¿POR QUÉ HAY QUE TENERLE MIEDO A LOS ATENTADOS?

Escribe Edgardo Arrivillaga.

En los últimos idas la situación norteamericana comienza lentamente a erosionarse en su frente interno, mientras en el exterior se multiplican los atentados contra blancos ocidentales, casi como en un contrapunto que no solo cuestiona de forma directa la legitimidad de la guerra librada contra Irak sino que pone en tela de juicio la propia racionalidad de la administración Bush al declararla, librarla y vencerla.

Simultáneamente se han multiplicado los atentados en Tchechenia-el verdadero teatro de operaciones secundario de la guerra del Golfo- y se ha desatado la campaña presidencial tanto en Estados Unidos como en Rusia, ya que los dos presidentes revalidan sus mandatos el año próximo. No es un hecho menor la rauda gira del secretario de Estado americano por América Latina, para festejar el ingreso de Chile al ALCA, aconsejar a la Argentina que no exagere el sudamericanismo militante y subrayar que si, que la Gendarmería argentina seria bien venida en Irak y gradualmente ir instalando la imagen del americano "bueno" que tanto la administración Bush, como una eventual administración americana demócrata, si accede a la Casa Blanca el año próximo necesitaran para cerrar las operaciones de paz y reconstruir definitivamente el país y pasablemente la región.

En la ultima apreciación de inteligencia efectuada por la administración Clinton antes de pasar el mando a las tropas de Bush, el Joven, ya se sostenía que los países vencedores de la guerra obtienen la victoria en la reconstrucción y en los negocios, en tanto los fuegos de artificio de la gloria militar quedaba para los jefes militares que inevitablemente pasaban a aumentar el acerbo de lecciones de táctica y estrategia en la academia de West Point.

Se suma a esta situación ese nuevo producto del alambique del Departamento de Estado la famosa hoja de ruta que permitiría zanjar las diferencias entre israelíes y palestinos, algo solamente un poco menos complejo que terciar entre Rumsfield y Powell, mientras cada uno de los actores hacen los gestos necesarios: los palestinos tienen un primer ministro que tiene los mismos votos y mucho menos consenso que el presidente argentino Kirchner y el desmantelamiento de las colonias de avanzada-los kibutz de vanguardia.- no impiden que Israel siga con su opción dos.

La opción dos son los 360 kilómetros de cemento que constituirían un nuevo muro de Berlín separando a las dos poblaciones con casamatas y el agradable alambre de los caballos de friza.

La hoja de ruta es el ultimo intento del Departamento de Estado para volver a algo similar a los acuerdos de Oslo 2 y es tambien-paradojicamente-la ultima carta del duro sector petrolero para establecer una mínima racionalidad en el conflicto que desangra sin demasiadas esperanzas la región. Un hecho que se suma a todo esto es la creciente interrelación en Estados Unidos del calvinismo, las iglesias evangélicas y el sionismo militante, casi como el arquetipo de un universo masculino y fundacional hecho de viajes, hombres, aventuras y apuestas fuertes con ramalazos de bíblica esperanza y de desprecio hacia las debilidades autopropuestas que constituyen casi la respuesta profunda de la sociedad americana a los devaneos de la Corte Internacional de Justicia, que esta extremadamente preocupada por la desatención de los derechos humanos de los talibanes presos en la unidad carcelaria americana de Guantánamo en la isla de Cuba.Todavia a los americanos no se les ha ocurrido hacer un razonable leasing con una cárcel cubana para que la Corte Internacional juzgue y saque su conclusiones, pero no estaríamos muy lejos de ello si funcionaran los acuerdos de la guerra fría.

Del lado de Moscú hay señales que aconsejan bajar los decibeles con Corea del Norte, presionar para que un bombardeo quirúrgico antinuclear americano respete los emprendimientos rusos en la región y hay signos de que se ambicionaría una vuelta a cierta autorregulación bipolar en el campo de las armas nucleares. La idea no esta mal vista por el Pentágono y no es casual que John Bolton, el hombre del monitoreo nuclear en el Departamento de Estado no sea un hombre de Powell sino de Rumsfield.Es un signo de que las pautas revolucionarias de la nueva política exterior americana pasan por los centros de reflexión pentagonianos - Robert Kaplan en especial, el teórico de las fuerzas especiales y nuevo John Ghunter, autor del polémico ·"Viaje al Futuro del Imperio"-mas que en el acaramelado e incumplible color sangre profunda de la hoja de ruta powelliana.

Pero en el interin lo que mas sacude a los intelectuales occidentales es la frecuencia y la repetición de los atentados asi como su obvia dispersión geográfica en una periferia básicamente islamica. Es en verdad bastante ingenuo que intelectuales que anticipaban una guerra Santa se conmuevan por atentados que no llegan a igualar el doble vuelo sin retorno de Manhattan, la larga sangría de la intifada o las masacres de las poblaciones antifarc en las vietnaminizadas junglas colombianas. Pero la intelectualidad es asi y ese sistema de pensamiento que sirvió para escribir buenos libros sepulto a las fuerzas americanas en Vietnam. Lo que vino en su reemplazo fue infinitamente peor, pero no hay libros americano-vietnamitas sobre el particular.

De todos es modos es interesante analizar lo que ocurre del lado del terrorismo para entender un poco el verdadero corazón de las tinieblas que envuelve a todas las operaciones de insurgencia y contrainsurgencia.

Y los tres casos testigos son los atentados en Arabia Saudita, que provocaron el éxodo de las embajadas, los de Casablanca y en ultima instancia los de Tchechenia que parecen haber llegado para no irse, al menos por un tiempo largo. Y desde el punto de vista doctrinario la fatalmente inconclusa discusión entre los atentados de carácter universal, tributarios de las redes modernas que pueden suplantar en varios aspectos a los estados, de aquellos que se ubica en lo que Lenin o Stalin, este ultimo en su único libro hubieran definido como la especificidad local o mas claramente la cuestión nacional a secas.

Algunos análisis de la inteligencia europea arrojan pistas sobre lo que esta ocurriendo en la galaxia terrorista y en sus órganos de superficie, y es bastante claro que el orientalismo tiene una voz estetica, politica, cultural y por lo tanto militar -es decir terrorista-lo suficientemente poliédrica como para que el clero musulmán en Arabia Saudita haya desarrollado una campaña para institucionalizar pautas claras para el terrorismo.

La primera de ellas consiste en colocar severos limites al terrorismo suicida y en eso el clero saudí se ha movido con una lógica impecable: basta de otorgar el Paraíso a los que sé autoinmolan en tierra saudi o en Tierra Santa árabe. Ese privilegio queda reservado para los atentados que se consuman en otras partes: Tchechenia, Africa, Occidente, el gran Satán americano y hasta América Latina, pero el paraiso-como los aggiornamientos teológicos hechos periódicamente por la iglesia católica están claramente vedados y clausurados en tierra saudí. En palabras simples, dictadas casi por el arameo: los suicidas en nombre de nuestra religión, por favor, afuera!.

El paraíso como el reparador té en el desierto, no esta mas entre nosotros.

El segundo punto de análisis efectuado por el clero islámico apunta a las sutiles diferencias entre los atentados nacionales y la defensa de la clásica causa nacional y también en ese aspecto el manual del perfecto terrorista suicida debe sufrir algunas inevitables modificaciones. Si bien los elementos connaturales al terrorismo, pasaportes, santuarios, medios de movilización rápida y territorios liberados siguen existiendo esta claro que los clérigos han establecido que el lugar mas vulnerable es Arabia Saudita.

Esto explica no solo el cierre de las embajadas, del lado Occidental sino el desmantelamiento de la red filantrópica AL-HARAMAIN que operando desde Africa hasta Bosnia Herzegovina y Albania ya se encontraba en el ojo de la inteligencia americana por sus presuntas vinculaciones con AL-QUAEDA. Pero esta tranquilizadora operación de repliegue tiene su costado complejo y a la vez de inevitable emergencia política. Ocurre que si el gobierno saudí logra desarticular a los grupos terroristas quedara irremisiblemente preso de la coalición occidental y si - por el contrario - no lo hace deberá plegarse a la creciente radicalización interna de la sociedad saudita que sueña con despedazar a la cohorte de jeques y príncipes que ya no solo son gordos bien cebados enriquecidos por el petróleo. Han generado en Bin Laden su propia contrafigura reivindicatoria y revolucionaria.

Los atentados en Marruecos, en esa mítica ciudad cinematográfica llamada Casablanca tienen otra perspectiva, un encuadre y un pathos diferente. Los atentados de Marruecos han sido básicamente antijudios-5.000 de ellos viven con absoluta normalidad en el reino de Marruecos y hasta ahora estaban mas seguros que en los propios territorios. Pero esa perspectiva nítidamente tranquilizadora ha terminado. Los atentados.pulcramente sincronizados tuvieron como blanco el café judio, la biblioteca, las sedes diplomáticas, todos elementos bastante claros en la selección de los blancos y que paradójicamente ponen de relieve el carácter inevitablemente lumpen de los ejecutores. Lumpen porque ignoraban que era sábado y ese sábado no había judíos en las calles marroquíes y por lo tanto los muertos fueron musulmanes marroquíes, despedazados por bombas y granadas de fragmentación dirigidas contra judíos que se encontraban encerrados, recoletamente, en sus casas. Sabado, día de reflexión y de retiro.

Los atentados en Marruecos fueron perpetrados por el grupo de chicos de esas especies de villas miserias que se encuentran en la periferia de las ciudades del país. Es un grupo llamado ASSIRAT MOUSTAQNIEN y esta constituido por jóvenes semianalfabetos que han logrado su formación contracultural contra Occidente en el Islam que no solo los ha alfabetizado. Los ha enfilado contra los blancos occidentales proporcionándoles los rudimentos de una cultura fuerte, violenta, verdadero artefacto contracultural del imperialismo europeo y ahora americano al que visualizan como al enemigo, infinitamente prolongado mediante una genealogía histórica en el tiempo, inevitablemente cimentada en las Cruzadas.

Un hecho llama la atencion-sin embargo -esos jóvenes carecen de la experiencia militar, del saber hacer, de la devoción a la eficiencia militar que demuestra el terrorismo bien entrenado. Esto hace presumir que su entrenamiento básico no se hizo en Casablanca, sino probablemente en algún país árabe vacío y de difícil control y uno no puede dejar de pensar en el Sudan, dominado por el desierto o en la propia Jordania.

Ocurre que si reflexionamos con un criterio ahorrativo y descartando hipótesis mágicas la necesaria pulcritud, la pureza casi administrativa y hasta el anonimato del lanzamiento de bombas descarta que el entrenamiento se haya hecho en Marruecos.Todo hace pensar entonces que otros piases Arabes están funcionando como escuelitas. De ahí a pensar que AL-QUAEDA no se encuentra muy lejos es un simple ejercicio de lógica antiterrorista bastante codificada. Casi de manual.

La situación en Tchechenia, que acaba de rechazar la paz y la amnistía rusa de la misma forma en que los kurdos hicieron el mismo rechazo a Sadam Hussein en 1981-y tal vez con la misma lógica de riesgosa apuesta hacia el futuro- esta claro que se vive en una situación diferente. Una situación militar previamente establecida donde la normalidad esta hecha de tanques, municiones, y bombas que conforman un paisaje de cotidianeidad en el cual ya no se puede hablar de mercado negro sino simplemente de mercado libre.

Pero lo novedoso en Chechenia es lo metodológico y sin demasiadas teorizaciones intelectuales. Por algún motivo de aprovechamiento del recurso humano la guerrilla ha resuelto combinar los atentados suicidas mediante el uso de mujeres. Esto tiene un efecto paralizante sobre la tropa y un efecto de martirologio multiplicador dentro de la sociedad islámica local. Seria el equivalente pero en un plano superior de la intifada desarrollada por adolescentes o niños en los territorios ocupados. También, se sabe que los grupos tchechenos están por el momento divididos, lo cual hace pensar como un curso de acción razonable la multiplicación en espejos esmerilados de este tipo de atentados para galvanizar el frente interno y unificar a los grupos bajo un comando centralizado.

Finalmente, tenemos que considerar las amenazas de Al-Zawhuiri contra Noruega que han sorprendido, pero luego se ha podido establecer que allí reside el mullah Krekar quien se encuentra detenido con un pedido de expulsión por haber desarrollado operaciones de proselitismo en territorio sueco. No se puede dejar de notar, tampoco, la cercanía con el Báltico y por ende una forma sutil de desarrollar operaciones sobre Rusia a partir de la situación de paz que existe en los territorios de la liga hanseatica. Y todo esto refuerza la convicción de que efectivamente Tchechenia es el frente de resistencia oculto del golfo Pérsico.

Finalmente conviene anticipar el demonio que desvela a todos los servicios de inteligencia occidentales. Cuál será la próxima operación de AL-QUEADA que conjugue la capacidad mortífera y el nivel de acción sociológica disuasivo que provocaron los atentados del 11 de septiembre?

Probablemente la respuesta se encuentre mas en la cultura clásica que en la metodología militar Probablemente, de este lado del espejo, no hemos logrado analizar los elementos positivos y los inesperados efectos no deseados de la aterradora y a la vez extraordinariamente sutil operación terrorista de las Torres Gemelas.Y ese efecto no deseado -por lo no buscado -es que si bien el comando árabe buscaba la espectacularidad y la masacre seguía razonando, pese a sus millones, en términos naturales, casi respiratorios, fuera del capitalismo. Y en ese aspecto la gran sorpresa para la gente de AL-QUAEDA fue que el ataque al símbolo del capitalismo había producido una perdida capitalista real y que además del inevitable giro hacia el estado policial autoprotector de la sociedad americana, como ya había sucedido décadas antes en pequeños países sudamericanos, se hacia necesario mensurar la perdida económica concreta, además de las dos guerras subsecuentes Afghanistan e Irak.

Probablemente esto se deba a que la red había logrado calibrar el daño sicologico, de perdida de prestigio -esencial para una cultura islamica-pero no había medido en toda sus consecuencias el profundo impacto económico que puso en marcha la recesión posterior a los atentados, y la extrema vulnerabilidad que provocarían en el sistema de las transacciones mundiales.

Si esto es asi, en términos de lógica pura, el próximo atentado que debe preocuparnos es aquel que conjugue la espectacularidad con la posibilidad de amplificar el daño económico en términos razonablemente iguales al atentado contra las Torres Gemelas.

Los otros atentados, incluso aquellos que acompañaran a la poco creíble hoja de ruta, son meros accidentes de transito. Un precio algo melancólico que en términos de racionalidad podemos aceptar y pagar.

Para poder seguir apostando.

 

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