SIETE DIAS DE MAYO: LAS PRIMERAS FRICCIONES ENTRE
KIRCHNER Y DUHALDE.

Fundamentalismo vs pragmatismo: ilusiones en riesgo

El fundamentalismo antimenemista ha venido a distorsionar la expectativa de contar en lo inmediato con una escena política que disponga de contenidos doctrinarios, de plataformas y soportes políticos, suficientemente consistentes como para hacer frente a una de las peores crisis registradas en la historia de la Argentina.

Apenas a siete dìas de realizarse el ballotage entre los dos candidatos a presidente màs votados en el comicio del 27 de Abril - Carlos Saúl Menem con un voto según el escrutinio oficial final, de 25,27 por ciento; y Néstor Kirchner, en la misma forma, con el 21,67 por ciento, ascendiendo el más votado y descendiendo el que le siguió, respecto de los guarismos del recuente inicial de votos - los encuestadores no han cesado de otorgar al candidato menos votado de los dos primeros la capitalización de un voto contra el primero y otorgando distancias formidables en cuanto a votación, que llegan a extremos de 72 a 27 por ciento, una cifra porcentual que, en consecuencia, estima el voto en blanco en apenas el 1 por ciento.

Sin embargo, la realidad parece moverse sobre la base de manifestaciones menos extremistas y la movilidad del electorado parece más próxima a los guarismos que este mismo Informe suministró a sus suscriptores la semana anterior en un análisis de la dinámica política al parecer más realista que el mero recuento de votos seleccionado sobre muestras que hasta el momento no toman en cuenta la inexistencia en la Argentina de un padrón de cooptaciones realizado con seriedad.

Un extremo de esta metodologìa dudosa y que ha llevado a errores de hasta un 140 por ciento entre los pronósticos y los hechos registrados, aparece en la estimación del movimiento del voto otorgado el 17 de Abril al doctor Ricardo Hipólito López Murphy; el 70 por ciento de esos votantes, según la encuestadora de turno, votaría por la formula Kirchner-Scioli en tanto el 30 por ciento restante lo haría por la formula Menem-Romero, si que se visualice, una vez más, de qué modo contribuiría ese mismo segmento de la opinión - en realidad del voto registrado el 27 de Abril pasado - al voto en blanco o la abstención electoral, dos datos que no parecen indiferentes para la medición final de las preferencias de la ciudadanía.

Más curioso aún es que frente a estos giuarismo, los medidores de la opinión pública no extraigan las elementales consecuencias y hagan la minima evaluación polìtica respecto de las razones para que esto, eventualmente, pudiera ocurrirDe todos modos, si los vaticinios se cumplieran lo cierto parece indicar que una reacción de tipo fundamentalista que ha abandonado con una fuerte dosis pesimista toda esperanza de resoluciones pragmáticas, trataría de concretar una ilusión sustancial: dar vuelta el tipo de sociedad basada en la apertura social y económica, en la gravitación de la iniciativa individual y en la defensa de los derechos civiles y ciudadanos por encima de los abusos estatales, para acceder a otra sociedad cuyos perfiles parecen definidos apenas en algunos pormenores importantes, como serìa la reestatización de la actividad central de la sociedad, la reinstalación de un nacionalismo económico y la rectificación de esa asociación de la Argentina con el mundo libre, para reorientar esa asociación hacia países dominados por estilos de partido unico como el castrismo, el fundamentalismo islámico, el populismo latinoamericano, etcétera.

Proyectos manejado de manera silente respecto de los medios de comunicación que se podrán leer más abajo, revelan la existencia de fuertes nexos con experiencias ya fracasadas o superadas en el continente, como fuera la dictadura militar peruana del general Velasco Alvarado o algunas iniciativas del gobierno multitudinario de Hugo Chávez en la Venezuela de hoy, bajo el manto y el disimulo de adhesiones a gobiernos como los de Josè Inazio Da silva - Lula - en Brasil o del doctor Lagos, en Chile.

El prolongado silencio del canddiato muleto del duhaldismo, doctor Néstor Kirchner, respecto de sus proyectos de gobierno, que culminaron un rechazo uniforme de él y sus colaboradores inmediatos a mantener debates públicos por los medios de difusión masiva, dejan a manos de ese fundamentalismo antimenemista la consagración de cualquier hipótesis de gobierno.

Parece un hecho definitorio que la resistencia al debate, la ausencia de definiciones publicas, ha tendido en la estrategia oficial que respalda al doctor Néstor Kirchner a beneficiarse del imperio del fundamentalismo antes mencionado.

En terminos realistas - que seguramente no escapan a la experimentada conducción de la campaña del doctor Néstor Kirchner, supervisada segmento a segmento por el propio presidente interino de la Nación, doctor Eduardo Duhalde - toda definición supone cerrar las puertas a alguna corriente integrante del fundamentalismo antimenemista, corriendo el riesgo de parcializar los apoyos de tal variada gama de opciones y matices políticos, contradictorios y tan solo unificados en el sesgo antimenemista.

Cada día que acerca el comicio por el ballotage, estas mismas razones alimentan, con mayor vigor, la sensación que dominaba en la escena política el comicio realizado en Octubre de 1999 para elegir un sucesor de Carlos Saúl Menem.

En aquella oportunidad haciendo caso omiso de que los doctores Raúl Ricardo Alfonsín o Carlos Alvarez o la profesora de francés señora Graciela Fernández Meijide, tenían frente a sí y a su candidato muleto, el doctor Fernando de la Rúa, a un hombre como el doctor Eduardo Duhalde y no a Carlos Saúl Menem, la Alianza centro su esperanza electoral en cotizarse en alza con las acciones antimenemistas, buscando las inversiones fundamentalistas que alimentaban esta posición, laboriosamente creada a partir de algunos medios y de multitud de denuncias por presunta corrupción jamás verificadas.

El destino de esa estrategia y de esa tan débil imaginación política, quedo en evidencia en la sombría soledad que rodeo los últimos dìas del gobierno aliancista, destrozado en su estructura básica y sobre todo en el mito fundamentalista que le había dado origen.

De aquel modo, la contraposición entre el fundamentalismo y el imperioso pragmatismo social y económico que demanda este momento político, derivaron en una fuerte liquidación de las ilusiones que todo fundamentalismo busca y generalmente pierde en los hechos.

El riesgo de la semana próxima será, en consecuencia, una vez más, que los encuestadores mecanicistas - aún con malas razones - haya acertado en sus pronósticos y esa alianza entre los diversos y variados sectores fundamentalistas antimenemistas den vida a un gobierno que por el momento se ignora quienes tendrá en su centro de gestión - el gabinete nacional - y que no ha hecho conocer una sola idea o proyecto social, económico o político para el futuro, aparte de carecer de sustentos políticos propios y basarse casi exclusivamente en préstamos electorales tan fuertemente condicionados como parece haber impuesto el duhaldismo a través de la presencia central del doctor Roberto Lavagna en los proyectos del candidato muleto, doctor Néstor Kirchner.

Los equívocos de la votación

De una dimensión similar en cuanto s los riesgos implícitos en el voto del domingo de la semana que ahora se inicia, parece la idea de que en ballotage se dirime tan solo una interna entre dos fracciones del mismo partido; el peronismo.

Este parece el argumento más importante para un amplio sector que estaría explicando su negativa a concurrir al comicio o su decisión a votar en blanco por estimar que se ve compelido a participar de una interna entre sectores rivales del mismo partido.

Parece un equívoco de manifiesta importancia ya que estaría identificando como participes de un mismo aparato a modelos tan contrapuestos como los que de manera manifiesta en el caso del menemismo y de manera implícita y no desmentida en el caso del kirchnerismo, se disputan la orientación del Estado y la sociedad.

No caben dudas de que esta sospecha de una interna peronista deja deliberadamente de lado el hecho de que, técnicamente, al decidir la anulación de las internas partidarias, el doctor Eduardo Duhalde decretó oficiosamente la liquidación del peronismo previa fragmentación orgánica de sus principales lineas.

Esta fragmentación ha preexistido mucho tiempo a la gestión del doctor Eduardo Duhalde que no parece haber tenido esa intención ni "descubierto la pólvora" en la materia - bien que màs de un analista muy serio saluda la gestión del actual presidente interino de la Nación como "el hombre que pasará a la historia porque, finalmente, le puso punto final a la ilusión de un peronismo unificado" - y animado antes a ser "cabeza ratón que cola de león", dispuesto a quedarse con una fracción del peronismo limitada a la provincia de Buenos Aires y orientado instintivamente a mantener su feudo provincial que a lograr otros objetivos de mas largo alcance.

Pero tanto si ganara el doctor Carlos Saúl Menem como si ocurriera que se imponga finalmente el doctor Néstor Kirchner, la división del peronismo no pasaría necesariamente por los números que uno y otro reúnan.

la composición del electorado de ambos parece bastante heterogénea como para definir un peronismo uniforme o basado en sus propios números.

Quizá en el caso del menemismo, que sustenta una plataforma y objetivo tanto como liderazgos unificados, la acción política emergente podría llegar a considerarse como un sector político en condiciones de aglutinarse como vector político del futuro, con elementos thatcheristas que los harian asemejarse a los torys britanicos o al partido de Aznar en España o a la alianza por la libertad en Italia.

En el caso del doctor Néstor Kirchner difícilmente podría ocurrir que la ausencia de liderazgo en las candidaturas, la manipulación liderante desde bambalinas -y por momentos en el proscenio mismo- o el aglutinamiento de los fundamentalismos de diversos rincones del espectro político, permitan identificar un partido o una corriente uniforme alimentada tan solo por su oposicionismo antes que por una plataforma y un liderazgo asociados.

Finalmente, el último sector en cuestión, que reconoce al ex gobernador puntano y ex presidente intimo de mínima duración, doctor Adolfo Rodríguez Saá, con liderazgo y objetivos fácil y netamente identificables, pero ya definido a dar un paso al costado de la estructura del peronismo, parece el primer signo de ese sinceramiento conforme con el cual la transformacion del aparato de poder que creara Perón seriá una de las secuelas queridas o no de la actual opción electoral.

No verificar esto y seguir creyendo que todo se dirime en una mera compulso interna del mismo aparato, parece desconocer los hechos políticos de mayor significación registrados desde que a mediados de 1989 llevó a Carlos Saúl Menem a optar por un rumbo económico que significa lisa y llanamente rever toda lo que el peronismo ha sido en más de medio siglo de presencia politica en el país.

Obviamente un sector importante del fundamentalismo del que se beneficia ahora el candidato muleto del doctor Eduardo Duhalde participa de esos equívocos y por un lado se sugestiona - ¿de qué otro modo identificar ese curioso proceso psicológico que toma en cuenta la apariencia sin penetrar en el fondo conceptual de los procesos políticos? - con la noción de que votar a Carlos Saúl Menem es votar a una modalidad del peronismo en tanto el kirchnerismo, dada su estrecha realicen con las corrientes a si misma denominadas "progresistas" y su desembozada admiración por las manifestaciones extremas de la izquierda, admite diferenciarse de aquella estructura que creara Perón para su irresistible acceso al poder. Aquí se advierte una curiosa mala conciencia del antiperonismo de izquierda y en particular del partido radical en el cual se escamotea un hecho esencial :Kirchner tambien representa una linea interna del peronismo que -desde Campora hasta ahora -viene replanteando su vigencia y la inevitable resurreccion de sus alianzas internacionales, sobre las cuales volveremos.

En consecuencia, mediante algunos frívolos equívocos de antigua data y escasa vigencia contemporánea, podrían quizá inclinarse a "dar un escarmiento a Carlos Saúl Menem" mediante el voto en blanco o el voto por Néstor Kirchner.

Pero esencialmente, no parecen dispuestos a reconocer que las mayores coincidencias del menemismo con las corrientes partidarias de una institucionalización basada en el liberalismo suponen justamente que ya no se trata de una interna peronista sino de la estabilización de nuevas propuestas polìticas.

Menem incurrió, en este sentido, en uno de los déficits más importantes de su gestión, al postergar en casi media docena de oportunidades esa reformulación de la política para constituir una nueva corriente y un nuevo aparato que asumieran la responsabilidad orgánica del cambio iniciado en 1989, tras el rotundo fracaso del sector identificado como "progresismo" del alfonsinismo.

La inseguridad de Eduardo Duhalde

Se sabe que el presidente interino de la Nación, doctor Eduardo Duhalde, alimenta sus proyectos políticos, en un nivel casi de subordinación, de las encuestas.

Ya sea por esa suerte de mesiánica fe en los encuestadores o por un cálculo deliberadamente elaborado para tratar de influenciar a la opinión pública lo cierto es que esa fuerte presión presidencial derivó en un notorio cambio en las encuestas que se hacían públicas de manera que el grueso de los encuestadores hasta una semana antes del comicio del 27 de Abril daban como ganadores alternativamente a los doctores Adolfo Rodríguez Saá, Néstor Kirchner o Ricardo Hipólito López Murphy - y, en casos extremos y más disparatados, a la diputada doctora Elisa Carrió -, hasta que la fuerza de los números fueron inclinando la balanza y hacia fines de la penúltima semana y comienzos de la semana previa al comicio, comenzaron a registrar los avances ciertos y manifiestos del ex presidente de la Nación, doctor Carlos Saúl Menem.

En el duhaldismo existe la convicción de que un sector importante - entre el 35 y el 40 por ciento - del electorado es susceptible de ser influenciado en su decisión final de voto por el resultado de las encuestas, predisponiéndose a seguir la corriente mayoritaria por encima de convicciones que induiablemente no dispone.

Este podría ser uno de los efectos del voto obligatorio para personas en absoluto interesadas por el tema político.

Esto parece haber movilizado en la segunda vuelta una estrategia similar, de manera que algunos disonantes resultados como los apuntados más arriba parecen responder a las exigencias y necesidades del dominante concepto duhaldista acerca de como debe manejarse un comicio.

Pero por encima de estos hechos concretos, conforme con quienes siguen de cerca los movimientos del presidente interino de la Nación, desde el 28 de Abril - el día siguiente al comicio - el doctor Eduardo Duhalde habría comenzado a experimentar presagios negativos crecientes respecto del resultado del ballotage.

Si el efecto de las encuestas no impidió que el doctor Carlos Saúl Menem obtuviera la mayoría relativa de los votos y hubo que recurrir a un extenso andamiaje de propaganda distorsiva para que se lo considerara perdedor, "bien podría ser que en la segunda vuelta ocurra lo mismo", habrìa comentado en cerrado circulo de íntimos con la salvedad de "entonces no quedará una alternativa porque por mas que demos en el remache Menem deberá ocupar el poder" (sic).

¿Partió de sus propios estrategas - Anibal Fernández y José María Díaz Bancalari - o estos s eliminaron a reinterpretar una suposición deslizada por el propio mandatario?

Lo cierto es que conforme con los análisis realizados en el curso de la primera semana posterior al comicio, se concluyó que una idea tendiente a colocar al ex presidente de la Nación, doctor Carlos Saúl Menem en situación comprometida con sus seguidores - de la intimidad y más genéricamente, del propio electorado - podría tener beneficios inesperados.

La idea central "hay que pegarle a Menem" - que se concretó, en el curso de la semana que viene de concluir, con el cartel sin firma o la firma aleatoria de una inexistente estructura sindical, en el que se identifica a Carlos Menem con una almeja porque "con su lengua se entierra" - se estilizó en los proyectos comentados al doctor Duhalde con la idea de imágenes que ridiculizan al candidato a presidente de la Nación - existe una batería de más de un centenar de fotomontajes y de fotos tomadas en vivo en frecuencias distorsivas - pero, finalmente con la búsqueda de razones que alimenten las dudas en sus votantes antes que limitarse a reforzar simplemente el fundamentalismo antimenemista.

De este modo habrìa surgido la idea que, desde el lunes hasta el sábado de la semana que viene de concluir, avanzó en la opinión pública con grandes y severos desconciertos: Carlos Saúl Menem podría "bajarse" de la candidatura.

Para definir este cuadro, los estrategas del presidente le habrìan llevado alborozados las declaraciones del intendnete de Escobar, comisario retirado Luis Patti, que exhortaba - quizá de una manera imprudente en cuanto significa procedimientos electorales - a una decisión de ese tipo para "no convalidar el fraude y el triunfo fraudulento" del duhaldismo en la persona del candidato muleto, doctor Néstor Kirchner.

No hizo falta más y el lunes el doctor Eduardo Duhalde hizo el resonante anuncio que reiteró el sábado de la semana que ahora concluye, con un aditamento pícaro y de suspenso: "Menem va a renunciar a la candidatura -, se va a bajar - el sábado 17 de Mayo" es decir, con un espacio mínimo de 24 horas para la indecisión de los votantes del ex presidente de la Nación pero, además, penetrando hondo en la veda de propaganda del ballotage ya que el sábado la atención estará enderezada a la principal jugada del duhaldismo en esta campaña.

La reiteración obedece al hecho de que según dos de los seis encuestadores contratados por la Casa de Gobierno, habrían indicado el miércoles al doctor Eduardo Duhalde que el anuncio presidencial del lunes habría determinado un desconcierto mensurable en una merma de alrededor del 5 al 6 por cientos del caudal de votos que el ex presidente venia acumulando.

"Néstor, no hables más"

Este esquema de conducción de la campaña quince dìas antes del comicio, en la que el presidente de la Nación irrumpe tan impetuosamente en la lisa de la propaganda electoral con la apariencia de formular un vaticinio analítico, se compaginan en paralelo con el notorio silencio del candidato muleto del duhaldismo, Néstor Kirchner.

Si las encuestas de la primera vuelta dejaron disconforme y exacerbaron el fastidio del presidente interino de la Nación, los informes acerca del rechazo, indiferencia y escasa adhesión cívica del candidato muleto, doctor Néstor Kirchner, parece haber avivado los temores crecientes presidenciales respecto de una eventual derrota que, de hecho, podría determinar su eclipse final de la política.

Como respuesta formal a esta situación el propio presidente habría cumplido - antes de tratar de incidir en el electorado anunciando la falsa renuncia de Menem a su candidatura - una gestión directa y personal con Kirchner.

En diálogo que intentó ser amable y coloquial y ante tres o cuatro de sus más estrechos colaboradores que posteriormente lo habrìan diseminado a fin de que la sugerencia - u orden - tuviera vigencia inmediata, el presidente interino de la Nación habrìa sugerido a su candidato muleto primero y hasta impuesto de manera autoritaria hacia el final del diálogo bastante tenso, en terminos que no dejaban lugar a respuesta alguna - la idea de que el doctor Néstor Kirchner debìa dejar de hablar hasta casi el final del comicio, exceptuadas algunas declaraciones aisladas o algún reportaje que pudiera estar certeramente concertado.

Cierta dificultad en la dicción - que un odontólogo altamente experimentado habrìa intentado permitirle superar en los días previos a su viaje a Brasil y Chile -, su insistencia en manejar ideas, doctrinas y definiciones en torno de compromisos "progresistas<" y finalmente el manejo de un discurso genérico y ambiguo sin definiciones y precisiones de manera sistemática, habrìan indicado a los analistas de imagen del presidente que la presentación de su candidato era poco menos que "pianta votos" en los terminos poco académicos manejados ante el doctor Eduardo Duhalde.

Por lo tanto "hay que dejar obrar la corriente que lo impulsa que no se basa en el mismo sino en la posibilidad de canalizar el antimenemismo", diagnosticaron los asesores presidenciales.
Y esto mismo habrìa intentado proponerle el doctor Eduardo Duhalde al candidato.
La fuerte tensión de estas aseveraciones presidenciales en medio de una suerte de desesperación ante la eventualidad de una derrota, no fueron suficientes argumentos para que el candidato muleto tascara el freno.

Por el contrario, en el medio del debate habría surgido un conato de independencia sugestiva: el candidato habrìa dicho que él era responsable por su propia campaña y que, además, eso corría respecto de la compleja arquitectura que el duhaldismo venía levantando en torno del candidato muleto, mediante el armado de sus itinerarios, el manejo de los recursos disponibles y, finalmente, hasta el propio gabinete.

En este último punto habría anunciado, durante el fuerte encuentro, que no estaba dispuesto a heredar todo el bagaje de ministros que el duhaldismo ya le había filtrado a los medios (Pampuro, Aníbal Fernández, Roberto Lavagna, Redrado, Ginés García, etcétera).

Esta situación habrìa colocado al presidente interino de la Nación en un estado de ánimo extremo gravoso para su salud: de pronto se venia abajo el difícil "castillo armado sobre la arena y con naipes" (¿"marcados" habrìa añadido, en esta descripción - atribuida al propio Néstor Kirchner -, de los proyectos duhaldistas?).

Sobre la marcha se instaló la negociación y los argumentos parecen haber sido contundentes y aceptables para el candidato muleto:

a) al dejar de hablar, el propio Duhalde se comprometía a salir a la lisa de campaña con argumentos y anuncios que no convenía que fuera el propio Néstor Kirchner quien las formulara;

b) debería proliferar la intervención de segundas y terceras figuras, descansando fundamentalmente en Alberto Fernández que ha tenido un desempeño argumental razonablemente correcto;

c) el tiempo del candidato muleto - algo que este había presentado con duros terminos: "¿En qué carajo (sic) voy a emplear el tiempo si no intervengo en la campaña?", habrìa exclamado en cierto momento - estaría plenamente justificado hacia fines de la semana siguiente -esto ocurría entre el 31 de Abril y el 2 de Mayo - ya que - y aquí sobrevino la sorpresa final - se estaba terminando de gestionar una entrevista con los presidente Lula de Brasil y Lagos de Chile, algo que el candidato muleto creía ya imposible (o que alguien estaba manipulando la frustración de éste proyecto) porque había encontrado algunas resistencias al proponerlo antes del comicio del 27 de Abril.

d) y a esto se puso punto final cuando ante el intento de extender estos viajes a Caracas, el propio presidente le aconsejó en tono redimido de la tensión previa. "No te conviene, es demasiado tiempo y ya estuvo por ahí (Caracas) Alfonsín y ese territorio es para otros proyectos. Pero, de todos modos, el encuentro será posible cuando ganes, si ganás, con todos estos pasos- porque a Fidel y a Chávez los vamos a invitar a la jura".

Fue esta la última valla que cayo ante el ímpetu presidencial para imponer - y negociar los bordes - de una estrategia ya decidida en la Casa de Gobierno para los últimos dìas previos al ballotage.
Y de ahí en adelante, el candidato se llamó a silencio cohonestado con su huida del debate con Carlos Saúl Menem.

Últimos dìas, sin empresarios cerca

El silencio impuesto a la campaña del candidato muleto, excepto algunas salidas al aire de corta duración y reportajes gráficos detalladamente combinados, parece haber sido medido con cuidado en cuanto a sus contactos políticos, sociales, económicos y sectoriales.

Quizá en ese punto habrá que encontrar las razones por las cuales casi ningún empresario logró, hasta la fecha, concertar una entrevista propia o de la organización empresaria a la que pertenece.

El último frustrado en este sentido, habrìa sido el nuevo presidente de la Unión industrial Argentina, señor Alvarez Gaiani, quien fue redireccionado hacia la presidencia de la Nación, generando la entrevista que se concretó esta semana que viene de concluir.

Desde que la Cámara Argentina de Comercio renovó su autoridades, el 23 de Abril último, reinstalando en la presidencia al veterano y experimentado dirigente doctor Carlos de la Vega, uno de los jefe empresarios con mayor curriculum de las últimas décadas, el empresariado comenzó a tremolar iniciativas e inquietudes.

El mismo 23 de Abril, el doctor Carlos de la Vega, que en su momento fuera el creador y principal impulsor del denominado Grupo de los Ocho, dejó trascender entre los dirigentes de otros núcleos empresarios que lo visitaron, que penaba que había llegado el momento de resucitar aquél Grupo de los Ocho o una estructura afín y actualizada que permita formular polìticas apropiadas a las actuales circunstancias para hacerlas conocer a los candidatos y a las autoridades emergentes del proceso electoral.

Posteriormente, al renovarse la conducción de la Unión Industrial Argentina, el señor Alvarez Gaiani inició gestiones de acercamiento al gobierno - que, como se recordará, beneficio a la industria mediante la brutal devaluación de comienzos del año 2002 - con el antes mencionado resultado.

Pero de manera paralela comenzó a gestarse un movimiento en torno de la propuesta del doctor Carlos de la Vega que ha tenido reacciones diversas. Por un lado la Bolsa de Comercio, ahora conducida por su renovada dirección encabezada por el señor Julio Werthein y del mismo modo la Asociación de Empresarios Argentinos - que no representa sectores empresarios cuanto empresarios aislados - y las reuniones y contactos iniciados desde la Cámara Argentina de Comercio, han promovido una escena en la cual el empresariado comienza a tener una presencia inocultable.

Bien coincidiendo con estos movimientos o en paralelo con ellos, la dividida actividad bancaria se sumo por un lado - ABA - a las iniciativas ante dichas - y por el otro, sin dejar de asistir a los encuentros la segregada ADEBA comenzó a tomar contactos con antiguas estructuras del desarrollismo y el populismo empresario - Confederación General Económica, CAME, Federación Empresaria de Buenos Aires, etcétera - al parecer cercanas o tolerantes con la definición del nuevo presidente de la ADEBA, señor Jorge Brito, presidente del Banco Macro, quien al asumir su nuevo cargo y con posterioridad, postuló la necesidad de "dar apoyo a la burguesía nacional" y defendió criterios de aproximación a una suerte de "acuerdo o alianza" con otros sectores sociales del país, en un lenguaje poco corriente entre los banqueros y que suele manejar el dirigente del Partido Obrero, señor Altamira.

Este periplo recorrido en apenas un par de semanas parece haber dejado indiferente al candidato muleto del duhaldismo que, de manera sistemática ha eludido todo contacto con cualquiera de los grupos empresarios así congregados.

La explicación de que el doctor Eduardo Duhalde prefiere canalizar personalmente tales contactos, parece, si bien cierta, bastante escasa.

De hecho, quienes se encuentran cerca del candidato muleto señalaban que "no se siente seguro al mantener esos contactos" por que, según la misma fuente, "teme quedar comprometido con esos intereses", algo que el propio doctor Roberto Lavagna le habrìa aconsejado tratar de postergar o eludir, en lo posible, para evitar complicarse en temas y asuntos que no son su especialidad y corren por la cuenta de quien habrá de continuar el gobierno duhaldista en materia económica, él propio consejero del candidato muleto en ese tema, justamente el doctor Roberto Lavagna.

Por el contrario, el doctor Néstor Kirchner tiene programado para la última semana de la campaña encuentros nada públicos binen que con resonancia informativa, con diversos núcleos corporativos profesionales, de estudiantes y de grupos de actividad social sin filiación partidaria estricta bien que de identidad ideológica definida.

Del mismo modo produciría un encuentro - o una declaración de acercamiento, definición que se estudiaban el viernes pasado en sus oficinas - a las denominadas madres, o abuelas u otras y diversas filiaciones y parentescos de Plaza de Mayo, aprovechando como excusa formal lo que se describe como la identificación de un nieto de dichas abuelas o madres.

Esto no figuraría lejos de una suerte de afianzamiento de la imagen del candidato muleto del duhaldismo cerca de la izquierda, cuyo primer paso fue el periplo realizado entre Brasilia y Santiago del Chile; el segundo las invitaciones prometidas por el duhaldismo para su jura al tirano caribeño Fidel Castro y al líder populista procastrista Hugo Chávez; y, finalmente, como paso complementario pero no final, el anuncio hecho por el propio "chacal del Caribe" - como se lo denomina habitualmente - Fidel Castro Ruz, su apoyo a la candidatura del doctor Néstor Kirchner en reportaje acordado con el dirigente montonero Miguel Bonasso y publicado el domingo de esta semana que finaliza por el diario Página 12

Primeros proyectos: los medios en la mira

Cerca del candidato muleto se leyó con inquietud y no disimulado fastidio un análisis acerca del giro presunto de fondos oficiales a diversos medios informativos. Dicho trabajo consignaba, entre otras cosas:

"¿Vos querés saber adonde fue la plata que tendría que haber ido a socorrer a las víctimas de la inundación en Santa Fe?"
Te lo voy a contar, porque los veo a todos cuando llegan a cobrar en una oficina no identificada en la calle Santa Fe. El dinero proviene de fondos reservados entregados por orden del propio Eduardo Duhalde. Y te lo cuento, arriesgándome a ser descubierto y perder mi empleo, porque ya no soporto el asco que me dieron estos personajes haciendo demagogia en televisión y haciéndose los enojados porque no llegaba la ayuda a los inundados. Todos se mofaron de Carlos Reutemann porque era puteado por una santafecina desesperada, por eso quiero que sepas quienes son. Esta es la pura verdad. Vas a ver que distintas son las cosas a como te las pintan.

"Mario Pergollini: 12 millones de pesos mensuales. Pergollini alquiló su productora Cuatro Cabezas a Duhalde desde Enero de 2002. La consigna principal, como en todos los otros casos es atacar en todos los programas a Carlos Menem y atribuirle cualquier cosa que ocurra a sus diez años de gobierno. La segunda consigna es no hablar del gobierno, ni bien, ni mal, pudiendo hacer algunas bromas poco trascendentes muy de vez en cuando.

Pergollini se cotizó fuertemente, porque ya había hecho un trabajo similar para la Alianza, aunque gratis al principio. La última es que la figura de Néstor Kirchner, a pesar de las ironías, no deje de ser simpática (antes se hizo lo mismo con de la Sota, y Pergollini aplicó la experiencia hecha en su momento con Chacho Alvarez y Graciela Fernández Meijide) Cumple todas las consignas a la perfección. Sólo una vez se le debió llamar al orden por haber hecho una nota con Chiche Duhalde en la que no quedaba bien.
Pergollini decidió que directamente no se la nombre, porque la señora no toleraba ningún tipo de broma y no podían armar algo sin que fuera obvio que CQC está vendido.

"Jorge Lanata: 3 millones de pesos mensuales. Lanata basa toda su carrera en el cobro en negro. Trabajó para Alberto Kohan durante todo el menemismo, atacando a los enemigos internos del ladero de Carlos Menem. Hoy trabaja para Eduardo Duhalde, bajo las mismas consignas que Pergollini. Se le pide especialmente que no se hable del gobierno y que cuando el programa se refiera a problemas actuales lo haga de una manera neutra como si se tratara de catástrofes naturales, salvo que encuentre una forma de atribuirle el problema a Carlos Menem.

"Diego Wirtz, Morgado y Gianolla, en ese orden: 10 millones de pesos, 1 millón de pesos, 400 mil pesos. Diego Wirtz es productor de Televisión Registrada e Indomables. Los dos programas siguen la consigna, el segundo de manera más suave por el tipo de temática. No me consta que Petinatto cobre, aunque es el elemento principal de cumplimiento de las consignas. Wirtz no sabe que Pergollini cobra más que él, por lo que tal vez se entere con este mail. Morgado es la mano derecha de Wirtz en la campaña. Televisión Registrada fue comprado por el gobierno en la misma época que Cuatro Cabezas. El que empezó siendo un programa fundamentalmente de humor hoy es básicamente político y su guión en cada emisión se dedica más a atacar a Menem y no hablar jamás del Gobierno. En la SIDE se considera que ha sido una de las "inversiones" más eficaces hechas hasta el momento.

"Daniel Tognetti. Entra dentro del paquete Cuatro Cabezas, pero tiene su propia asignación de 700.000 pesos. Es el principal responsable de que todas las investigaciones de Punto Doc se refieran a temas que no rocen al gobierno de Duhalde, ni a la Provincia de Buenos Aires.

"Zlotowiazda, Majul, Tenembaun: 900.000 pesos, 1 millón 200 mil pesos y 1 millón de pesos respectivamente. Majul cobra más por tener dos programas. Entraron en el equipo del gobierno también en Enero de 2001, aunque ya trabajaban para la Alianza.

"Esta lista no se agota acá. Estos son los que cobran en la oficina de la calle Santa Fe, que probablemente sea desmantelada en cuanto se enteren de la circulación de este mail. Desmantelada quiere decir que se armará en otra parte, pero que estos personajes dejen de cobrar no. Pero casi todo el periodismo está comprado, desde el corralito y la devaluación, que los hizo depender de las asignaciones oficiales para sobrevivir. Otros "alquileres" como los de Clarín, La Nación y otros medios, se manejan a otro nivel y con cifras mucho mayores.

"Ahora sabés donde se fue buena parte del dinero que debió ir a los inundados. No conseguiremos que esto se corte, pero al menos desenmascaramos a unos cuantos farsantes.

Independientemente de la exactitud de las cifras y la certeza de dicho análisis, en los medios cercanos al candidato muleto se mencionaban algunas iniciativas respecto de los medios de difusión estatales, entre las cuales figuraban la posibilidad de que el periodista de reconocida militancia en la izquierda, señor Aliverti, sea designado director informativo del Canal 7 o, en su defecto o bien combinado en una gerencia auxiliar de la informativa, el señor José Eliaschev, quien durante la gestión del intendente Grosso desempeñó un papel importante en Radio Municipal y actualmente dispone de una audición en Radio Nacional.

Del mismo modo, se mencionaba como una de las primeras medidas que podría adoptar el doctor Néstor Kirchner si lograra imponerse a Menem, la reestructuración de la empresa estatal Telam, la que volvería a ejercer el monopolio en la publicidad del Estado, aparte de canalizar de manera exclusiva un ítem a fijarse de informaciones estatales.

De todos modos, en torno de los medios de radiodifusión se habrían elaborado algunos proyectos destinados a la revisión de licencias y actuales permisionarios, que determinarían el paso de manos de una variedad de emisoras, entre ellas la que antiguamente correspondía a la onda de radio Municipal y, si bien el asunto corre por estricta cuenta del municipio porteño, habrìa una tentativa de presionar a través de las autoridades de radiodifusión la rectificación de esa concesión.

El propio COMFER experimentaría cambios sustantivos orientados a un contralor de los medios que actualmente no se ejerce, en temas sobre todo de política internacional, de economía y de asuntos asociados al poder propiamente dicho, al que en algunos medios que conoce el tema determinaba ciertas preguntas acerca de si el propósito consistiría en reinstalar la norma que establecía el "desacato" y que fuera derogado por el doctor Carlos Saúl Menem en un intento de expandir la libertad informativa.

Estas iniciativas parecerían asociadas a un estudio que ha tenido bastante llegada a los medios íntimos del kirchnerismo, asociados a las "fábricas tomadas".

En este sentido se estaría analizando en detalle un proyecto inspirado en la politica que siguió el gobierno del dictador militar peruano Velasco Alvarado, en la creación de la denominada "propiedad coparticipada" y que instituyó directorios y conducciones empresarias de empleados y obreros.

Particularmente el tema estaría orientado a diversos medios de difusión- no los gráficos, hasta ahora, al menos - y que toman como antecedente a emular, justamente el modelo peruanista de Velasco Alvarado inspirado, a su turno, en diversas formas de propiedad coparticipada vigentes en la Yugoeslavia de entonces.

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