AYN RAND, EL PECADO MORTAL DE SER INDEPENDIENTES.

 

El regreso del pensamiento liberal conservador, en verdad un cierto malthusianismo que combina lo mejor de Hobbes con lo mejor de Darwin esta de vuelta en la Argentina y tal vez en sectores decisivos del Occidente jaqueado por la caridad, una palabra ambigua, peligrosa, que corre el riesgo de pulverizarnos definitivamente como sociedad retrotrayendonos a la cultura del falansterio medioeval, cuna imaginaria de los asambleistas y de las organizaciones piketeras, verdadero sujeto revolucionario al cual una marxista reescapada del Paraiso no vacilaría en describir como un sistema de creencias vertidas en una misa dada en árabe, absolutamente incomprensible para los no creyentes en la charia y que además no hablan árabe.

"Hay algo repugnante en la caridad" sostenía Graham Greene, un católico hijo de anglicanos y por lo tanto católico por elección, no por comodidad, como es el caso de muchos argentinos. No se equivocaba demasiado. La obscenidad intrinseca de la caridad es fuertemente denunciada por el pensamiento de Ayn Rand que, curiosamente, ha comenzado a desarrollarse en una Argentina a la vez caritativa, esceptica y descreida. Por ahora la cosa la explicitan Boragina y sus amigos y la fundación ATLAS, gente que desarrolla las ideas de Rand que en verdad recuperaba las viejas ideas de Hayek en clave novelistica, en la polémica que es un clasico de los economistas del siglo pasado; El sendero de servidumbre diseñado y denunciado por el antipatico Hayek frente a las necesidades de la guerra económica integral que desarrolló de forma concreta Lord Keynes. En el fondo la lucha ideologica se refiere a los beneficios de la microeconomía –defendidas sin cota de malla alguna por los seguidores de Hayek y los inevitablemente burocratizados funcionarios del estado nacional británico que volvían de una guerra cruel, dolorosa y particularmente extensa. Era lógico, Inglaterra debía sobrevivir frente a las economías de planificación central del nacional-socialismo y Stalin, de forma simultánea y en ese aspecto la socialdemocracia laborista, antecesora laica de nuestro peronismo local, era la consigna obligada de la generación que habia acabado de vencer una guerra, perder un imperio y se encontraba, exactamente como la Argentina de estos tiempos, ante el camino de la reconstrucción.

Pero si sacamos del lado intelectual la polémica los dos hombres se complementan y de alguna manera explican la estabilidad politica europea y el pacto consensuado que mantiene las posibilidades imperiales de los Estados Unidos en plena vigencia, aun dentro de un esquema en donde ya no se debate la licitud o no del imperialismo sino mas bien si este sera global y un no lugar en el mundo o sera copado por el nacionalismo americano, al menos en sus pasos iniciales.

Toni Negri, un hombre mas cercano a la CIA de lo que se supone, como nuestro local Vervitsky sostiene que las batallas nacionalistas de los americanos son un golpe de estado del nacionalismo americano contra el imperio. Hay algo de cierto en todo eso. Y el objetivo del republicanismo modelo Bush, después de la guerra medioriental corre el serio riesgo de empantanarse en el nacionalismo imperialista, hijo retrasado del nuevo imperio transnacional.

El reverdecer del sistema de pensamiento de Ayn Rand supone un intento de plasmar una revolución o mejor la expresión de la derecha revolucionaria e inevitablemente romantica en sus decisiones voluntaristas- como debe serlo fatalmente toda derecha que se precie de incubar un pensamiento de nacion y simultáneamente generadora de una elite- frente a los estertores de la elite intelectual revolucionaria keynesiana, formada en los setenta y que, de la mano del peronismo antimenemista, trata de sobrevivir dentro de una meticulosa carpa de oxigeno intelectual frente a la desesperanzada barbarie de los irrecuperables piqueteros que asedian las torres del laboratorio social. Laboratorio en donde se busca la pocion magica que resuelva, como un golpe de dados de big-bang en el vacio de una mesa ingravida, los problemas planteados por la deuda externa, la deuda total y el crecimiento exponencial de la pobreza y de los sujetos revolucionarios que pueden, por primera vez, viajar a Paris.

Son Pistrolla, Veron, sus amigos, lo que alguien definía como la repartija de las achuras del poder sindical (Alejandro Horowitz, Los Cuatro Peronismos). Bueno ahora son claramente las mucho menos apetecibles y devaluadas achuras del poder piquetero, sumada a una suerte de sindicalismo que solo no osa decir su nombre sino que es un simple movimiento de extramuros. La saturante ONG de los cortes de ruta que resurrecta el espíritu de Bakunin.

Es comprensible que se hable de Ayn Rand actualmente, porque tuvo la intuición, como Brecht y Sartre de plasmar los dilemas existenciales, economicos y revolucionarios en obras de ficción lo cual es mucho mas didactico y eficaz en politica que leer la teoria de los precios relativos o el mismo Das Kapital que muchos citan y -en verdad- pocos han leido.

Se han especializado en Lenin, un teorico y practico de la revolucion, mas que en Marx, pensador de un sistema de creencias y de una interpretacion economica de la historia, que escribía en una prosa cerrada, profesoral y alemana. En todo caso, no apta para piqueteros. Al menos, no todavía. Al menos mientras predomine la inmisericorde y afortunada agudeza de los que vivimos los 70 y no los añoramos demasiado.

Rand es la revolución conservadora de la derecha revolucionaria en el supermercado. Y en eso los bien intencionados que apuntan a la elite cometen el mismo error del rancio liberalismo argentino de los últimos 30 años. Las ideas antipopulares dejan de serlo cuando se difunden en los lugares de alto consumo, de lo contrario corren el riesgo de quedar comodamente sepultadas en los recintos de los padres peregrinos. El liberalismo clasico argentino, conservador, no revolucionario, ha quedado amputado de la realidad porque posee el doble handicap del ritual estadistico y el ceremonial y protocolo de la prolijidad. En eso se parecen bastante al socialismo cientifico. El fracaso del cavallismo y la paralisis de las grandes tiendas para hombres obesos, Lopez y Murphy, han demostrado que el capitalismo popular es mas creible, mas eficaz y mas tajantemente revolucionario que los claustros encorcetados de la clase media argentina.

El articulo que transcribimos fué originariamente publicado por el servicio de Edgard Mainhard en Urgente 24, una agencia de noticias editorializada que no se escuda en la asepsia profesional de la escuela de UPI o AP.

Hay, sin embargo, algunas correcciones interesantes que hacer. En principio, el caracter eminentemente judio de Rand la hacen entender muy bien la persecución como diáspora fatalmente inacabada y la lucidez de su pensamiento la llevan a participar de esa aristocracia conceptual que les otorga ciertos duraderos resortes de supervivencia.

Pero pese a ello, es decir a su formación de ostracista de una cultura judia en un mundo socialista los heroes de Rand no son conexiones metafisicas con monoteismos abstractos.

Sus héroes son héroes americanos -tema para tener en cuenta- son hombres que se hacen solos, otro mito estimulante de Whitman, Emerson y Blake, y son forjadores de usinas o de arquitectura moderna y no solo hay que pensar en Frank . L. Wrigth o en Le Corbusier sino tambien en la estética mussoliniana de los '30 y en la estética mucho mas apagada pero igualmente apoteótica del realismo stalinista para entender la complejidad del doble discurso de Rand. Buscaba, desde el liberalismo un mítico Prometeo que había visto nacer en los campos extremos de la vieja Europa, buscaba un Prometeo liberal.

De Lisa Richtoffen a Einsenstein hay una coherencia, un pathos estético y una revolución de la forma que solo pueden emprender espiritus solitarios que saben aherrojar al partido y al aparato del estado para su beneficio, aún cuando sea por poco tiempo. Después terminan destrozados carnivoramente por el sistema.

En eso Rand es keynesiana y ciclopea si bien sus ideas estan claramente al servicio del individualismo del señor de la casa de al lado, simplemente de nuestro vecino. Es decir del aislado y somero señor Hayek.

Dudo mucho que alguien en este gobierno conozca medianamente la obra de esta divulgadora del pensamiento de la derecha conservadora que, acuñó de forma sistematica, primero a la Thatcher y luego a Blair, sin demasiadas contradicciones nacionales entre ambos.

La Argentina no ha logrado esa capacidad de sintesis, de recambio, de perfeccionamiento del modelo y del mismo modo en que el proceso militar pensó que la revolución implicaba el poder absoluto por un tiempo marcadamente indefinido, la democracia nacida en el '83 imaginó que las pautas de la democracia, sus tics y rituales administrativos -esos hiatos llamados habitualmente elecciones- ritos esencialmente burgueses, sin la garra del capitalismo crematístico pero a la vez inevitablemente resurrecto, bastarían para posibilitar el desarrollo de un país.

La cuestión nacional está ausente de la obra de Rand porque pensó en el sistema liberal americano que refuerza, por medio de sus mecanismos de control y esa admirable gestapo liberal que es el FBI a la Nación.

La cuestion nacional solamente se ve como viable desde los resortes casi neuronales keynesianos en la Argentina, porque los cuarteles de la interpretación nacional locales tienen en verdad muy poca confianza en su propia gente.

¿Quien es el verdadero revolucionario y quien el verdadero conservador?

La pregunta queda abierta mientras nos introducimos en la síntesis de Urgente 24, sabiendo que los arquitectos y los ingenieros de los obras de Rand hoy tendrían la cara amable, reasegurante y ligeramente traviesa de Bill Gates. La cara del imperio del no lugar.

Edgardo Arrivillaga.

Noviembre 2003.


URGENTE 24.

Por 1ra. vez una obra clave de Ayn Rand, La Rebelión de Atlas, es editada sin censura en español. La excelente versión de tapa dura ya puede encargarse en www.larebeliondeatlas.com/. En sus novelas "El Manantial" y "La Rebelión de Atlas", y en trabajos de no ficción como "Capitalismo: el Ideal Desconocido", Ayn Rand forjó una filosofía sistemática de la Razón y la Libertad. Ella elogió en sus escritos a "los hombres de visión propia", que viven por el juicio de sus propias mentes, sin temor de quedar solos frente a la tradición y la opinión popular".

"El único propósito del gobierno es proteger los derechos del hombre, es decir, protegerlo de la violencia física. Un auténtico gobierno no es más que un policía, que actúa en nombre del derecho a la autodefensa del ser humano y, como tal, sólo puede recurrir a la violencia contra aquellos que han hecho uso de ella."


Ayn Rand
La rebelión de Atlas



Ayn Rand se llamaba Alissa Z. Rosenbaum y nació en San Petersburgo, Rusia. En 1905. Pronto decidió ser escritora, aunque, ajena al misticismo y al colectivismo característicos de la cultura rusa, tuvo como modelos los escritores europeos occidentales.

En 1921 Alissa se matriculó en la Universidad de San Petersburgo para estudiar Filosofía e Historia. Allí tuvo la oportunidad de conocer la degradación de la Universidad y del saber impuesta por los comisarios políticos y la expropiación del negocio familiar, en su 1ra. novela, la autobiográfica We, the Living (Los que vivimos, Barcelona, Plaza y Janés, 1992).

La protagonista, Kira Argounova, estudia ingeniería pero tiene que asistir a cursos sobre "Mujeres proletarias y analfabetismo", "Electrificación proletaria" y "El camarada Lenin y el camarada Marx". Kira Argounova, enfrentada a una vida sin perspectivas, intenta salir de la Unión Soviética pero es muerta a tiros por la policía fronteriza.

Durante sus estudios en el instituto fue testigo del paso por el poder de Alexander Kerensky, a quien apoyó, y del arribo de la Revolución bolchevique de 1917, que denunció como un golpe de Estado.

Su familia huyó a Crimea, donde Alissa terminó la enseñanza secundaria. Tras el triunfo bolchevique, la farmacia de los Rosenbaum fue confiscada y la familia sufrió privaciones.

A finales de 1925 consiguió un permiso para visitar a unos familiares en USA. El permiso era temporal, pero Alissa estaba decidida a no volver a pisar la Unión Soviética. Una semana antes de su cumpleaños 21, Alissa Zinovievna Rosenbaum abandonó la Unión Soviética para nunca regresar.

A los 21 años llegó a Berlín, Alemania, y tras una breve estancia en París, Francia, arribó a Chicago, Illinois, USA, donde pasó 6 meses: los suficientes para que le amplíaran el visado. Fascinada por el cine, Ayn Rand -todavía Alissa Rosenbaum-, se mudó a Los Ángeles con la intención de trabajar de guionista. Cecil B. De Mille le ofreció un trabajo como extra y más tarde como lectora de guiones.

Ayn Rand fue la única filósofa en que defendió de una manera sistemática, lógica y contundente los derechos individuales, y una enemiga implacable de quienes sacrifican la Libertad del hombre a los caprichos de los políticos, los edictos de los burócratas y la envidia de los igualitaristas.

Argumentaba que el capitalismo es el único sistema social moralmente aceptable porque reconoce completamente al individuo como un fin en sí mismo. Es el único sistema social que permite a la gente vivir en paz, por medio de intercambios voluntarios como iguales independientes.

Por cuestiones de suerte, en su segundo día en Los Angeles, Ayn se encontró con el legendario director Cecil B. DeMille. Él le dio un trabajo como extra en su película King of Kings, así como consejos sobre cómo convertirse en escritora de películas en Hollywood.

Guionista de cine

En Hollywood conoció a Frank O'Connor, un joven actor. En 1929 se casaron, permaneciendo juntos hasta la muerte de él en 1979.
El matrimonio duró hasta la muerte de Frank 50 años más tarde, a pesar de la larga relación que Ayn Rand mantuvo con un colaborador y discípulo suyo casado con Barbara Felden, autora de la excelente biografía The Passion of Ayn Rand.

Como Frank pasó largas temporadas sin trabajar, Ayn Rand aceptó cualquier trabajo, incluido uno en el departamento de vestuario de RKO, aunque por fin logró vender un 1er. guión a Universal.

La carrera de Rand como escritora profesional comenzó en 1932 con la venta de un guión, Red Pawn, el cual nunca fue producido. Sin embargo, el ingreso producto de su venta le permitió a Rand renunciar a su odiado trabajo como ayudante en el departamento de vestuario y concentrarse tiempo completo en su escritura.

En 2 años había completado muchas historias cortas, la obra de teatro Penthouse Legend, que llegó a subir a escena en Broadway durante 3 meses; y Los que Vivimos, aunque no se la publicaron hasta 3 años después y tuvo un recibimiento reticente de la crítica progresista.

Una versión fílmica no autorizada, Noi Vivi, fue filmada en 1942, y en principio su producción fue promovida por Benito Mussolini debido a su mensaje anticomunista.

Ayn Rand dijo, cuando prestó testimonio ante el Comité de Actividades Antinorteamericanas, en 1947: "Es casi imposible dar a entender a personas libres lo que es la vida bajo una dictadura totalitaria... (El pueblo ruso) intenta vivir una vida humana, pero es una vida completamente inhumana. Intenten ustedes imaginar lo que es vivir bajo un terror permanente desde la mañana hasta la noche, y por la noche seguir esperando a que suene el timbre en cualquier momento, un país en el que se tiene miedo de todo y de todos, donde la vida no cuenta nada, menos aún que nada...".

Como filosofía de la Razón, el Objetivismo exalta el poder de la mente del hombre, sosteniendo la Razón y la ciencia contra toda forma de irracionalidad. Provee una poderosísima base intelectual para los standars objetivos de la verdad y el valor. Estimula el uso de la Razón para transformar la naturaleza y crear riqueza, ennobleciendo al hombre de negocios y al banquero, no menos que al filósofo y al artista.

En 1935 empezó a escribir The Fountainhead (El Manantial), para lo que se documentó en el estudio del arquitecto de origen estonio Louis Isadore Kahn.

En 1937 Rand escribió la novela Anthem, la cual describe un caótico futuro colectivista en donde incluso la palabra "Yo" ha sido olvidada. Muchos años después, la banda de rock canadiense Rush adaptó la historia para su disco titulado 2112.

El 26 de junio de 1938, Rand empezó a escribir The Fountainhead (El Manantial), un proyecto que la ocuparía hasta finales de 1942. Luego de venderle los derechos para la película a Warner Bros, regresó con su esposo a Los Ángeles para empezar a trabajar en el guión. En su mente estaban las primeras ideas rudimentarias de la trama para otra novela, tentativamente titulada The Strike (La Huelga),

Mientras que la fama de The Fountainhead y de su autora empezó a difundirse, Rand regresó a New York. Ahí empezó a atraer a un grupo de jóvenes intelectuales.

Howard Roark, el arquitecto protagonista de El Manantial, es el 1er. gran protagonista épico de la obra de Ayn Rand, que consigue triunfar imponiendo su propia concepción de la arquitectura. Rechazada por 12 editoriales, este canto al individualismo y a la independencia fue publicado por fin en 1943 y se convirtió, sin publicidad, en un best-sellers del siglo 20. Y 5 años después se estrenó la versión cinematográfica, con Gary Cooper como protagonista.

Filósofa y gurú

Para principios de los '50, The Strike se había convertido en Atlas Shrugged, y su publicación por parte de Random House transformó a Rand de novelista de ideas a líder de un movimiento intelectual.

El libro sigue a Dagny Taggart, vicepresidente de operaciones de la línea de ferrocarriles Taggart, y a Hank Rearden, magnate del acero e inventor de una nueva aleación revolucionaria llamada Rearden Metal, mientras intentan salvar a sus negocios en medio de un colapso económico y descubren por qué todos los artistas y empresarios más talentosos del país parecen estar desapareciendo.

La novela es épica tanto en longitud—tiene 1.168 páginas—como en tema: mientras que The Fountainhead había señalado el valor del individualismo como una virtud del carácter personal, Atlas Shrugged se propuso ilustrar el conflicto entre dos filosofías morales y políticas diametralmente opuestas.

Una es el altruismo, el cual según la concepción de Rand es el principio que la conducta ética consiste en vivir al servicio de los demás y que la búsqueda de la felicidad propia es mala e indulgente. A través de sus villanos y los eventos de la novela, Rand conecta dicha moralidad con el colectivismo político y la tiranía, ilustrando las formas en que una lleva inevitablemente a la otra.

Sus oponentes, liderados por Taggart, Rearden, y el enigmático John Galt, ejemplifican la filosofía propia de Rand, la del Objetivismo. En un movimiento ambicioso y poco ortodoxo, Rand coloca en el clímax del libro un discurso de 60 páginas de Galt, en el cual su teoría es explicada en detalle. Ésta cubre no solo su egoísmo ético y su compromiso político con el capitalismo de laissez faire, sino también sus ideas sobre la naturaleza humana, metafísica, epistemología, y la relación entre la razón y la emoción.

Atlas sería la última incursión de Rand en la ficción. Durante 10 años la Argentina promovió su filosofía a través de escritos de no ficción—incluyendo The Virtue of Selfishness, Capitalism: The Unknown Ideal, y For the New Intellectual—su boletín informativo, The Objectivist, su columna en Los Angeles Times, y el Nathaniel Branden Institute, el cual organizó cursos y seminarios en ideas objetivistas hasta que Rand y Branden se enemistaron por razones personales en 1968.

Ayn Rand escribió numerosas colaboraciones periodísticas, conferencias y ensayos de muy diversa índole. Su defensa "egoísmo racional", opuesto a la irracionalidad de cualquier altruismo, y la del capitalismo libertario como único medio de lograr el solo objetivo posible de la vida humana, que es la felicidad individual, le llevó a distanciarse de los grandes grupos políticos y de las corrientes contraculturales e irracionalistas, presuntamente libertarias, de los años ‘60 y ‘70.

El objetivismo

Ayn Rand llamó a su filosofía Objetivismo, describiéndola como la filosofía para vivir en la Tierra. Se trata de un sistema integrado de pensamientos, que define principios abstractos en los que el hombre debe pensar y actuar si es que quiere vivir la vida propia de un hombre.
Una vez, le preguntaron a Ayn Rand, si podía determinar los esenciales del objetivismo; y ella respondió:

Metafísica : Realidad Objetiva.
Epistemología : Razón.
Ética : Auto-estima.
Política : Capitalismo.

Luego transladó estos términos a un lenguaje familiar:

"La naturaleza, para ser comandada, debe ser obedecida".
"No puedes comer tu torta y tenerla también".
"El hombre es un fin en sí mísmo".
"Dame libertad o dame la muerte".

El objetivismo dice que A es A, los hechos son hechos, las cosas son lo que son; y la tarea de la conciencia del hombre es percibir la realidad, no crearla o inventarla. Así, rechaza toda creencia en lo supernatural, y cualquier aclamación de individuales o grupos que dicen crear su propia realidad.

Dice que la razón del hombre es completamente competente de conocer los hechos de la realidad. La razón es el único medio del hombre para adquirir conocimientos. Así, el objetivismo, rechaza al misticismo (no acepta a la fe y a los sentimientos, como medios de conocimiento); y al escepticismo (que proclama la imposibilidad del conocimiento y/o estar seguro de algo).

El hombre es un ser racional. La razón, único medio de conocimiento del hombre, es su medio de supervivencia. El hombre es un ser de conciencia volitiva, por eso el ejercicio de la razón depende de la elección de cada individuo. El objetivismo, rechaza toda forma de determinismo; la creencia de que el hombre es víctima de fuerzas que escapan a su control (como ser: Dios, el destino, los genes, condiciones de nacimiento o económicas).

El hombre es un fin en sí mísmo, y no un medio para los fines de los demás; debe vivir por su propio propósito, sin sacrificarse para otros o sacrificar a otros para sí; debe trabajar por su propio interés racional y lograr su propia felicidad como el propósito moral más alto de su vida. Así, el objetivismo, rechaza cualquier forma de altruismo (que dice que la moralidad consiste en vivir para otros o para la sociedad).

El principio social básico de la ética objetivista es que ningún hombre tiene el derecho de buscar valores ajenos por medio de la fuerza física. Ningún hombre o grupo tiene el derecho de usar la fuerza física contra otros; con exepción de cuando actúa en propia defensa y solo contra quienes inicien su uso. Los hombres deben tratar unos con otros como comerciantes, dando valor por valor, por medio de un libre y mutuo consentimiento y mutuo beneficio.

El único sistema social que erradica de las relaciones humanas, la fuerza física, es el capitalismo de laissez-faire (libre comercio). El capitalismo es un sistema basado en el reconocimiento de los derechos individuales, y protege a los hombres de aquellos que inician el uso de la fuerza física. Así, el objetivismo, rechaza cualquier forma de colectivismo, como lo son, el fasismo y el socialismo. También rechaza la actual 'economía mixta', noción de que el gobierno debería regular la economía y redistribuir la riqueza.

Ayn Rand, describe su aproximación al arte como Realismo Romántico: "Yo soy Romántica en el sentido de que presento a los hombres como deberían ser. Soy Realista en el sentido de que los ubico aquí, ahora y en esta tierra". El propósito de las novelas de Ayn Rand no es didáctico; es artístico: la proyección de un hombre ideal.

Fumadora impenitente, como muchos de sus personajes, falleció de una enfermedad pulmonar en Nueva York, el 6 de marzo de 1982 a los 77 años de edad.

Su legado, de gran influencia en el pensamiento liberal norteamericano, es difundido y reivindicado por varias organizaciones, entre ellas el Ayn Rand Institute. Su obra se sigue reeditando con éxito. En las librerías españolas se encuentra aún alguna edición de Los que vivimos y de El manantial.

El gobierno de Francisco Franco compró todos los derechos de reproducción de Rand al español y editó sus obras muy mutiladas por la censura previa. El pensamiento de Rand se encuentra deformado en esas versiones. Por esto es importante el aporte de Fredy Kaufman, un argentino que vive en USA, que compró los derechos y junto a su padre, Luis, tradujeron La Rebelión de Atlas.

 

 

Háganos llegar su opinión sobre este artículo

Si utiliza nuestro material, por favor cite la fuente 

© Copyright 2000-2005 Harrymagazine (www.harrymagazine.com)

Mantenimiento: C & E asociados (www.ceasociados.com)     

 Portada