Inteligencia sobre la economía nacional.

Síntesis

Carlos Ponce
18 de agosto del 2003

El contexto internacional no ayuda a la Argentina: el PBI de las economías avanzadas sigue estancado a pesar de los síntomas de cierta recuperación en EEUU; las tasas de interes de largo plazo suben fuerte en EEUU y hacen que disminuya el interes de los inversores por los paises emergentes; Latinoamerica sigue siendo una región problemática y estancada y la recesion brasileña afecta a algunos sectores industriales argentinos a pesar de que todavia no podemos hablar de invasión brasileña. A favor, podemos computar que el precio de la soja (30% de las exportaciones argentinas y 45% de los ingresos fiscales por retenciones, dependen de la soja) volvió a crecer después de algunos signos de estancamiento.

La economía argentina sigue en una etapa de recuperación aunque a un ritmo menor al del I trimestre. Para el resto del 2003 se espera que continúe la recuperación a partir del aumento de la construcción y el consumo interno. Los datos de importaciones y recaudación fiscal también son alentadores.

Las políticas monetaria y fiscal de corto plazo han sido prudentemente expansivas, lo que resulta correcto en las actuales circunstancias. Han permitido bajar las tasas de interés, mantener controlado el dólar y la inflación y sostener el proceso de recuperación, todo ello cumpliendo las metas monetarias y fiscales con el FMI.

El importante aumento de la recaudación tributaria del 2003 permite cumplir con las metas del FMI y dejó espacio para aumentar casi un 1% del PBI el gasto primario.

Hay un output gap (diferencia entre la producción actual y lo máximo que podría producir con la capacidad instalada existente) que permitiría crecer un 5% este año y un 4% ó 5% adicional el año que viene, sin tener que hacer grandes inversiones, usando la capacidad instalada ociosa.

Los datos de empleo son menos positivos que los que muestra el gobierno. Si no se computan como empleados a los beneficiarios de planes sociales, el desempleo sólo bajo levemente. Mendoza es la provincia que menos empleo creó, computando los 28 aglomerados urbanos del país. (ver anexo 1)

Respecto del acuerdo con el FMI, el país está en buenas condiciones para firmar un acuerdo positivo donde se contemplen sus necesidades económicas (superávit primario menor al de Brasil o Colombia) y políticas (postergación en el tiempo de reformas estructurales conflictivas). Solo una posición demasiado rígida de Argentina o una influencia negativa de la linea del fondo, ambos en detrimento de Lavagna, podrían arruinar el acuerdo de largo plazo.

El gran problema sigue siendo el mediano plazo, ya que la inversión neta continuará siendo negativa en el 2003. El gobierno todavía no crea las condiciones adecuadas para la toma de decisiones de mediano plazo. Por el contrario está creando un clima de negocios negativo, que excede los conflictos puntuales que pueda tener con bancos o empresas privatizadas y se traslada inutilmente a todo el sector empresario.

Informe sobre economía nacional.

Carlos Ponce

18 de agosto del 2003

El contexto internacional

El contexto internacional no juega a favor de Argentina.

El PBI muestra algunos signos de recuperación en EEUU pero no en la Unión Europea y Japón. En el segundo trimestre EEUU estaría creciendo a un ritmo del 2.4% anual, el doble que el ritmo de los últimos tres trimestres, pero Alemania está entrando en recesión. Asia (sin Japón), sigue siendo la región más dinámica del mundo mientras que Latinoamérica continua estancada, con un crecimiento promedio de sólo 1.5%.

Un dato negativo para los países emergentes es que la tasa de interés de los bonos a 10 años del tesoro americano creció de un 3% anual a casi un 4.5%. anual en menos de dos meses. Esto disminuye el apetito de los inversores internacionales por el riesgo latinoamericano, baja las expectativas de ingreso de capitales de corto plazo a la Argentina y complica la reestructuración de la deuda en default, ya que los tenedores de bonos argentinos pedirán una mayor tasa de interés en la reestructuración.

Un elemento importante para la economía europea y asiática y para nuestras exportaciones, es si se detendrá la devaluación del dólar (25% respecto del Euro). Muchos analistas piensan que la devaluación ha llegado a su máximo.

Otro dato importante que hay que monitorear es el precio de la soja. La Argentina es ¨soja-dependiente¨ ya que el complejo Sojero (incluido aceite) aporta el 30% de las exportaciones argentinas y una proporción aun mayor (casi la mitad) de los ingresos fiscales por retenciones. Los precios agrícolas (futuros y spot) volvieron a aumentar luego de la sequía en EEUU y Europa. Hoy estamos por encima de U$S 200/ton. lo que asegura una buena rentabilidad. Se estima que si hay caídas por debajo de este precio, se podría comenzar a deteriorar la rentabilidad y generar presiones políticas sobre las retenciones.

Finalmente está el problema de Brasil, cuya recesión empieza a complicar a la economía argentina. El problema no es tanto la devaluación del Real -que puede ser compensada por la devaluación Argentina- sino el estancamiento de la economía brasileña.

 

Comercio Argentina - Brasil (en millones de U$S)

 

 

Exportaciones

Importaciones

Saldo Comercial

1998

7.949

7.055

894

1999

5.690

5.599

91

2000

6.991

6.479

513

2001

6.206

5.278

928

2002

4.828

2.518

2.309

2003 (e)

4.400

4.200

200

 

Del cuadro anterior surgen algunas conclusiones importantes:

1. el comercio global entre ambos países está cayendo fuertemente.

2. en el 2003 caen nuestras exportaciones a Brasil (a pesar de que suben las ventas al resto del mundo),

3. crecen fuerte las importaciones desde Brasil,

4. no obstante, no podemos hablar todavía de ¨invasión brasileña¨ ya que las importaciones actuales son mucho menores que las de hace 5 años atrás, aunque si existen algunos sectores afectados (textiles, maquinarias, calzados),

5. el saldo comercial es menor pero sigue siendo favorable a Argentina y lo ha sido en todos los últimos años.

La clave de la economía brasileña es si consigue retomar el crecimiento. Hasta ahora ha podido despejar parcialmente las dudas sobre su default y controlar la inflación a costa de medidas fiscales y monetarias recesivas. El riesgo país ha caído a 850 puntos, pero todavía no alcanza los 200 o 300 bp. de un país normal.

En el 2003 Brasil crecerá menos de un 1.5% anual. Será el tercer año de estancamiento consecutivo y el quinto de los últimos seis años donde Brasil muestra problemas serios para crecer. Esto puede afectar al sustento político del presidente Lula.

Para los próximos meses, los analistas esperan que Brasil pueda mantener el superávit primario, seguir bajando el riesgo país y mantener controlada la inflación. Pero destacan que es vital que pueda iniciar una política monetaria expansiva que baje las tasas de interés y promueva rápidamente el crecimiento. Sin crecimiento se pronostica problemas para Brasil y un mayor impacto negativo para Argentina.

 

La economía nacional

1) Crecimiento

La economía se sigue recuperando pero a un ritmo menor que a principios de año. En el cuadro siguiente se puede observar la crisis argentina en detalle. La caída más importante se produjo especialmente en tres trimestres: los dos últimos del 2001 (antes de la salida de la Convertibilidad) y el primero del 2002, (luego del default y la devaluación).

A partir de abril/mayo del 2002 la economía dejó de caer y se comenzó a recuperar lentamente. La recuperación se aceleró en el ultimo trimestre del 2002 y especialmente en el primero del 2003, a partir del fuerte crecimiento industrial vía sustitución de importaciones.

Argentina: Tasas de crecimiento del PBI

 

Periodo

Crecimiento Del PBI

AÑO 2001

 

I trimestre

-0.3%

II trimestre

-0.2%

III trimestre

-4-4%

IV trimestre

-5.6%

AÑO 2002

 

I trimestre

- 5.8%

II trimestre

+0.9%

III trimestre

+0.6%

IV trimestre

+1.2%

AÑO 2003

 

I trimestre

+2.4%

II trimestre (*)

+1.0%

* (estimado)

En el segundo trimestre del 2003 continuó el crecimiento, aunque a una tasa menor a la del primero.

Desaceleración del crecimiento en el II trimestre

I trimestre

II trimestre

PBI

+ 2.4%

+ 1%

Industria

+ 7.6%

- 0.5%

Vtas.Supermercados

- 2.2%

+ 3.1%

Vtas. Shoppings

+ 3.6%

- 0.6%

Construcción

+12.8%

+ 5.9%

Con lo que ya crecimos en los dos primeros trimestres alcanzará para que el año 2003 termine mostrando un crecimiento anual del 5.5%. respecto del 2002.

Para lo que queda del 2003 las expectativas son favorables.

La industria se volvió a recuperar en Julio, luego de tres meses de caída.

Los datos de importaciones y recaudación fiscal sugieren que hay mejores perspectivas para el consumo interno y para la construcción.

Los despachos de cemento de Julio también han subido.

Se observa también una mayor importación de maquinarias.

Según todas las estimaciones privadas continua mejorando la confianza del consumidor y está aumentando levemente el crédito bancario al sector privado.

Algunos analistas hablan también del efecto desahorro, Tengamos en cuenta que muchos argentinos ahorraron en dólares mucho más de lo que lo hubieran hecho en situaciones normales. El ahorro como agregado macroeconómico subió de un promedio del 15% del PBI en la década del 90 a un 23% del PBI en la actualidad. Por lo tanto, si hay estabilidad financiera y algo de horizonte de mediano plazo, podrían empezar a ¨sacar la plata del colchón¨ y otorgarle un impulso adicional a la construcción y a los bienes durables.

El gran problema de Argentina sigue siendo la inversión y el financiamiento. La Inversión Bruta se recupera desde el piso del 11% del PBI en el 2002 a un 13.5% en el 2003 (recordar que llego a ser el 21% del PBI en 1998). Pero con esto valores la Inversión Neta sigue siendo negativa, es decir que lo que invertimos no alcanza a compensar la reposición del capital existente. En el 2002 la inversión neta fue negativa en un 8% del PBI y este año lo será en un 3%.

Por el momento el gobierno parece confiar en que el mayor flujo de fondos de las empresas y la gran liquidez de los bancos sumados a la recuperación de la demanda agregada, irán provocando gradualmente un aumento de la inversión. Planea también para las próximas semanas el lanzamiento de medidas para bajar el costo de la inversión (financiamiento del IVA, postergación del pago de aranceles, etc.).

No obstante todo ello parece insuficiente si el gobierno no se decide a avanzar decididamente en la reinserción internacional del pais, resolver los conflictos pendientes y brindar señales claras con respecto a la seguridad jurídica y el ambiente de negocios. Aquí está quizá el principal problema de un gobierno demasiado proclive a un discurso (inútilmente) antiempresario.

2) Política económica de corto plazo

El gobierno busca acelerar la recuperación económica con una política monetaria, fiscal y de ingresos expansivas. Para ello:

1. expande todo lo posible el gasto publico primario hasta el límite de lo que le permiten las metas del FMI,

2. el BCRA emite gran cantidad de pesos (contra compra de dólares) generando una importante liquidez bancaria y una fuerte baja en las tasas de interés. Al mismo tiempo dejó que el dólar se deslice un 10% hacia arriba, mirando especialmente la paridad con el real y pensando en proteger la competitividad de la industria y los ingresos fiscales por retenciones a la exportación. .

3. Adoptó medidas laborales que aumentan levemente la masa salarial (integración al salario de los $ 200, aumento del salario y las jubilaciones mínimas, etc.) y pospone el aumento de tarifas para evitar el deterioro del salario real.

¿Es correcta esta política económica expansiva?

Respecto de las variables macro de corto plazo sí. Ha conseguido bajar las tasas de interés, mantener controlada la inflación y sostener el impulso de la recuperación de la economía. En la actual coyuntura es importante estimular la demanda interna (80% del PBI) ya que las exportaciones (20% del PBI) no encuentran un marco internacional propicio (recesión en Brasil, precios de la soja estancados o en baja, bajo crecimiento mundial).

No obstante, al no avanzar en las reformas estructurales y no generar un ambiente de negocios y un clima de seguridad jurídica, la política económica se visualiza como insuficiente para promover un proceso sostenido de inversión y crecimiento a largo plazo.

Política expansiva pero prudente

Una clave del éxito de la política expansiva es que ha sido prudente. En lo monetario porque solo se ha emitido para comprar dólares (no para financiar al Tesoro o a los bancos) e incluso en Julio el BCRA cerró el grifo monetario a la espera de ver que pasaba con el nivel de actividad y la inflación.

Y en lo fiscal, porque ha aumentado el gasto pero se ha mantenido en el limite e incluso sobrecumplido las metas pactadas con el FMI.

Cuentas del Sector Publico Nacional
(en % del PBI)

 

1999

2000

2001

2002

2003

Ingresos Totales

15.7

15.0

14.6

14.4

16.9

Gasto Primario

14.5

14.0

14.1

13.7

14.6

Superávit Primario

1.2

1.0

0.5

0.7

2.3

Los ingresos totales aumentan fuertemente de 14,4% a 16.9% del PBI, debido a las retenciones, el impuesto a las ganancias y, mas recientemente, el IVA (por el mayor nivel de actividad).

Este aumento de la recaudación ha permitido incrementar el gasto primario en casi un 1% del PBI de 13.7% a 14.6% y aun así llevar el superávit primario a un 2.3%.

3) El output gap

Otra clave del éxito de corto plazo de la política expansiva es que hay un importante output gap (diferencia entre la producción actual y la producción potencial) que hace factible que la expansión monetaria y fiscal mejore la producción sin necesidad de grandes inversiones y sin que impacte en la inflación.

El PBI de 1998 fue un 18% mayor que el actual, lo que significa que podemos producir mucho mas con la capacidad instalada existente. Por lo tanto, la política monetaria y fiscal expansiva puede hacer crecer la producción utilizando la capacidad instalada ociosa sin necesidad de nuevas inversiones. (Hay algunos pocos sectores industriales en donde se habría llegado al 100% de la capacidad instalada y que sí necesitarían nuevas inversiones).

Box 1: La importancia del output gap

Sobre este punto existe un interesante debate técnico que tiene como trasfondo diferencias ideológicas.

El gobierno le otorga importancia crucial el tamaño de output gap, concluyendo que todavía hay un espacio importante para crecer sin necesidad de grandes reformas estructurales ni inversiones. Estima que hay que empujar la demanda domestica todo lo que se pueda mientras no surjan indicios de inflación y que las reformas que pide el FMI y el ¨establishment¨ no son urgentes. La inversión privada crecerá gradualmente no por los grandes anuncios de reformas, sino acompañando la expansión de la economía. Los bancos deben volver a prestar porque tienen un notable exceso de liquidez aunque no tengan clara su situación patrimonial.

En una posición intermedia se encuentran la mayoría de los economistas (FIEL, Broda, Melconian) quienes creen que el output gap no es tan grande como el 18%, sino del orden del 10%, debido a que -a diferencia de 1998- hoy no hay crédito y en estos años ha ocurrido un cierto deterioro de la infraestructura.

Es verdad que este output gap del 10% permitiría crecer con bajas inversiones el año 2003 y una parte importante del 2004 (pero no mucho mas). Hay que aprovechar este tiempo para hacer las reformas estructurales y crear un clima pronegocios, de tal manera de empalmar la recuperación del nivel de actividad 2003/2004 con un proceso de crecimiento sostenido vía inversiones del 2005 en adelante.

En el otro extremo, se encontrarían algunos economistas del CEMA que opinan que output gap es cero y que sin reformas estructurales no vamos a crecer mas allá del 2003.

4) ¿Los datos de empleo son realmente buenos?

Según los datos oficiales el desempleo cayó de 21.5% en mayo del 2002 a 15.6% en mayo del 2003. Se toman como empleados a los beneficiarios del Plan Jefes y Jefas de Hogar-

Sin embargo si no se computan como empleados a los beneficiarios de los planes Jefes y Jefas de Hogar los números cambian sustancialmente.

El propio INDEC ha calculado las tasas de desempleo sin tomar como empleados a los beneficiarios de planes sociales y en ese caso la mejora ha sido mucho menor.

Disminución de la Desocupación

Desempleo Oficial

Desempleo sin computar Planes Sociales (*)

Mayo 2002

21.5

21.5

Octubre 2003

17.8

21.8

Mayo 2003

15.6

19.7

(*) Calculado y publicado por el INDEC

 

Hay una mejora en los indicadores de desempleo, sobre todo desde octubre en adelante, pero mucho menor a la publicitada por el gobierno.

La economía está aprovechando sólo parcialmente la fuerte caída del costo laboral para generar mas empleo genuino. Y esta generación de empleo no alcanza a compensar la caída del ingreso real, con lo cual los indicadores de pobreza siguen empeorando levemente. En el segundo cordón del Gran Buenos Aires los niveles de pobreza llegan al 70% de la población.

En el Anexo I se puede observar el dato de empleo y desempleo por provincia, de los cuales se puede concluir que Mendoza ha sido la provincia que menos empleo creo en el último año.

5) FMI

El acuerdo con el FMI es el primer gran test del gobierno. A partir de él sabremos qué es lo que el gobierno se compromete a hacer en términos de reformas estructurales y en qué plazo. En defintiva, sabremos hasta que punto su discurso político coincide con la realidad.

En esta etapa clave de la negociación es difícil saber si estamos cerca o no de un acuerdo.

Argentina quiere evitar un ajuste fiscal excesivo que pueda frenar la reactivación y posponer las reformas estructurales por motivos políticos. A su favor cuenta con que no pide plata nueva sino solo refinanciacion de lo existente y que ¨salió sola¨ de la crisis del 2002, incluso haciendo pagos netos de U$S 4.500 millones con sus propias reservas a los organismos internacionales. Culminó exitosamente el miniacuerdo que vence en Agosto y ha cumplido las metas monetarias y fiscales.

Pero a la vez necesita del FMI para iniciar el proceso de reinserción en el mundo y contar con un marco de credibilidad para la renegociacion de la deuda publica.

El FMI, por su parte, tiene una menor capacidad negociadora luego de los graves errores cometidos con Argentina en el 2002 y los duros cuestionamientos que ha sufrido en Asia e incluso en EEUU por parte de la derecha republicana. Además no solo es ¨auditor¨ del programa argentino sino también un fuerte ¨acreedor¨ que debe cobrar casi U$S 3.000 millones (impostergables) a inicios de setiembre, para lo cual necesita el acuerdo.

Desde el punto de vista analítico, todo parece indicar que debería llegarse a un acuerdo bastante favorable a la posición Argentina, incluso menos exigente que el de Brasil o Colombia, aunque ya parece difícil que se cierre antes del 6 de setiembre. Quizá, si el acuerdo ya está avanzado, Argentina haga algún pago con reservas para evitar el default con el FMI.

Este acuerdo - si no es recesivo- será positivo no solo para comenzar a restaurar la credibilidad de Argentina en el mundo sino como un marco que le fije metas de política económica al propio gobierno nacional. Mas allá de las palabras, lo irá obligando a definirse y tomar medidas concretas que, en otra situación, podría postergar indefinidamente o no tomar nunca.

Solo una posición demasiado rígida de Argentina o una influencia negativa de la linea del fondo, ambos en detrimento de la capacidad mediadora de Lavagna, podrían arruinar el acuerdo de largo plazo.

 

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