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LA TALASOCRACIA CHILENA NO SE PREOCUPA DEMASIADO DE LA ESMA
Una oferta norteamericana considera un paquete de tres naves tipo Spruance por 17 millones de dólares.
La potencia armamentista más grande del mundo, Estados Unidos, realizó una nueva y mejorada oferta al Ministerio de Defensa de
Chile, proponiendo la venta de tres destructores tipo "Spruance" por 17 millones de dólares, los mismos que son capaces de
disparar los misiles larga distancia Tomahawk. que ya mostraron su eficacia en los mas recientes guerras de Afganistán e Iraq.
La proposición se habría materializado en los últimos días, según confirmaron a "El Mercurio de Valparaíso" y a
fuentes argentinas en Chile areas ligadas al proceso, y correspondería a destructores norteamericanos que serán dados de baja entre
el 2004 y 2006.
De esta manera, se abre una nueva alternativa para el país, luego que a fines de enero último la ministra de Defensa, Michelle
Bachelet, informara la decisión del Gobierno de adquirir 4 fragatas holandesas usadas, en un monto estimado de US$350 millones. Sin
embargo, la adquisición aún no se ha finiquitado, y debiera sellarse en marzo o abril próximo.
Las nuevas unidades se sumarán a la reciente adquisición a Inglaterra de la fragata FFG "Almirante Williams", que fue el
primer paso de la renovación de la Escuadra Nacional, que considera al largo plazo el recambio de 8 naves y forma parte del ambioso
programa de modernización naval encarado por el gobierno socialista de Ricardo Lagos e impulsado por Bachelet, tambien una socialista
rosa blindada, es decir nacionalista chilena, que ha comprado material en Gran Bretaña, Suecia, Holanda y Alemania con el objetivo de
convertir a Chile en una potencia que cubra los espacios marítimos del Pacifico extremo, el nuevo corredor por donde se deslizara el
trafico comercial del siglo XXI hacia Asia.
Ahora se entiende mejor el ultimo coloquio desarrollado entre el ministro argentino Pampurro y su
homólogo administrativo Donald Rumsfield, quien le sugirió al argentino que no se apresurase a vender material italiano –fragatas
Lupo- al gobierno de Lagos, para no desatar una carrera armamentista en la región. La posición nacionalista de Rumsfield, coherente
con la protección de sus industrias nacionales empalma con la escasa confiabilidad hacia la Argentina, un país que blande un
nacional –neutralismo inexistente y al mismo también sugiere la preocupación por algo mas concreto, los intereses del
reequipamiento militar del Brasil y- tangencialmente- del Uruguay, que se orientan con pequeños pasos hacia Moscú.
Justamente en Montevideo los rusos acaban de abrir una oficina comercial de Robortexport, la empresa
que se ocupa de tecnología militar y de seguridad y de una forma bastante coherente el presidente Lula, que ya vendió sistemas
aéreos en Egipto y Libia ,busca diversificar su sistema de armas para potenciar un polo militar tecnologicamente multipolar en el
cual la Argentina hasta el momento no entra.
En este contexto el país, que debería haber ocupado el puesto que ahora ocupa Chile ,por una lógica
de inevitable contrabalanceo de poder para mantener a raya la hegemonía militar de un solo pais, en verdad dos cruciales capitales,
Brasilia y Santiago en el MERCOSUR, se encuentra en ese lugar deshabitado de la Escandinavia del extremo sur latinoamericano.
De la oferta norteamericana llama la atención lo bajísimo del precio, lo que de seguro despertará
suspicacias en los próximos días, como una eventual dependencia hacia las empresas estadounidenses de armamento para la dotación de
instrumentos bélicos de las naves, en caso que el gobierno chileno decida a última hora ceder ante esta última
"tentación" proveniente de Estados Unidos.
PROCESO
En abril de 2003 la NIPO (Navy International Programs Office) había presentado a la Armada una
propuesta de 2 Spruance por 33 millones de dólares.
En junio del año pasado el Ministerio de Defensa chileno respondió que estudiaría la oferta, ya que se
analizaba la posibilidad de construir buques nuevos, en el denominado programa Fragata. Pero el mes pasado el Gobierno confirmó que
suspendía el Proyecto Fragata, reemplazándolo por el Plan Puente que permitirá renovar la Escuadra Nacional con naves usadas. En
este nuevo escenario, EE.UU. revisó su propuesta en enero de 2004 y acaba de entregar una nueva oferta al Ministerio de Defensa.
El paquete ofertado considera la venta de una nave "Spruance" por un monto de 17 millones de dólares, más otras dos en
modalidad grant (cedidas).
La primera en llegar sería el destructor "USS Fletcher", que se entregaría a comienzos de 2005. Esta nave se traspasaría
luego de tres meses "cold" (en frío), es decir, tras terminar su servicio activo en
la marina norteamericana.
La segunda nave sería el destructor "USS O'Bannon", que llegaría a fines del 2005 vía "hot transfer" (traspaso
en caliente), lo que significa que el cambio de tripulación se haría sin tener que parar sus
motores.
El tercer destructor llegaría en el primer semestre del 2006. Por el momento se desconoce el nombre de la nave, lo que dependerá del
plan de retiro de destructores de la fuerza naval de Estados Unidos.
Consultada una versión oficial a la Embajada de Estados Unidos en Santiago, su Oficina de Asuntos Públicos no emitió
pronunciamiento, aunque tampoco se descartó la información.
EVALUACION
Los "Spruance" serían entregados con todos sus sistemas de armas, excepto el misil de largo alcance "Tomahawk"
que ha sido utilizado masivamente en los últimos conflictos bélicos en los que ha participado Estados Unidos.y que tiene un costo de
un millon de dolares por unidad y permite centrar objetivos desde mil kilometros aproximadamente.
Fuentes expertas en defensa, compararon las naves holandesas y las estadounidenses. Las europeas son más pequeñas y tienen menor
dotación, lo que se traduce en menor gasto operativo. Las dos tipo L no tienen cubierta para vuelo, con lo cual no pueden operar con
helicópteros. Mientras, las tipo M son multipropósito.
Los destructores norteamericanos son más grandes y tienen mayor dotación, con el consiguiente mayor gasto operativo. Asimismo, por
su envergadura, para estos destructores habría que refaccionar la dársena del puerto naval de Talcahuano, con un costo cercano a
un millón de dólares.
De todas formas, la estadounidense es una oferta que resulta tentadora para Chile, en estos momentos en que se decide la renovación
de la flota de superficie, que en promedio tiene una vida superior a los 30 años. Retomando la posición argentina, el divorcio
entre las estructuras de defensa y la sociedad civil continua y en verdad la única política relacionada con temas de defensa es la
penosa disquisición jurídica que blanden los organismo de derechos humanos locales en torno al destino final de la ESMA, en una
inevitable autocelebración de autoaniquilación nacional cuidadosamente camuflada.
Lo chilenos, conscientes de los conflictos que se plantearan inevitablemente con Bolivia y por ende el
Perú cuyo plan de modernización naval tambien esta en marcha, preparan los arneses de guerra preventivos para las próximas
hipótesis de conflicto que sacudirán la zona.
Del lado argentino no hay respuesta nacionalista de ninguna naturaleza y todo lo que surge es el
rancio laissez -, paseé de los inadecuados nacional-neutralistas encallecidos y ligeramente derrotados antes de la batalla.
Esta claro que la potente talasocracia del siglo en esta zona del mundo comienza por Chile.
EA.Informe desde Chile: Osvaldo Alvarez.
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