En todos los lanzamientos de mísiles siempre está presente un cuerpo técnico del fabricante para garantizar la operación del
misil. Sin embargo, esta vez sólo se invitó en calidad de observadores a los franceses, invitación que rechazaron poniendo en claro
que ellos no se hacían responsables por el lanzamiento. Para frustración de los franceses, la prueba fue todo un éxito y eso le
sirvió como incentivo al resto de armadas amigas que operan estos viejos mísiles. El fabricante sacó beneficio diciendo que quedaba
demostrado la calidad de sus productos.
El mismo blanco fue utilizado para ejercicios de artillería de toda la escuadra; y como tiro de gracia el submarino Chipana usó
un torpedo convencional para hundirlo.
Toda la fuerza siguió rumbo Sur para realizar un desembarco anfibio y aéreo-transportado en ILO, con más de 2500 infantes
de marina y fuerza de operaciones especiales.
Se aseguró la cabecera de playa con FOES insertados desde los submarinos, los cuales marcaron los blancos para el fuego naval de
la escuadra antes del desembarco. Luego hubo un lanzamiento de paracaidistas como apoyo.
En estos momentos la MGP se encuentra en un pequeño pero gran progreso: la incorporación a la escuadra de la primera promoción de
alfereces y oficiales de mar femeninas.