LICASTRO: ¿EL REGRESO DEL PROFESIONALISMO INTEGRADO?
DEFENSA INTEGRAL DE LA NACIÓN


Parte 1

Propuesta de programa estratégico de lucha contra el hambre, las condiciones de la pobreza extrema y por la reconstrucción del país

Convocar a las Fuerzas Armadas a participar protagónicamente en el programa de combate al hambre, a las condiciones de la pobreza extrema y por la reconstrucción del país, contribuyendo con sus medios, y los asignados específicamente por el Poder Ejecutivo Nacional, al esfuerzo general por un mayor desarrollo social que ponga fin a la actual emergencia.

Esta convocatoria directa surge del ejercicio pleno del cargo de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, que corresponde al Presidente de la Nación, y equivale a una gran operación estratégica con el empleo de todos los medios compatibles, aprovechando la capacidad instalada en las guarniciones y sedes militares que, por la amplitud de su despliegue y localización, abarcan al conjunto del territorio argentino.

Dada la situación de desastre en que se encuentran numerosas zonas del país, la presente convocatoria implica poner en práctica los planes y acciones necesarios para la defensa civil, ya contemplados en la actual Ley de Defensa Nacional (Ley 23.554 - Art. 33).

Complementariamente, se propone la modificación de dicha legislación, para incluir entre las finalidades principales del sistema de defensa nacional su intervención destacada en el combate al hambre, las condiciones de la pobreza extrema y por la reconstrucción del país, en las áreas afectadas en esta verdadera post-guerra dados sus efectos económicos y sociales.

En un país potencialmente rico como la Argentina, producir o mantener las condiciones de pobreza extrema y miseria social: es traición a la patria. En tal sentido, las Fuerzas Armadas, con espíritu patriótico, se empeñarán en las tareas de sanidad, provisión de agua potable, abastecimiento alimentario, obras y construcciones comunitarias, etc, en conjunto con la población y sus autoridades civiles locales.

Esta guerra frontal contra los efectos de la corrupción, la desidia y el abandono que sumergen a más de la mitad de la República Argentina, representará la definitiva reconciliación Pueblo-Fuerzas Armadas, más allá de todo discurso retórico. Ante un país devastado, la acción de las Fuerzas Armadas para la efectiva reconstrucción nacional, no puede ser una tarea meramente subsidiaria sino principal, en conexión con las tareas militares de defensa territorial, ya que no puede defenderse lo que está destruido.

Parte 2


Plan de profundización de la eficiencia operativa de las Fuerzas Armadas, en el marco de una doctrina y conducción realmente conjunta

Jerarquizar y potenciar al Estado Mayor Conjunto, para la mejor conducción profesional-militar de las Fuerzas Armadas.

Orientar una confluencia moderna y ágil del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea que, sin desconocer sus ámbitos específicos de acción, integren y compatibilicen al máximo sus medios e infraestructura con la cohesión de una sola Fuerza.

Evitar superposiciones, duplicación de esfuerzos o interferencias técnicas, para lograr excelencia profesional con la mayor racionalidad de costos.

Crear la Universidad Nacional de la Defensa, integrando coherentemente en ella a todos los institutos de educación superior de las Fuerzas Armadas y escuelas y cursos de participación civil en la Defensa Nacional, para lograr, sin recursos presupuestarios adicionales, la mayor eficiencia docente, de estudios e investigaciones y de gestión administrativa correspondientes a un centro de excelencia.

Orientar al sistema de contrataciones de las Fuerzas Armadas, para dar preferencia al aprovisionamiento originado en las pequeñas y medianas empresas (PYMES) que califiquen, a fin de propender al aumento del empleo, la innovación tecnológica y la distribución equitativa de recursos.

Establecer un sistema de desarrollo de proveedores (PYMES), para canalizar transferencia de tecnología internacional y nacional, pública y privada, a fin de mejorar y calificar la producción argentina para la defensa.

Convertir la presencia argentina en misiones de paz de las Naciones Unidas, en una herramienta de promoción y colocación de nuestros productos afines: alimentos, textiles, uniformes, calzado, instrumental médico, medicamentos genéricos, etc.

Incentivar, vía la acción coordinada del Ministerio de Defensa y el Ministerio de Relaciones Exteriores, la incorporación de nuevas tecnologías, mediante convenios de cooperación con países e instituciones de la región y el mundo.

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