzado a barajarse. Por lo menos de modo solapado, propio de una diplomacia afelpada, de terciopelo pero que posibilitó la caida del regimen en Polonia, consolidó la guerra de independencia en Croacia y en general arremetió con una fuerza de sorprendente vigor en los ochenta contra el régimen retaguardista que se amurallaba detrás de la cortina.

Stalin preguntaba con cierta ironia: " el Papa ? cuantas divisiones tiene el Papa ? ". La respuesta llegó justamente en los ochenta cuando una geografia moral abatió a la geografía del imperio que escamoteaba su naturaleza detrás de la vieja razón de Estado. Mientras la presión americana comienza a ejercerse y los exiliados e hijos de exiliados comienzan a hacer sentir su voz,algunos sospechan que los vientos de guerra o al menos de desestabilización que golpearon al Golfo Pérsico podrían trasladarse al Caribe con objetivos precisos e impecables para una visión imperial encerrada en su propia lógica.

Garantizar el voto hispánico para las elecciones americanas del 2004 en Estados Unidos, cerrar las pinzas sobre Colombia, ,jaquear el polo mercosuriano y socialdemócrata que encuentra su eslabón mas débil en el gobierno de Hugo Chavez en Venezuela, podrían ser elementos mas que concretos en la agenda diplomática del Pentagono.

Lo cierto es que en este collage informativo, puesto en perspectiva por las recientes declaraciones anticastristas de escritores esencialmente comunistas como Saramago, hacen pensar que las divisiones del Papa parecen estar calentando motores.

 

Card. Sodano: La Iglesia no romperá el diálogo con Cuba

VATICANO, 30 Abr. 03 (ACI).- El Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Angelo Sodano, declaró a la prensa que el Papa Juan Pablo II está convencido de que "el diálogo (con el gobierno de Fidel Castro) debe continuar para contribuir a la democratización" de Cuba.

El Purpurado reafirmó el contenido de la carta que el Santo Padre envió hace unas semanas a Castro rechazando las ejecuciones y sentencias monumentales contra decenas de disidentes.

"Es verdad que para el Papa y para tantos pueblos libres del mundo fueron desilusionantes las últimas decisiones tomadas, como los tres fusilamientos y las severas condenas de los tribunales. Por eso el Papa manifestó su sorpresa y pesar y hace votos para que al menos para los detenidos se decida un gesto de clemencia'', comentó el Cardenal Sodano.

Sin embargo, precisó que la Iglesia "a través del nuestro óptimo Nuncio en Cuba, Mons. Luis Robles Díaz, y a través de los obispos y el Cardenal Jaime Ortega, Arzobispo de La Habana, continuaremos ese diálogo. El diálogo nunca se interrumpirá, porque con todos los hombres existe una base para conversar".

Asimismo, señaló que "en la vida hay que ofrecerle a todas las personas puentes de oro para salir del propio mundo en el que se encuentran encerrados".

Según el Cardenal Sodano, la "gran esperanza que el Papa nutre, y que también yo nutro personalmente", sigue siendo que Castro "pueda conducir ese pueblo hacia nuevas metas de democracia, respetando las conquistas que se han alcanzado en estos decenios".

El viaje que Juan Pablo II hizo a Cuba en 1998 permitió la liberación de más de 200 disidentes internos antes de su visita pastoral. La mediación de la Santa Sede, que presentó una lista de detenidos políticos a las autoridades cubanas, solicitando su liberación, fue considerada uno de los mayores éxitos de la diplomacia vaticana.

El Papa Juan Pablo II confía en Fidel Castro para la democratización de Cuba

CIUDAD DEL VATICANO, 30 de Abril de 2003
(EP/AFP)

El Papa Juan Pablo II sigue "confiando" en el presidente cubano Fidel Castro y está convencido de que con "el diálogo se contribuye a la democratización del país", declaró hoy el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Angelo Sodano.

El Papa "no se ha arrepentido de la confianza que dio a Fidel Castro", declaró el cardenal, número dos del Vaticano, al margen de un congreso celebrado en Castel Gandolfo, la residencia de verano

pontificia, en las afueras de Roma. Para el cardenal, el Papa está convencido de que "el diálogo debe continuar para contribuir a la democratización del país".

El juicio sumario de 11 secuestradores de una lancha de pasajeros celebrado el 2 de abril, cuyos tres principales protagonistas fueron condenados a muerte y fusilados, y la sentencia a penas severas de más 78 disidentes políticos provocó un fuerte rechazo internacional.

Juan Pablo II, que recibió en 1996 a Fidel Castro en el Vaticano y realizó un viaje histórico en enero de 1998 a Cuba, manifestó el sábado "su profunda pena" después de las recientes ejecuciones y pidió "un gesto de clemencia significativo" para los cubanos condenados.

El Papa mantendrá el diálogo con Fidel Castro para promover la democratización

CASTEL GANDOLFO, 1 mayo 2003 (ZENIT.org).- Juan Pablo II continuará entablando el diálogo con Fidel Castro para contribuir a promover la democratización de Cuba, ha aclarado el secretario de Estado de la Santa Sede.

Así lo afirmó el cardenal Angelo Sodano al comentar con los periodistas la ola de represión que se ha desencadenado en la isla, y que ha implicado duras condenas contra disidentes políticos y la aplicación de la pena de muerte.

Al margen del Congreso mariano internacional celebrado en Castel Gandolfo, localidad a unos 30 kilómetros de Roma, el purpurado italiano afirmó que Juan Pablo II está convencido de que «debe continuar el diálogo» para contribuir a la democratización de Cuba.

«En la vida hay que dar a cada uno la posibilidad de salir del mundo en el que se ha encerrado. La gran esperanza que nutre el Papa, y que yo también nutro, es que pueda llevar a este pueblo hacia nuevas metas de democracia, respetando las conquistas que se han dado en estas décadas».

«Ha sido ciertamente una desilusión para el Papa y para tantos pueblos libres del mundo esta última decisión, con tres fusilamientos y con las condenas severas de los tribunales», confesó Sodano.

«El Papa ha expresado su propio dolor y ha pedido que al menos se den gestos de clemencia a favor de los encarcelados», recordó el cardenal en alusión a la carta que envió a Castro el pasado Domingo de Ramos.

«A través del nuestro óptimo nuncio en Cuba, monseñor Luis Robles Díaz, y a través de los obispos y el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, continuaremos ese diálogo. El diálogo nunca se interrumpirá, porque con todos los hombres existe una base para conversar», afirmó.

ZS03050106

Aprile 26, 2003: Bollettino quotidiano
Oficina de Prensa de la Santa Sede
Holy See Press Office

Bollettino Sala Stampa della Santa Sede
Appello del Santo Padre al Presidente del Consiglio di Stato e di Governo della Repubblica di Cuba

Appena conosciuta la notizia delle pesanti condanne inflitte ad un significativo gruppo di dissidenti cubani, fra cui tre condanne a morte, il Santo Padre ha incaricato il Segretario di Stato, il Cardinale Angelo Sodano, di esprimere al Presidente del Consiglio di Stato e di Governo della Repubblica di Cuba, Fidel Castro Ruz, il Suo profondo dolore per tale dura sentenza.

Nella lettera, che pubblichiamo di seguito, il Segretario di Stato esprime la profonda pena del Papa Giovanni Paolo II per le tre condanne a morte e il «profondo dolore» del Sommo Pontefice per le «pene comminate a numerosi cittadini cubani», chiedendo, infine, al Presidente Fidel Castro un «significativo gesto di clemenza per i condannati».

LETTERA DEL CARDINALE ANGELO SODANO AL PRESIDENTE FIDEL CASTRO

Vaticano, 13 de abril de 2003
Domingo de Ramos

Distinguido Señor Presidente:

Al acercarse la Santa Pascua, me es grato, en primer lugar, expresar mis mejores votos para Usted y para toda la Nación Cubana.

Cumplo, además, el alto encargo, de comunicarle que el Santo Padre se ha sentido profundamente afligido al conocer las duras penas impuestas recientemente a numerosos ciudadanos cubanos, y, también, por algunas condenas a la pena capital.

Ante estos hechos, Su Santidad me ha encargado que pida a Vuestra Excelencia que tenga a bien considerar un significativo gesto de clemencia hacia los condenados, con la seguridad de que dicho acto contribuiría a crear un clima de mayor distensión en beneficio del querido pueblo cubano.

Estoy seguro de que Usted comparte también conmigo la convicción de que sólo una confrontación sincera y constructiva entre ciudadanos y Autoridades civiles puede garantizar la promoción de un Estado moderno y democrático en una Cuba cada vez más unida y fraterna.

Aprovecho esta circunstancia para renovarle, Señor Presidente, los sentimientos de mi más alta y distinguida consideración.

Card. Angelo Sodano

Secretario de Estado
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Al Excelentísimo Señor Dr. FIDEL CASTRO RUZ

Presidente del Consejo de Estado y del Gobierno

de la República de Cuba

[00630-04.01] [Texto original: Español]

Aprile 27, 2003: Corriere della Sera, Italia

Il Vaticano esprime a Castro il dolore del Papa

Con un messaggio riservato ha chiesto clemenza per i condannati a morte. Santa Sede delusa dal regime

Luigi Accattoli

CITTÀ DEL VATICANO - Finalmente anche il Vaticano protesta per le fucilazioni castriste dell’11 aprile e lo fa pubblicando una lettera del cardinale Sodano a Fidel Castro, che ha la data del 13 aprile: perché stavolta la Santa Sede non aveva taciuto, ma si era limitata a agire per via diplomatica. Quella protesta non poteva più restare riservata, e non solo perché stava montando - nel mondo - lo stupore per il «silenzio vaticano», ma soprattutto a motivo del discorso pronunciato l’altra notte da Fidel, che respingeva critiche e appelli alla clemenza.

In tal modo, Fidel aveva respinto anche la critica e l’appello papali e dunque - secondo le procedure della diplomazia vaticana - non c’era più ragione di tenere riservato un passo che non aveva ottenuto lo scopo a cui mirava.

Ma la pubblicazione della lettera è anche una risposta alle domande sul «silenzio» vaticano davanti alle tre fucilazioni. Silenzio che lo scrittore esule cubano Armando Valladares l’altro ieri sul Giornale aveva qualificato come «enigmatico e sconcertante».

Il comunicato vaticano che presenta la lettera del cardinale precisa i tempi dell’intervento e attesta che il Papa aveva «incaricato» il Segretario di Stato di esprimere il suo «profondo dolore» a Castro, «appena conosciuta la notizia delle pesanti condanne inflitte ad un significativo gruppo di dissidenti cubani, fra cui tre condanne a morte».

(...)

La pubblicazione della lettera di Sodano sta a dire che il tempo dell’attesa, inaugurato dalla visita papale, è terminato. A meno che Castro non faccia ora un «gesto». Ma è un’ipotesi sulla quale oggi nessuno, in Vaticano, scommette.

Aprile 27, 2003: Il Giornale, Italia

L'appello del Papa a Castro: "Clemenza per i condannati"

Il Vaticano rende nota la lettera inviata due settimane fa a Fidel

Andrea Tornielli

(...)

Perché, allora, questo testo viene reso noto soltanto oggi? Perché la notizia della lettera campeggia come titolo principale sulla prima pagina dell'OSSERVATORE ROMANO stampato ieri pomeriggio? La risposta sta nelle polemiche sorte a Cuba e sulla stampa internazionale negli ultimi giorni. Più di un esule del Paese caraibico, infatti, ha criticato l'atteggiamento del Vaticano giudicandolo troppo attendista e prudente (su queste colonne l'ha fatto venerdì lo scrittore Armando Valladares). E ha soprattutto deplorato l'abile strumentalizzazione mediatica che il "lider maximo" aveva fatto della visita all'Avana del cardinale Crescenzio Sepe (siguen a continuación algunos tópicos del artículo de Valladares y de la "nota aclaratoria" de los obispos cubanos sobre los fusilamientos).

Abril 27, 2003: Corriere della Sera, Italia

El Vaticano expresa a Castro el dolor del Papa

Con un mensaje reservado ha pedido clemencia para los condenados a muerte. La Santa Sede desilusionada con el régimen

Luigi Accattoli

CIUDAD DEL VATICANO – Finalmente también el Vaticano protesta por los fusilamientos castristas del 11 de abril y lo hace publicando una carta del cardenal Sodano a Fidel Castro, que tiene la fecha del 13 de abril: porque esta vez la Santa Sede no se ha callado, mas se había limitado a actuar por vía diplomática. Aquella protesta no podía más quedar reservada, y no solo porque estaba aumentando –en el mundo- el estupor por el "silencio vaticano", sino, sobre todo, por causa del discurso pronunciado la otra noche por Fidel, en el que rechazaba críticas y llamados a la clemencia.

De este modo Fidel, había rechazado también la crítica y el llamado papales y por lo tanto –según los procedimientos de la diplomacia vaticana- no había más razones para mantener reservado un paso que no había obtenido el fin que procuraba.

Pero la publicación de la carta también es uma respuesta a las preguntas sobre el "silencio" vaticano ante los três fusilamientos. Silencio que el escritor exilado cubano Armando Valladares, antes de ayer, en Il Giornale había calificado como "enigmático y desconcertante".

El comunicado vaticano que presenta la carta del cardenal precisa los tiempos de la intervención y atestigua que el Papa había "encargado" al Secretario de Estado manifestar su "profundo dolor" a Castro, "apenas conocida la noticia de las pesadas condenas infligidas a un significativo grupo de disidentes cubanos entre las cuales tres condenas a muerte".

(...)

La publicación de la carta de Sodano está diciendo que el tiempo de la espera, inaugurado con la visita papal, ha terminado. A menos que Castro no haga ahora un "gesto". Pero es una hipótesis sobre la cual en el Vaticano hoy nadie apuesta.

Abril 27, 2003: Il Giornale, Italia

El apelo del Papa a Castro: "Clemencia para los condenados"

El Vaticano hace conocida la carta enviada hace dos semanas a Fidel

Andrea Tornielli

(...) ¿Por qué, entonces, este texto es hecho conocer solamente hoy? ¿Por qué la noticia de la carta sobresale hoy como título principal en la primera página de l’Osservatore Romano impreso ayer a la tarde? La respuesta está en las polémicas surgidas en Cuba y en la prensa internacional en los últimos días. Más de un exiliado del país del Caribe, de hecho, ha criticado la actitud del Vaticano juzgándola demasiado considerada y prudente (sobre estas columnas lo ha hecho el viernes el escritor Armando Valladares). Y ha deplorado, sobre todo, la hábil instrumentalización mediática que el "líder máximo" ha hecho de la visita a La Habana del cardenal Crescenzio Sepe (siguen algunos tópicos de la carta de Valladares y de la "nota aclaratoria" de los obispos cubanos de algunos días antes de los fusilamientos)

Abril 27, 2003: O Estado de S. Paulo, Brazil
Papa manifesta 'profundo pesar' por repressão na ilha
Agência EFE

VATICANO - O papa João Paulo II escreveu uma carta ao presidente cubano, Fidel Castro, manifestando seu "profundo pesar" pelas recentes execuções de três dissidentes que tentavam fugir de Cuba e pedindo-lhe um "gesto significativo de clemência" para os outros cubanos presos e condenados recentemente.

A carta foi enviada no dia 13, mas somente ontem o Vaticano tornou-a pública. Exilados cubanos vinham criticando a Igreja Católica por seu silêncio em relação à nova onda repressiva na ilha.

(...)

Religiosos cubanos exiliados piden ayuda internacional para disidentes condenados

WASHINGTON DC, Abril 10, 2003 (ACI).- El Grupo de Trabajo de los Guías Espirituales Cubanos en el Exilio, concluyó una jornada de oración y reflexión en Miami con un llamado a los gobiernos del mundo para que ayuden a liberar a los disidentes injustamente condenados a penas de hasta 28 años de prisión, por promover cambios democráticos en Cuba.

"Su detención es injusta, ilegal y abusiva, y las condenas son inhumanas y crueles", señala el comunicado firmado por 23 religiosos, incluyendo a Mons. Agustín Román, Obispo Auxiliar de Miami, y el Padre Alberto Cutié, conductor de TV.

El texto expresa una "enérgica condena a la nueva ola represiva emprendida por el régimen comunista de Cuba contra casi cien disidentes y opositores pacíficos, periodistas independientes y líderes d! e movimientos cívicos, cuyos derechos civiles han sido vergonzosamente violados".

"Queremos que nuestra voz de denuncia y protesta llegue hasta las estructuras de la Iglesia dentro y fuera de Cuba. Éste es el momento en el que quienes amamos al Señor Jesús no podemos callar", indica el comunicado.

Los religiosos pidieron a "todos los gobiernos libres del mundo y especialmente a las organizaciones religiosas, comprometidas en el respeto de la dignidad humana, hacer saber al gobierno cubano su oposición a estos actos de represión".

Según los religiosos, "el silencio frente al sufrimiento de Cuba es complicidad". "Ayudemos al pueblo sufriente de Cuba, que ha sido víctima de una cruel dictadura por casi 45 años. Es tiempo de que todas las personas libres acompañen al pueblo cubano contra el sufrimiento infringido por este régimen barbárico que es cada vez más inhumano".

Abril 28, 2003: agencia Destaque Internacional
Vaticano decide divulgar carta reservada a Fidel Castro

Según "vaticanólogos", la repercusión internacional en torno de los fusilamientos y la perplejidad de los desterrados cubanos sobre el "silencio vaticano" influyó para que la Oficina de Prensa de la Santa Sede hiciera pública la misiva del Cardenal Sodano

ROMA (Abril 28, 2003, DI)- La Oficina de Prensa de la Santa Sede divulgó el sábado 26 de abril una carta reservada del Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Angelo Sodano, al dictador de Cuba, Fidel Castro, escrita por encargo de S.S. Juan Pablo II. Con fecha 13 de abril, después de desear a Castro los "mejores votos" de Pascua, el Cardenal Sodano le comunica que el Santo Padre se ha sentido "profundamente afligido" al conocer "las duras penas impuestas a numerosos ciudadanos cubanos, y, también, por algunas condenas a la pena capital", solicitando "un significativo gesto de clemencia hacia los condenados". El 11 de abril los medios de comunicación habían informado que en la madrugada de ese día hubo tres fusilamientos, con juicios sumarísimos.

Según la agencia EFE, en despacho del 26 de abril desde Ciudad del Vaticano, exilados cubanos estaban manifestando su perplejidad ante el "silencio" vaticano sobre la ola de violencia represiva en la isla-cárcel.

El 10 de abril pp., la Agencia Católica de Informaciones (ACI), había noticiado que 23 religiosos cubanos desterrados, entre los cuales, el Obispo Auxiliar de Miami, Monseñor Agustín Román y el P. Alberto Cutié, director de Radio Paz, subscribieron un documento manifestando que "el silencio frente al sufrimiento de Cuba es complicidad".

El martes 22 de abril, agencias internacionales dieron a conocer un extenso artículo del escritor y ex preso político cubano Armando Valladares, donde afirmaba que "a medida que pasan los días, se hace cada vez más enigmático, desconcertante y pesado el silencio de la diplomacia vaticana sobre la reactivación del ‘paredón’ de fusilamiento y la ola de condenas de opositores en Cuba comunista". El viernes 25, el periódico italiano Il Giornale publicó, con llamada en primera página, el texto de Armando Valladares. Al día siguiente, la Oficina de Prensa del Vaticano dio a conocer la carta del Cardenal Sodano y el domingo 27 el Osservatore Romano la reprodujo con destaque.

Los conocidos "vaticanistas" Luigi Accatoli, del Corriere della Sera y Andrea Tornielli, de Il Giornale, en sus respectivas columnas del mismo 27 indican que el artículo de Valladares, analizando el "estupor" creado por el silencio vaticano, así como la fuerte polémica internacional e italiana en torno de Cuba, estuvieron entre las razones que llevaron a la Santa Sede a revelar la carta del Secretario de Estado.

En estos días, también ha repercutido intensamente en esferas políticas y humanitarias italianas la campaña del periódico Libero, de Milan, para que el gobierno otorgue el status de exiliado político al joven cubano Oriel de Armas, que con su esposa e hijita corren el riesgo de ser expulsados a Cuba comunista.

DI / Destaque Internacional

April 22, 2003: Destaque Internacional, Buenos Aires; April 23, 2003: Libertad Digital, Madrid; April 25, 2003: Il Giornale, Milano; April 26, 2003: Diario Las Américas, Miami.

(translation from original in Spanish)

The Cuban drama and the Vatican silence
By Armando F. Valladares

Each day it becomes more and more enigmatic, perplexing and heavy the silence of the Vatican diplomacy about the return of the "paredón"; the prompt execution of three dissenters and the many convictions of dissenters in communist Cuba. Silence as heavy as clamorous has been the insistence of the Holy See alleging the rights of the Iraqi people and of the victims of the war.

The news about the shootings and arrests published in the Osservatore Romano, including the concise statement of the Cuban bishops, is almost nothing compared to the gravity of the facts and of the recent circumstances which affect directly not only the victims and their families but also the 12 million of my Cuban brothers enslaved in the prison-island for more than 40 years.

The Vatican silence about the three shootings and the conviction of the 75 dissenters in Cuba reminds me of the scandalous episode of the decoration of the tyrant Fidel Castro by the Abbess of the Saint Brigida's Order, last March, with praises and embraces to the sinister figure of Castro, in front of Cuban TV cameras, in the presence of Cardinal Crescenzio Sepe, Mayor of the Assembly for the Evangelization of the People, who was in the island at that moment. It was such a shocking farce that Cardinal Ortega, Havana's Archbishop, in many occasions a collaborator, refused to attend the event.

The Vatican silence about the recent shootings reminds me of the episode of the three brothers García Marín, which looked for asylum in the diocese of Havana in December 1980, and were withdrawn from there by the Cuban political police agents, who arrived there in a car of the diocese dressing religious attires.

After that they were shot (cfr. Armando Valladares "Against all hope", Plaza & Janés, Barcelona, 1985, chap. 48).

The Vatican silence about the recent shootings reminds me also the shouts of "Long Live King Christ! Down with communism!" that I could hear from so many catholic students in the prison of La Cabaña, before giving their souls to God, as being killed by the bullets at the "paredón" (cfr. Armando Valladares "Contra Toda Esperanza" - "Against all hope", Plaza & Janés, Barcelona, 1985, chap. 3), martyrs of the faith for which the most representative figures of the Cuban exile have asked the beginning of a beatification process in a letter handed to the State Secretariat of the Vatican in October 14, 1999, request that so far did not get a reply.

Finally, the silence of the Vatican diplomacy about the drama of Cuba, in this moment and in this circumstance, contributes objectively to increase the worse and most contradictory type of chaos that menaces the world societies: the mental chaos.

As a catholic and a Cuban, it hurts me deeply to make such public consideration, which I make as a relief of conscience, with all veneration due to Peter’s Cathedra; with a pain bigger than the worse physical tortures I suffered in 22 years in prison, also because the spiritual suffering is deeper than the physical one.

P.S. For shortness of space I do not refer to the danger that represents, in the context of an instable Latin America, the continuity of the Castrian dictatorship, which counts with the support of the Venezuelan president Chávez, who has just renewed the contract for the supplying of oil to Cuba and with the friendship of the Brazilian president Mr. Lula da Silva who, during his presidential campaign, called me "swindler", because I proved with documents his close connections with the bloody dictator.

Today, Lula winks his right eye to international capitals, attracting and anaesthesing them with high banking interests and winking his left eye to pro-Castro Brazilian politicians who, little by little, are fulfilling spaces in his government, like the MST (Landless Movement), the followers of the "liberation theology" and its "grey eminence", the Minister of Civil House, José Dirceu, an ex-guerrilla agent trained in Cuba.

Finally, the weak and shameful resolution about the Castrian regime, recently approved by the Human Rights Commission of the UN, suggested by some Latin American governments, shows how weak is their political will in making opposition to the dictator Castro, whose ambassador in Geneva has directed them, without punishment, the severest insults.

The fearful resolution simply asks Havana to accept the entrance of a reporter, without condemning absolutely nothing, not even counting with the support of the Brazilian and Argentine presidents who, in the voting day, the last Holy Thursday April 17, washed their hands like Pilate. Not in vain, stated 23 Cuban religionists in exile: "The silence about the suffering of Cuba is complicity" (cfr. Agencia Católica de Informaciones, ACI, April 10, 2003).

Armando Valladares, Cuban ex-political-prisoner for 22 years, was United States ambassador to the Human Rights Commission of UN, in Geneva (Reagan and Bush administrations); author of the book of memoirs "Against all hope" (1985) and other books and articles, among which "The beg for forgiveness that did not exist: the ecclesiastic collaboration with communism"(2000) Info9224@yahoo.com .

Translators: Álvaro Pedreira de Cerqueira/Huáscar Terra do Vale

Abril 22, 2003: Destaque Internacional, Buenos Aires; Abril 23, 2003: Libertad Digital, Madrid; Abril 25, 2003: Il Giornale, Italia; Abril 26, 2003: Diario Las Américas, Miami (FL).

El drama cubano y el silencio vaticano
Por Armando F. Valladares

A medida que pasan los días, se hace cada vez más enigmático, desconcertante y pesado el silencio de la diplomacia vaticana sobre la reactivación del "paredón" de fusilamiento y la ola de condenas de opositores en Cuba comunista. Silencio tanto más pesado cuanto clamorosa ha sido la insistencia de la Santa Sede alegando los derechos del pueblo iraquí y de las víctimas de la guerra.

La noticia sobre los fusilamientos y prisiones publicada en el Osservatore Romano, que incluye la escueta declaración de los obispos de Cuba, es un casi nada si se considera la gravedad de los hechos y de las circunstancias recientes, que afectan directamente a las víctimas y a sus familiares, pero también a 12 millones de mis hermanos cubanos esclavizados en la isla-cárcel desde hace más de 40 años.

El silencio vaticano sobre los 3 fusilamientos y las condenas de cárcel a 75 disidentes en Cuba me hace recordar el escandaloso episodio de la condecoración del tirano Fidel Castro por la Abadesa de la Orden de Santa Brígida, en marzo pp., con loas y abrazos a la siniestra figura de Castro ante las cámaras de televisión de Cuba, en presencia del Cardenal Crescenzio Sepe, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, que se encontraba en la isla. Una farsa tan chocante que hasta el en muchas ocasiones colaboracionista Cardenal Ortega, Arzobispo de La Habana, se negó a asistir a la misma.

El silencio vaticano sobre los recientes fusilamientos me trae a la memoria el episodio de los tres hermanos García Marín, que buscaron asilo en la Nunciatura de La Habana en diciembre de 1980, y fueron sacados de allí por agentes de la policía política cubana, que descendieron de un automóvil de la Nunciatura vistiendo ropas sacerdotales. Después, los tres fueron fusilados (cfr. Armando Valladares, "Contra toda esperanza", Plaza & Janés, Barcelona, 1985, cap. 48).

El silencio vaticano sobre los recientes fusilamientos en Cuba me recuerda también los gritos de "¡Viva Cristo Rey! ¡Abajo el comunismo!" que pude oír de tantos jóvenes católicos en la prisión de La Cabaña, antes de entregar su alma a Dios abatidos por las balas en el "paredón" (cfr. Armando Valladares, "Contra toda esperanza", Plaza & Janés, Barcelona, 1985, cap. 3); mártires de la fe para los cuales las figuras más representativas del exilio cubano solicitaron el inicio de un merecido proceso de beatificación, en carta entregada en la Secretaría de Estado del Vaticano el 14 de octubre de 1999, pedido que hasta hoy permanece sin respuesta.

Por fin, el silencio de la diplomacia vaticana sobre el drama de Cuba, en este momento y en estas circunstancias, contribuye objetivamente a aumentar el peor y más contradictorio de los caos, que amenaza tomar cuenta del mundo: el caos mental.

En cuanto católico y cubano me duele enormemente tener que efectuar estas públicas consideraciones, que hago como un descargo ineludible de mi conciencia, con toda la veneración debida a la Cátedra de Pedro; dolor mayor, talvez, que el de las peores torturas físicas que recibí en 22 años de cárcel, porque el sufrimiento espiritual es más profundo inclusive que el físico.

Postdata:

Por razones de espacio no abordo en este artículo el peligro que representa, en el marco de una América Latina inestable, la continuidad de la dictadura castrista. Ésta cuenta con el apoyo del presidente venezolano Chávez, quien acaba de renovar el ventajoso contrato para el suministro de petróleo; y con la amistad del presidente brasileño Sr. Lula da Silva, quien durante su campaña electoral me acusó de "picareta" por mostrar documentadamente sus estrechas relaciones con el sanguinario dictador.

Actualmente, Lula guiña el ojo derecho al capital internacional, atrayéndolo y anestesiándolo con elevados intereses bancarios; y el izquierdo, a elementos brasileños procastristas que paulatinamente van ocupando espacios en el gobierno, como el Movimiento de los Sin Tierra (MST), los seguidores de la "teología de la liberación" y su eminencia gris, el Ministro de la Casa Civil, José Dirceu, un ex guerrillero entrenado en Cuba.

Por fin, la tibia y vergonzosa resolución sobre el régimen castrista recientemente aprobada en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, propuesta por algunos gobiernos latinoamericanos, muestra cuán débil es la voluntad política de éstos de oponerse al dictador Castro, cuyo embajador en Ginebra les profirió impunemente los mayores insultos.

A pesar de que la medrosa resolución simplemente exhorta a La Habana a permitir la entrada de un relator, sin condenar absolutamente nada, ni siquiera así contó con el respaldo de los representantes brasileño y argentino que el día de la votación, Jueves Santo 17 de abril pp., se abstuvieron como Pilatos. No en vano afirmaron 23 religiosos cubanos del destierro: "El silencio frente al sufrimiento de Cuba es complicidad" (cfr. Agencia Católica de Informaciones, ACI, "Religiosos cubanos exiliados piden ayuda internacional para disidentes condenados", Abril 10, 2003).

Armando Valladares, ex preso político cubano durante 22 años, fue embajador de Estados Unidos ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra (administraciones Reagan y Bush); autor de las memorias "Contra toda esperanza" (1985) y de otros libros y artículos, entre los cuales "El pedido de perdón que no hubo: la colaboración eclesiástica con el comunismo" (2000).

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