ARGENTINA: A LA IZQUIERDA DEL BRASIL?

Los lectores conocen desde hace unas tres semanas el esquema estratégico - un si es, no es inspirado en Nicolás Macchiavello pero diagramado, según las mejores e inobjetables fuentes, por el dirigente montonero Miguel Bonasso junto con la propia esposa del primer Mandatario, senadora Cristina Fernández de Kirchner y algún consultor adicionado a último momento -que manejaba el presidente de la Nación, dispuesto a romper todos los esquemas y avanzar haciendo mucho ruido mientras tuviera espacio pero sustantivamente limitado a un decanato.

El tiempo, los temas y el impulso parecen agotados en lo sustancial y a continuación parece abrirse el lapso que, conforme se señalo en este mismo espacio hace unas tres semanas, el doctor Néstor Carlos Kirchner intentará aprovechar para cosechar los efectos que presume haber logrado y tratar de consolidar un poder inestable en puntos extremos.

Justamente la suerte de instalación violenta de un estilo agresivo y el impulso vertiginoso aportado a este esquema de conducta, parecen elocuentes en cuanto a las razones que lo alimentan.

Sin dar respiro para reacción alguna de manera que un nuevo hecho violento y agresivo tapaba el otro - primero fue el Banco Central de la República Argentina, en seguida el descabezamiento de las Fuerzas Armadas, similar política respecto de la Policía Federal y, finalmente, la esforzada

agresión, desafío y amenaza a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, matizados mediante entremeses de esos platos fuertes consistentes en la designación abrumadora de un conflictivo gabinete pero, sustantivamente, anclado en segundas filas con neto predominio de sectores dominante de la izquierda y la ultraizquierda, de los veteranos cuadros de la subversión y de la intimidad amistosa en grado sumo del propio presidente de la Nación, sumado a ellos la presencia y campaña política de sujetos como el "chacal del Caribe" o el teniente coronel golpista de Venezuela y la entrevista otorgada a las madres, abuelas y demás deudos de los subversivo muertos o desaparecidos durante el Proceso de Reorganización Nacional, seguida por el anuncio de que la Argentina renunciará a la soberanía de imperio de la justicia para proceder a extraditar a militares argentinos que otros estados presumen como culpables de violar derechos humanos de subversivos -, el doctor Néstor Carlos Kirchner ha llegado a su segundo fin de semana como presidente de la Nación, dispuesto a evaluar los alcances de esta sucesión de puntapié iniciales.

Una primera evaluación reside en calcular el alcance de la sorpresa, ya que ninguno de estas decisiones fueron anunciadas o propuestas al electorado en todos los meses de campaña electoral.

Un breve repaso de cerca de setenta discursos y entrevistas radiofónicas y televisadas efectuadas al por entonces candidato del doctor Eduardo Duhalde, permite detectar política alguna respecto de las fuerzas Armadas, del banco central o de la Corte Suprema de Justicia.

En momento alguno se pronunció acerca de Cuba, salvo convalidar la política de salvaguardia de la violación de los derechos humanos de La Habana desplegada a ultimo momento por el ex presidente interino de la Nación, doctor Eduardo Duhalde.

De este modo, el punto inicial de la medición que avanza en los estudios que aún en Río Gallegos lleva adelante el nuevo presidente de la Nación, consiste en determinar hasta qué punto la gente y los cuadros políticos en general admiten en silencio que su gobierno avance sobre terrenos ignotos y nunca puestos a prueba electoral.

El armado, como respuesta eventual a una conclusión negativa, de una variedad de consultas populares - o plebiscitos sin compromiso político, figura entre los primeros planes alternativos que sus estrategas de conducción le han acercado.

Descartado el tema para la Suprema Corte de Justicia, estaría entre los temas a considerar en esta segunda fase de su intento de afirmación en el poder, una suerte de consulta global acerca de la política a seguir con las Fuerzas Armadas consiste, en principio, en una pregunta de base elocuente en su formulación: "¿Esta de acuerdo con reforzar la capacidad de presión política de los militares?".

Al respecto, la nueva conducción de imágenes y medios, supervisada por Miguel Bonasso en la esfera de decisiones formales y polìticas de la jefatura de Gabinete, habrìa comenzado a filtrar hacia los "medios mis que amigos" aquellos ingentes esfuerzos crematísticos del ex secretario de

Medios, señor Carlos Ben, con la intención de plantear a la opinión pública la idea de que estará en juego el riesgo de un golpe militar, frente a lo cual reaccionó Néstor Carlos Kirchner descabezando las cúpulas y avanza ahora contra la Corte a fin de que no ratifique la inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.

Este procedimiento parece una suerte de botón de muestra de los pasos que seguirá el presidente de la Nación en los dìas que inician esta segunda semana de junio.

Pero el objetivo, con ejemplos alternativos muy interesantes, tienden a un objetivo central, como queda consignado más arriba: cosechar los efectos de este primer impulso, dejar correr entre los dedos el agua excedente y retener el poder posible a fin de constituir un poder propio.

Con olfato que se atribuye al ex vicepresidente de la Nación, doctor Carlos - Chacho - Alvarez, la diputada ex radical y hoy jefa arista doctora Elisa Carrió, previno acerca de pasos que pueden llevar adelante hacia una política "hegemónica de graves riesgos" (debió decir, quizá, "la conformación de una política hegemónica", ante su manifiesta referencia los pasos presidenciales previstos casi un mes atrás en este mismo espacio).

Una ayuda significativa para avanzar en el sentido de este intento de acumulación de poder tras los esforzados primeros die dìas de zafarrancho, ya habrìa sido detalladamente montado de manera provisional, desde el ministerio del Interior pero, con rapidez, pasada al área de medios desde fines de la semana pasada, mediante un dispositivo ya usado - y de manera fundamental - por el gobierno interino ejercido por el doctor Eduardo Duhalde.

El dispositivo hace pie sustantivo en el servicio de una batería de tres empresas encuestadoras - dos de ellas experimentadas ya en sus beneficios asociados a las "sugerencias "filtradas a los medios, durante la campaña electoral - encargadas de suministrar a una opinión pública indolente si no indiferente, secuencias de opciones y compromisos o, en el peor de los casos, una artillería de cifras capaz de dar a conocer una idílica ubicación de la gestión oficial en el seno de esa cosa tan difusa que se describe como "la sociedad".

Las encuestadoras contratadas para el proyecto han comenzado a suministrar datos, crecientemente competitivos entre ellas, acerca de los éxitos oficiales en relación con la opinión pública, de manera que la primera aseveró apenas 12 horas después del discurso de fuerza del doctor Néstor Carlos Kirchner contra la Corte Suprema de Justicia en la persona de su presidente, doctor Julio Nazareno, que el 86,5 por ciento de la población respaldaba este gesto.

Ni lerda ni perezosa, la segunda de estas empresas avanzó hasta aseverar, 24 horas después del discurso, que el 92,7 por ciento daba respaldo a la propuesta de defenestrar a los miembros de la Corte.

La tercera encuestadora guardó silencio ante la "imperiosa necesidad de remontar quizá más allá del 100 por ciento" según el chiste corriente en los pasillos de la Casa de Gobierno, en boca de asombrados y ahítos funcionarios ante la velocidad con la que se podría realizar y procesar una encuesta ante algo que tomó por sorpresas hasta a varios integrantes del gabinete nacional.

Dudosa acumulación de poder

Las primeras evaluaciones de acumulación de poder, más allá de los planeados números de las encuestadoras en cuestión, parecen indicar un punto de inflexión de dudoso alcance y efecto.

Entre algunas designaciones y algunos procedimientos en el Congreso, sumados a la ausencia de consultas previas a determinados sectores para medidas de fondo en ciernes, tanto como vitales designaciones "de poder" o revisiones de las actuales, parecen haber desencadenado, contrariamente a la ilusión de un acumulación, una acentuada dispersión de poder propio, sumado a una dubitativa y preocupada atención de poderes superiores a los que se debia, hasta ahora, subordinación incuestionable y que han figurado mecánica y automáticamente como aliados.

Ya desde el bloque peronista de Diputados, su propio presidente, doctor José María Díaz Bancalari, hombre afecto, si los hay, al ex presidente interino de la Nación, doctor Eduardo Duhalde, le advirtió al propio presidente de la Nación , doctor Néstor Carlos Kirchner que su papel es el de "un segundo violín" en el esquema de poder real que rige todavía en la argentina a partir de la decisión de Carlos Saúl Menem de no presentarse al ballotage y dejar la consagración automática del actual titular del PEN.

Esto estaba indicando una iniciación dubitativa de la alianza duhaldista-kirchnerista que, andando los escasos dìas que siguieron, se acentuó (o quizá, ya en los medios íntimos del duhaldismo existían versiones de los giros que se avecinaban) cuando se hizo pública la decisión presidencial de prescindir en el PAMI de los dos directores que expresaban por un lado la presencia del sindicalista Luis Barrionuevo y, por el otro, la de un director designado estrictamente a instancias de la propia esposa del doctor Eduardo Duhalde, la señora Hilda - Chiche - de Duhalde.

Hasta los menos informados en el peronismo y sus adyacencias pudieron registrar el gesto de fastidio del ex presidente interino, registrado por una serie, se asevera, de veintiséis comunicaciones telefónicas en el corto lapso de dos horas el mismo día en que se hizo pública la decisión oficial.

A esto se habrìan sumado decisiones adoptadas en el área de acción social que controla la licenciada Alicia Kirchner, hermana del propio presidente de la Nación, por las cuales se han revisto media docena de designaciones claves en otras tantas provincias (Tucumán, Santiago del Estero, Neuquén, La Pampa, Formosa y Chaco) y que proceden del más estricto cogollo del duhaldismo.

Esto es màs significativo aún que lo ocurrido en el Pami en la media en que la creencia de base en distritos distintos de la provincia de Buenos Aires, había determinado un plan muy equilibrado destinado a dar expansión a esa corriente tan estrechamente acotada.

No menos significativo ha sido el paso dado en torno de la estructura sindical ya que el presidente de la Nación no solo ha privilegiado a la CTA que conduce el atista Victor De Gennaro - baste consignar que De Gennaro fue la única persona a la que consultó horas antes de su discurso de ofensiva contra la Suprema Corte de Justicia de la Nación y el único hombre extraño a un par de ministros que estuvieron informados, que conoció el texto completo del discurso del doctor Néstor Carlos Kirchner y aue, en consecuencia, le prometió un "escrache anticortista" para el día siguiente "por la mano de los muchachos de Justicia" (sic), obviamente la UPJN - sino que ha dado pasos de singular y riesgosa fractura de la entente semicordial que venía sosteniendo gracias a la conciliadora gestión del secretario general de la cegeté oficial, señor Daer.

Pero este privilegio inicial venia de arrastre de dos entrevistas previas con el mismo Victor De Gennaro y una silente y de consecuencias poco estimulantes, con los jefes del cegetismo oficial.

En la última realizada en un departamento de Barracas a la que asistió el presidente de la Nación y los cegetistas Daer y Cavallieri, en cuyo transcurso el doctor Néstor Carlos Kirchner les anunció que en la designación argentina que debe asistir a la reunión anual de la Organización internacional del trabajo en Suiza, incorporaría por decreto al atista De Gennaro.

"Es una pena - le habría dicho el secretario general cegetista señor Daer - porque eso no va, Néstor. Fijate una cosa: la OIT no lo va a reconocer aunque vos lo designes. La OIT reconoce solo a la cegeté. La Argentina tiene un régimen de una sola central y asi está inscripto en la OIT, de manera que ellos se atienen a esa identificación. Y vos no vas a caer en lo que hizo la Libertadora, cuando reconoció a varias centrales, verdad?. Pensalo bien por que el asunto se va a poner fiero de este modo".

El presidente habrìa insistido cambiando el giro de la propuesta: "Entonces que se haga la unidad sindical, que ingrese De Gennaro a la CGT", habría propuesto el presidente de la Nación.

"Y también Moyano, entonces" replicó el señor Cavallieri.

Tras un breve silencio, el doctor Néstor Carlos Kirchner habrìa respondido de manera escueta: "Claro, está bien. hagan la unidad".

Pero los cegetistas habrìan dado una respuesta silenciosa limitándose a menear dubitativamente la cabeza.

Lo cierto es que existen ciertamente nexos ya con el transportista Hugo Moyano, no así con el atista Victor De Gennaro.

De manera que la reunión citada para analizar - evaluar y tomar decisiones - por la cabeza del cegetismo para este martes en el mayor de los silentes encuentros que se haya hecho, muy probablemente cuente entre los presentes a Hugo Moyano pero difícilmente a Victor De Gennaro.

Y lo más importante es que en ese encuentro podrìan acordarse terminos de integraciones sindical que en nada favorecerían a la gestión del doctor Néstor Carlos Kirchner.

Lo curioso de este encuentro y aquella reunión, es que el presidente de el Nación habrìa sido advertido de la inminente cúpula sindical destinada a "formar un frente de resistencia y eventualmente de oposición" como lo define el tipo de citación persona a persona que se ha venido haciendo.

Esta alerta lo llevó a convocar a mediados de la semana que viene de concluir y con urgencia a Hugo Moyano, de quien sus informantes decían al presidente de la Nación que tras desligarse de sus compromisos con el ex candidato puntano a la presidencia de la Nación, doctor Adolfo Rodríguez Saá, se encontraba "libre de compromisos".

Hugo Moyano concurrió ala presidencia y el doctor Néstor Carlos Kirchner habrìa llevado una sorpresa mayúscula al escuchar un distanciamiento de Rodrìguez Saá en paralelo con una actitud notoriamente opositora "hasta que venga el aumento de salario real, presidente", según le habrìa explicado el dirigente sindical, un argumento que disimula un reclamo por aportes - o subsidios - para la obra social de los camioneros que tiene y un reclamo para integrar el Pami con un hombre propio.

Buena parte de estas reacciones - en Diputados y en el ámbito cegetista - se estarían traduciendo en severos frenos para los proyectos del doctor Néstor Carlos Kirchner entorno del partido peronista.

Tras el anuncio del menemismo de retomar la conducción del partido el kirchnerismo se sintió fuertemente alterado y encontró, de pronto una inesperada respuesta en el duhaldismo con el que contaba para propulsar algunos de sus propios candidatos (o, al menos, tener presencia minoritaria pero activa en la conducción del partido).

El doctor Eduardo Duhalde ante una consulta girada por sus màs fieles seguidores en la Cámara de Diputados, habrìa respondido de manera enigmática: "El partido no nos interesa por el momento (obviamente es un modo de eludir una confrontación con Carlos Saúl Menem enel momento en que todavía se encuentran en inestable equilibrio - o, más precisamente, desequilibrio - las definiciones post electorales) y nos tenemos que concentrar en el Movimiento. nosotros somos 'movimientistas' y no nos interesa tanto el partido".

De esta manera, de repente el doctor Néstor Carlos Kirchner quedó adosado a una verdad severa que pone en evidencia su acentuada soledad política tras los desvelados intentos de los primeros diez dìas.

Y esto no sería una suma final si al menos en la intimidad del propio poder, en el gabinete y sus alrededores, se estuviera generando una "onda verde de apoyos" como lo calificaba en privado uno de sus más estrechos y esperanzados colaboradores.

Los efectos del ataque a la Corte

Esa "onda verde" se describía como un camino lleno de esperanzas hacia el futuro, donde "cuajen los proyectos del modo más cierto y equilibrado".

Pero en forma inmediata, el doctor Kirchner registró, tras su discurso contra la Corte una suerte de silencio notoria: el doctor Roberto Lavagna no llegó a comunicarse con el presidente hasta el día siguiente y, en ese momento no habló del tema de la Corte que dominaba cualquier encuentro o coloquio, sino que fue directamente al tema del Fondo Monetario Internacional.

Fastidiado por ese silencio habrìa sido el propio presidente de la Nación quien puso el tema sobre la mesa y, para su asombro - no parece un hombre acostumbrado a escuchar si no desacuerdos, observaciones adversas a sus puntos de vista - el titular de Economía habrìa sonreído y le habrìa añadido: "Justamente de eso se trata, por eso creo que hay que hablar del Fondo".

Y, a continuación, habrìa entregado un breve,. conciso y restallante informe en el cual se consignaban las reacciones de algunos de los principales observadores económicos que evaluaban, entre el momento del mensaje - el día previo al comenzar la noche y ese mismo día hacia el mediodía - los alcances de una decisión presidencial de enfrentarse a uno de los poderes clave en cualquier transacción económica: la justicia.

"Es que entonces esto ha estado mal explicado, no saben de qué están hablando" intentó defenderse el presidente de la Nación.

"Por eso mismo pienso que es indispensable que alguien explique en el Fondo y en algunos de esos Foros, lo que realmente está pasando en el país. Pienso viajar a Washington en la semana que viene: quiero frenar lo que aquí digan o cómo se impresionen los fondistas residentes", explicó el ministro.

Esta ha sido, sin dudas, la reacción más directa que el presidente pudo registrar respecto de su decisión de formalizar el ataque a la Suprema Corte de Justicia de el Nación.

El ministro de justicia - y el de seguridad que parece màs abocado, de momento, a asesorar en temas judiciales que de seguridad propiamente dicha - le había dicho al presidente que el tema de la Corte requería un manejo con mano cauta y que esto llevaría no menos de un par de meses antes de sustanciarse, empezando por el caso que concierne al cortista doctor Carlos Santiago Fayt.

La explicación habrìa puesto en estado de cuasi ira al doctor Néstor Carlos Kirchner quien le explicó a su ministro que "no hay ni tanto tiempo ni tantas vueltas de por medio: hay que atacar de frente y a fondo", habría explicado la noche antes de decidir el ataque público.

El ministro Gustavo Béliz habría tenido sus razones para plantear una demora como la descripta por él: sabría con bastante precisión que en los planes trazados por el montonero Miguel Bonasso su cargo está sujeto a un solo acto: el ataque y defenestración de la Corte.

Pero esta demora se habría convertido, repentinamente, en un intento muy elaborado de "ser más papista que el Papa", procediendo a demostrar la utilidad de sus servicios mediante una reacción y ataque como los que en adelante produjo, dejando en lugares distante y muy retrasados el discurso presidencial y la decisión oficial de avanzar sobre los cortistas.

Los insultos literales lanzados contra los cortistas - llamándolos delincuentes y describiéndolos como miembros de una banda de delincuentes - lo colocaron en la cresta de la ola por algunas horas.

No caben dudas de que la tentativa del ministro de Justicia de encolumnarse con la urgencia presidencial recibió, de paso, la fuerte presión de la jefa de las madres, abuelas y demás deudos de los subversivos derrotados por las Fuerzas Armadas, señora Hebe de Bonafini, cuando esta pidió formalmente al presidente de la Nación la renuncia de su ministro de Justicia.

Parece incuestionable que los fundamentos alegados para ese pedido, fundados en su presunta proclividad hacia el Proceso de Reorganización Nacional, intentaron ser borrados por el alto funcionario del doctor Néstor Carlos Kirchner concurriendo inmediatamente, con premiosa celeridad, al día siguiente, al CELS, con motivaciones aleatorias pero intentando demostrar, obviamente, que no era rechazado en medios afines a quienes reivindican a los subversivos derrotados.

Bien que el doctor Néstor Carlos Kirchner necesite la presencia del doctor Gustavo Béliz a fin de que sea con un ministro de Justicia "de la derecha" con quien ataque a la Corte, el propio ministro que sabe esto parece dispuesto a defenderse y aún a quitarle razones adicionales como las que podrìan justificar la demanda de la señora Hebe de Bonafini.

Algo similar, todo esto, a la acelerada obediencia con la que algunos diputados peronistas muy estrechamente ligados al actual jefe de la SIDE, el ex diputado y presidente de la comisión de juicio político, doctor Sergio Acevedo, resolvieron activar el juicio político contra el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, doctor Julio Nazareno.

Hubo escasa o casi nula conexión entre la decisión de los diputados y la gestión del ministro de Justicia.

En realidad, ambos habían sido sorprendidos por el discurso presidencial, sobre todo mediante el uso de la Cadena de radio y televisión que incluye a todos los medios privados, un recurso reservado para situaciones de extrema gravedad (que, desde ahora, probablemente comience a convertirse en un recurso de uso si no cotidiano al menos bastante frecuente conforme con los estilos del más acendrado populismo y autoritarismo de izquierda).

Los ministros Fernández - Aníbal y Alberto - habrìan sido técnicamente los únicos miembros del gabinete en conocimiento directo de la decisión presidencial y,. casi con seguridad, salvo el dirigente atista Víctor De Gennaro, las dos únicas personas que no solo conocieron, sino que participaron en la redacción de la pieza oratoria.

Si la decisión la tomó el doctor Néstor Carlos Kirchner la noche previa, tras hablar por última vez con el ministro de Justicia y escuchar de éste las razones de las demoras dominantes - incluidas demoras de la propia Cámara de Diputados, conforme con sus conversaciones con varios legisladores -, en realidad el acto final procedió de los consejos aportados telefónicamente por una reunión realizada en ese mismo momento en la Casa de Santa Cruz, encabezada por el montonero Miguel Bonasso (encuentros que se realizan con fines de elaboración estratégica los martes y viernes y que se trasladarán, desde el 16 de junio, a los lunes y jueves y de la que resulta algo así como el coordinador, el montonero antes mencionado, según las versiones circulantes en las Cámaras de Diputados y de Senadores de la Nación)

Hasta los diputados del peronismo -. al menos los fieles al gobierno - habrìan hecho llegar, la misma noche del ataque del presidente de la Nación contra la Corte, severas advertencias acerca del curso eventual que podrìan seguir las cosas si se producía alguna demora: cada día que pasaba, según estas estimaciones, eran más débiles los soportes que podían sustentar la gestión del gobierno, habida cuenta de los hechos estrictamente políticos que quedan relatados más arriba.

Es indudable que el presidente actuaba presionado por la urgencia de definir, antes de que se agotara su tiempo pautado, hechos que justificaran una escena regularmente perdurable de decisiones, con el objetivo central de lograr la composición de algún poder desde la semana siguientes, es decir, esta semana que ahora se inicia.

Y justamente esta urgencia procedía a subrayar el nivel de debilidad en el que ha venido desenvolviéndose, de donde caben explicaciones adicionales para justificar algo de ese relantisseur en las reacciones del ministro de Economía, doctor Roberto Lavagna, quien vendría así a tratar de verificar el alcance real del poder presidencial para deducir finalmente el alcance de su propio poder.

Es quizá por esta misma razón que adicionalmente, desde fuentes oficiales comenzaron a filtrarse hacia los medios, ciertas dudas del doctor Néstor Carlos Kirchner respecto de su ministro de Economía.

Estas dudas aparecían emparentadas con la carencia de un plan económico tras diez dìas de haber iniciado la gestión y pese a que el lapso para disponer de un documento de tanta importancia arrancaba técnicamente dos meses antes, cuando decidió ofrecerle ese cargo en continuación con el que ya ejercía a ordenes del doctor Eduardo Duhalde.

Más aún: diversas fuentes oficiales se especializaron en dará conocer las preocupaciones surgidas en el Fondo Monetario Internacional debido al mismo hecho: que la Argentina a no haya presentado todavía una plan económico más so menos orgánico, ignorándose en consecuencia cuales son los eventuales caminos a seguir.

Algo que puede causar sorpresa es que desde el gobierno - los estrategas reunidos en la Casa de Santa Cruz -. no se evaluó en momento alguno que la opinión de los especializados - constitucionalistas, juristas y políticos - tuvieran una reacción unánime de tal magnitud contraria al discurso de ataque contra la Corte.

Algo debe haber fallado en las estimaciones que reunió, se asevera, el doctor Sergio Acevedo y mucha más lo que los asesores en imágen del presidente le susurraron, para que el doctor Néstor Carlos Kirchner haya tenido que dar el paso que dio.

Si salvo un caso - el constitucionalista Daniel Sabsay, tan comprometido contra la actual Corte desde hace varios años - por unanimidad los constitucionalistas y juristas - desde Roberto Durrieu hasta Strassera - se pronunciaron contra el juicio a los cortistas, la sorpresa adicional ha procedido para el propio elenco de gobierno que rodea más estrechamente al doctor Kirchner, de reacciones políticas contrarias al ataque - desde Elisa Carrió hasta Alberto Natale - y, prácticamente, todo el arco político, exceptuado Raúl Ricardo Alfonsín quien, pese a todo sin embargo, advirtió al doctor Kirchner la necesidad de "andar con cautela".

Fue al comprobar este panorama que, con urgencia, en la madrugada del día siguiente al mensaje, los encuestadores comprometidos con el gobierno kirchnerista - dos de ellos también asociados al duhaldismo - fueron despertados con una orden conminatoria: en menos de doce horas se necesitaba un estudio que mostrara que la opinión pública coincidía con el ataque contra la Corte.

De ahí surgieron los abismales resultados de un apoyo que osciló entre más del 80 y más del 90 por ciento logrados en el sorprendente lapso de consulta y elaboración de los resultados de apenas doce horas: un caso digno de estudio para la historia de las consultas de opinión.

Recursos mientras se acumula poder

Ante al eventualidad de que estas dos semanas o diez días de impulso vertiginoso del gobierno no hayan alcanzado, el doctor Néstor Carlos Kirchner dispondría de una batería de realimentación de las campañas elaboradas desde su centro estratégico - que al parecer, según el ámbito legislativo corre por la mano del montonero Miguel Bonasso - que abarca medidas vinculadas desde las Fuerzas Armadas hasta la oposición.

En principio, estaría en reserva y disponible para el caso en que se entibie o enfríe, sin resultados altamente positivos en materia de acumulación de poder, el "caldeo" - como lo llaman - inicial, un proyecto de denuncias judiciales alentadas desde una intensa campaña política contra el ex presidente de la Nación doctor Carlos Saúl Menem.

El plan que se habrìa elaborado comprende tanto aspectos estrictamente crematísticos - del pasado y adormecidos en algunos caso y nuevos en otros - que permitirían denuncias judiciales por un lado y otras de corte estrictamente polìticas y hasta parlamentarias.

Al respecto estaría en elaboración la publicación de un semanario orientado a mantener actualizados los antiguos procesos contra funcionarios del gobierno del doctor Carlos Saúl Menem de manera que el tema no desaparezca de la atención pública.

Del mismo modo se estarían activando juicios "en paralelo" con las eventuales protestas o contrapresiones registradas en el proceso de designaciones y despidos, un ejemplo de las cuales se centraría en el eventual proceso contra Luis Zúñiga, un legislador del ala del sindicalista

Luis Barrionuevo, a quien se acusa de malversación de fondos por dos millones de dólares en la obra social del gremio del mencionado dirigente sindical en Bariloche.

De este modo - independientemente de la certeza o error en la denuncia - se intentaría manejar tanto la presencia de Luis Barrionuevo en la inminente unificación cegetista . exceptuada la CTA - que queda relatada más arriba, como las protestas eventuales por el despido de un hombre del barrionuevismo en el Pami.

Pero de manera adicional, el presidente ya dejó una siembra segura para el futuro en otro tema central de la política argentina y de efectos multiplicadores de la concentración de la atención pública.

El que concierne a los militares parece comenzar a arrastrar adeptos notorios dentro del nuevo elenco de gobierno donde predomina buena cantidad de cuadros asociados al aparato subversivo derrotado por los militares ahora condenados o procesados.

En este apoyo a mantener activo el tema castrense estarían estrechamente ligados al cobro de indemnizaciones que, por valor total de 3000 millones de dólares integran el presupuesto y están destinados a muchos de quienes se identifican como desaparecidos o familiares de desaparecidos durante la lucha antisubversiva.

Pero el tema de inusitada gravedad que estaría a disposición de un reimpulso del intento de acumular poder, pasa por la decisión anunciada por el presidente de la Nación de reconocer como fuero legitimo a la justicia exterior para juzgar a los denunciados, de manera de permitir la extradición de los mismos.

Si se observa el panorama en su latitud global se podrá comprobar que, por un lado, el ataque a la Corte sucede a las versiones que desde ese alto magisterio judicial se señalaba que los intentos de declarar inconstitucional las leyes de Obediencia Debida y de Punto Final eran inocuos en la media en que ya existen fallos previos de la misma Corte declarando que son constitucionales.

Si se aprobara la inconstitucionalidad de ambas leyes se estima que alrededor de 7.000 cuadros castrenses - de ellos 5800 en retiro y unos 1200 en actividad - deberían ser sometidos a juicio.

Para el caso de que haya una decisión de extraditar a los cuadros procesados en el exterior, existiría un primer lote inicial de alrededor de 60 hombres y un segundo lote de no menos de 500 hombres de las fuerzas armadas y de seguridad, aparte de una docena de civiles.

Estas abrumadoras cifras parecen ir en paralelo con la idea de una campaña nacional que podría no solo atraer atenciones dispersas en otros menesteres sino que permitirían aglutinar opiniones en la medida en que se manejen acertadamente los medios de comunicación.

Pero de manera paralela, el aparato oficial parece preparado para tratar de acumular poder a partir de los comicios provinciales en marcha, que suman 23 oportunidades hasta el fin de año para tratar de aprovechar políticamente los efectos allá donde se pueda.

Solamente en Junio se inscriben tres - el primero de ellos el de Córdoba, el mismo día que en que finaliza la semana en curso - y, en cadena, en la segunda mitad del mes en Tucumán y en el penúltimo día del mes en Tierra del Fuego.

Si Córdoba costó al erario un total de 360 millones entregados por el doctor Kirchner al doctor De la Sota, el de Tierra del Fuego supone una entrega de no menos de 280 millones para construir un puerto de pesca, terminar un tramo de la ruta 3 y construir unas 3.000 viviendas que es el déficit de viviendas denunciados oficialmente por el gobierno.

Una nómina de entregas en 15 de los restantes 20 distritos con comicios hasta fines de año - en la Capital ya estaría prevista la entrega de alrededor de 500 millones, alto costo de la alianza sellada de hecho con el intendente jefe Aníbal Ibarra - supone una erogación de tal magnitud que habrìa sido otro de los temas conversados por el presidente de la Nación con su ministro de Economía, doctor Roberto Lavagna y que habrìa generado un alto nivel de tensiones entre ambos.

Ya parecía bastante que el doctor Néstor Carlos Kirchner hubiera quedado deslumbrado por un fantasioso y crematística proyecto para construir - a costa dle estado y a beneficio de algunas empresas privadas y sus mediadores - alrededor de ocho o diez mil kilómetros de autopistas sin financiación y sin el régimen de peajes, para que se sumaran estas exigencias de carácter nitidamente polìticas en el más claro estilo keynesiano (aunque con escaso vinculo con el Keynes rooseveltiano, claro, cuando se los despoja de los valores de cobranza colaterales implícitos).

Sin embargo, tanto los ataques personales o sociales como el dispendio en obras y subsidios, parece el resorte regulador de la etapa subsiguiente a esta primera fase en procura de acumulación de poder.

Micropolítica

Lula: efecto demostrativo inverso - En el doctor Néstor Carlos Kirchner habrìa causado honda y preocupante impresión el episodio en el cual el presidente de Brasil señor Inazio - Lula Da Silva fue no solo abucheado sino escupido y casi físicamente maltratado durante el acto inaugural del congreso de obreros metalúrgicos del que es no solo dirigente sino fundador.

El giro aplicado a su gestión que ha motivado esta airada y severa protesta, había sido inicialmente una de las recomendaciones aportadas por el mismo Lula a Néstor Carlos Kirchner durante su visita a Brasil previo al comicio suspendido del ballotage.

Dominado por una tendencia fuertemente moderada, el presidente brasileño habría elogiado ante el proto presidente (en ese momento) argentino las virtudes de una política enérgicamente realista en materia económica y sin concesiones a algunas expectativas de la población imposibles de satisfacer.

La misma campana habría escuchado el doctor Kirchner en Chile de boca de un dirigente socialista con el presidente Lagos.

Se asevera que hubo, incluso, algunos desacuerdos con ambos pero que, finalmente, el proto presidente (por entonces) argentino concluyó la necesidad de morigerar algunos de sus proyectos.

No se sabe si, finalmente, entendió correctamente cuanto se le decía a la luz de lo que queda relatado más arriba.

Pero lo cierto parece ser que al día siguiente del abucheo y escupidas recibidas por el presidente Lula, habría mantenido una conversación telefónica - se asevera que no es infrecuente la comunicación y esta serìa la cuarta desde que asumió el presidente argentino - en cuyo transcurso habría aconsejado al presidente argentino "no cambiar un ápice" de sus intenciones políticas distribucionistas y de aislamiento económico.

Con un tono inconfundible de lamento, el presidente brasileño le habrìa dicho que "debìa rectificar sus consejos" y que "lo correcto es avanzar de la mano del pueblo".

Cierto desenfado en los métodos y un grado bastante elevado de desaprensión parecen habituales en el estilo de conducción brasileña en busca de utilidades inmediatas, algo que quedó demostrado en fecha reciente cuando ese país adquirió trigo en terceros países a un precio màs alto que el de la Argentina y pese a que Argentina dispone todavía de unos tres millones de toneladas de ese producto ensilado.

Porque la interpretación acerca de este inesperado consejo telefónico parece orientarse a la búsqueda de un efecto demostrativo inverso.

La idea de Lula, en este sentido - se afirma en medios diplomàticos - consistiría en que la Argentina siguiera el rumbo contrario al que él ha impreso a su gestión en Brasil, a fin de que los efectos que puede precipitar en materia económica y social una politica distribucionista, proteccionista y populista, le permita exhibir ante los brasileños cuál es el resultado catastrófico que él habrìa evitado para su país.

En el caso de Brasil y la gestión de Lula parece tener pleno cumplimiento la advertencia formulada por el académico doctor Luis García Martínez en su libro "El Derrumbe Argentino", cuando vaticinó como un acto premonitorio muy agudo que el destino final del gobierno de Lula no serìa muy distinto al de la Alianza en la Argentina, habida cuenta la necesidad de cambiar sus ofertas electorales por un realismo económico imposible de marginar o desconocer.

Casella: intento diversionista - No caben dudas de que el radicalismo atraviesa una crisis cuasi terminal, al extremo de que Raúl Ricardo Alfonsín continúa siendo la persona a la que cualquiera que quiera conocer algo de lo que allí se piensa o pasa deba recurrir a él.

Su último episodio relacionado con la crisis de la Corte fue cauto, desorientado y ambiguo, rectificando lo que hasta hace un año era uno de sus caballitos de batalla: la constitucionalidad de las leyes de Obediencia debia y de Punto Final, sancionadas por su gobierno bajo el ucase del levantamiento de Semana santa: "Yo no me voy a sentir menoscabado ni agredido si se derogan", dijo.

Por eso y ante la ausencia de algo que movilice algún intento de reactivar la existencia del radicalismo - excepción hecha de las fugas a derecha e izquierda encabezadas por la doctora Elisa Carrio en el segundo caso y por el doctor Ricardo Hipólito López Murphy en el primer caso - el veterano líder de la "linea Avellaneda", doctor Juan Manuel Casella Piñero - hijo del desaparecido pero recordado "Casellita", un diputado y periodista de honda raigambre democrática - intentará un movimiento interno reuniendo a una decena de intendentes, varias decenas de concejales y un par de centenares de punteros de la provincia de Buenos Aires a fin de asumir la conducción de un distrito como Buenos Aires que parece abandonado y a la deriva.

La reunión se realizará entre el viernes y el sábado de esta semana que se inicia, y no deja de tener en cuenta un intento aleatorio destinado a volver a tener presencia dominante en el distrito de Avellaneda en los comicios de Setiembre próximo, ya que, más allá su nombre pierde resonancias aparte de encontrar un fuerte vacío en cuanto al aparato partidario propiamente dicho.

De hecho, la derrota abrumadora del alfonsinismo que llevó como canddiato al doctor Leopoldo Moreau y los efectos o coletazos experimentados en la provincia por el aparato que conduce el ex ministro del interior de Fernando de l Rúa, doctor Federico Storani, parece haber advertido al doctor Juan Manuel Casella acerca dela posiblidad de quedar al frente y como candidato eventual a gobernador, a través de ese partido vacante.

 

regresar