¿SOPLAN VIENTOS DE CAMBIO EN EL 2004 EN LA CASA BLANCA? 

 

SITUACION
La mala performance de la economía, con un aumento del déficit a 450 billones de dólares para este año y del desempleo cerca del 7%, sumados a la inseguridad que presienten para el futuro los ciudadanos norteamericanos y con una caída reciente en los índices de popularidad de George W. Bush (el 72% aprobaba el manejo de la crisis en Irak en mayo, y en la misma encuesta para CNN-Time del 18 al 19 de julio, los índices bajaron al 57%) ha hecho crecer las posibilidades de que un candidato demócrata vuelva a la presidencia de Estados Unidos en noviembre de 2004.

Los demócratas han salido de su petrificación y han pasado a la ofensiva con críticas a George W. Bush, principalmente por su manejo de la crisis de Irak y el déficit del presupuesto.

Las elecciones del primer martes de noviembre de 2004 pueden parecer lejanas; sin embargo, la campaña ha comenzado ya: Bush, para repetir el cargo, y los candidatos demócratas, para ganar la nominación de su partido.

No solo la suerte de EEUU es la que esta en juego en las elecciones de 2004, sino la del mundo entero. Si un demócrata entra en la Casa Blanca, EEUU podría virar hacia un mayor multilateralismo, aunque la Administración de Bush haya dejado huella. Se diga lo que se diga, con Al Gore en la Casa Blanca el mundo sería hoy muy distinto.

DESARR0LLO
Hasta hace muy poco eran el hazmerreír de los comentaristas políticos y de los cómicos de la televisión. Al fin de cuentas, parecían un grupo desordenado de novatos cuyo destino irremediable era el cadalso electoral. Pero las burlas son cada vez menores. Y es que entre el puñado de políticos del Partido Demócrata que aspiran a suceder al republicano George W. Bush en la Casa Blanca, podría estar el nuevo presidente de Estados Unidos.

La razón es muy sencilla. Con las recientes y crecientes críticas que enfrenta Bush por la situación en Irak, y el delicado escenario económico del país, el diverso grupo de candidatos del partido minoritario ha vuelto a cobrar relevancia y los electores estudian con cuidado la trayectoria, experiencia y credibilidad de cada uno de ellos.

Si bien a casi año y medio de las elecciones existe aproximadamente una decena de aspirantes (Kerry, Edwards, Dean, Gephardt, Lieberman, Larouche, Graham, Kucinich, Braun, Sharpton), los observadores consideran que dentro de los que tiene más posibilidades se encuentran, realmente, seis: John Edwards, Joseph Lieberman, John Kerry, Dick Gephardt, Bob Graham y Howard Dean. Todos comparten un mensaje similar, con ingredientes que incluyen la situación en Irak, la economía, la lucha contra el terrorismo y temas como la salud o el medio ambiente. Además, subrayan tanto su credibilidad como su transparencia, para dejar en claro que ellos jamás habrían fabricado pruebas contra Saddam Hussein, como alegan algunos opositores que hizo el gobierno de Bush.

Y aunque los mueve el mismo motor crítico hacia el Presidente, hay algunas diferencias fundamentales entre ellos.

Por ejemplo, Joe Lieberman, quien saltó a la escena nacional al convertirse en el año 2000 en fórmula vicepresidencial de Albert Gore, se ha dedicado a restablecer confianza entre sus seguidores al mostrarse como un demócrata de centro con un tinte conservador. Ya sin Al Gore a su lado, se le ha notado más libre y seguro sobre sus aspiraciones presidenciales. Su discurso maneja temas como el control de las armas, críticas al manejo del medio ambiente de la actual Administración Bush, y el rechazo a la industria del sexo. Se ha dedicado a viajar por California, Nueva York, New Hampshire, Iowa y Florida, que son decisivos en las elecciones primarias, para escoger al candidato del partido. Aprovechando que fue el primer candidato judío en ser nominado, ha logrado cultivar electores en esa comunidad. Para algunos, su lado flaco está en el hecho de haber apoyado al presidente Bush en la guerra contra Irak, y en describirse ideológicamente cercano a los republicanos moderados. De hecho, la idea de un Departamento de Defensa o Seguridad Interior (DHS-Homeland Security) surgió de Lieberman. Con esta carta en sus manos, puede lanzar otros mensajes, como el de la crítica al considerable déficit.

El senador por el estado de Massachussets, John Kerry, o JFK como le conocen algunos, es uno de los congresistas más ricos del legislativo, con una fortuna de más de 670 millones de dólares. Su esposa, Teresa Heinz tiene una considerable fortuna, ya que es la viuda de Heinz el magnate de los tan populares ketchupt y otras salsas con los cuales los americanos sazonan sus comidas. Gracias a su participación en el conflicto contra Vietnam, que le valió algunas condecoraciones (en este caso no confundir con el ex Senador y archicondecorado por Vietnam, el popular Bob Kerry), está muy bien posicionado dentro de las asociaciones de veteranos de la guerra. A pesar de apoyar el libre comercio, es considerado como un demócrata un poco liberal, en el sentido de progresista. Sus detractores afirman que le hacen falta tacto y carisma, y que puede verse afectado por recientes problemas de salud.

Dick Gephardt comenzó como el candidato más preferido, gracias a la cadena natural de seguidores que consiguió como líder de la minoría en la Cámara de Representantes, durante ocho años. Sin embargo, a pesar de su liderazgo, nunca logró arrebatarles el control a los republicanos y por eso renunció a su cargo en noviembre de 2002. Cuenta con un gran apoyo dentro de los sindicatos, la comunidad judía y los llamados liberales. Es otro de los demócratas que apoyó la guerra contra Irak, lo que le ayudaría con los votantes de centro. Tiene la tradición en contra, pues desde 1880, nunca ha sido elegido Presidente alguien salido de la Cámara de Representantes.

Por su parte, Howard Dean, ex Gobernador de Vermont y médico retirado, fue uno de los primeros demócratas que hizo públicas y formales sus aspiraciones como candidato presidencial, ya que fue en mayo de 2002, y en ese momento comenzó a trabajar con un grupo de jóvenes publicistas. Ha visitado ya 28 estados y se ha concentrado en contar que logró la atención de los electores en un estado típicamente de derecha, gracias a un innovador programa que garantiza la salud a todos los niños menores de 18 años. Sin embargo, lo que lo ha mantenido vivo entre los votantes ha sido la aprobación de una ley que les da reconocimiento legal a las parejas del mismo sexo.

Existen cinco candidatos que tienen menos posibilidades, pero que no dejan de llamar la atención ante una eventual sorpresa. Ellos son John Edwards, atractivo por ser uno de los más jóvenes, multimillonario y fotogénico, y con el carisma de Clinton, y con muchas posibilidades de estar en el ticket; Robert Graham, ex Gobernador de la Florida y quien por ser el líder de la Comisión de Inteligencia del Senado, ha logrado conservarse vigente entre sus seguidores. Y finalmente, los candidatos más controvertidos y folklóricos como Al Sharpton, Carol Moseley Braun y Dennis Kucinich. Estos tres se destacan dentro del grupo porque han atraído a la minoría negra y porque sobre algunos de ellos hay escándalos relacionados con lavado de dinero, financiación ilegal de campañas y hasta nexos con la mafia.

A pesar de que el Presidente Bush sigue recibiendo la primera opción de voto entre los estadounidenses con 49% de preferencias, según una encuesta de CNN, USA Today y Gallup, Joe Lieberman podría empezar pronto a pisarle los talones a Bush.

Para comenzar, es claro que según los últimos sondeos, el actual mandatario está perdiendo oxígeno y podría llegar a las elecciones de noviembre de 2004 a punto de asfixiarse. En los últimos dos meses, según el Centro de Investigación Pew, ha bajado casi un 14% en los índices de popularidad entre los estadounidenses. Incluso, un 52% de los republicanos ha dicho que el Presidente "podría estar haciendo un mejor trabajo". Sus lados más débiles son, por ahora, la economía y la salud, pero el tema de Irak tiene síntomas de complicarse.

Por el momento, Bush tiene a su favor el hecho de estar en el poder en un país que con contadas excepciones, como ocurrió con el padre del actual Presidente, prefiere la reelección. Prueba fehaciente es que ha logrado acumular en las últimas dos semanas, mucho más dinero que el que tienen los nueve candidatos demócratas reunidos. Pero según dijo al diario The Washington Post, James W. Pindell, reportero y analista político, "con el alto perfil de candidatos en la competencia, y con el gran cubrimiento de medios, la elección estará basada en las ideas y no en la cantidad de dinero de cada campaña".

El dinero recibido hasta el momento es de acuerdo a cifras de la FEC:
George W. Bush ( R ) $ 38,041,560
John Kerry (D) $ 16,028,266
John Edwards (D): $ 11,936,277
Howard Dean (D) $ 10,527,822
Richard Gephardt (D): $ 9,750,802
Joe Lieberman (D) $ 8,151,575
Lyndon H. Larouche Jr (D): $ 4,755,882
Bob Graham (D): $ 3,136,326
Dennis Kucinich (D): $ 1,718,354
Carol Moseley Braun (D): $ 217,109
Al Sharpton (D): $ 184,415

Así, el panorama político de las elecciones de 2004 comienza a calentarse. Es prematuro anticipar qué sucederá, pero es un hecho que, a diferencia de lo que pensaban algunos, a Bush le tocará sudar la gota gorda para continuar en la Casa Blanca.

Hace tan solo tres meses, los demócratas estaban postrados, temerosos de que si criticaban a George W. Bush y a sus hombres o directrices en plena guerra con Irak se les tachara de antipatriotas. Las mentiras y manipulaciones previas a la guerra están debilitando a la Administración y por lo tanto a Bush, y los demócratas han decidido explotar esa oportunidad. Los demócratas están actuando con inteligencia.

De momento, le han robado a Bush la agenda de la seguridad nacional, acusando a la Administración de no hacer lo suficiente para impedir un nuevo ataque terrorista, y todavía no ha repercutido ante la opinión pública el informe de la Comisión de Inteligencia presentado el último jueves que compromete seriamente a la actual Administración.

¿Soplan vientos de cambio en el 2004 en la Casa Blanca?
De acuerdo a los hechos, la respuesta es afirmativa, pero también depende de la maquinaria demócrata apoyados por la prensa y la presión del pueblo cansado de esta posguerra tan sangrienta.

Original de Offnews.info, 27 de julio de 2003

 

 

Háganos llegar su opinión sobre este artículo

Si utiliza nuestro material, por favor cite la fuente 

© Copyright 2000-2005 Harrymagazine (www.harrymagazine.com)

Mantenimiento: C & E asociados (www.ceasociados.com)     

 Portada