ANTROPOFAGIAS JUSTICIALISTAS.

Actualización de la situación política a partir de los hechos relevantes
ocurridos hasta el 15 de Setiembre de 2003

Todo el poder, sin contrapartida

Una de las condiciones funcionales básicas de la democracia consiste en la alternativa para el recambio, de donde la oposición juega un rol sustantivo doble: por un lado el contralor de la gestión del poder y por el otro la posibilidad de recambio cuando este no funciona.

Cuando la oposición desaparece, el poder tiende a ocupar la totalidad del espacio político disponible aparte de no encontrar los limites que le impone (o debe imponerle) el contralor de su gestión.

Es el momento estelar en que el aparato político en el poder alcanza las dimensiones, brillo y esplendor de las estrellas "nova", un fenómeno estelar que suele preceder al estallido y la proliferación indefinida y generalmente mayúscula de fragmentos como base para la reconstitución o innovación de un nuevo sistema.
Tras el comicio del domingo 14 de Setiembre, en el cual el electorado porteño procedió a decidir por ballotage quien conducirá la intendencia de la ciudad y el de la provincia de Buenos Aires procedió a renovar el poder administrativo y político completo de ese estado - gobernador, diputados provinciales y nacionales, senadores provinciales, intendentes, concejales y consejeros escolares -, involucrando junto co las provincias de Chaco, Jujuy, Santiago del Estero y Santa Cruz, algo muy cercano al 50 por ciento de la ciudadanía de todo el país, parece haberse generado una escena de curioso perfil que, con ligereza, se identifica como la aparición de un partido - el peronista - hegemónico, desconociendo las profundas grietas que diseccionan su cuerpo político, pero que en realidad parece acercarse con mayor precisión a la noción de una estrella "nova" en proceso de expansión irrefrenable, a punto de encontrar su limite físico.

La diferencia sustancial entre un partido hegemónico y una "nova" política, reside, justamente en los contenidos políticos que vienen de registrase en los resultados del comicio, cuya característica central es la desaparición lisa y llana de una oposición orgánica y operativa.

No solo ha desaparecido la estructura opositora en condiciones de formular alternativas, sino que no se avizora un jefe político de afuera del propio aparato político que rodea al poder como una suerte de plasma amorfo e indefinido en condiciones de presentarse como opción.

En el comicio para presidente, el fenómeno apunto con severa precisión hacia la constitución de esta multicefalía del poder cuando la presentación de la candidatura del doctor Ricardo Hipólito López Murphy dividió los votos de lo que habrìa podido definirse como un centro o corriente moderada de transformación social y económica operativa desde una década antes, restando al candidato Carlos Saúl Menem alrededor del 18 por ciento de votos que le habrìa permitido congregar en su torno una corriente unificada de opciones y programas de algo así como el 43 por cinto de los votos.

Esto determinó que tras la polarización digitada desde el propio gobierno y el intenso vuelco de las campañas de perfiles agudamente inmoderados se produjera la renuncia del canddiato mayoritario, con cerca del 25 por ciento de los votos, cediendo su lugar a un sector minoritario encabezado por el actual presidenta, doctor Néstor Kirchner, con apenas el 21,79 por ciento de los votos.

Hacer este recuento puede parece baladí pero es indispensable seguir de cerca la evolución de un proceso que ocupa apenas los últimos 130 dìas para tomar cabal conciencia del difícil escenario que se genera a partir del comicio del domingo 14 de Setiembre.

Tras la suspensión del ballotage para presidente de la Nación, habida cuenta de la renuncia a su candidatura del doctor Carlos Saúl Menem y su técnico retiro de la vida politica - al menos de manera inmediata -, el cetro de una alternativa de poder quedó en manos del doctor Ricardo Hipólito
López Murphy, que resultó tercero en la votación general.

La suerte de inexperiencia, improvisación y cuasi futilidades del ex candidato a presidente votado por una amplia franja centrista (llegó a decir que durante 100 dìas que, en realidad, fueron clave para el despliegue de ciertas medidas del doctor Néstor Kirchner, se abstendría de formular opiniones o criticas, fundado en una inexplicable ratio democrática), dejó el papel de jefe de la oposición técnicamente vacante, algo que, sin embargo, comenzó a redibujarse, para algunos, en torno de la figura del señor Mauricio Macri como candidato a intendente-jefe de la ciudad de Buenos Aires.

Esa expectativa cobró cuerpo cuando el señor Mauricio Macri logró imponerse en la primera vuelta comicial, el 24 de Agosto pasado, iniciándose un confuso y curioso proceso preballotage en cuyo curso el candidato, triunfante, apareció sin embargo, envuelto en una variedad extensísima de excusas y suerte de pedidos de disculpas dada su condición de millonario, de hombre lejano a la izquierda, de persona sensible a los reclamos populares, etcétera, dando por cierto que ser millonario, ajeno a las formulaciones de la izquierda populista y todo lo que sigue, constituye una culpa que justifica no ser electo, datos todos esos que constituyeron, justamente, el arsenal de campaña de un adversario como el doctor Anibal Ibarra que, en el arranque de su campaña disponía de apenas el 15 por ciento de las expectativas detectadas por los encuestadores mientras él superaba holgadamente el 36 por ciento.

Qué haya ocurrido en el curso del paso que va desde el arranque hasta el domingo 14 de Setiembre, tiene explicaciones que podrìan haber constituido la plataforma central para que esa diferencia se acrecentara, dado que el apoyo oficial y específicamente del doctor Néstor Kirchner, interviniendo de manera directa en la campaña del distrito, en favor del doctor Anibal Ibarra, fue tan manifiesta y violatoria de cualquier elemental norma de autonomia municipal y de ética política, aún sin violar normas jurídicas, que habrìa bastado señalarlas con esmero y precisión para convertirlas en un boomerang contra el candidato oficialista.

Por el contrario, la respuesta de quien podría haber sido el jefe político de una oposición indispensable para el sistema democrático, consistió en aseverar - lo hizo no menos de ocho veces en apenas los últimos cinco dìas de ela campaña - que él no se enrolaba contra el presidenta Néstor Kirchner, que su objetivo era consolidar el poder presidencial - obviamente débil - y que se proponía defender y asegurar su gestión.

¿Porque habrìa de votar un electorado opositor a un candidato que desde el comienzo anuncia que no ejercerá su rol de contralor, alternativa y oposición, omisiones que, para el caso, lo convierten en oficialista y, entonces, resulta más eficiente votar por el candidato idóneo?

Es probable que cuando haya tiempo para ahondar las motivaciones electorales que se tradujeron en el resultado del 14 de Setiembre en la Capital, el desconcierto, la desconfianza y la incertidumbre se registren y descubran como los factores operativos de las múltiples decisiones personales que dejaron el triunfo en manos del candidato oficialista.

Con una ligereza rayana en la improvisación, algunos analistas aducían, antes del comicio para presidente del mes de Abril, que difícilmente en todo el mundo, quienes hayan obtenido el primer lugar en las preferencias electorales de una primera vuelta, puedan perder el comicio en ballotage de segunda vuelta. Incluso llegaban a describirlo con el adobo de ejemplos múltiples de dudosa certificación.

Y lo que no fue posible verificar que así ocurriera en el caso de la candidatura del doctor Carlos Saúl Menem, se ha reproducido ahora de manera demostrativa, para verificar que aquellas interpretaciones improvisadas, de manera crítica para la República y la democracia, en el comicio del domingo 14 de Setiembre tampoco han tenido valides: el ganador en primer vuelta resultó derrotado en el ballotage.

Ocurre algo bien conocido: un político no se improvisa en unas semanas, ni siquiera en uno meses: requiere la maceración de la experiencia y el entrenamiento de etapas previas formadoras.

Y el grave problema es que no parece haber tiempo ahora para seguir ese "cursus honorum" que constituye el abecé elemental de la política.

Esto que aquí ejemplifican las sucesivas frustraciones de los candidatos Ricardo Hipólito López Murphy y Mauricio Macri, no exime a la jefatura política propiamente dicha.

Si frente a estos eventuales jefes opositores se colocaran las jefaturas reales de hombres como los doctores Néstor Kirchner o Eduardo Duhalde ¿habrìa mucha diferencia en el análisis de aptitudes?

Porque una condición adicional en la politica, reside no solo en la experiencia sino en la claridad y objetivos, denla disponibilidad de objetivos y proyectos, programas, planes. Esos grandes ausentes de la escena actual.

El escepticismo democrático

La palabra democracia que suele dominar en el lenguaje hasta sustituir la noción de constitucionalismo e institucionalidad, como ese limitado método de selección de autoridades que es en realidad, apareció con la cruda exposición del escepticismo con el que s ela maneja desde cualquier de los sectores involucrados en la confrontación electoral.

El candidato Mauricio Macri resolvió anunciar cerca de las 19,05 del domingo que había perdido el comicio y que había sido derrotado por su adversario, el doctor Aníbal Ibarra.
No se conocía hasta ese momento el dato de una sola mesa electoral ni había el menor indicio de datos oficiales.

Salvo los resultados en boca de urna de los encuestadores, contratados por el doctor Anibal Ibarra, que le daban poco más de 5 puntos de diferencia respecto de Mauricio Macri y de los profesionales similares contratados por el señor Mauricio Macri que le daban a su jefe alrededor de 2,2 puntos de preferencia, - y, en consecuencia, uno y otro, a las 18,02 y las 18,06, respectivamente, habían anunciado sus inapelables triunfos, no había dato alguno, ni cifras emanadas de mesa de votación alguna que justificaran cualquier afirmación.

Posteriormente el señor Macri explicó que tanto las encuestas finales en boca de urna, como un centenar de mesas testigos, de las más de 5000 mesas de la votación, tomadas por su aparato de mediciones de opinión, le indicaban el triunfo del doctor Aníbal Ibarra, por lo cual aceptaba la derrota.

De manera similar el doctor Aníbal Ibarra cohonestaba estas aseveraciones valiéndose de similares canales de información, bien que propios.

Recién 33 minutos después del anuncio del señor Mauricio Macri, el ministerio del Interior dio a conocer resultados correspondientes a 60.000 votantes sobre un total de más de 1.700.000) donde se reflejaban los porcentajes anunciados por el doctor Anibal Ibarra.

Una fuerte duda surgió en muchos observadores: ¿era necesario recurrir a la votación si es posible adoptar decisiones trascendentales a partir, exclusivamente, de los resultado de encuestadores?

Esto podría ser un fenómenos aislado y limitado a una deformación resultante del sobredimensionamiento de las expectativas de las encuestas generado en un medio intensamente urbanizado como la Capital Federal.

Pero en forma paralela ocurrió un fenómeno similar en la provincia de Buenos Aires, cuando el gobernador y candidato a sucederse a si mismo del distrito, ingeniero agrónomo Felipe Solá, convocó a una conferencia de prensa en la propia Casa de Gobierno de La Plata para a iniciar su propio triunfo por "cerca del 50 por ciento de los votos o, màs exactamente - dijo - por el 49,7 por ciento" (sic).

Distribuyó generosos agradecimientos a cada uno de sus colaboradores, habló de sus proyectos futuros, bien que genérica y vagamente, aseguró que no había habido diferencias en el resultado de la elección para diputado nacionales, predijo que entrarían, de este modo, entre 22 y 24 diputados peronistas a la Cámara de Diputados de ela Nación y saludó a sus adversarios, degradando notoriamente sus expectativas comiciales.

El primer dato concreto, de algunas mesas, por vía privada, se conocía recién veinte minutos después de la conferencia, en tanto el primer dato oficial, se hacía público apenas cuarenta minutos más tarde.

Un método curioso de poner en solfa el proceso electoral propiamente dicho, pasando por encima de amplios aglutinamientos humanos no consultados por los encuestadores y que, de este modo, pueden anticipar que su voluntad está involucrada en algunos guarismos porcentuales genéricos ajenos a su voluntad, "¿Porqué y para qué tanto gasto y tanta molestia comicial?", es una pregunta que ronda muchos diálogos desde el domingo.

Los números constatan el escepticismo

Si de la virtud de las encuestas manejadas del modo que quedó apuntado, se desciende a la verificación numérica de los hechos, se comprueba, con cierta alarma no despojada de cierto grado de realismo inapelable, que el acto electoral antes consagratorio de ela democracia como método, es dudosamente valorado del mismo modo por los integrantes de los padrones.

En la Capital Federal, el porcentaje de votantes se redujo - es el termino adecuado comparativamente con otras fechas - al 68 por ciento, con un ausentismo de poco menos del treinta y dos por ciento.

En la provincia de Buenos fue ligeramente superior, colocándose en el 69,2 por ciento y un ausentismo del 30,8 por ciento, que traducido en votantes significa que sobre un total de 9.811.000 inscriptos en los
padrones, solo concurrieron a votar 6.270.000 con una desercion superior a los 3,000.000 de personas.

La provincia de Santa Cruz, que eligió al sucesor del propio doctor Néstor Kirchner, tuvo el más alto promedio de votantes: 73,9 por ciento, con el 26,1 por ciento de ausentismo, en tanto en Jujuy, en el oro extremo, se registró una concurrencia de tan solo el 62 por ciento y poco menos del 38 por ciento de ausentes.

El panorama resulta mas critico si se toma en cuenta, por ejemplo, que en Jujuy hubo 21.000 votos en blanco que, sumados a los votos anulados configuran un total del 23 por ciento de sufragios que no participaron en la elección del gobernador Fellner que fue reelegido, en tanto en Santa Cruz el voto para diputados registró una deserción del 23,2 por ciento que si se suma al 26,1 por ciento global, indica que los legisladores son expresión de apenas el 51 por ciento del total del padrón.

No menos revelador es el resultado respecto de la capital si se toma en cuenta que sobre el total de 2.578.000 empadronados, votaron solo 1.828.000 pero lo hicieron de manera positiva 1.732.000 personas, generando, así, un ausentismo real de las decisiones o deserción de la participación, de no menos de los mismos 800.000 ciudadanos que se manifestaron ajenos al comicio en la primera vuelta electoral del 24 de Agosto, equilibrio e cifras que explica que haya podido obtener el triunfo el doctor Anibal Ibarra al capitalizar el casi diez por ciento de los votos emitidos en la primera vuelta en favor del trotzkista Luis Zamora.

Esta fatigosa suma de guarismos esta orientada a verificar si, finalmente, el recurso de las encuestas tan operativo para adoptar decisiones políticas, se corresponde con una anomia inercial de la ciudadanía que comienza a restar validez significativa a los guarismos que se manejan con tanta pompa en los argumentos de tribuna.

Países con una prolongada tradición democrática como Estados Unidos o Gran Bretaña, que manejan sus comicios mediante el voto voluntario, reúnen hasta el 60 o muy poco mas de la población en comicios trascendentes, un asunto que ha sido manejado muchas veces por las corrientes folklóricas como una expresión de la "manipulación y explotación" de la voluntad popular por parte de las "grandes corporación dominantes" en aquellos países.

Las comparaciones - hasta numéricas - se acreditan por si mismas, sin necesidad de mayores argumentos.

La relación de fuerzas en el poder


Este breve repaso de números y situaciones condicionantes del comicio, gravitan sobre la relación de fuerzas en el gobierno tanto como en el partido peronista.
Parece incuestionable que la fuerte deserción y el escaso volumen de participación pone en evidencia una fuerte merma en el poder y capacidad de convocatoria de los principales agentes políticos, sin duda alguna identificables en dos nombres: los doctores Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde.

Desde antes del comicio, la inestable alianza entre ambos - el primero de ellos fuertemente supeditado al segundo de manera orgánica, a partir del aparato que conduce; y, el segundo supeditado de manera institucional al primero dado su rango constitucional - estaba fuertemente minada por una sorda disputa a fin de lograr sustentos políticos propios de manera de permitirle a uno o a otro independizarse de su aliado.

Esta convivencia forzada tuvo fuertes confrontaciones en Misiones - Rovira con Kirchner, Puerta con Duhalde -, en la capital - el peronismo intervenido por Duhalde oficialmente cerca de Mauricio Macri; la palabra, los actos y los gestos oficiales del presidente con Aníbal Ibarra - y en por lo menos media docena de otros distritos dle interior.

Pero donde el tema se presentó más crítico fue en la propia provincia de Buenos Aires, feudo inabordable del doctor Eduardo Duhalde y donde, desde el comienzo, un lento trabajo indirecto y lateral del presidente Néstor Kirchner intentó subordinarlo.

Cuando en la noche del domingo llegaron las primeras cifras del cómputos de diputados - la lista peronista encabezada por Hilda - Chiche - González de Duhalde - el ex presidente interino de la Nación, parece haber tenido la primera reacción violenta desde mucho tiempo antes ya que parecía claro que la suerte de conspiración detectada desde antes y que el propio Néstor Kirchner le había negado enfáticamente para distanciar a los diputados del candidato a gobernador ingeniero agrónomo Felipe Solá, quedaba concretada ahora en hechos.

En efecto, los primeros datos indicaban una diferencia de entre el 5 y el 7 por ciento en beneficio de Felipe Solá y la caída del voto para diputados determinaba que enlugar de los previstos 23 o 24 diputados resultaran electos entre 20 y 21.

Esa diferencia de dos a tres legisladores nacionales gravitaba en los esquemas duhaldistas para lograr, en primer lugar, quórum propio en la Cámara de Diputados; pero en segundo lugar, le daba por lo menos algo màs del tercio y quizá hasta dos quintas partes del bloque, con una situación casi indiscutible de dominio.

Se asevera que hacia las 21 hubo un par de llamados telefónicos desde Río Gallegos, donde estaba el presidente Néstor Kirchner, pero que el ex presidente interino de la Nación se negó a responderlos: "Por lo menos -habrìa ordenado- hasta que esto quede en claro no me pasen ninguna llamada que venga del sur".

El tema, pasadas las horas, se agravó y con la caída del porcentual que respaldaba a Felipe Solá - se dijo enel primer momento y en la conferencia de prensa de La Plata que era de màs del 49 por ciento y ya cerca de la medianoche se había caído 5 puntos - la relación con la lista de diputados se acortó a tres y en seguida a cuatro puntos, pero la expectativa consecuente de legisladores nacionales, con apenas el 40,17 por ciento de los votos, se redujo a 18 o, quizá, 19 diputados, cantidad importante por si misma pero insuficiente para el proyecto de contralor del poder manejado por Eduardo Duhalde al colocarlo todavía de tres a cuatro peldaños por debajo de los primeros datos del comicio.

Desde Río Gallegos, a su turno, el esquema del presidente Néstor Kirchner no parece haber sido mejor ni mayor, cuando se fueron sumando los eventuales integrantes de un subloque - o quizá bloque completo - derivado del nuevo parlamento.

El doctor Alberto Fernández había estimado, al comenzar la semana que acaba de finalizar, como posible un bloque de alrededor de 21 miembros.

Que en Santa Cruz el peronismo haya logrado, pese a la deserción de votantes y gracias al fuerte incremento del voto en blanco para diputados que se consigna más arriba -en lugar de un diputado- como tenia hasta ahora, dos.

Sin embargo, la escasa representación lograda en el Chaco, sumada a la restante falencia de comicios ya realizados y las poco estimulantes expectativas en el resto del país, sumados a que la reducción de cinco legisladores bonaerenses, le restará algunos legisladores propios, se ha visto reducido a un bloque de menos de quince legisladores - quizá entre doce y catorce, si el comicio de Misiones avanzara muy a fondo sobre los candidatos de Ramón Puerta, cosa que, a esta altura, parece difícil.

El punto de desacuerdo parece haber alcanzado niveles tan profundos como para que en los cálculos entre ambos no haya aparecido - según relato confidencial, no sin alarma, de alguien que intentó establecer el contacto telefónico rechazado sobre el final de la noche - la menor sugerencia, estrategia o análisis de la probabilidad de un acuerdo en el bloque a fin de establecer un contralor conjunto del mismo.

"Imposible pensar en algo así cuando uno y otro especulan sobre el numero de legisladores propios con vistas a imponer condiciones al otro", razonó la misma alarmada alta voz.

Este minúsculo episodio revela lo que hacia arriba y hacia abajo del esquema de poder comienza a hilvanarse sobre el filo mismo del comicio.

No caben dudas que el peso del distrito bonaerense está en condiciones de imponer severos limites a cualquier intento de poder alternativo, sobre todo si parte de una plataforma tan escueta y feble como la que da sustento al presidente Néstor Kirchner.

Pero de todos modos, el margen de indisponibilidad de recursos que debe contabilizar el doctor Eduardo Duhalde pasa por casi los dos tercios del eventual bloque de diputados nacionales.
Con buena suerte "y viento a favor" - sonríen algunos de los especialistas en cálculos del duhaldismo - Duhalde contaría con cuarenta o cuarenta y dos legisladores propios y de fiabilidad consolidada, sumando los nuevos y recién electos a los remanentes de hace dos años.

Sobre un bloque que, en total, debería contar, una vez concluidas las cuentas, con algo así como 132 legisladores, su subloque controlador dispondría de algo menos de un tercio.

Si la alianza con Kirchner fuera posible, podrìan superar holgadamente los cincuenta legisladores, un minibloque suficiente fuerte como para manipular al resto del peronismo o, en su defecto, con entidad propia lograda para asegurar su independencia.

Ninguna e estas alternativas deja de pasar hoy por la cabeza de los estrategas del presidente Néstor Kirchner ya que la tensión generada en la provincia de Buenos Aires con los resultados electorales hace difícil imaginar que se logre una "paz cordial", como la define la señora Nilda - Chiche - González de Duhalde.

El nuevo esquema de poder bajo estudio

Si el que se viene de relatar es apenas un botón de muestra respecto de los efectos que puede alcanzar el resultado electoral sobre las relaciones intimas del poder, es indudable que la noción de que la primera etapa del gobierno cumplida con el fin de los comicios, entre medidos y fines de Octubre, reclama un detallado balance de las expectativas de alianzas en condiciones de dotar al doctor Néstor Kirchner de la dosis mayo posible de autonomía.

Si la formalidad del análisis de este punto corre por la cuenta de quien hasta ahora ha diseñado los mejores niveles de acuerdos internos - el jefe de gabinete doctor Alberto Fernández - otros duchos estrategas no dejan de estar presentes en estas negociaciones.

Hombres que hasta ayer fueron pilares de fiabilidad absoluta para Eduardo Duhalde y ahora en tránsito o ya integrados al reducidísimo, todavía - espejo de poder con que cuenta el presidente de la Nación, como el ministro del interior, doctor Anibal Fernández, o el jefe del bloque de diputados peronistas, doctor José María Díaz Bancalari, en tránsito inestable, por definirlo de alguna manera - habrìa ya iniciado diálogos tendientes a conformar un gabinete, por un lado - y a definir acuerdos provinciales con vistas no solo a estructura el "poder de hecho" cuanto a conseguir una fuerza capaz de sustentar el intento de controlar el partido peronista.

Esta situación parece novísima y dataría de la misma noche del domingo, cuando Néstor Kirchner, desde Río Gallegos habría escuchado voces que intentaba disuadirlo de avanzar en el proyecto del "nuevo partido" que estudia para él el flamante diputado por la capital, el montonero Miguel Bonasso.

La idea pasará, en principio, por analizar si es posible un acuerdo con por lo menos una docena de jefes provinciales, incluidos algunos gobernadores, que puedan hacer frente al solido bloque duhaldista que
predomina en el Congreso nacional del peronismo.
Se asevera que para Aníbal Fernández la idea no parece descabellada y que solo debe balancearse hasta qué punto y en qué momento de la dinámica relación con el doctor Eduardo Duhalde, debe intentarse un avance cierto y sostenido en este sentido.

"Serìa imposible - vaticina un allegado a este "equipo nuevo (en formación)" - que se avanzara en el compromiso de algunos gobernadores sin destellar chispas que no solo pongan sobreaviso (cosa que cabe descontar que ya ocurre) al doctor Eduardo Duhalde, sino que le otorguen una chance importante para elaborar una defensa o una maniobra capaz de sofocar el intento".

Que al Senado concurran nuevas figuras con amplìsima experiencia politica y acrisolada base en sus distritos como, por ejemplo, Carlos Reutemann o Hugo Marin, constituye para los nuevos estrategas del doctor Néstor Kirchner un dato importante que exige "pivotear los acuerdos con mucha precisión, mucho mayor que si ellos no estuvieran en la disponibilidad que les otorga el Senado" (Anibal Fernández dixit, según fuentes fiables).

Sin embargo, la tentativa parece seguir chocando con una fuerte propensión presidencial a escuchar a sus viejos camaradas de la "tendencia" que insisten en la "renovación completa", frente a lo cual, desde el costado de sus estrategas se responde con una contrapropuesta: "¿Por qué no ingresan ustedes al peronismo, en masa (tientan), como fracción o como prefieran? De es amanera no solo se aseguraran una llegada en mayor profundidad sino que garantizaran con nuevos equipos militantes que no habrá un resurgimiento de cosas del estilo del menemismo o que podrían poner bajo contralor cualquier intento de Reutemann o cosa parecida", una propuesta tentadora desde el punto de vista de la gran masa "a fagocitar", como dicen los mismos que hacen la propuesta no sin sonrisas al referir la ambición por controlar un gran aparato que ponen en evidencia los montoneros de estrecho contacto con el doctor Néstor Kirchner.

De cómo influir y obtener ventajas corporativas

Hasta este punto de incertidumbre en cuanto a las políticas a seguir parece dibujarse el futuro inmediato de la gestión presidencial.

Todavía sin un programa certero, al menos en cuanto a lo que puede percibirse públicamente, ni proyectos que permitan visualizar más allá del muy corto plazo, han comenzado a despertarse ansiedades en los medios empresarios y políticos que permiten imaginar si no ilusiones al menos
proyectos a veces pueriles o ingenuos y otras de picardía inconfesable.

En muchos sentidos, la ausencia de sectores empresarios que puedan jugar un papel razonable en la gestión oficial, ha movido a algunos equipos cercanos al ministro de Economía, doctor Roberto Lavagna a intentar una movida reservada que les permita un acercamiento capaz de permitirles tener acceso si no a las decisiones, al menos al oído presidencial.

En buena medida, los integrantes del grupo AEA han hecho una experiencia màs o menos saludable a juicio de algunos de sus integrantes en la medida en que el doctor Néstor Kirchner no les ha dicho aún que "no" a diversas sugerencias encaminadas a tratar de coaligar intereses de sector - fundamentalmente obras públicas - con cierto discurso de anuncios expansivos en el gasto público que se vienen manejando desde la intimidad presidencial.

Pero de manera paralela algo que no tenia una explicación completa ni correcta, hasta el momento, como fue la decisión presidencial, de romper parte del hielo que rodeaba su relación con el sector empresario local al concurrir a la Bolsa de Comercio en dos oportunidades en menos de un mes, comenzaría a tener explicación para avezados observadores en la decisión del "grupo Werthein" de abrir un surco de presencia de capitales nacionales (así llamados) en la solución del intríngulis de las empresas privatizadas.

La decisión de reemplazar a capital de inversión francés mediante el mencionado grupo, habría sido para el doctor Néstor Kirchner una estimulante propuesta en la medida en que al mismo tiempo que le permite "poner en caja" - o, al menos, simular que esto es así - a capitalistas foráneos con los que, incluso, ha tenido una fuerte confrontación durante su viaje a Europa (o màs que confrontación, desdeñosa actitud), le quita de encima el peso de tener que avanzar en ideas de estatización para las que el contexto financiero y económico local no parece darle mucho o ningún espacio.

Pero el tema del acercamiento a la Bolsa fundado en las buenas relaciones con los Werthein a partir de esta simpatía de decisiones encadenadas, no parece extenderse a otros sectores pese a la esperanza en contrario que alientan los integrantes de la AEA.

De todos modos -como suele ocurrir en el mundo empresario, tan débil y con tan escasas expectativas- habría comenzado a desatarse una suerte de competencia para tratar de exhibir la proximidad al primer magistrado, rehilando polìticas del pasado que ya se experimentaron con el alfonsinismo y que, bajo el menemismo, tuvieron escasa o nula presencia al calor de la apertura económica implementada.

La aproximación al gobierno de algunos dirigentes empresarios corporativos, que ven la posibilidad de reeditar antiguas corrientes vigentes durante décadas en el país, era observada con singular curiosidad
en un ámbito diplomático que maneja, con certeza, información detallada respecto de los planes en sentido contrario del propio gobierno.

Así, se sostenía que la búsqueda de elementos empresarios no respondía tanto a la idea de una política determinada - o al menos sí, si los sectores corporativos en cuestión se avinieran a suscribir los proyectos -, cuanto a la urgencia de llevar adelante la caja imprescindible para otros proyectos, uno de ellos es la conformación del nuevo partido si los proyectos en torno del peronismo decayeran.

Una versión que corrió en diversos ámbitos en el curso de ela semana que concluyó con el comicio, indicaba la perspectiva de que el presidente de la Nación estuviera esperando justamente la finalización de este reajuste en la relación de fuerzas derivado de las votaciones, a fin de emprender un "nuevo e inesperado plan que revise de punta a cabo lo hecho hasta ahora".

Era imposible determinar a qué se refiere la noción de la versión acerca de "lo hecho hasta ahora", ya que un repaso de los últimos tres meses y medio de gestión "no permite visualizar un programa social o económico definido ni diferenciado de la suerte de improvisación que domina desde finales del delarruismo", según la precisión de alguien que sigue detallada y hasta cronológicamente los diversos campos de decisiones adoptadas desde el 25 de Mayo último.

Por el contrario, los indicios muestran quizá una actitud mas racional pero encaminada en el sentido de una parte sustancial del discurso presidencial.

Así, entre los pasos que cabe esperar hasta diciembre, cuando cambie la estructura de poder y desde la presidencia haya disposición para definir qué hacer en materia partidaria y política conforme con lo que se consigna màs arriba - un punto importante consiste en la integración de una comisión o "Comité de acción" (como lo define el ministro Julio de Vido), destinado a analizar qué hacer con las empresas privatizadas.

Este punto es importante ya que la comisión en cuestión, integrada por legisladores (probablemente electos en el reciente comicio), dos ministros (se supone que el jefe de gabinete y el ministro Julio De Vido), empresarios (se supone que algunos de ellos han estado pensando en su acercamiento, la posibilidad de hacer pie en esta estructura), técnicos y especialistas seleccionados desde el propio gobierno, que tendría como objetivo analizar el modo como se procederá con las contrataciones vigentes, con las tarifas, con la legislación correspondiente, etcétera.

La fijación de algunas responsabilidades a esta nueva comisión que suplantaría potros organismo "ad hoc" existentes, fueron llevados consigo por el doctor Kirchner a Río Gallegos donde habría mantenido una reunión con algunos hombre próximos a su anterior gestión como gobernador, analizando la posibilidad de que el dinero de santa cruz depositado en el exterior, concurra a fin de respaldar algunas decisiones que pudiera adoptarse en torno de esta política.

Los pasos previstos de esta manera estarían encaminados a hacer frente a eventuales conflictos derivados a la ambigüedad de los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, cuya decisión, el martes de esta misma semana, se descuenta en medios que pueden saber, favorable al acuerdo contenido en el borrador remitido por la Argentina y firmado por las autoridades del alto organismo financiero mundial.

Esas dudas acerca de los alcances y efectos del acuerdo transitan por decisiones que, al margen pudiera adoptar el Fondo Monetario Internacional o la lectura que del acuerdo en cuestión pueda realizarse en medios inversionistas internacionales.

El juego de mucho más corto aliento del que se le puede atribuir en algunos medios, parece combinado con la estrategia que finalmente se implemente en el ámbito político.

¿Qué ministros?

Un dato inocultable que el nuevo equipo de estrategas tiene entre manos, es la intención de hacer coincidir las decisiones en materia política y de creación de dispositivos que traten de asegurarle al presidente cierto grado de autonomía, con la estructura misma del órgano màs inmediato de trabajo, como es el gabinete.

Hasta ahora, el doctor Néstor Kirchner ha venido "zafando" de una crisis de gabinete que gira cada semana o cada dos semanas desde que asumió, hacia nuevos perfiles, de manera que "una crisis tapa la otra", llegando a una situación de extremada debilidad del equipo en cuestión.

En el área de economía ha experimentado quizá tres severas crisis, la última referida a su decisión de apartar al doctor Roberto Lavagna de la negociación con el Fondo Monetario internacional y, de manera inmediata, con la decisión de llevar adelante la misma negociación con el tema de las tarifas colocadas entre paréntesis.
En el área de defensa ha habido también tres sucesivas crisis sin que haya hasta ahora resolución a ninguna de ellas - la del descabezamiento, la de las prisiones de los jefes castrenses que derrotaron a al subversión y la generada por las declaraciones antisemitas del general Bendini.

Más sutil y menos expuesto, el ministro de Justicia ha sabido adecuar su paso a las sucesivas contradicciones con el presidente sin levantar polvareda alguna y dejando pasar o, incluso, encabezando algunos de los reclamos del mismo, en torno de asuntos tan críticos como el de la Corte o la designación del doctor Eugenio Zaffaroni como eventual integrante del alto cuerpo judicial.

¿Son tres ministerios que están a punto de una decisión presidencial en el curso de los próximos días?

El doctor Josè Pampuro ha sido electo diputado por la provincia de Buenos Aires, integrando la lista duhaldista que se cerró al doctor Néstor Kirchner salvo en un aislado escaño.

El doctor Roberto Lavagna esperaría a fines de esta misma semana que ahora transcurre, para plantear al doctor Néstor Kirchner su alejamiento del cargo.

El doctor Gustavo Béliz intentaría permanecer hasta el final màs alejado posible pero ya tendría bajo estudio algunas sugerencias para ocupar un cargo diplomático - ¿el Vaticano o algún destacado organismo de las Naciones Unidas, como serìa el Consejo de Seguridad del que la Argentina será miembro el año próximo? - de desempeño inmediato (desde comienzos de Octubre) pese a que lo ocuparía formalmente recién después de Diciembre.

Se sabe que el canciller, doctor Rafael Bielsa, ha mantenido conversaciones con algunos juristas del sector "progresista" a fin de avanzar en firma en el área de seguridad que hasta ahora ocupa el ex fiscal Quantin.

Por otra parte se mencionaba, el lunes al mediodía, en medios parlamentarios, a un joven pariente cercano del presidente Néstor Kirchner, actualmente residente en Santa Cruz, con amplio y abierto contacto con hombres de las Fuerzas Armadas en la región - originariamente muy asociado al general Bendini -, que en el curso de la permanencia del presidente en Rio Gallegos el fin de semana electoral, habrìa mantenido conversaciones con este sobre la eventual sucesión del doctor José Pampuro.

Si el ministro de Economía no se ha ido hasta ahora, tras el desaire -. medios cercanos a la cartera de Economía hablaban con mayor énfasis de "manoseo indecoroso" - que tuvo que soportar en torno de la negociación con el Fondo Monetario Internacional, cabe explicar que exista la eventualidad de que - como figuraba en los planes originales del cambio de gabinete- pueda sustituir al doctor Rafael Bielsa en Relaciones Exteriores, algo que algunos allegados al ministro habrìan desmentido de manera rotunda cuando se mencionó en un diálogo informal hacia fines de la semana precedente.

Adhesiones

Que el doctor Néstor Kirchner esté dispuesto a cambiar de políticas o no, es algo que se puede discutir y contrastar con informaciones procedentes de lugares diferentes.

Lo cierto que en tal caso deberá enfrentar la reacción de sectores minoritarios (apenas el 0,62 por ciento de la votación) pero tan activos y peligrosos como los piqueteros.
Pero, del mismo modo, deberá rendir cuenta a sectores de la izquierda mimetizados en la defensa de los derechos humanos.

Para el caso, una cartea no difundida en los medios masivos sino en forma muy sintética - incluso solo la mención - y que ha pasado desapercibida para el grueso de la opinión publica, formula la mas formal adhesión al presidente por su actitud, decisión y finalmente imposición al Fondo Monetario Internacional.

La firma el premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel (fechada en Buenos Aires, esa firma consigna Beverly Keene, como su lugar de residencia enel momento de emitirla) y su texto es el siguiente:

Bs. As., 9 de Setiembre de 2003
Señor Néstor Kirchner
Presidente de la Nación Argentina
Casa Rosada

Reciba nuestro solidaridad y apoyo a la decisión del gobierno argentino de anteponer la soberanía de la Nación y los derechos humanos de todo el pueblo, al pago de los servicios de la Deuda que hoy reclama el Fondo Monetario Internacional.

De esta manera, el gobierno que Ud. preside actúa con coraje y responsabilidad frente al organismo multilateral que, desconociendo su propio estatuto, privilegia los intereses financieros de unos pocos, por
sobre los intereses del pueblo.

La Deuda Externa de Argentina, como de todos los países del Sur, ya fue pagada varias veces y se ha transformado en un mecanismo inmoral e ilegítimo de sometimiento, empobrecimiento y exclusión. Es una Deuda acumulada durante largos años de haber aceptado las recetas e imposiciones del F.M.I. y el Banco Mundial, a costa del hambre y el desempleo del pueblo, el deterioro de la salud, la educación y el medio ambiente y la hipoteca que hoy existe sobre la posibilidad de un desarrollo soberano y sustentable.

Someter la dirección estratégica de la economía y del país al F.M.I. o a cualquier potencia o acreedor externo, pagar los servicios de una Deuda que no existe y que además ha sido pagada con creces, aceptar el chantaje de los mercados internacionales y de quienes quieren seguir beneficiándose de gobiernos sumisos y entregadores, significaría claudicar en sus responsabilidades como primer mandatario y dejar el pueblo a la merced de intereses que ya se han manifiesto contrarios al espíritu y obligaciones que establecen la Constitución y todos los tratados internacionales de Derechos Humanos.

Hoy es posible fortalecer caminos alternativos con la articulación de políticas comunes junto con los gobiernos de los demás países de América Latina y el Caribe. Entre otras iniciativas, deberían realizarse Auditorias públicas y sociales de la Deuda Externa, para establecer quién realmente le debe a quién, y solicitar a la Corte Internacional de Justicia en La Haya, una Opinión Consultiva acerca de la legalidad de la Deuda Externa en si?. En este camino contar? con nuestro apoyo y lo de todo el pueblo, convencidos
que asi? se construye la otra Argentina, el otro América, que sabemos son posibles. Con un fraterno saludo de Paz y Bien.

Beverly Keene
Adolfo Pérez Esquivel
Premio Nobel de la Paz

 

 

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