"El JARDÍN DE LOS SENDEROS QUE SE BIFURCAN"
PANORAMA POLÍTICO SEMANAL 9 DE DICIEMBRE DE 2003
SUMARIO
CANASTA BÁSICA DE ALIMENTOS 2
PERSONAS POR DEBAJO DE LA LINEA DE POBREZA 3
PLANES JEFES Y JEFAS DE HOGAR Y EMPLEO REGISTRADO 3
PORCENTAJE DE INGRESO QUE SE GASTA EN LA CANASTA BÁSICA 3
El 20 de DICIEMBRE 5
PROBLEMAS DE PAREJA 5
KIRCHNER Y DUHALDE
EL TERCERO EN DISCORDIA 6
ROBERTO LAVAGNA
INSEGURIDAD 7
CONCLUSIONES 8
Utilizar el nombre de un cuento de Borges para titular un panorama político es una
irreverencia, lo sé. Sin embargo resulta atinado a la hora de graficar la situación actual del Gobierno: inmerso en un jardín - donde
las encuestas y sondeos de opinión le tiran flores - pero ante la necesidad vital de definir de una vez por todas un rumbo a tomar.
Podemos considerar un "veranito" en asuntos nimios pero la tormenta y el ojo del
huracán se vislumbran en un horizonte no lejano. Un aviso meteorológico que previene podría ser el alza en la canasta básica de
alimentos que al aumentar un punto sitúa simultáneamente a unas 90 mil personas por debajo de la línea de indigencia, aumentando en
consecuencia un índice que no hace sino dejar al descubierto una realidad contundente. Más allá de un porcentaje, esto se trata de
gente...
El alza del 1,1% de la canasta básica de alimentos en el mes de noviembre último (que
alcanzó los 325,19 pesos) generó 100 mil nuevos indigentes.
CANASTA BÁSICA DE ALIMENTOS (CBA) 325,19 pesos
Noviembre 2003 1,1%
Octubre 2003
Cada punto de aumento de la CBA hace que 90 mil personas caigan debajo de la línea de
pobreza. El alza del 1,1% en noviembre generó 100.000 nuevos indigentes.
Desde la salida de la convertibilidad
CBA 74,1%
Inflación 45,8%
Alcance sobre la Población
Pobreza 54,7%
Indigencia 26,3%
Un informe del BM determinó que casi un 1,4 millón de argentinos padecieron
situaciones de hambre durante el 2002. De ellos casi 450.000 padecieron hambre severa
"Hambre en Argentina", Banco Mundial (Junio 2003)
Fuente: INDEC
En este sentido y sin necesidad de adentrarnos en temas más espinosos que lo hay basta
observar el aumento de personas que están viviendo bajo la línea de pobreza.
Estos datos (oficiales, por cierto!) corroboran que algo no funciona tal como pretende ser
vendido a través de la mayoría de los medios masivos de comunicación. Y que las encuestas de popularidad no miden ya sino esperanzas de
las cuales asirse ante una realidad que no deja margen a la satisfacción concreta.
PERSONAS POR DEBAJO DE LA LINEA DE POBREZA
|
Período |
Personas por debajo de la línea de
la línea de pobreza |
|
Mayo 2001 |
36% |
|
Octubre 2001 |
39% |
|
Mayo 2002 |
54% |
|
Octubre 2002 |
58% |
|
Mayo 2003 |
55% |
Fuente Ministerio de Economía
Asimismo y siguiendo los datos oficiales, en el país
hay 2.200.000 planes jefes y jefas de hogar, esto quiere decir subsidios o una suerte de clientelismo político que está dando cabida
a una revuelta social de la que aún sólo salió a relucir una mínima parte. Debajo de la superficie, se está gestando un panorama
social del cuál no se tiene en el Gobierno la más pálida idea de cómo manejar, no digamos ya resolver.
PLANES JEFES Y JEFAS DE HOGAR Y EMPLEO REGISTRADO
|
|
Enero 2003 |
Junio 2003 |
Noviembre 2003 |
|
Empleo Registrado |
4.460.000 |
4.560.000 |
4.570.000 |
|
Planes Jefes y Jefas |
1.900.000 |
1.970.000 |
1.840.000 |
Por último y antes de adentrarnos en el tema meramente político observemos que el aumento
en la Canasta Básica tiene otras implicancias cuando se trata de establecer qué porcentaje del salario se destina a la misma:
PORCENTAJE DE INGRESO QUE SE GASTA EN LA CANASTA BÁSICA
AÑO 2002 AÑO 2003
Sueldo 800 pesos 800 pesos
Gasto 272 pesos 403 pesos
La conclusión parece ser la que diagnosticara cierta vez el ex presidente americano Ronald
Reagan: "El gobierno no soluciona problema, los subsidia"
Kirchner llega al día en que debió haber asumido, (de no haber abandonado "la condena
al éxito" antes de tiempo Eduardo Duhalde) es decir al 10 de diciembre con un panorama poco favorable pese a tantas encuestas que lo
dan con imagen positiva. Encuestas que , como dijera, reflejan la necesidad de pertenencia de la sociedad y de contar con un referente que
sustente más que referir al Presidente en sí mismo.
Está inserto en una serie de cuestiones menores que, sin embargo, sumadas dejan escaso
margen de corto plazo favorable.
Por un lado las internas del gabinete con Duhalde, por otro, los piqueteros que desafían y
con quienes las negociaciones empeoran día a día; los sindicatos que no tienen más paciencia; los precios en alza con un dólar
extraño que deja dudas acerca de la posibilidad de una inflación en un lapso no muy largo de tiempo, más las aspiraciones personales de
ciertos hombres allegados al primer mandatario. Todo eso contribuye a un escenario complicado para gestionar políticas de Estado
concretas y reestructuraciones de fondo de las cuales aún no hay siquiera esbozos.
Puede también incluirse la situación con los ahorristas y desde luego lo que no admite más
prórroga: la inseguridad. Sin embargo, ahí no terminan los conflictos para el Presidente: otro flanco débil es el que mantiene en puja
a Aníbal Fernández con la agencia TELAM y otros medios de comunicación de envergadura. Fernández debió frenar casos de corrupción
dentro de la estructura kirchnerista.
El mentado "estilo K" retrasa la necesidad de gobernar: el presidente quiere estar
en todos los temas al mismo tiempo, impartir castigos, mover las fichas del tablero, etc. Pero ¡el que mucho abarca..." Eso lo
estamos advirtiendo.
Oscar Parrilli desde la Secretaría General de la Presidencia le advirtió a Kirchner que sin
Duhalde no hay posibilidad de manejar el Congreso, que la suma de legisladores sea mayor en el bloque del PJ no implica que sean todos
ellos adeptos a Kirchner y Duhalde aún tiene la manija. Por el contrario Alberto Fernández con exceso de protagonismo no duda de avanzar
por sobre el duhaldismo, se siente fuerte para hacer retroceder al PJ bonaerense.
De sensaciones a realidades hay trechos grandes...
Se quisieron hacer los duros replicando las declaraciones de los Duhalde acerca de la
necesidad de una mano más rígida con los insurrectos pero ahora se han de mostrar juntos en Uruguay porque sin Duhalde el kirchnerismo
todavía no tiene todo el consenso.
En síntesis, parecería que, por ahora, existe más interés de algunos sectores del
Gobierno que del propio Duhalde en propiciar seriamente un distanciamiento o fractura de la alianza de poder.
El 20 de DICIEMBRE
En la Presidencia están preocupados, con razón por el 20 de diciembre. Si 200 ahorristas
traspasaron las vallas de protección de la Casa Rosada, qué puede suceder con una marcha de piqueteros pretendiendo recordar el
estallido social que terminó con el gobierno de De La Rúa es un misterio. O no, pero prefiere no vérselo.
Todas las declaraciones de Duhalde, de los intendentes bonaerenses, de los empresarios, de
las encuestas y de algunos medios de comunicación en contra de estos grupos crearon un clima adverso.
Hay quienes creen que los incidentes llegarán antes: el 10 de diciembre los piqueteros
protestarán en contra de las declaraciones de Duhalde y contra la asunción de diputados duhaldistas como Alfredo Atanasof o Carlos
Ruckauf, sin ir más lejos.
PROBLEMAS DE PAREJA
KIRCHNER Y DUHALDE
Duhalde embiste contra Kirchner pero no romperá filas con éste, sabe que de él depende su imagen. El Presidente tampoco quiere
rupturas inmediatas, porque supone que su gobierno es inviable sin el respaldo del líder del peronismo bonaerense.
Pero el episodio de las críticas del matrimonio Duhalde sobre la política oficial con los piqueteros, hacen creer a determinados
grupos del duhaldismo que el Presidente tiene interés en mostrarle a la sociedad un Duhalde que conspira, y en señalarlo públicamente
con el tiempo como "la vieja política".
El Gobierno sabe que el enfrentamiento entre los dos dirigentes más importantes del PJ llegará tarde o temprano y así montan
paulatinamente el escenario para que esa posible ruptura sea favorable al patagónico. El único adversario hoy que puede jaquear a
Kirchner es Duhalde.
Una situación parecida acontece entre Kirchner y Roberto Lavagna, a quien desgasta para enfrentarlo cada vez más al ala política de la
Casa Rosada. Lavagna no cesa de hacer su campaña.
El interés del líder bonaerense, a todas luces, es evitar "amenazas o males mayores",
como podría ser el advenimiento de un gobierno ortodoxo en 2007 que vuelva las recetas económicas de los años 90, tan denostadas por
Kirchner y por Duhalde. Duhalde, además, quiere conducir el Mercosur, codearse con líderes internacionales, tener vigencia política
interna y externa, y pasar a la historia como la bisagra de la recuperación argentina. Todos esos objetivos son posibles sólo si a
Kirchner le va bien.
No obstante, en la medida que Kirchner pierda popularidad y comience a vislumbrarse que falla
en cuatro o cinco frentes políticos concretos, Duhalde podría modificar su postura, e ir relativizando paulatinamente su apoyo.
EL TERCERO EN DISCORDIA
ROBERTO LAVAGNA
Entonces será cuando Duhalde muestre que Lavagna no es sino su delfín.
El ministro de Economía es el hombre de Duhalde para una eventual candidatura presidencial
en 2007, pero sólo para el caso en que Kirchner se desdibuje. El eventual apoyo de Duhalde a Lavagna quedó demostrado cuando el ministro
intercambió elogios la semana última con el matrimonio Duhalde. De hecho, Chiche Duhalde encabezó con Lavagna un acto político la
semana última en el que el ministro fue el único orador. La excusa formal era lanzar una fundación creada por la esposa de Duhalde, el
Instituto Argentino para el Desarrollo Integrado (IADE).
Lavagna sin embargo, hizo una serie de elogios políticos a la administración de Duhalde,
algunos de ellos bastante polémicos. Fue un lanzamiento político sin duda alguna. La opción de Duhalde por Lavagna no es nueva.
Cuando José Manuel De la Sota se cayó como candidato duhaldista a la presidencia, en octubre del año último, Duhalde le ofreció la
candidatura a Felipe Solá, y luego a Roberto Lavagna.
Así, mientras Duhalde trata de –sin irse lejos- diferenciarse de Kirchner aludiendo por
ejemplo al modo de tratar a los piqueteros continúa con el manejo del conurbano aún turbulento.
La pelea de Kirchner contra Solá por la conducción de la Legislatura bonaerense se calmó relativamente. Y sólo gracias a que el
duhaldismo duro logró colocar a sus máximos referentes en la conducción del Poder Legislativo provincial.
Con sus dichos, Duhalde logró parte de su objetivo: apaciguó el reclamo de los barones del conurbano bonaerense, seriamente
enfrentados con Kirchner y con los dirigentes piqueteros a los que el Presidente trata "con mano de seda". Los
intendentes y los punteros del PJ compiten con los piqueteros por el manejo de fondos que los punteros dejan de percibir.
Los llamados "barones" del conurbano están en un estado de reclamo permanente
hacia Duhalde desde que éste les impuso a Carlos Ruckauf como gobernador, primero, y a Felipe Solá, después. Aquí aparece el mayor
problema para Duhalde.
El ex presidente está seriamente interesado en producir una renovación en las prácticas
del peronismo bonaerense y ha dado instrucciones en ese sentido a sus allegados. Pero una cosa son los deseos de despegarse de los
intendentes y otra el poder real para hacerlo.
El propio duhaldismo comenzó a darse cuenta que el poder de los intendentes más duros sobre Duhalde es algo más fuerte de lo que
imaginaron en un primer momento.
Por eso hoy el interrogante más acuciante es si Duhalde podrá deshacerse de algunos nombres
del PJ y de sus viejas prácticas y si tanto unos como otras están tan arraigadas que cualquier dirigente del peronismo provincial
podría querer involucrar al ex presidente en viejas historias.
La Casa Rosada no acierta en su trato con el periodismo. Hay que decir que el equipo del
vocero presidencial Miguel Núñez disminuyó su hostilidad hacia los hombres de prensa y el trato es ahora mucho más normal que en los
primeros meses de la gestión de Néstor Kirchner. Era previsible un reacomodamiento en ese sentido. Pero el que no encuentra el
equilibrio es el ministro del Interior, Aníbal Fernández, que formuló serias advertencias a periodistas que se interpretaron como
amenazas.
Dicen que lo traiciona la ambición y avanza de frente, no importa qué haya delante suyo
creyendo que la política es embestir contra quien sea. Por eso la principal función del ministro, hoy, es la intermediación entre el
Gobierno y el peronismo bonaerense y los piqueteros, por más que miembros conspicuos del entorno de Eduardo Duhalde ya no lo quieren
tanto por su obediencia absoluta e incondicional a Kirchner. ¿Será así?
INSEGURIDAD
Monotema. Aún cuando varíe el barrio, el tipo de delito, el modus operandi, la edad
del delincuente o la agresividad.
Las medidas a efectos de paliar la ola de inseguridad que acecha desde antaño siempre ha
hecho mella, nada más.
De los asalto comando a los bancos, se pasó a las salideras, de allí al arrebato, luego a
los restaurantes (ahora regresamos a ellos) y así sucesivamente sin olvidar los secuestros que siguen a la orden del día aún cuando la
prensa afloje con ellos.
¿Solución a la vista? No la hay. No por pesimista sino porque no hay política de Estado
destinada a reestructurar fuerzas, asignar recursos y capacitar acorde a las épocas. Las leyes no bastan. La mayoría de los legisladores
duermen la siesta y el tema se calma con sólo poner en portadas otro más alarmante como el de terrorismo internacional donde estamos
siendo eje de conflicto. ¿Es Argentina tan tenido en cuenta también en ello?...
Finalmente, no son los cambios de nombres quienes garanticen seguridad sino las medidas de
Gobierno. Hasta ahora parches nada más. Uno que otro uniformado más por las veredas porteñas. Ah, y la sombra de esa "mano
negra" que nunca, los dirigentes terminan de dilucidar. Habrá que esperar hasta el próximo capítulo si es que llegamos a salvo al
mismo...
CONCLUSIONES
Nada está cambiando. El panorama de hoy responde a los cánones de una semana más... En ese
estado entre la inacción y el manotazo de ahogado que tampoco sirve para nada. Desgasta.
Con los mismos acontecimientos, los resultados serán idénticos. Si bien hay sectores
dispuestos no ha cambiar sino a perturbar el orden estipulado de cosas, es decir el caos que algunos quieren vender como una suerte de
estilo K.
GABRIELA R. POUSA |