PLATA QUEMADA: LA IMPOSIBLE REPATRIACION DE LOS FONDOS SANTACRUCEÑOS.

 

Cuando en los primeros momentos de la gestión del doctor Néstor Kirchner arreciaron los gestos inesperados, por momentos casi violentos, irrespetuosos, agresivos, desafiantes, en suma eso que dio en llamarse el "estilo K" con criterios dominantemente conformistas, en este mismo espacio se señaló que, en realidad, intentaban superar una situación cuyo signo dominante era - y es - la notoria carencia de poder efectivo.

Desde el 25 de Mayo, el sindrome del 21,7 por ciento de votos como soporte político para una gestión iniciada en calidad de "segundo" en la votación global, parece haberse extendido a expensas de cierta inexistencia de poder opositor, revelando ambas condiciones el dominio irrestricto de la anomia política de la sociedad argentina de estos días.

Lo que parece un hecho inusitado es que esa situación se prolongue, en forma casi sistemática, con una creciente dosis de expansión que lleva, en algunos casos de comicios provinciales, a abstenciones que rondan el cincuenta por ciento del electorado, o bien a conflictos en los cuales la desinstitucionalización del país no encuentra limites perceptibles, como se verifica en el dominio irrestricto de la calle y la vida pública ejercido por grupos privados armados - con palos o piedras, da tanto como fusiles, bombas, granadas y ametralladoras, solo presentes en proporción al grado y nivel de resistencia que se ofrezca a los cuadros agresivos - con influencia sobre la conducta política adecuada a su creciente inserción en el aparato social, politica y de gobierno, constituyendo ora el "poder en las sombras", ora "la punta de lanza del poder operativo" o bien, final y optativamente, el "corp de force" o "grupo de choque" maleable y útil para lo que demande la circunstancia que el fascismo, el nazismo, el franquismo y el comunismo supieron perfeccionar como intento de dominio social y político.

Esos fenómenos y síntomas registrados en los comicios, han sido acompañados, esporádicamente y cuando no ha quedado ya remedio, por decisiones arbitrarias, armadas "ad hoc" - como la denuncia, detención e inhibición final del general Domingo Bussi para impedirle acceder al gobierno d ela ciudad de Tucumán y, sin embargo, rebasadas en un acto electoral para elegir senador en el cual las diferencias y dominio electoral se incrementaron raigalmente en favor del ex gobernador de esa provincia y su partido -o han registrado síntomas de indudable fatiga y agotamiento de un gobierno al que el gobierno parece escaparsele a la vuelta de cada esquina de su gestión.

Hay algunos de esos síntomas que se han precipitado en el curso de la semana que viene de concluír y comienzan a exhibir un frente resquebrajado en algunas circunstancias por los conflictos y contradicciones internas del elenco en el gobierno, otras por retrocesos en las decisiones del mismo aparato, finalmente en decisiones o anuncios en fuga de la retórica oficial que ponen en evidencia el conflicto generado por la pérdida de contralor de fenómenos auspiciados y alentados desde el propio gobierno.

Un breve repaso de estas formales y categóricas exhibiciones de la acentuada pérdida de poder y el creciente sinceramiento de ese escuálido 21,7 por cieno de adhesiones (tan contradictorio con las encuestas oficiosas u oficiales que le atribuyen guarismos incomprensibles de hasta el 90 por ciento de adhesiones), fueron las siguientes:

a) la decisión oficial diseminada por terceras personas para espiar las reacciones y medir el alcance de la propuesta, al tiempo de dar datos mas certeros acerca de las estrategias a implementar - de que habría que contentarse con una Suprema Corte de Justicia de la Nación de tan solo cinco miembros - los que quedan tras la embestida contra sus integrantes a fin de lograr mayoría propia - sin insistir en la búsqueda de cuatro nuevos miembros para no arriesgar un severo conflicto público de mayor envergadura aun del que suscitó la designación del actual cortista Eugenio Zaffaroni, dada tanto las desinteligencias en el interior del gabinete y las estructuras de poder paralelas "ad hoc" como de las reacciones de una ya prevenida opinión pública;

b) la decisión oficial de intentar cierto contralor de algunas estructuras piqueteras que amenazarían con salir de su encuadramiento con el oficialismo kirchnerista, adoptando cierto grado de autonomia perjudicial tanto para los objetivos inmediatos del gobierno como para la utilización de esas estructuras piqueteras como elemento de agitación y respaldo, contralor y dinamización de la calle en los principales centros urbanos;

c) la escasa eficiencia en el manejo de los sectores empresarios dependientes del Estado con lo que se intentó levantar algunas banderas y barreras al sector creativo del sector, determinando una creciente acusación y soledad presidencial del mundo productivo salvo negociadas y muy pormenorizadas adhesiones derivadas de especificas negociaciones de beneficios directos, lo que subraya la inexistencia de programas de valor global y amplio capaces de suscitar interés y compromiso en esas áreas: el gobierno se ve constreñido a una negociación empresa por empresa, con beneficios o perjuicios según la adhesión o rechazo de los propietarios directos, generando en reemplazo sanciones y condenas, persecuciones y hasta expropiaciones eventuales ni siquiera derivadas de planteos ideológicos y centradas en la desesperada búsqueda de aportes o bien de soportes para el poder;

d) la tentativa de pasar por alto los compromisos o urgencias internacionales mediante gestos, tantas veces arrogantes como dislocados, tratando de disimular no solo las contradicciones con algún pensamiento intimo sino la inexistencia de un plan orgánico coincidente con esos mismos compromisos y urgencias insoslayables;

e) la casi pública reyerta entre integrantes dle mismo poder, el desorden de iniciativas y proyectos, la improvisación en proyectos (los más hirientes conciernen a la reapertura de envejecidos e inoperantes talleres ferroviarios, por ejemplo, o las vinculadas con expropiaciones puntuales de empresas quebradas o bien de empresas privatizadas como el Correo, sin una clara o decisiva definición o doctrina de gobierno en torno del asunto.

En lineas generales estos pocos puntos englobaron, durante la semana que viene de transcurrir, con nombres y apellidos que los suscriptores de Informe (2003) Argentina con Lupa no desconocen, la situación cuasi caótica de un poder cuyo seno central revela el fuerte decrecimiento de poder pero, ahora, incrementado por un hecho nuevo que hasta ahora parecía sumergido en un mar de fantasías: el gobierno parece haberse dado cuenta, finalmente, que su poder se escapa de sus manos, que no está en condiciones de seguir arriesgando situaciones liminares.

El punto crítico: la Corte

El punto crítico a partir del cual el doctor Néstor Kirchner parece haber tomado conciencia de la limitadísima esfera de opciones que tiene por delante - finalmente de poder con el cual puede actuar - es en el tema de la designación de cuatro nuevos eventuales jueces.

Cuando se vayan - como se supone que la "mayoría automática" parlamentaria decidirá, asunto que, sin embargo, encierra todavía algún punto de incertidumbre respecto de la resolución que se adopte en el Senado con el doctor Moliné O'Connor - los dos ministros enjuiciados (Moliné O'Connor y Vázquez), se haya jubilado Carlos S. Fayt y renuncie el cortista López, la Suprema Corte de Justicia de la Nación quedará integrada por Los veteranos - designados por el alfonsinismo - Petracchi y Belluscio, el único designado bajo el menemismo Boggiano y los dos designados bajo la "nueva era" de Duhalde y Kirchner, los doctores Maqueda y Zaffaroni.

Si se continuara con la Suprema Corte de Justicia de la Nación integrada por nueve miembros, el doctor Néstor Kirchner habría llegado a la conclusión de que deberá multiplicar por cuatro el "caso Zaffaroni" - leading case de impotencia política suplida mediante actos "manus militaris" y, se sospecha, "non sanctos" - en el cual la legislatura debió dar su "voto automático" no sin "convencer" a diez senadores que cambiaran su voto, sino, además, a otros diez que no concurrieran, a un costo sideral, se asevera, tanto político como presuntamente crematístico para unos contados pero decisivos casos.

Esos casi tres meses previos a la decisión de la designación, implicaron ese altísimo costo que prácticamente dislocó entrañas íntimas de los - ya. de por si muy escasos -. soportes políticos del kirchnerismo.

Una encuesta reservada manejada en el nivel silente presidencial, puso en evidencia que, sobre cuatro abogadas propuestas para ocupar un lugar como "cuota femenina" en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, afines al gobierno, no reunían, en conjunto, más del 40 por ciento de las opciones, en tanto una quinta, no mencionada sino en propuestas alternativas hechas, junto con otras seis eventuales candidatas, por la encuestadora en cuestión, totalizaba por sí sola alrededor del 33 por ciento de las opciones, con la característica de que se trataba de una jurista sustantivamente contrapuesta a las corrientes dominantes hoy en el gobierno.

Del mismo modo, contrapuestas opiniones entre la jefatura de gabinete, el ministerio del interior y, sustancialmente, el ministro de Justicia, Seguridad y derechos Humanos, reveló la ausencia de un criterio coherente para impulsar propuestas oficiales que pudieran resultar unificadas.

Se asevera que un intento realizado por el primer magistrado de imponer el nombre de una cortista - la doctor Carmen Argibay, actualmente gozando de un destino judicial internacional en el exterior - habría generado una fortísima tormenta entre el ministro Jefe de Gabinete, doctor Alberto Fernández y el titular de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, doctor Gustavo Béliz, amenazando con un nuevo desborde hacia la opinión pública.

Media docena de reuniones mantenidas de manera silente por el primer magistrado con los ministros aludidos y, dos de ellas con la presencia del ministro de Economía, doctor Roberto Lavagna, para el caso de un eventual candidato, habrìa concluido con una profundización de las desinteligencias en el gabinete.

Por su parte, el ex presidente interino de la Nación, doctor Eduardo Duhalde, habrìa hecho propuestas de hasta siete nominaciones - para apenas cuatro eventuales cargos, pero - ninguna de ellas un nombre de mujer - recordando de paso que gran parte del camino recorrido por el doctor Néstor Kirchner se debió a un "formal ablande de la situación" implementado por su propia gestión lo cual, a juicio del ex mandatario interino "facilitó la admisión pública de la decisión de remover la Corte menemista" (sic).

No caben dudas de que en o inmediato, la suma del tema de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a las turbulencias que parecen avecinarse tras la renovación del poder, desde el 10 de diciembre, configuraron para el presidente de la Nación un factor de alta tensión que le permitió registrar "el agotamiento de una parte de las pilas" que han venido sosteniendo al gobierno en su más cara acción mediática.

De ahí que se haya elaborado el plan que se puso en marcha desde fines de la semana anterior a la que viene de concluir, consistente en lanzar informalmente, por terceras voces (incluidas algunas justamente cortistas) o bien con ambiguas referencias del segundo nivel - ministerial del propio gobierno - la posibilidad de modificar la ley que consagró en nueve el número de ministros cortistas y retornar al viejo esquema pentajudicial.

No parece haber sido ajeno a esta tentativa kirchnerista, el diálogo mantenido entre el primer magistrado y el ex titular del PEN, doctor Raúl Ricardo Alfonsín probablemente el 15 de Noviembre cerca de la medianoche, a instancias del primer magistrado de la Nación, a fin de sondear no solo ciertos respaldos políticos a una iniciativa de ese tipo, sino además respecto de las conductas previsibles en hombres de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que sobrevivirían al actual proceso de decapitación institucional y claramente identificados, desde su designación, con las lineas subliminalmente reconocidas como alfonsinistas.

Fundamentalmente nombres como los de los doctores Petracchi - tan identificado con el estudio jurídico Galante - como el de Belluscio - identificado en algunas denuncias por cierto tratamiento preferencial de temas manejados por un estudio jurídico al que se encontraba asociado y que titularizaba su amiga intima muerta en París al caer desde el balcón de la habitación de un hotel el que se hospedaba -, parecen haber constituido el tema central de la consulta entre ambos dirigentes políticos, previa a la aprobación del plan destinado a retornar al número de cinco miembros del alto organismo jurídicos de la Nación.

¿Es cierto que el doctor Raúl Ricardo Alfonsín dio cierto nivel de garantías polìticas acerca de la posibilidad de que los mismos puedan tener una actitud por lo menos conciliadora con los lineamientos generales de lo que requiere o pueda requerir en el futuro el gobierno kirchnerista?

Un tema central se insinuó: el objetivo de cerrar el camino al retorno de la década del '90 - el menemismo, en otras palabras - parece haber sido un dato básico de entendimiento entre ambos y extendido a la suerte de garantía de y compromiso de una estructura pentacortista.

Pero hubo un dato adicional curioso en el análisis: se tomó en cuenta una parte del mensaje formal y directo del ex presidente interino de la Nación, doctor Eduardo Duhalde, quien habrìa sugerido que una Corte de nueve miembros resulta "menos vulnerable y más difícil de mover".

Al respecto habrìa ejemplificado con el fracaso inicial de un juicio global al organismo en la media en que, por el contrario, debía arrastrase por largo tiempo el procesamiento de cada uno de los miembros que impidan la identidad entre Ejecutivo y Corte.

"Vos podes - se le atribuye haber razonado al ex jefe interino de Estado - mover un tipo en muy poco tiempo, pero mover cuatro, o cinco, se te hace cuesta arriba, casi más que tu dificultad para encontrar anuencia en la designación de cuatro reemplazantes. De este modo, una Corte de nueve miembros es más difícil de manejar que una de cinco, entendés?", habrìa sido el razonamiento que en sus análisis manejaron los reunidos para determinar el grado de fidelidad política que podría aguardarse de una estructura como la que todavía hoy tiene el alto organismo judicial de la Nación.

Lo cierto es que la consulta fue previa - y, desde ahí, se consagró como un hecho relevante y cierto - la posibilidad de el doctor Petracchi fuera designado presidente y el doctor Belluscio vicepresidente del alto cuerpo judicial de la Nación, lo que ya estaba "conversado" pero que se concretó, realmente, solo unas sesenta horas más tarde, por la mañana del lunes de la semana que viene de concluír.

El hecho relatado cobra cierto grado de verosimilitud y ratifica la versión - de todos modos fiable por sí misma, antes consignada -, si se considera que la nueva Corte de sesgo kirchnerista que resultaría en el caso de predominar el criterio de integrarla con los cinco miembros sobrevivientes del degüello político general decidido por el gobierno, iniciado el 1º de Enero de 2002 y continuado por la actual gestión, quedaría integrada por dos hombres originados en el alfonsinismo, uno en el duhaldismo y uno en el kirchnerismo, con un quinto procedente de ela época menemista pero de inocultables sesgos independientes de ese sector.

De hecho, el vector dominante en el nuevo organismo, consistiría en algo asi como una alianza entre el kirchnerismo, el duhaldismo y el alfonsinismo, con cierto matiz dominante de este último, enrolado en una suerte de corriente que se mantuvo en abierta expectativa no concretada durante le gobierno del ex titular del PEN, doctor Raúl Ricardo Alfonsín y signada por un sesgo a sí mismo identificado como "progresista".

Pero este giro inesperado en un tema que se descontaba como hecho cierto - la renovación de los cuatro ministerios restantes en la Suprema Corte de Justicia de la Nación - revela implícitamente la debilidad presidencia para decidir por sus propios fueros y "golpeando la mesa" la designación "ni siquiera de uno solo de los nuevos miembros" (sic, confidencia atribuida a uno de los ministros en pugna antes referidos).

Piqueteros: encuadramiento y disciplina

los dos elementos básicos que generan la intensificación del piqueterismo - reparto de prebendas por un lado y aglutinamiento de poder en función de as prebendas y el reconocimiento que ese otorgamiento revela en cuanto a la opción del poder - parecen constituir el doble perfil de las desavenencias entre los distintos aparatos piqueteros.

Si bien media docena de ellos lograron zafar de un eventual proceso judicial por "secuestro" o por "rapto" a raíz del "apriete" contra el ministro de Trabajo, doctor Tomada, en un complejo juego de presiones y contra presiones (el gobierno amenazando con quitar los subsidios ya otorgados a ese sector y los piqueteros amenazando revelar la fuentes de su decisión de llevar adelante el "apriete "contra el ministro), quedó flotando el hecho concreto de que el piqueterismo no se alinea de manera automática, no es susceptible de encolumnarse por simple mandato y que retiene una cuota de poder propio que vuelve vulnerables los objetivos para los cuales el complejo aparato oficial no impide que dominen la calle.-

A partir de este reconocimiento de situaciones, se instaló un forcejeo entre los diversos grupos del piqueterismo, destinado a lograr una ubicación más cercana al gobierno y tratando de exhibir con mayor denuedo que el resto su propia aptitud para cumplir las metas que se les asignen.

De allí han ido surgiendo declaraciones como las de Luis D'Elia anunciando una suerte de "levantamiento armado", la de los obedientes seguidores de Castells anunciando su voluntad de "cerrarle el paso a quienes resistan las medidas de severo contralor de las empresas estatales privatizadas"; la decisión de ocupar predios en zonas céntricas o residenciales para negociar ofrendas y distribución de viviendas , en un creciente asalto al gasto público, pero orientadas a hacer sentir lo que están en condiciones de llevar adelante cuando lo requiera el poder.

Pero todas estas reacciones demostrativas de encendido fervor asociativo con el gobierno, van acompañadas de la advertencia implícita de su progresiva capacidad de negociar cuotas creciente de acceso a la distribución económica; o de poder político - y, lo que es más importante, poder operativo -, pese a la desahuciada tentativa de tener presencia electoral al reunir menos del 0,61 por ciento de votos en la provincia de Buenos Aires y escasamente el 0,25 por ciento en todo el país.

La pela avanza un poco más allá del estricto poder negociador de este o aquél ministro, ya que expresa la fuerte confrontación subyacente entre dos aparatos sustancialmente de izquierda, uno de ellos con fuertes raíces en el fascismo tradicional italiano.

En realidad, el trotzkismo de Luis D'Elia o mimetizado de Juan Carlos Alderete, reconocen una jefatura central en el capo sindical Victor De Gennaro, un hombre que basta con recorrer los patios interiores del edificio que alberga su sede metropolitana en la Avenida Belgrano para descubrir, en multitud de leyendas pintadas con fuertes colores en las paredes, su procedencia - subliminal o muy directa - inspirada en las consignas del mussolinismo italiano de la década del '30.

El sector atista - C.N.T. - que conduce Victor De Gennaro, se confronta abiertamente con la Asociación de hecho entre el Polo Obrero y el Partido Obrero por un lado, controladores de cerca de una docena de agrupamientos piqueteros hostiles al d'elismo o al alderetismo; y, por otro, al cerca de treinta agrupamientos piqueteros que conducen sectores como H.I.J.O.S., las denominadas madres de la Plaza de Mayo que conduce la señora Hebe de Bonafini asociada con el parricida doctor Sergio Schocklender y diversos gryupos de parientes demàs deudos de subversivos derrotados en la guerra antisubversiva.

Este fraccionamiento que expresa razonables enfoques ideológicos, en realidad ponen en evidencia metodologìas de imposición violenta y espacios de poder como objetivos de cada segmento.

Si el gobierno del doctor Néstor Kirchner optó de manera genérica y pronunciada por negociar y asociarse con el piqueterismo de la C.N.T. - D'Elia y Alderete - , fue el resultado de un esquema básico que tenía en cuenta antes que nada la gravitación de Victor De Gennaro para condicionar y oponer coto al desistimiento del cegetismo oficial de aportar fuertes apoyos operativos a su gobierno.

En segunda instancia - y asociado a esta definición política --. el núcleo que asesora en la materia al gobierno kirchnerista - obviamente la dupla (contrapuesta y de intereses contradictorios) de Horacio Verbitsky y Miguel Bonasso - habría estimado que el aparato es suficientemente dúctil como para poder operar en la calle en busca de un respaldo popular tanto como operativo (no en vano se jactó Luis D'Elia de estar en condiciones de "tomar las armas si es necesario") y de "punta de lanza" para la agitación popular, algo así como "los camisas pardas" conformados tanto para la acción directa violenta como a la conducción de un "agitprop" de estilo soviético.

La conexión sindical - y la intención sindical del gobierno kirchnerista - parece un nexo importante y casi fundamental para sustituir la carencia de soportes populares reales revelados por los comicios.

De estos dudosos vectores de ubicación en la estela política carecen los restantes grupos que, sin embargo, pueden exhibir una presencia electoral más enraizada y operativa, como lo demuestra la presencia del Partido Obrero.

Es justamente en este fraccionamiento donde el gobierno del doctor Néstor Kirchner ha intentado calar en el curso de la semana que viene de concluir, con la intención de una negociación global que le permita arriesgar un contralor global sobre estos múltiples aparatos.

De ahí que se haya dado la doble intención en una estricta formulación táctica:
a) por un lado el anuncio de la despenalización de la protesta social avanzando sobre el desprocesamiento de un total de unos 2.000 cuadros que en todo el país están bajo diversas jurisdicciones penales, los que, a su turno, penden sobre la cabeza global dei estilo de protesta que supone ganar y controlar la calle y avanzar, de esa manera, sobre el dominio cívico;

b) por el otro asociare a la denuncia eclesiástica - que, a su turno, parece curiosa como formulación que rápidamente encuentra eco oficial, en un contexto que contradice anteriores definiciones demagógicas de los obispos, quizá ahora presionados por las pintadas gays en las paredes de la Catedral metropolitana con auspicio o silente complicidad de los elencos piqueteros - en el sentido de que los subsidios y planes sociales favorecen "la vagancia" y la "resistencia al trabajo", algo ya revelado por algunos de los "mejores amigos empresarios" del gobierno, los dirigentes de la construcción, quejosos por que los subsidiados se resisten a empuñar el fratacho o la pala de albañil y prefieren la "dulce espera" de trabajo refugiados en el subsidios y adobados con changas que redondean entre el doble y el triple del estipendio regalado por el Estado.

Esta duplicidad de gestos encierran el marco de la negociación global que lleva adelante la comisión "ad hoc" - que los suscriptores de Informe (2003) Argentina con Lupa conocen desde la semana anterior - conducida formalmente por el titular de Interior, doctor Aníbal Fernández e integrada, entre otros, por variados funcionarios y asesores o adjuntos si piqueterismo como los doctores Oscar Parrilli, Alicia Kirchner, Rafael Folloneri, Sergio Verni, Héctor Mitton, José Rocha (a) "El Colorado", Carlos Kunkel, Pedro Cámpora y, se asevera que sumado en fecha muy reciente, el inminente diputado nacional Miguel Bonasso, quien no actuaría de manera oficial cuanto oficiosa y limitado a contactos, entrevistas disuasivas, mediador y consejero áulico de tirios y troyanos o "buen componedor" cuando las cosas se ponen de colores poco estimulantes.

Lavagna busca poder

En esta trama compleja y al borde mismo del recambio de poderes legislativos y provinciales, las definiciones del presidente Néstor Kirchner en torno de la estructura de su futuro gabinete viene generando tensiones y movimientos destinados a buscar una consolidación política de varias de las áreas bajo disputa.

Ya se conocen las gestos del titular de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, doctor Gustavo Béliz para conseguir una situación resonante que le permitiera iniciar una acción de larga duración contra Carlos Saúl Menem y esto lo ligara al cargo sin riesgos de ser despedido tras cumplir su cometido de remover a la Suprema Corte de Justicia de la Nación y justificar una variedad de acciones judiciales contra los jefes castrenses que derrotaron a la subversión.-

El dudoso resultado del viaje a Suiza destinado a encontrar cuentas incriminatorias contra Carlos Saúl Menem parece haber debilitado aún más su permanencia en el gabinete, fortaleciendo las esperanzas del canciller, doctor Rafael Bielsa, de desplazarlo para reemplazarlo, al extremo de que se menciona en medios diplomàticos de alguna conexión muy informal con medios suizos poniendo por delante la incongruencia de la gestión del ministro Gustavo Béliz al intentar presionar a la justicia Helvética a través del gobierno suizo y desligando a la cancillería argentina "de semejante disparate" (fuente diplomática dixit)

El efecto parece haber sido sustantivamente contradictorio con las intenciones dle ministro ya que tras no haber logrado una sola verificación y, por el contrario, una advertencia judicial en el sentido de que al intendencia del poder judicial Helvético no admite gestiones de gobierno a gobierno para presionar decisiones o informaciones, el ministro Gustavo Béliz podría enfrentar ahora un fuerte proceso tras la denuncia del ex presidente de la Nación de haberlo difamado.

Pero más tensa y difícil parece la situación en la que discurre la gestión del ministro de Economía, doctor Roberto Lavagna.

Muchos sectores del interior del gobierno parecen dispuestos a dar crédito a la acción mediática que intenta subrayar una suerte - apariencia para muchos - de recuperación global de la economía, por lo cual las andanadas contra el titular de la cartera habrían recomenzado con renovado vigor.

La idea central reside en tratar de capitalizar los beneficios de esa supuesta recuperación, un punto que se considera que si continuará el actual ministro al frente podría redundar en su beneficio, contrapuesto, entre otros, al beneficio que podría reportar al propio presidente de la Nación, doctor Néstor Kirchner, de donde este parece figurar en la primera linea de quienes estarían dispuestos a quitar estabilidad a su sillón ministerial.

Este esquema es el que para muchos explicaría la reunión realizada por el ministro Roberto Lavagna al comenzar la semana con una variedad de economistas que constituyen quienes, hasta el presente han manifestado más satisfacción y contento por esos indicios de recuperación, entre los que figuran de manera dominante, desarrollistas, veteranos estatistas, hombres de las filas del trasnochado socialismo tradicional, hombres sin filiación definida pero enfilados en la búsqueda de una asociación con el poder, etcétera.

La reunión le permitió cosechar una multiplicación mediática de elogios, valoraciones positivas, anuncios regularmente envidiables.

La idea habrìa sido sucedánea de la reunión paralela entre los empresarios tradicionalmente cliente del Estado realizada en Rosario, en paralelo con la que desarrolló IDEA en Mar del Plata y que contribuyó a amortiguar el efecto, difusión e imagen derivados de algunas actitudes críticas de ela segunda de las reuniones mencionadas.

Pero el efecto inmediato de la reunión de comienzos de esta semana que ahora concluye con economistas proclives a loar su gestión, parece haber sido el inverso del procurado por el ministro ya que los comentarios giraron, justamente, en torno de la intencionalidad y el limitado alcance del tono del encuentro, subrayando las dudas que generaban los acuerdos.

es probable que por esta razón y en paralelo, el ministro haya concurrido a un encuentro similar en el CEMA, donde las figuras dominantes como las de Carlos Rodrìguez o Jorge Ávila y que incluye a un hombre como el ex ministro menemista Roque Fernández, no dejan lugar a dudas acerca de la actitud critica respecto de su desempeño.

El paralelo, sin embargo, no dejó de acreditar adicionalmente, una fuerte tirada destinada a subrayar sus diferencias con un hombre con el actual presidente del Banco central de la República Argentina, doctor Prat-Gay, a quien sin lugar a dudas se identifica con el doctor González Fraga, un hombre este ultimo que resuena en ámbitos oficialistas como un eventual sustituto del doctor Roberto Lavagna para una fecha inmediata siguiente al recambio institucional del 10 de diciembre próximo.

Ya sea por la búsqueda de elogios pautados como por la ocupación de tribunas contradictorias, el ministro estaría intentando, asi como un envío de mensajes críticos a sus eventuales competidores, un perfil de amplio espectro de economista en contacto con las diversas corrientes y, por lo tanto, susceptible de ser tomado en cuenta para la negociación más dilatada.

Un hombre que es escuchado y al que por un lado se elogia y por el otro se lo critica, pero en todas partes se lo escucha, es un hombre apto para el poder en circunstancias cambiables.

Pero es indudable que este movimiento subraya ya sea por esa u otras interpretaciones el hecho sustancial de que por debajo del doctor Néstor Kirchner intentan movilizarse situaciones que exceden en bastante lo que podría ser una decisión suya autónoma, tal como a él mismo le gusta exhibir el contenido de su ejercicio del poder.

¿Y los depósitos donde están?

Hay una variedad de interpretaciones acerca de las razones por las cuales los seiscientos o setecientos millones de dólares que la provincia de santa cruz por iniciativa, decisión y ejecución de su por entonces gobernador doctor Néstor Kirchner, giró hace algunos años al exterior, sin que se dieran información regular y constante acerca del movimiento tanto como de los resultados financieros de ese giro.

En fecha reciente, por iniciativa del propio doctor Néstor Kirchner y ante diversas versiones y denuncias públicas, se informó que en fecha próxima se procedería a regresar esos fondos al país, de donde salieron ante la evidente inseguridad y desconfianza que el medio financiero local generan en una movida similar a la que habitualmente se denuncia - con acierto o desacierto - como "fuga de capitales": un depósito en el exterior, fuera del alcance rapaz de un estado gastador y exento de normas de competitividad con la actividad no central.

Asimismo se dio una suscinta y poco descriptiva información acerca del destino de los fondos en el exterior.

Sin embargo, diversos medios financieros y políticos han insistido en fecha reciente acerca de las sombras que rodean el movimiento de fondos oficiales que reclaman, en todos los casos, una trasparencia formal y completa que no parecen rodear este caso.

Una de las versiones que aparecen como elemento destacado, refiere que el dinero no se trae al país porque "aún no venció el plazo al que realizó el depósito" ya que se había hecho "un depósito a tres años, con una tasa preferencial del 4.5% anual" (sic en la versión) pero "se hizo figurar en documentos escalonados de 120 días, en los que la tasa es del 0.5% anual", firmándose las renovaciones desde el primer día.

La diferencia de aproximadamente un 4% anual "resulta en tres años, aproximadamente, de un 12% del Capital" asevera la versión, lo cual "puede ser cobrado al comienzo del período en lugar del final, con un módico descuento, ya que no hay para el banco ningún riesgo, quedando en poder de quien hizo el depósito un 11%".

Haciendo una cuenta fácil, el 11% sobre 700 millones representarían según ese informe, 77 millones de dólares "que fueron cobrados el mismo día en que se cerró el trato".

El entonces Gobernador Santacruceño, doctor Néstor Kirchner, "habría embolsado esa suma - según el mismo informe -, U$S 77.000.000, en el año 2001, al momento de ser transferido el dinero desde New York, vía Zürich y Amsterdam. Esa es la verdadera razón por la que no viene el dinero", concluye el informe.

Si uno somete este informe a quienes están en condiciones de saber por que operan enforma directa o bien asesoran jurídicamente los movimientos de capital y, por lo tanto, están al tanto de lo que ocurre en esos medios, la respuesta, sin tintes académicos directos, pero con precisión serìa que tales aseveraciones "son una paparruchada (sic) de alguien que no sabe como funciona el mercado".

La aseveración de que "no pueden retirarse los fondos porque se hizo una imposición a plazo fijo comprometiendo los fondos por un plazo de tres años, es ridícula" .

"Es ridículo - añade la fuente consultada - porque si es cierto que la imposición devenga una tasa preferencial del 4,5 por ciento anual, esa tasa es, en el estado actual de la economía de los países centrales, una enormidad. Suiza está pagando una tasa de medio punto o poco más" .

La fuente consultada asevera que "va de suyo que el Banco en cuestión sería el principal interesado en devolver cuanto antes el depósito".

"Por otro lado - añade - cuando se trata de un depósito importante (y éste depósito es importante aún para cualquier Banco suizo) la tasa es un poco más alta pero el banco siempre se reserva la cláusula de precancelar si la tasa de mercado baja más allá de cierto límite preestablecido".

La misma fuente consultada arriesga una interpretación, señalando que "esta plata fue colocada en un portafolio administrado por un Banco con una tasa mínima asegurada pero que en algún momento debe haber habido una mala inversión (los puede haber alcanzado, por ejemplo, la caída del Grupo Socimer que, en la Argentina, estaba muy activo y ahora simplemente está esperando que el crecimiento de las ganancias haga llegar al monto que tenían antes" .

Y concluye con una aseveración taxativa: "Se dice que Acevedo, cuando asuma, va a traer la plata (quizá esa fue su función en la Side :poner el faltante de "fondos reservados" (sic).

Una segunda fuente - altamente calificada - respondió escuetamente: "Es la mejor explicación que tienen. La otra es que compró obligaciones de alguna empresa que quebró" (sic).

Finalmente, en el nivel estrictamente académico, se siguió atentamente la consulta periodística pero se estimó que la medida con la que se actúa en algunos bancos dei exterior, es una suerte de lo que corrientemente se podría denominar "una ficción", que consiste en imponer, por ejemplo, un millón de dólares y obtener como prestación cien mil dólares derivados del propio dinero que se entrega al banco. mediante esta por asi denominarla ficción, el banco, al cabo de los tres años del depósito - no antes de lo pactado, necesariamente - reintegra un millón de dólares, con lo cual el beneficio del depositante ha sido efectivamente de alrededor del 3 por ciento anual.

Sin embargo, se señalaba que si estos son procedimientos habituales corren por la cuenta de operaciones privadas que no son, de manera alguna las que corresponden al dinero de un Estado el que, por lo menos exige un rendimiento público de la operatoria seguida y del reconocimiento cierto del destino de los fondos comprometidos tanto como de los beneficios.

Estas parecen ser, justamente, las "puntillas" que rodean el tema y acerca de las cuales no existe la menor información actual.

Y para mayor mal, investigadores como la diputada Elisa Carrió o sus pares, no parecen preocupados por indagar los detalles.

 

 

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