¿Y si la "piba " Bullrich vuelve al Ministerio de Trabajo?

Actualización semanal, quinta semana de Octubre, 2003

 

Sumario
Actualización de la situación política a partir de los hechos relevantes ocurridos hasta el 26 de Octubre de 2003


Hijos del rigor
En apenas un par de semanas, el ímpetu que permitió al presidente de la Nación, doctor Néstor Kirchner, avanzar sin resistencias sobre los dos poderes restantes de la República - la justicia encarnada por La Suprema Corte de Justicia de la Nación y el Congreso, en las personas de los senadores (que mayoritariamente resistían la designación de Eugenio Zaffaroni como integrante del alto cuerpo jurídico de la Nación) poniendo en evidencia la anomia política del país que ni siquiera ha estructurado una oposición frente a un gobierno que asumió con apenas bastante menos de la cuarta parte de los votos - parece haber comenzado a tocar fondo y se dibuja ya un creciente vacío sin muchas expectativas de resolución.

En principio se ha acentuado el aislamiento geográfico del presidente de la Nación, doctor Néstor Kirchner - y quier que del país - en cuanto, en apenas estas dos ultimas semanas, ha debido desistir de viajar al exterior para cumplir con cuatro compromisos sucesivos:

a) la visita a Alemania - comprometida y con agenda elaborada durante dos meses -, para la cual pensó en enviar a su esposa, la primera dama - y senadora nacional - Cristina Fernández de Kirchner, escape del que debió desistir ante la identidad de nombres poco disimulables de la calidad de esa presencia, lo que subrayó que era su apellido lo que generaba el riesgo ante los acreedores de la Nación;

b) a Miami, donde por iniciativa de un medio informativo local debìa sustanciarse una cumbre continental destinado a analizar diversos aspectos de la realidad coyuntural del continente, pero de lo cual no quedaba exenta la persistente dictadura del denominado "chacal del Caribe" - el jefe militar cubano Fidel Castro - sujeto a un análisis que, en conjunto con el doctor Kirchner, se proponían realizar organismos que reúnen a los más de tres millones ochocientos mil disidentes refugiados en los Estados Unidos, abriendo un debate acerca de la negativa oficial argentina a dialogar en La Habana con los representantes de los disidentes que todavía residen en la "isla-prisión" y demandan por la violación de los derechos humanos sistemática del despotismo castrista;

c) la decisión de no concurrir a la reunión de la sección latinoamericana de la Internacional Socialista que se reúne en San Pablo, Brasil, donde probablemente debería haber enfrentado - pese a la solícita tentativa de Raúl Ricardo Alfonsín de aliviarle el tema desviando la atención mediante furibundos ataques previos a los Estados Unidos - la curiosa y fastidiada opinión de los socialistas venezolanos representados por los ADECO que otrora respondieron al extinto presidente Rómulo Betancourt, debido a la proclividad chavista del gobierno kirchnerista y a la decisiva adhesión al castrismo, vituperado por la socialdemocracia europea mayoritaria y en paralelo por los seguidores de esa corriente en el continente (pese a los equívocos que le asignan una asociación - bienvenida y estimulada por él -, con Fidel Castro o la que expresan sectores minoritarios en esa estructura politica mundial);

d) debió, asimismo, desistir de su viaje a México para asistir a la "cumbre de presidentes" propiciada por la Organización de Estados Americanos, descansando en la delegación de representatividad en el vicepresidente de la Nación, señor Daniel Scioli, quien no expresa un perfil espontáneamente asociable a la figura presidencial, por un lado, además de haberse granjeado simpatías en una corriente contrapuesta a la del propio presidente de la Nación en el orden externo, como cabe recordar de sus viajes entre Junio y Agosto pasados

Suspender cuatro viajes de tan diversas y calificada calidad y fundados en tan diferentes motivaciones, parece indicar que la sensación local trasmitida por comprometidas encuestas enel sentido de que el presidente de la Nación ha avanzado triunfalmente no es compartida en el exterior y que las "cuentas a pagar" políticas - sumadas a las derivadas especificamente de la propia deuda externa - agigantan notoriamente la ausencia y falencia de un poder consistente y sustentable en la Argentina.

El curioso silencio de analistas gráficos, de imagen y radio acerca de éstos puntos parece ser el resultado de ingentes esfuerzos desarrollados desde la secretaria de medios a fin de disimular la situación pero, de todos modos, con un intento paralelo de extraer ventajas, sosteniendo que el cúmulo de tareas que le impone el gobierno le impide "distraerse en episodios intrascendentes del orden internacional" (sic), según un comentarista de televisión que suele exhibir también por radio el solido soporte oficial a sus palabras.

Más aún, se ha intentado justificar en un medio televisivo y luego, en forma asociada, en un medio gráfico, esas ausencias subrayando que la inasistencia a la reunión de la Internacional Socialista pone de relieve que, como en los otros casos, lo abruma el trabajo interno, disimulando, justamente, los casos de los ADECO - fuertes opositores del coronel Hugo Chávez - o de los opositores cubanos vinculados a la socialdemocracia y por lo tanto fuertemente opositores al jefe militar Fidel Castro.

Sin poder para usar la fuerza legal
Lo cierto es que el presidente parece una suerte de rehén en su propio territorio.

Algo que, de algún modo parece repetir en un orden de mayores y más especificas funciones, la situación atravesada por el ministro de Trabajo, doctor Tomada, cuando los piqueteros de siempre, ahora motejados de "ala extrema" del piqueterismo, le impidieron salir de su despacho y abandonar el edificio del ministerio durante más de nueve horas, bajo estrictas consignas de "cŠlo a patadas" si asomaba el rostro a la calle.

El sitio al ministerio de Trabajo no fue un hecho inusitado ni inesperado.

Se había anunciado - con propósito definido de no abandonar el lugar ni dejar entrar ni salir a nadie - dos días antes de ejecutarlo.

Más aún: casi como un desafío, los organizadores habían solicitado una entrevista con el ministro de Trabajo aclarando que reclamaban una cantidad determinada y voluminosa de planes trabajar, pero que tanto si se negaba la entrevista como si no se concedían los emolumentos reclamados, el ministro no saldría de su despacho ni del edificio hasta que cediera en ambos puntos.

A partir de este detalle y el posterior desenvolvimiento del ataque contra la autoridad, resulta indudable que ninguna esfera ni nivel del Poder Ejecutivo que integra el ministro Tomada podía ignorar el intento, aun cuando fuera en el nivel de tentativa, de agraviar la autoridad por un lado y atentaren forma directa contra los derechos individuales, aparte de ejercer una manifiesta y decidida coacción

Sin embargo, los ejecutores e te delito - y, por ende, delincuentes - pudieron llevar adelante ordenada y públicamente ese ultimátum, bajo la custodia de ela Policía Federal que procedía al cierre de calles, desvío del tránsito de vehículos y de peatones, liberando un territorio a su mejor desempeño como secuestradores.

No hay en esta descripción intención peyorativa alguna sino un intento de volver los terminos exactos a la realidad de lo acontecido.

Que, por otra parte, ha sido de algún modo convalidado por las posteriores reacciones oficiales, que unas seis horas después de ser liberado el ministro permitiéndole abandonar no solo su despacho sino el mismo edificio del ministerio de Trabajo, anunciaron que consideraban que ahí había existido un delito y que se formularía la correspondiente denuncia judicial.

Naturalmente, un particular está en condiciones de ejercer esta denuncia sino menoscabo de su coherencia.

Pero el poder, que disponía del poder de policía sobre la calle y los lugares donde se desenvolvía el episodio, sin siquiera la necesidad de recurrir a autoridad judicial alguna como no fuera para notificarla de los pasos dados, como un elemental gesto de prevención e impedimento de la ejecución del delito, mantuvieron silencio y callada expectativa, consintiendo y - dada la custodia y protección policial de los delincuentes -, estimulando su ejecución con toda puntualidad.

Es poco probable que el jefe de gabinete, doctor Alberto Fernández, pueda convencer a una autoridad judicial que ignoró el desenvolvimiento previo del secuestro formal para que no s ele impute una gruesa irregularidad al no impedir su ejecución.

Delicada trama del "nuevo cachetazo"
Pero de todos modos, el punto anecdótico casi grotesco, parece tener algunas explicaciones más sustantivas que esa simple incoherencia o ausencia de aptitud política para enfrentar un hecho de esa magnitud.

El sitio al ministerio de Trabajo parece haberse proyectado, en realidad, alguien tiempo - poco más de un par de semanas - antes del jueves y viernes de la semana que viene de concluir, cuando efectivamente estalló.

Una elemental revisión de los hechos, seguida ñor una fina y delicada información emanada de por lo menos tres fuentes diferentes, ancla el episodio sufrido por el ministro Tomada por el desencadenamiento de la "nueva cachetada" kirchnerista en busca de poder, esta vez orientada a la estructura sindical.

El misterioso - casi mítico - conflicto suscitado entre los camioneros acaudillados por Hugo Moyano contra la Federación de Empleados de Comercio que acaudilla Cavalieri Carrefour mediante, expresa de manera primaria la reiteración de un viejo tema del sindicalismo: disputarse espacios de presencia - y cotización - en zonas cercanas o remotas pero de difícil definición en cuanto a su especialidad funcional en el área laboral.

Un ejemplo del tema ocurrió hace casi treinta años atrás en la lucha entre José Rodríguez y Lorenzo Miguel por el contralor de las estaciones de servicio automovilísticos, con despachantes y encargados de surtidores de nafta. que desencadeno una cuasi guerra sindical que duró no menos de seis meses con quizá media docena de una docena de víctimas desde heridos hasta muertos.

En el caso actual, cuenta no solo un centenar de afiliados aproximadamente, sino un arrastre por asociación de casi un par de millares de cotizantes, más lo que esto gravita como elemento de prestación en las obras sociales que hoy disputan persona a persona las afiliaciones dada la intensa crisis que vive el país.

Pero es indudable que si ese es el tema anecdótico, el asunto de fondo parece circular por senderos inesperados de otro alcance y significado, ya que el tema se orienta indistintamente a un ataque formal contra los Empleados de Comercio, contra los bancarios y contra los Empleados del estado, en sus estructuras densas y federativas de mayor alcance y volumen, integrantes del cegetismo oficial y, de algún modo, integrantes de lo que se denominé no hace mucha tiempo "los gordos".

Por que en paralelo con el tema de la lucha entre Hugo Moyano y Cavalieri, en el Banco Nación, tras el desalojo de un veterano y experimentado gerente general y su reemplazo por un hombre que nace del cogollo de la nueva presidente de la institución bancaria estatal y de la mano, por lo tanto, del ministro de Economía, doctor Roberto Lavagna, se ha iniciado un intento de crear un organismo sindical paralelo a la veterana Asociación Bancaria que comanda desde hace dos décadas el doctor Juan José Zanola.

Casi simultáneamente con los episodios de la lucha Moyano vs Cavalieri, Carrefour mediante, se constituyó una nueva agrupación bancaria, sin reconocimiento oficial todavía, que no bien se produjo el desplazamiento institucional antes mencionado en el Banco de la Nación, eligió el espacio de esta misma institución - sus amplios salones de la Casa Central - para lanzar la nueva entidad e iniciar una movida de fuerza destinada a lograr su reconocimiento en detrimento de la Asociación Bancaria.

Esto habrìa sido poco ,o nada, o mera casualidad si, de paso, en forma casi simultánea, el jefe nacional de la Asociación de Trabajadores del Estado, el dirigente izquierdista Victor De Gennaro, no hubiera dado una movida envolvente que incluyó desde una conferencia en un medio público y una plataforma oficial hasta un pedido de audiencia al presidente de la Nación, doctor Néstor Kirchner a fin de reclamar una realización sindical, propuesta en forma inmediata reemplazada por un reclamo de "libertad sindical" (¡sic!) consistente en permitir la libre reafiliación de los cuadros sindicales en la organización que elijan con similar representatividad y similar ejercicio de sus derechos.

Esta era una vieja reivindicación de lo que se denominó el "sindicalismo democrático", con respaldo de la propia Organización Internacional del Trabajo, sistemáticamente rechazada por todos los cuadros de procedencia peronista, incluidos los propio Victor De Gennaro y Hugo Moyano (la última vez que lo hicieron - y en forma bastante contundente - fue en 1997, cuando una iniciativa de este tipo era cursada desde los alrededores del menemismo).

El planteo de De Gennaro apuntó - y así lo explicitó el jefe sindical izquierdista - a "revisar la actual representación por parte de un gremio que no nuclea a mas de 17.000 afiliados y que nos excluye deliberadamente", obvia referencia a la Unión del Personal Civil de la Nación que capitanea Andrés Rodrìguez desde hace varios lustros.

En terminos reales la Unión del Personal Civil de la Nación congrega poco más de 120.000 afiliados y no 17.000 como le apuntó Victor De Gennaro.

A su turno, la Asociación de Trabajadores del Estado que nucleaba casi estrictamente a los empleados de empresas estatizadas y algunos contornos de empleados en varias provincias, sumaba en su mejor momento cerca de 350.000 afiliados (afectados por las privatizaciones y la redenominación funcional de las actividades), en tanto en la actualidad no alcanza a los 50.000 miembros cotizantes reales.

Estos episodios, con solo leer los nombres de los implicados, no parecen haberse desarrollado de manera aislada ni espontanea, sobre todo y en forma estricta si se sigue el itinerario de las entrevistas que el propio presidente de la Nación ha concedido desde su incorporación al Poder Ejecutivo Nacional.

El señor Victor De Gennaro ha sido el primer invitado presidencial del área sindical, reiterando hasta tres visitas antes de ue hubiera un encuentro formal con los "gordos" del cegetismo encabezados por su secretario general, el señor Rodolfo Daer.

Posteriormente los encuentros con el camionero Hugo Moyano se reiteraron en la ciudad de Buenos Aires y en el interior, intercalados con nuevos encuentros con el señor Victor de Gennaro y los formales anuncios de uno y otro de que adherían no solo al gobierno sino al propio Néstor Kirchner como jefe político.

Hubo ligeras hesitaciones de Victor de Gennaro que alimentaba - y lo explicitó públicamente -. la ilusión de convertirse en "el Lula de la Argentina", pero antes de convencerse de que, tal como lo dijo posteriormente, de que "eso queda para el momento en el que Kirchner pueda dejar de cumplir con sus promesas" (seguramente no electorales, que no se conocen, sino probablemente en privado y a los propios dirigentes sindicales y piqueteros).

El plan sindical
El "nuevo cachetazo" presidencial parece estar destinado formalmente al desplazamiento de ela cúpula de ela cegeté - encabezada hasta ahora por el señor Rodolfo Daer - para reemplazarla por un aparato nuevo encabezado por hombres como el jefe del área de ela justicia, señor, el atista Victor de Gennaro, el camionero Hugo Moyano y otros.

Pero aquí ha sido detectado un plan de alcances y efectos múltiples que en medios legislativos se analizaba con cuidado y preocupación.

La idea de este plan reside en articular un método de variado alcance y efecto, cuyos pasos podrìan describirse del modo siguiente:

a) la posibilidad - algo difícil sin "sacar los pies del plato y recurrir a procedimiento extra estatutarios" de expeler a los actuales dirigentes y reemplazarlos por una nueva hornada de jefes kirchneristas;

b) en su defecto la creación de aparatos paralelos en cada actividad y especificidad profesional o sindical, en condiciones de ejercer una política autónoma que no dependa de las resoluciones confedérales;

c) en este caso, la idea central reside en fortalecer al máximo las organizaciones afines de manera que estén en condiciones de competir con las ahora legitimadas por la ley, pero disponiendo de un amplio abanico de opciones de manera que aseguren la posibilidad de su crecimiento o bien, de que por vía de demostración y tentación, fuerce en las organizaciones actuales el desplazamiento de las cúpulas dominantes desde hace varios lustros;

d) en el caso de que esto no sea posible, la alternativa serìa, justamente, privilegiar las negociaciones de los sindicatos adictos de manera que les permita ganar prestigio y reconocimiento no solo de las bases cuanto de los propios empleadores, avisados de que negociar con "los otros" será maltratado y mal visto por el gobierno.

El intento residiría sustancialmente en sustituir una estructura de poder que cuenta con valores propios para manejar cierta independencia del poder político - incluso condicionándolo - para alcanzar otra estructura del mismo corte y alcance, solo que subordinada y obediente.

Estos procedimientos no son nuevos y Perón los usó de manera directa y abusiva entre 1944 y 1955, pero ahora se harían al calor de reivindicaciones equivocas como la mencionada en favor de la "libertad sindical" (sic).

"Doctora ¿aceptaría volver al ministerio de Trabajo?"
El problema lleva de manera directa al secuestro técnico del ministro de Trabajo, doctor Tomada, durante más de nueve horas, el fin de la semana que viene de trascurrir.

Es evidente que tras ese secuestro - realizado por un sector que - tal como se verá como recordatorio más abajo - integra uno de los sectores sociales de mayor sensibilidad para el gobierno kirchnerista - el doctor Tomada ha quedado fuertemente debilitado.

El sesgo impopular que le confiere una decisión piquetera a cualquier área o sector del poder es suficiente como para poder entender su futura erradicación: los policías que actuaron aún con ordenes judiciales saben a que se exponen.

Y los políticos, también.

Aquella circunstancia precisa - que los hechos se hayan desarrollado sin que desde fuentes oficiales se moviera un dedo para evitarlos -, parece haberse iniciado varios dìas antes, en el momento en el que el plan antes esbozado circuló de manos de algunos jefes responsables del gabinete a manos del ministro de Trabajo.

El doctor Tomada habría objetado la idea, señalando graves incongruencias al tiempo que la generación de hechos de incalculable consecuencia, en cuanto a la paz social y económica en un momento de difícil manejo de la economía.

Quienes ya antes había objetado la designación del doctor Tomada al frente del ministerio de Trabajo, arguyeron ante el presidente de la Nación, doctor Néstor Kirchner que la "nueva bofetada" debía postergarse algún tiempo hasta que el ministro de Trabajo se convenciera de ela necesidad de implementar todo el artilugio legal en condiciones de asegurar el cumplimiento de los pasos sucesivos y alternativos descriptos.

Más aún: al comenzar el episodio "Moyano vs Cavalieri, Carrefour mediante", desde la propia Casa de Gobierno se habrìan girado al ministro instrucciones precisas acerca de un comportamiento que implicaba entregar formalmente a Hugo Moyano el contralor de la situación, "desbancando a Cavalieri de todo el área de comercio que tenga concomitancia con el transporte" y ampliando la medida a todo el resto de los sectores industriales o de servicios, no importa de qué ni a donde se dirija el material transportado.

Pero el doctor Tomada demoró aún el asunto y diversas decisiones encadenadas del ministerio a su cargo postergaron también otras medidas que comenzaba a implementar el camionero Moyano y diluyeron otras terceras que surgían por iniciativa de la propia Casa de Gobierno sin llegar nunca a adoptarse ni a tener efecto.

Un funcionario de la jefatura del gabinete habría argumentado inesperadamente ante dos periodistas que el ministro de Trabajo "no puede adoptar ninguna medida que vulnere a 'los gordos' por que él tiene fuertes compromisos profesionales con el nudo central del cegetismo establecido", un punto justamente por el cual se habrìa producido la designación.

Ya hace más de dos semanas, al comenzar el litigio "Moyano vs Cavalieri Carrefour mediante" en los más cercanos despachos al presidente de la Nación y sus asesores se habrìa concluido que la permanencia del doctor Tomada en el gabinete se hacía poco menos que imposible ya que el tema de la "nueva cachetada (o cachetazo)" se imponía rigurosamente como un punto de capitalización de poder sustantivo.

Tras un estudio desaprensivo del panorama político se habrìa llegado a la conclusión que la única manera de proceder contra "el poder de 'los gordos'" era recurrir a su mejor enemigo más reciente.

Entre el 12 y el 15 de Octubre se habrìan realizado tres reuniones de diversos niveles - ¿acaso una de ellas con el propio presidente de la Nación, doctor Néstor Kirchner? - con la ex ministro de Trabajo y ex candidata a intendente-.jefa de la ciudad de Buenos Aires, doctora Patricia Bullrich, dos de ellas en domicilios particular y otra, si efectivamente se concretó y allí, en la propia Residencia de Olivos - en cuyo transcurso se analizó la expectativa de que fuera la reemplazante del doctor Tomada.

"Doctora, ¿aceptaría volver al ministerio de Trabajo?", habrìa sido la formal pregunta que habrìa salido de labios de un altísimo funcionario en los prolegómenos de las tres entrevistas, de manera que la doctora Bullrich, conforme con tal versión, habrìa concurrido a los encuentros no sin saber el propósito definido de lo que allí se conversaría.

"Esto huele a una designación al estilo Béliz", le habría aconsejado uno de sus asesores a la doctor Patricia Bullrich, tratando de "evitar una trampa y que nos usen para lo que necesiten y después nos tiren por la borda para alimentar a los tiburones".

Según una versión el "no" final no se habrìa pronunciado. lo que otra versión
aclara que el "sí" habrìa pasado a depender de otras consideraciones y compromisos que incluirían algunas declaraciones del propio presidente de la Nación, doctor Néstor Kirchner y la posibilidad de firmar con el partido que comanda la ex candidata a intendente-.jefa una suerte de acuerdo en directo y paralelo, al márgen de otros agrupamientos políticos, con el compromiso asumido públicamente por el propio presidente Néstor Kirchner, de su técnica proclamación como sucesora de Aníbal Ibarra al frente de la gestión municipal porteña.

Un poco en broma, un catador de la política oficial comentaba el sábado anterior a la semana que viene de concluir: "Sí, el ofrecimiento es cierto. Pero ella seguramente desistirá por que se enteró que el presidente ha prohibido que los ministros hagan màs de una declaración semanal y todo el resto corre por labios del jefe de Gabinete, el ministro del Interior o suya propia. Ella no aceptaría una situación así, no podría contenerse".

Piqueteros: otro paso adelante
Se verá ahora si la "no criminalización" del delito de cortar rutas nacionales, cerrar puentes, tomar rehenes en edificios públicos, prohibir el paso de las personas por la vía pública, sustituir a la autoridad pública en el contralor de los medios y vías de comunicación, etcétera, se llevará adelante, ya que para el miércoles de la semana que ahora comienza, los mismos piqueteros que procedieron la semana pasada al secuestro del doctor Tomada han anunciado que ante la negativa oficial de otorgar los reclamos demandados, repetirán el operativo, secuestro o rehén incluido.

Desde el sabado de la semana que viene de concluír, los contactos directos del propio gabinete del doctor Néstor Kirchner con los jefes piqueteros Juan Carlos Alderete y Luis D'Elia eran tan frecuentes como un par de reuniones cada día del fin de semana de cada uno de ellos con los altos funcionarios, más decenas de comunicaciones telefónicas que algún día habrá que investigar mediante las modernas técnicas que detectan estos contactos, entre ellas el programa Excalibur

Los jefes piqueteros habrían transmitido a los jefes políticos oficiales que es poco o nada lo que pueden hacer si no se decide una ampliación de los servicios que se vienen otorgando en materia de subsidios de los más de veinte programas que se manejan desde las oficinas de ela hermana del presidente, la ministro de Acción Social licenciado Alicia Kirchner, el ministro de Trabajo, doctor Tomada, el jefe de gabinete, doctor Alberto Fernández y el ministro del Interior, doctor Aníbal Fernández.

Como "la mano viene pesada" y el doctor Tomada ve acercarse un momento de definiciones en el cual él podría ser "el pato de la boda", no ha duda un instante en formular una declaración - que le doctor Néstor Kirchner leyó en un nítido ataque de furor - destinada a deslindar responsabilidades: "No hay mas recursos - dinero - para otorgar nuevos planes" de subsidio, dijo el todavía titular de la cartera laboral.

En este sentido se habría reinstalado tras la posición de la jefatura del cegetismo - aborrecida ya en todo lo que contribuye a interferir los proyectos estrictamente kirchneristas - que sostiene que cualquier esfuerzo económico debe volcarse a la generación de nuevos empleos sin "dispendiar fondos a los cuatro costados, sin ton ni son, para que los malgasten los jefes políticos de cada distrito" (sic, Rodolfo Daer, secretario general de la CGT en un poco menos que violento intercambio con dos ministros del gabinete del doctor Néstor Kirchner, el 23 de Octubre al anochecer).

El cegetismo tiene sus razones de "caja" para resistir estos operativos de refinanciación de los cuadros políticos mediante los subsidios.

No se trata de competencia política sino de un mal gasto de dinero o, aún peor, de gestación de empleo en negro en gran escala por aquellos trabajos que los beneficiarios deberían cumplir en algunos casos sin contraprestación de aportes sociales, que implica una creciente merma de los aportes a sus arcas.

Pero para el nivel oficial, el manejo de estos beneficios reporta un grado intensísimo de contralor de cuadros, de manipulación en los conatos de presión y contrapresión social, política y económica, etcétera.

El juego institucionalizado de lo que se ha venido a designar como "barras bravas" incide ahora de una manera crítica pero no por ello menos organizada sobre el contexto político.

Un "barra brava" entrevistado por un programa especial de la BBC de Londres y que se emitió una sola vez - en el punto que a continuación se leerá -, expresó con clara definición: "Nosotros (los "barras bravas") empezamos bajo la 'dictadura militar', cuando vinieron los políticos y nos ofrecieron buenas cantidades para que fuéramos a las canchas a gritar contra los militares. Pero después nos han traicionado y pasamos a ser simplemente los "barras bravas" (sic, Canal 13, 20,22, viernes 24 de Octubre; como se supo extraoficialmente dos horas más tarde, la dirección informativa del Canal, por ordenes del Grupo Clarin, dispuso suprimir en adelante ese fragmento, que del mismo modo suprimió Canal 9 en su edición de la medianoche. No existen constancia, hasta ahora, de que, desde los organismos a sí mismos identificados como defensores de los derechos humanos no se haya girado una orden destinada a suprimir ese importante testimonio hoy doblemente significativo por cuanto hace a la existencia de agrupamientos como los piqueteros. tan identificables en métodos y conducción con los "barras bravas").

Un informe inquietante
Es probable que algunos datos hayan salido de manera directa de manos dle propio ministro de Trabajo, inquieto por su destino pero del mismo modo preocupado por la evolución que siguen los subsidios para los piqueteros, pero un informe que circulaba en el congreso por las bancadas de lo que genéricamente puede ser identificado como las agrupaciones centristas y federalistas, precisaba algunos detalles referidos al tema con datos de escasa o nula circulación pero de contundente alcance.

En principios se señalaba que desde fuentes dle propio ministerio de Trabajo se señaló el crecimiento "irrefrenable del otorgamiento de subsidios" bajo la màs variada gama de títulos y acondicionamientos.

Al respecto, de fuentes del propio ministerio, se señalaba que mientras en 1988-89 se distribuían alrededor de un millón y medio de las denominadas · cajas PAN" con las que el alfonsinismo enjuagó buena parte de recursos paralelos y tendió a crear una red de subordinación electoral, hacia comienzos de 1996 los subsidios - ya no las "cajas PAN", naturalmente - se habían reducido a poco menos de 390.000.

Esta cifra se incrementó al calor de ela crisis del tequila y las que le siguieron con efectos deletéreos sobre la economía local, pasando en 1997 a 1.100.000, peor descendiendo en 1999 hasta los mismos 390 antes apuntado.

Para los años siguientes, el informe relata que enel ministerio de Trabajo se consignan 410.000 al comenzar 2001, 1900.000 al comenzar 2002; 2.100.000 al comenzar 2003 y 2.670.000 en agosto de 2003.

Quizá mas inquietud despierta el manejo de las cifras con algunos elementos comparativos que seguramente habrán de ser revisados a la hora de determinar la calidad de contención que se aplique al piqueterismo si alguna vez esto ocurre.

Conforme con los datos reunidos por quienes elaboraron el informe, los piqueteros y las decenas de planes implementados en torno de sus demandas y reclamos, insumen la extraordinaria cifra de 3.600.000.000 de pesos.

Pero el presupuesto para el sistema de seguridad interior en todos los nivele s- Policía Federal,. Prefectura nacional, Gendarmería y servicios de inteligencia incluidos, suman apenas 827 millones de pesos.

Aún si se gira hacia el nivel superior de seguridad - la seguridad nacional que expresa, de hecho el presupuesto de las tres Fuerzas Armadas y su adicionales eventuales - el presupuesto incluye un gasto total por 2.839 millones de pesos.

Esto significa que reunido el total de los presupuesto destinados a la seguridad interior y exterior, el país destina 3.666 millones de pesos, en tanto los piqueteros reúnen una cifra apenas 55 millones de pesos inferior.

Se sabe perfectamente que esos 3.600 millones de pesos no están destinados exclusivamente a sostener a los carenciados o desocupados y que una porción no inferior al 33 por ciento queda en otras manos, de manera que existe un aparato que percibe algo asi como 150 millones de pesos que el conjunto de las Fuerzas de Seguridad interna, en tanto el resto de lo cuerpo subsidiado dispone de una cifra casi similar a la de las Fuerzas Armadas.

Apenas había arribado al gobierno, consigna el informe centrista que circula enel Congreso, el presidente de l Nación doctor Néstor Kirchner recibió y beso a cada uno de los miembros de una comisión de piqueteros surgida de una embravecida manifestación de un par de miles de efectivos concentrados en la plaza de Mayo.

Al recibirlos, tras el beso ritual de confraternidad, el presidente les dijo enfáticamente que "ustedes ya no son piqueteros, ahora se llaman organizaciones sociales. Y ésta (por la Rosada donde estaban reunidos) de ahora en adelante es su casa, por que nadie mejor que el pueblo puede venir y hacerla suya".

El documento incluye la extensa declaración que el jefe piquetero Luis D'Elia, técnicamente jefe de lo que denomina Federación de Tierra y Vivienda, formuló a mediados de Agosto tras entrevistarse con el doctor Néstor Kirchner acerca de la política que seguirían quienes él dirige, documento que los subscriptores de "Informe (2003) Argentina con Lupa conocen, por que fue analizado extensamente en aquella oportunidad,. pero que ahora vale la pena recordar por su significado inmediato.

El texto que incluye el informe mencionado, expresa:

"El poder está agazapado, no perdona.

"Pero Kirchner va a fondo.

"Por eso queremos un cambio.

"Vamos a defender la institucionalidad y el camino con uñas y dientes. Kirchner no es la continuidad de un modelo que ha traído tanta pobreza y genocidio, desde el 24 de Marzo de 1976.

"Creemos que se inicia otra etapa en la Argentina, en materia económica, política, de derechos humanos, en nuestra inserción internacional, y así lo demuestra con sus acciones de gobierno y con su convicción.

"En 1976, éramos 19 millones de habitantes y teníamos 5% de pobres. Después de 25 años de neoliberalismo conservador, de aplicar las políticas de los organismos multilaterales de créditos, de aplicar a rajatabla lo que dictaban los organismos centrales de poder en el mundo, hace que hoy tengamos 37 millones de habitantes y 60% de pobres.

"Kirchner significa un cambio sustantivo en este sentido y prioriza la defensa del interés nacional.

"Los que estaban en la calle no hicieron lobby en estos 26 años y transfirieron 250 mil M de dólares y nos dejaron en el estado en el que estamos. En lo que va del año, nuestra organización no ha protagonizado un solo piquete. Hemos actuado con responsabilidad, y vamos a salir en el momento en que se discuta con el Fondo, con las privatizadas.

"Vamos a respaldar a un Presidente firme en convicciones y que no está dispuesto a dar un aumento o a seguir otorgando beneficios a estos señores que ganan cuantiosas fortunas y que no quedan en el país sino que son recursos llevados al exterior.

"Si el acuerdo con el F.M.I. significa paralizar este pequeño despegue económico o puede haber un acuerdo en términos que signifique diferir obligaciones, habrá que ver la letra chica del acuerdo.

"Estoy seguro de que este Presidente no va a priorizar el interés de grandes grupos económicos o intereses extranjeros sino a nosotros como pueblo. Es un presidente que tiene un consenso en un 90% de la población, por eso muchos no se animan a sacar la cabeza.

"La oligarquía local no le va a perdonar el haber embestido contra impunidad, contra la Corte, que nos ponga en otra situación, que se alíe con Lula (da Silva, presidente de Brasil), con (el "chacal el Caribe")) Fidel (Castro), con (Hugo) Chávez (líder venezolano), y van a golpear contra el presidente. Kirchner tiene la capacidad de hablar con todos desde un lugar no de sumisión, de relaciones carnales, como se nos planteaba en el pasado.

"Ayer cuando estuve en la Casa Rosada no lo vi al vicepresidente, Daniel Scioli. Quizá, sea la cabeza de playa de las contradicciones que se van a operar en el partido justicialista dentro de poco. El conjunto del pueblo que avala la política del Presidente tiene que crecer en organización para responder estas embestidas que hasta yo no dudaría que provoquen una crisis institucional.

"El poder está agazapado y no perdona.

"Y Kirchner va a fondo, por eso lo que queremos es un cambio.

"Estamos dispuestos a defender la institucionalidad y el camino con uñas y dientes".

Es justamente en Luis D'Elia y en su socio director Juan Carlos Alderete en quienes los estrategas del gobierno y los más conspicuos operadores del doctor Néstor Kirchner han fincado esperanzas para contener el proceso que el miércoles próximo pondrá precio a la aseveración de que efectivamente las atrocidades cotidianas de los piqueteros "no serán judicializadas" y "no habrá represión".

El informe hace referencia esta expectativa señalando la urgencia de una convocatoria al Congreso a los principales miembros del gabinete que deberán encarar este tema a partir del lunes de la semana que ahora comienza.

Los "soldaditos de juguete"
Los suscriptores de Informe (2003) Argentina con Lupa conocen los detalles del enfrentamiento suscitado entre el capitán de Navío Nadale, el presidente de la Nación, Néstor Kirchner, la presidente de las abuelas de la Plaza de Mayo, señora Estela de Carlotto y el jefe de la fuerza naval, almirante Godoy.

El hecho está centralmente ratificado en todos sus puntos centrales con ligeras variaciones de forma.

El episodio ocurrió en el momento de embarcarse la comitiva que viajó a Cuba, de manera que el presidente no estaba en ese momento presente sino que fue el ministro de relaciones exteriores, doctor Rafael Bielsa quien procedió, tras recibir la orden en directo del presidente de la Nación, doctor Néstor Kirchner, al capitán de Navío Nadale.

El problema es más grave que lo relatado ya que, tras el pedido de retiro formulado por el agregado Naval referido, cuando el Jefe del Estado Mayor General de la armada lo instó a deponer su decisión, el capitán Nadale se habrìa negado de manera terminante.

A raíz de esto, el ministro de Defensa, doctor José Pampuro, solicitó una entrevista al propio presidente de la Nación, doctor Néstor Kirchner, quien se la negó, remitiéndolo al jefe de gabinete, doctor Alberto Fernández.

A su turno, el doctor Fernández trasladó la inquietud del ministro de Defensa, doctor José Pampuro al presidente de la Nación quien respondió, conforme con lo que el jefe de gabinete habría relatado textualmente al ministro de Defensa:

"Que se dejen de jŠ estos soldaditos de juguete porque les voy a cerrar los cuarteles y todas las Fuerzas Armadas".

La respuesta, en sí misma más áspera y dura que el desembarco del capitán de Navío Nadale, habrìa recorrido unidades de la marina tanto como del Ejército y la Aeronáutica creando una ríspida reacción en los cuadros castrenses.
En paralelo con este episodio, en los medios legislativos nacionales se manejan, junto con tales detalles preocupantes por lo que se considera un "desdoro innecesario de la jerarquía de las Fuerzas Armadas como un órgano central de la estructura de la Nación" (sic, veterano legislador provincial, dixit), se manejaba el fondo del tema, consistente en la idea del presidente de la Nación de proceder a la disolución de la Casa militar.

En sustitución de la misma se crearía algo asi como una "casa civil", encargada de "la seguridad, los contactos del presidente con ONG (esencialmente se trataría de las organizaciones identificadas como defensoras de los derechos humanos y afines), con los otros poderes (¿?, sic) y con sectores informales y no institucionalizados oficialmente del pais", conforme con un proyecto no oficial todavía pero filtrado a los medios legislativos que, sin embargo, quizá nada tendrán que opinar acerca del tema salvo que Néstor Kirchner estime que necesita un aval adicional por su recortado poder.

El contacto con las FF.AA quedaría en manos estricta del ministro de Defensa y la seguridad en una dependencia nueva subordinada de manera estricta al presidente y a cargo de un policía, militar o espía especializado civil.

Esto es resistido, naturalmente por el ministerio de Defensa, doctor José Pampuro y sus escalones administrativos y, sustantivamente, castrenses para abajo

El gesto relatado de Néstor Kirchner relatado se inscribiría en por lo menos media docena de episodios de corte similar y anecdotario distinto, en los cuales él ha desestimado la presencia de los militares en el ámbito de la Casa de Gobierno.

 

 

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