¿CITIZEN MACRI O CAMARADA IBARRA?

escribe Edgardo Arrivillaga.

LOS MISILES EN EL JARDIN,


Producido por los equipos tecnicos del peronismo capitalino, que hoy apoya a Mauricio Macri, el informe que difundimos constituye un sintetico, claro y conciso alegato contra la clase politica que gobierna la ciudad y que este domingo pondra a prueba sus recursos y la paciencia casi inverosimil de la ciudadania frente a la nomenklatura rapidamente forjada en la inexistente resistencia de los partidos mayoritarios durante la decada del 70, abundantemente proclamada a partir de 1983,cuando ya todas las guerras estaban libradas, ganadas y a la vez perdidas.
El dossier demuestra la necesidad de poner coto a la tenue, fatal, opresiva sovietizacion residual que sufre el pais y al contradiscurso, falsamente nacionalista, falsamente democratico y falsamente peronista y republicano que emana desde el gobierno.
Que a la falta de obra publica ibarrista se sume una grave contaminacion que ya ha producido algunos sospechosos problema oncologicos en una fuerza de seguridad, encargada de su manipulacion y que la distraccion de fondos se haga mediante consultoras inexistentes forma parte de las reglas del juego de esta curiosa republica de los iguales que lentamente nivela la Argentina hacia el tembladeral de los paises en ruinas.
El default economico, las fintas con los organismos de credito como en una partida de poker en la cual se mezclan cosas tan claramente disimiles como la OMC y el FMI, como si la apuesta dominical fuera Ibarra o el FMI en una caricatural versión del Braden o Peron de 1945, las ominosas advertencias del fracasado cadete militar y conjeturalmente incompetente ex cavallista. Alberto Fernandez referidas a un indescifrable proyecto que solo algunos elegidos conocen,junto a las extraordinarias forzaturas que acercan al gobierno a los principios del ultraminoritario Ejercito Republicano Irlandes, cuyo respeto por los derechos humanos parece cebarse en la voladura indiscriminada de mujeres y niños en los subterraneos y supermercados, confirman que la apuesta del domingo supera el relativismo de una eleccion municipal.

La pluralidad de la criatura construida pacientemente desde la Casa de Gobierno recuerda las fantasias de Borges, de Lovecraft y hasta la misma sinfonia de un Frankenstein desencadenado y, a la vez, recien terminado de construir. Es un dicharachero bajorrelieve de un gobierno que se plantea la acumulación de poder como un fin en si mismo, planteandose a la democracia como un ensayo simplemente preliminar como fase -igualmente preliminar de un proyecto que no se termina de construir mas que en la imaginación fértil de los funcionarios que, desde 1983 hasta la fecha, viven bajo el amparo del empleo público porque no han sido creados para los rigores de la intemperie y de la selección natural meritocrática.

Ese elemento metapolitico se llama claramente chavismo argentino. Expresion subalternizada y anacronica de la revolucion del 43 que no nos empuja hacia el desarrollismo estatista del primer peronismo, sino que nos introduce en la cultura decimononica de la literatura popular, de folletin, del victorhuguismo de los inevitables perdedores de la historia y del ejercito lumpenproletario de los piqueteros como masa de maniobra y ultimo recurso de un gobierno encerrado en su propio y contradictorio activismo irresponsable desde hace mas de tres meses.
Destruida la cultura del trabajo, democraticamente difundida la cultura de la droga y con la perezosa predica de una intelectualidad detenida emocionalmente en los 70, las opciones gubernamentales proponen no solo la vuelta al pasado sino la recreacion de un extrano virreinato haitiano, cuyas coordenadas enlazan a Buenos Aires con Caracas y donde las fantasías napoleónicas se entrecruzan con los acordes vivaldianos de Nabuco y Aida.
La opcion no es entonces entre el ciudadano Kane y el imaginario peronismo revolucionario sino simplemente entre el ciudadano Macri y el tardio camarada de ruta Anibal Ibarra

La opción es entre un pragmatismo, al cual algunos llaman derecha y el habito sin monje de una izquierda que no acepta las impurezas del mundo tal cual es, resulta incapáz de reformarlo desde el individuo y culmina esterilmente enclaustrada en sus propios laberintos de mitificación, solidaridad autosatisfecha e hipocresía administrativa.
Toda busqueda del tiempo perdido, en politica, es un reencuentro con el propio fracaso como generacion. Esto lo ha entendido muy bien el propio gobierno que en cien días ha instalado una pantalla entre los argentinos.y la cosa publica.

El tema de los Derechos Humanos, con su consiguiente desguace militar, del socialismo hacia abajo -los leninistas al menos lo imaginaban hacia arriba- y las ambiciones de la situación de excepcionalidad han permitido que las cosas urgentes, importantes, prioritarias, queden pàra mañana mientras se mantiene una situación de excepcionalidad postmenemista. Este mecanismo mental impide el emerger de toda critica y por el contrario fomenta una inevitable concentración del mensaje y -a la vez -, dispersión del emisor lo cual culmina inevitablemente en una falta de libertad de prensa consentida que obligue al pueblo a regimentarse en situaciones de excepcionalidad. La situación es tan grave que toda crítica debe quedar suspendida kunderianamente en el vacio, mientras el funcionariado elucubra su proyecto que basicamente es algo tan elemental como la histerica negociación con el Fondo: reemplazar una hipoteca por otra y presentarlo como un logro cargado de suspenso. Ingenuamente el kirchnerismo y sus creadores, ya arrepentidos, los doctores Alfonsín y Duhalde no entendieron que la liquidación casi sobrenatural de Menen no implicaba la eliminación del menemismo. Menos aún de la generación educada durante la década del modelo, que es tan esencialmente liberal -justicialista como la propio lógica de los piqueteros que confluyen, desde 23 posiciones diversas, en un mismo espacio socialista aculturalizado: simplemente porque en esta realidad impura viven mejor. Aquellos por el pasado, estos por el duro socialismo de barricada y de ciudad‘-, letrina del presente. Conciencia de clase diría un adocenado marxista, la inevitabilidad del hombre sostendría un conservador chestertoniano, e inevitablemente darwinista. Es lógico, cada uno vive el momento dorado en que el obsequio de la historia lo hacía vivir mejor.

El presidente Kirchner y toda la generación a la cual le fué tan bien durante el menemismo se han dedicado puntillosamente a denostar al monstruo y de esta forma lo confirman con el mismo mecanismo con el cual la Revolución Libertadora confirmó a Peron durante excesivos veinte años.

Cuando los gobernantes se hallan inmersos en una tarea de reeducación permanente y cuando un estadista se aboca a la tarea de regenerar infinitamente el discurso oficial de su país es porque carece de condiciones para administrarlo.
Esperemos que la ciudadania asi lo haya entendido, porque es exactamente lo que está en juego el próximo domingo.
En el interin, veamos el informe de los misiles en el jardín que nos oculta el poststalinista y tal vez, futuro pensionado, Anibal Ibarra.

 

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