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NO SÓLO TERMINA EL AÑO
Por GABRIELA R. POUSA(*)
No sólo se termina el año sino que se acaba la etapa de "adaptación" que se tomara el gobierno de
Néstor Kirchner posiblemente amparado en que su asunción se produjo antes de lo previsto. Claro que a esta altura no muchos parecen
recordar que Eduardo Duhalde no cumplió en forma completa el período gubernamental. ¿Las causas? Varias. Simplificando podemos
aducir que ya no había espacio debajo de la alfombra para echar más tierra y no había quién quisiera hacerse cargo – en verdad -
de la limpieza.
De todos modos hay personajes de la política nacional que nunca se terminan de ir del
todo y ese quizá sea uno de los motivos por los cuales la Argentina no logra superar el ritmo cíclico del corto plazismo.
Estamos otra vez inmersos en un escenario tristemente ya conocido para los argentinos. No
es fácil analizar un contexto político cuando en rigor de verdad la política gubernamental pasa por poner parches donde hay
agujeros o subsidiar los conflictos convencidos tal vez que el tiempo todo lo cura. Pero en temas políticos, el tiempo sólo acentúa
el caos y agranda las grietas, el resultado no puede ser otro que la crisis a perpetuidad o la ruina del final.
Pero para esta última etapa también es preciso actuar y hasta ahora no hemos visto
actos de gobierno. Es decir, la implementación de una gestión, más allá de la ideología, donde las medidas tuviesen una
continuidad en tiempo y espacio dejando entrever el desarrollo de una administración, y la evolución de los problemas que son
prioritarios para la ciudadanía.
La gente hoy sigue pidiendo lo mismo que pedía un año atrás. Las respuestas siguen
haciéndose esperar y no es lógico esperar de los mismos protagonistas actuación literalmente distintas. Al parecer hay un solo
guión y no hay creatividad para cambiar siquiera una línea del libreto. La misma coreografía, idéntica escenografía, un elenco
que hace mutis por el foro en algún entre acto para salir a escena más tarde a repetir lo único que saben.
Por ello no es extraño hallar a Rodríguez Saá en el Parlamento, ni al ex gobernador de
Tucumán, Miranda ni tampoco a Ramón Said ocupando una banca. El "Qué se vayan todos" era, como dijimos una mera proclama
política como lo es el discurso piquetero basado en la postura victimista.
Dentro de la Casa de Gobierno siguen las internas siendo la prioridad de agenda. A saber
la batalla es contra el duhaldismo más que contra el mismísimo Eduardo Duhalde y conviene entonces separar algunas fichas...
Hay para todos los gustos: golpes de efectos, maniobras políticas ofrecidas como
denuncias a favor de la transparencia, etc. Basta observar lo ocurrido con la difusión masiva del informe del Procurador de la Corte
bonaerense, Eduardo Matías de la Cruz, que establecía cruces de llamados entre delincuentes, secuestradores, militares,
políticos. Néstor Kirchner supo que era una estrategia poco clara recién cuando se le acercó un informe de inteligencia
militar y de la SIDE.
En estas ideas y venidas más que a Duhalde se puede ver las operativas del duhaldismo. El ex mandatario tomó distancia de antiguos
operadores del PJ bonaerense, y estos no tardaron en lanzar su contraofensiva.
El ministro de Defensa, José Pampuro, advirtió sorprendido que ni el Procurador De la
Cruz respondía a su círculo como en otras épocas. Eduardo Duhalde debió reunirse con Kirchner para conversar sobre el MERCOSUR,
tema en el cual está involucrado el santacruceño y el ex mandatario. Entonces ya comenzaba a vislumbrarse la distancia entre el
líder y los intendentes.
Pampuro, así como todo el Gobierno, sabe que puede dar cualquier resultado un cruce telefónico entre 4000 llamados registrados de
allí, que no le extrañaron supuestas conexiones criminales con militares y policías retirados. No quedó duda de la fragilidad de
ello cuando llegaron informes de inteligencia del propio Ejército.
"Así como está presentado, la intención
del informe no es, claramente, llegar al punto que se quiere presuntamente esclarecer. Queda de manifiesto que la intención es dar a
conocer una gran cantidad de imprecisiones sin llegar a nada concreto, desviar la atención e involucrar en supuestos ilícitos al
Gobierno y las FF. AA.", decía el reporte.
El tema inquietó al Presidente, éste se reunió con Pampuro, Bendini y gente de la SIDE hasta que decidió ordenar a los
"voceros" Alberto Fernández, Gustavo Béliz y Aníbal Fernández salir a desmentir por todos los medios al procurador De la
Cruz.
La Casa Rosada advierte, también ahora, que este ataque no está vinculado con Duhalde, e incluso ya descartan a Felipe Solá
(temieron que el gobernador estuviera involucrado) y cada vez menos se oye la imputación original hacia Juan José Álvarez, que
aparece mencionado por el Gobierno en todas las teorías conspirativas que anden dando vueltas por Balcarce 50. le quedan pocos días
al frente de la Secretaría de Seguridad.
En la Casa Rosada saben que De la Cruz no es confiable para el kirchnerismo. Felipe Sola, pegado ahora a Kirchner salió a criticarlo
también en forma pública.
Los militares reportaron que el "nivel de imprecisión es asombroso. Ninguna llamada
aparece saliendo del teléfono de algún delincuente investigado y conectándose con otro teléfono de Defensa, Casa Rosada o
Ejército. Todas son llamadas indirectas".
Quedó demostrado el poco equilibrio de Bendini tras este episodio ya que no supo cómo
reaccionar al ver que el Ejercito podía quedar envuelto en un escándalo. Dicen que en el Ejército consideran que Bendini es
muy frágil y que tiene poco tiempo.
Bendini tiene los meses contados, aunque por ahora permanecerá en su cargo porque
Kirchner no puede entregarlo así como así a sus enemigos, aquellos que lo hicieron tambalear con los trascendidos que lo pusieron en
el ojo de la tormenta hace algunos meses. "Sería lo peor que Bendini se tuviera que ir ahora. Sería como darle su cabeza
a los enemigos de Kirchner en el Ejército, todos aquellos que están ligados con el menemismo. Y si se cargan a uno se cargan a
varios de nosotros", se escucha opinar con criterio a un alto mando militar.
En síntesis, el episodio comenzó a demostrarle a la Casa Rosada que el enemigo ahora ya
no es Duhalde simplemente, sino el duhaldismo. Lo que no se sabe aún es cuándo sabrán diferenciarlos lo suficientemente bien.
MÁS DE LO MISMO: PIQUETEROS DIXIT
Está cada vez más claro que el gobierno de Néstor Kirchner se le escapó de las manos el problema de los piqueteros y es cada vez
más evidente que no sabe cómo hacer para sacarlos de la calle y del escenario social. Y es que en el fondo el kirchnerismo quiere
mantener una fuerza de movilización y choque para "eventualidades".
Las opiniones en el gobierno están divididas, algunos creen que estas organizaciones
pueden contraponer un fuerte apoyo al Gobierno en momentos en que otros sectores sociales –léase los liderados por Raúl Castells,
o el Movimiento Teresa Rodríguez, Evita Vive, u otros- puedan copar a la escena de la protesta. Pero la sociedad tiene más
conciencia y sabe que el riesgo de la duda acarrea un costo en extremo elevado para un país donde la historia enseña o debiera
enseñar como pueden seguir los temas que no se resuelven con contundencia.
El gobierno identifica a Castells no sólo con Duhalde (todos comenzaron a advertir que el acuerdo con el bonaerense no es sólo
una puesta en escena), sino con sectores de la Policía Bonaerense y algunos intendentes descontentos con Kirchner. De allí el aire
combativo de Castells, dicen. Y Duhalde sobrevuela de lejos.
Lo cierto es que nada hay concreto ni siquiera un plan para detenerlos a tiempo...
Tampoco hay que descartar que el Gobierno haya alentado la salida de piqueteros a la calle en los casos de Neuquen o de Salta (o
ambos), ya que ambas provincias son gobernadas por gobiernos opositores al kirchnerismo (Sobisch y Romero). Demasiada
coincidencias. Y así demuestran de paso que ellos saben manejar la situación pese a no intervenir las provincias. Estrategia
política sin demasiado asidero.
La situación, sin embargo reviste gravedad suficiente. Los ataques e incendios contra empresas petroleras disparó hasta el
rumor de que una de ellas, Tecpetrol, podría abandonar la provincia por las pérdidas que le ocasionó la pueblada y que según los
primeros cálculos, rondaría el millón de dólares. Por ahora en el gobierno se los convenció de una tregua.
Mientras el intento de Kirchner de tratar con Luis D´Elía y Juan Carlos Alderete para aislar
a los otros grupos más radicalizados, como Castells, Néstor Pitrolla o Pepino Fernández, no está dando los resultados esperados.
Para peor, D’Elía quedó desacreditado cuando anunció que defendería la vida del primer mandatario aunque fuese "a los
tiros".
Haciendo un paréntesis y pensando en una continuidad de una buenaventura
económica-financiera, cabe advertir que si hubiera eventuales inversores para el país deben estar siguiendo de cerca y azorados ante
esta evolución piquetera.
Es lógico temer que la crisis piquetera y de seguridad termine arrastrando la imagen
presidencial.
Quizá por ello el Presidente tomó contacto con otros referentes del PJ para pedir apoyo. Kirchner está próximo a perder el
respaldo de la clase media, algo que por ahora está lejos de ocurrir según las encuestas aunque nadie da crédito de estas. Los
índices de popularidad de Kirchner no generan mucha confianza y los medios no se hicieron eco de la baja que hubo en el índice de
confianza en el gobierno.
Los conductores del PJ habrían exigido a cambio a Kirchner un encolumnamiento con el partido a
cambio del total apoyo justicialista. Todo sigue siendo materia de corto plazismo que no ha servido jamás en un país en serio. De
políticas de Estado concretas no hay nada, ni siquiera agenda.
Lo único que se ha hecho fue designar a Aníbal Fernández para negociar con los piqueteros. Sin embargo, el Ministro del Interior
tiene serios problemas con su propio genio y ha tenido algunos cruces con periodistas a los que hizo graves advertencias que fueron
interpretadas como eventuales amenazas y que están siendo estudiadas por los medios de prensa.
Esto viene a cuento de la propia vigencia de Fernández, cuyos ex compañeros duhaldistas
dicen que está cada vez más alterado y que en cualquier momento puede "dar mal una curva a 300 k/ hora y
estrellarse".
Del equipo pro-piquetero participan el secretario general de la presidencia, Oscar Parrilli, y la ministro de Acción Social, Alicia
Kirchner. En las segundas líneas, Rafael Folonier y Sergio Verni tratan a diario con las organizaciones, mientras que Héctor
Miton, director del programa Arraigo, distribuye tierras y viviendas.
El círculo lo completa Carlos Kunkel, que maneja a las organizaciones Movimiento de
Desocupados Evita y Frente de Desocupados Eva Perón, y lanzará el domingo una corriente kirchnerista denominada Grupo Michelángelo.
Pero los grupos piqueteros quieren resolver todo con violencia y se habla de muertos como
de objetos: o ellos o una represión parece que debe tenderlos en las calles antes o durante el próximo 20 para poder justificar ese
rol 100% político que están gestando los insurrectos bajo excusas que no debieran ser tenidas en cuenta y vendidas como opinión
pública...
Por último, ¿qué es represión? No es posible que en la Argentina siga creyéndose en
eufemismos y hablando de orden como si esta fuese reprimenda injustificada, ataque oportunista, creando a su vez un grupo de victimas
y mártires que son precisamente los que siembran de caos las calles.
Hablemos claro o no habrá buenos resultados. No se trata de manos de seda o mano dura,
se trata de LEY y de JUSTICIA.
CUANDO LAS FRONTERAS SÓLO SON PARA PREJUICIOS
La señal de alerta recibida por el Gobierno en el sentido de que la Argentina podía ser
blanco de atentados terroristas en objetivos norteamericanos, ingleses, españoles, israelíes o italianos provino de la inteligencia
de España, pero alentada por la de los Estados Unidos, comentan en círculos diplomáticos.
En el gobierno dicen que es una alerta más entre tantas que hay en estos años máxime
después de lo ocurrido en la AMIA.
Pero debería recordarse que España es un aliado estratégico de los Estados Unidos y,
luego de los desplantes del gobierno argentino hacia algunos poderes internacionales de primer orden, es posible que el mundo esté
advirtiendo a la Argentina sobre los problemas reales... Claro que en estos pagos habría que saber diferenciarlos de las ficciones
más aún cuando de estas se hicieron tantas veces, relatos oficiales.
Sí hay algunos indicios que podrían indicar que el entorno presidencial teme por la
seguridad personal del jefe del Estado. Comenzaron a suspenderse demasiados actos de protocolo, y ya no se hacen tantas salidas al
exterior como antes.
PARA TENER EN CUENTA
*En el Ministerio de Economía existe optimismo respecto de los números de 2004, pero curiosamente se supo que el Banco Central tiene
pronósticos más alentadores para la economía: crecería 7,3% en 2003 y alcanzaría al 7% en 2004. Hasta ahora, Roberto Lavagna
estimaba un pronóstico de crecimiento inferior al 5%. Lavagna está en plena campaña política con más exposición pública que
cualquier ministro de Economía y con aires de grandeza que hacen dudar que se ausente sin hacer mella con su retiro si fuera forzado
por el gobierno. De Vido y Fernández (Alberto) lo siguen de cerca...
*Se comenta que estaría prácticamente acordada la reestatización de la empresa
Lookhed, la fábrica de aviones con asiento en Córdoba. Kirchner quiere un Estado fuerte aún cuando está pauperizado y es casi
inexistente.
*Hay quienes aseguran que en la SIDE tiene demasiada injerencia Miguel Bonasso, de quien no sería ajeno el estudio y seguimiento a
cierto periodismo, al que la Casa Rosada no le tiene demasiada estima. No asombra.
*En el entorno presidencial hay quienes piensan que la fuerte quita en la deuda propuesta por el Ministerio de Economía no
responde sólo a una cuestión técnica derivada de la imposibilidad de pago, sino que se trataría de una suerte de reaseguro de
Roberto Lavagna para permanecer al frente del Palacio de Hacienda.
*En reemplazo de José Luis Gioja (electo gobernador de San Juan), el presidente Kirchner
apuesta sus fichas al chubutense Marcelo Guinle como vicepresidente del Senado. Con un patagónico, se
asegura que el kirchnerismo volverá a marcarle los límites de la cancha al titular del
cuerpo, Daniel Scioli. Podrá lograrlo? Tampoco de hacerlo le garantiza un Congreso tranquilo: los bloques se diezman desde su
propio centro.
*Hay tres funcionarios técnicos del Ministerio de Economía en la mira por su participación en el caso que más compromete a Eduardo
Moliné O´Connor, en el juicio político que se le sigue: la causa Meller. Se trata de los directores de Asuntos Jurídicos, Yolanda
Eggink; de Normalización Patrimonial, Luisa Esther Gaba, y de Administración y Normalización Patrimonial, Andrés Troha.
También está siendo investigado el subsecretario legal de Asuntos Jurídicos, Osvaldo
Siseles, pero no como implicado, sino por haber sido quien promovió el decreto de nulidad firmado por Kirchner para impedir el pago a
Meller de 399 millones de pesos.
*El senador Ramón Puerta (Misiones) podría ocupar la Comisión de Relaciones Exteriores en el próximo período parlamentario. Al
menos es lo que se propone, aunque la Casa Rosada pondrá palos en la rueda. Tiene agenda y sabe cultivar amistades, especialmente cerca
de la Casa Blanca. Su nexo con George W. Bush en Washington es Willian Perry, que trabaja en área de Relaciones Exteriores conducida por
el senador Richard Lugar. En el Departamento de Estado, conversa con Otto Reich y Roger Noriega, entre otros.
SE ESPERA...
Un mes decisivo y un final de año con más preguntas que respuestas y una gestión de
gobierno sin comenzar a la cual le viene en vez de las Fiestas, muy posiblemente el final de éstas. Caminos hay dos: o se comienza a
gobernar o volvemos a naufragar en aquel "barco de la zozobra" como llamara el mismísimo Eduardo Duhalde a esta geografía
"condenada al éxito". Convendría saber si esa "condena" es perpetua. De no serla quizá haya salida... Todavía.
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