LOS INDULTADOS


La siguiente es la lista de las personas indultadas por el presidente Eduardo Duhalde que participaron en el levantamiento militar de diciembre de 1990:

Mohamed Alí Seineldín, condenado a reclusión perpetua.

Oscar Ricardo Vega, Luis Enrique Baraldini, Pedro Mercado y Claudio Segovia, (cumplen prisión desde hace 12 años, al igual que Seineldín, en Campo de Mayo.)

Hugo Abete y Osvaldo Tevere gozan de libertad condicional.

Nota: No fue indultado el "Jefe de comando los Albatros" (PNA, Raul Sagastizabal que esta exiliado en el exterior)

La siguiente es la lista de las personas indultadas por el presidente Eduardo Duhalde que participaron en el copamiento guerrillero al cuartel de La Tablada, en enero de 1989: -

Enqrique Gorriarán Merlo: reclusión perpetua por el ataque a La Tablada y una causa pendiente por el copamiento a la guarnición militar de Azul, ocurrido en 1974.

-( Estaría apunto de prescribir) Roberto Felicetti: 25 años de prisión, cumplió 14 años - Claudia Beatriz Acosta: 22 años de prisión, cumplió 14 años.

-Miguel Angel Aguirre, Isabel Margarita Fernández, Gustavo Alberto Mesutti, José Moreyra, Carlos Ernesto Motto, Sergio Paz, Claudio Ernesto Rodríguez, Claudio Omar Veiga YLuis Alfredo Díaz: (condenados a 20 de prisión, cumplieron 13 años y están en libertad condicional desde el 23 de mayo del año pasado.)

- Luis Darío Ramos y Sebastián Ramos: condenados a prisión perpetua, cumplieron 9 años de cárcel y el 16 de enero de 1998 fueron extraditado a España.

- Juan Antonio Puigjané: sacerdote, 20 años de prisión, cumplió 9 años y se encontraba con arresto domiciliario desde 12 de junio de 1998.

- Ana María Sivori: ex esposa de Gorriarán Merlo, 18 años de prisión, cumplió 7 años y está en libertad condicional desde el 20 de junio de 2002.

- Dora Ester Molina: 15 años de prisión, cumplió 10 años y está en libertad condicional desde el 22 de enero de 1999.


Testimonio Histórico Jurídico sobre el Pronunciamiento del 3 de Diciembre de 1990:
"...que si la dirigencia política nacional no comprende esta ofrenda de sangre requerida por la ley militar, si prosigue en su irracional hostilidad y rencor hacia sus Fuerzas Armadas, si continúa sembrando la discordia interna en el ámbito castrense y si los propios mandos militares no modifican las graves intolerancias que signaron muchos de sus pasos, puedo asegurar al Tribunal que el inmenso dolor de estas muertes habrá sido inútil y el Ejército estará perdido para siempre".

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