periodismo futuro: el periodista personal
.


En el futuro no existirán las redacciones de los medios tal como hoy las conocemos y, por tanto, las compañías de periódicos, radio o televisión serán radicalmente distintas, con nuevos planteamientos económicos, profesionales y de organización. Los periodistas serán contratados para una historia concreta y las historias estarán hechas a la medida de los intereses de un grupo de usuarios (o incluso de un único usuario, si es que puede permitírselo). El panorama del futuro presenta nuevas fórmulas para la obtención, elaboración y distribución de la información, y las nuevas tecnologías difuminarán mucho más la línea entre la audiencia y los productores y gestores de los contenidos. Públicos más exigentes, interactividad total con el espectador-lector-usuario... Un reto cada vez más real para las empresas informativas.

Dispositivos móviles con cámara, teléfonos celulares, millones de personas conectadas a través de Internet móvil... Casi nadie duda ya de que las nuevas posibilidades tecnológicas cambiarán la manera en la que hoy se recoge, elabora y distribuye la información. Y con ello cambiará el perfil, las funciones y hábitos de la audiencia y de los profesionales de los medios. Por supuesto, también se transformarán radicalmente las compañías que se dedican a este negocio.

El pasado mes de enero, Mediabriefing hacía notar las consecuencias de la fiebre de teléfonos móviles con cámara. No es ciencia ficción ni un fenómeno que vendrá. Se trata de una realidad extendida y cotidiana en países como Japón o Estados Unidos, que crece vertiginosamente en la mayor parte de los países desarrollados. IDC pronostica que en 2006 habrá 3.000 millones de teléfonos móviles en uso, y que el 50% de los usuarios de Internet lo harán a través del móvil. Cerca de 20 millones de japoneses tienen hoy un teléfono móvil con cámara, y eso significa que hay casi 20 millones de reporteros gráficos potenciales para cubrir cualquier suceso que se pone por delante de su teléfono, de forma inmediata. Las compañías de comunicación deberían empezar a tener en cuenta fenómenos como éste.

El mercado japonés resulta un extraordinario banco de pruebas para muchas compañías internacionales que exploran todo tipo de oportunidades en nuevos medios, ya que aquí existe una base de usuarios de servicios móviles de Internet de casi 60 millones de usuarios. En este laboratorio de pruebas, DoCoMo y J-Phone han vendido supuestamente cada uno cerca de 9 millones de teléfonos con cámara, aunque DoCoMo espera superar a su competidor con los nuevos móviles con cámara megapixel-plus. También ha lanzado un reloj-teléfono llamado Wristomo.

Estos y otros avances favorecerán la existencia de "reporteros en el mismo lugar y tiempo del acontecimiento" que incorporen la noticia a los flujos de información de manera inmediata, en tiempo real.

En el escenario de los medios del futuro, las organizaciones periodísticas tendrán que contratar a profesionales para tareas muy concretas, para cubrir una historia determinada que interesa a un grupo específico de la audiencia. Hay quien habla incluso de organizaciones periodísticas al servicio de individuos, naturalmente si éstos pueden pagar por una información que, a su vez, tiene que aportar un enorme valor.

La información se hará cada vez más personal, porque la clase de contenidos que permiten las nuevas tecnologías es la más importante: se trata de contenidos que crea cada usuario a través de dispositivos que permiten la comunicación "uno a uno", y la posibilidad de añadir imágenes, texto y voz hacen que quienes usan estos dispositivos y los proveedores de información se muevan en un teritorio de enormes posibilidades.

En realidad, las nuevas tecnologías, con internet móvil a la cabeza, facilitan a los usuarios la posibilidad de descubrir a una mayor velocidad lo nuevo, las noticias. La audiencia se ha acostumbrado ya -gracias a la televisón y a las cadenas de noticias de 24 horas, o a las actualizaciones de los medios en Internet- a disponer con gran rapidez de la última hora de lo que ocurre. Pero esto puede cambiar aún más, porque el público conectado con dispositivos inalámbricos es capaz, no sólo de disponer de todos los detalles mientras éstos suceden, sino de convertirse en emisor de los acontecimientos en el mismo momento en que se producen.

© Mediabriefing.

 

 

Háganos llegar su opinión sobre este artículo

Si utiliza nuestro material, por favor cite la fuente 

© Copyright 2000-2005 Harrymagazine (www.harrymagazine.com)

Mantenimiento: C & E asociados (www.ceasociados.com)     

 Portada