LA EXCEPCIÓN QUE HACE A LA REGLA

Por Carlos de Galia

 

El Siglo XX, en lo que respecta a los EE.UU., ha sido testigo de una regla, según la cual, ha sido el partido Demócrata el que por causas distintas, fue el que llevara a las más importantes guerras de ese período histórico. Así, Woodrow Wilson, al frente de su país, hizo que en 1917, EE.UU. se alineara con Francia y el Reino Unido en la Ira Guerra Mundial. Casi veinticinco años después, otro demócrata Franklyn Roosevelt, llevó a EE.UU. una nueva Guerra Mundial.

Ambos líderes, eran hombres de un profundo idealismo, materializado para el caso de Wilson en sus famosos "Catorce Puntos", los que evidenciaban la falta de sintonía que él tenía respecto al crudo realismo con que los líderes de Francia y el Reino Unido se conducían. En cuanto a Roosevelt, esto fue materializado en la excesiva confianza que tenía hacia el líder soviético Stalin, en detrimento de lo que opinaba un realista como Winston Churchill.

Pocos años después, el demócrata Harry Truman, es quien se halla al frente del gobierno en Washington, quien conduce a su país a la guerra, en este caso, en socorro junto a la ONU, de Corea del Sur, quien era invadida por la comunista Corea del Norte. Truman era mucho más realista que Wilson y Rooselvelt, pruebas al canto, no dudó en emplear armas atómicas contra Japón para finalizar rápidamente la guerra, así como tampoco dudó en relevar a un comandante de los quilates de Mac Arthur, cuando éste último mostró que era capaz de desafiar su condición de Comandante en Jefe de las FF.AA. de EE.UU.

En los sesenta, fueron los demócratas tanto John Kennedy como su sucesor Lindón Johnson, quienes llevaron a EE.UU. a combatir en el sudeste de Asia, en este caso en Viet Nam, para impedir que la totalidad del país cayera bajo la órbita comunista. Estos líderes, eran una mezcla de idealistas y realistas, lo evidenció Kennedy en muchas ocasiones, desde la decisión de concurrir a Viet Nam y los motivos por los cuales se acudió al empleo del recurso militar, pasando por la crisis de los misiles de Cuba. Johnson, también lo fue, realista en la necesidad de combatir en Viet Nam, idealista, al considerar que podía moderar y aún coartar el empleo de la fuerza por parte de sus comandantes operativos. Cabe acá mencionar que fue un republicano, Richard Nixon quien durante su mandato más cerca estuvo de finalizar la guerra de manera satisfactoria para su país, así como quien más hizo por "vietnamizar" la misma, es decir dar mayor responsabilidad a las fuerzas nativas y proceder al retro de las tropas norteamericanas. Sin embargo, es a quien en mayor medida se endilga la tragedia de la derrota.

En las postrimerías del Siglo XX, son los republicanos quienes se muestran más activos, allí está Ronald Reegan en Grenada y dando un impulso decisivo a la Guerra Fría, anunciando la Iniciativa estratégica, conocida vulgarmente como "Guerra de las Galaxias". George Bush I, no duda en derrocar a Noriega en Panamá empelando la fuerza militar y es quien lidera la coalición que llevara adelante la liberación de Kuwait. Los demócratas, se muestran en esta parte más mesurados, como lo fue Clinton en los Balcanes y en Somalía, o más atrás Carter, con su desastrosa operación de rescate de rehenes en el Irán de Komehini.

Ya en los principis del Siglo XXI, son los republicanos, de la mano de George Bus II, quienes han involucrado a su país en guerras importantes, como la campaña en Afganistán o la que actualmente se desarrolla con suerte esquiva en Irak.

En definitiva, no parecen ser los partidos los que conducen a una nación de la importancia de los EE.UU. a la guerra, cuanto las circunstancias históricas que sus líderes deben atravesar. Por ello, resulta llamativo, que ciertos medios den por sentado que tal o cual partido procederá de una u otra forma en relación al empleo de la fuerza militar. Quizás sea necesario acercarse un poco a la historia para poder, de una manera algo más clara, emitir opinión sobre un tema tan trascendente como el de la guerra. Consejo que ciertos comunicadores debieran tener a mano de manera más habitual.