EL PAIS DE LAS SOMBRAS LARGAS : CABALLO Y LA DEUDA, BRASIL Y PRAT GAY, EL RETORNO DE JOSE BER GELBARD..

 

Por Edgardo Arrivillaga
Septiembre de 2004


El reino de la supina estupidez se volvió a abatir sobre la prensa argentina cuando pretendió interpretar la renuncia del presidente del Banco Central como una expresión de la ‘firmeza’ de Kirchner para negociar con los acreedores internacionales, o como una “invasión” a la ‘autonomía’ del Central.

Un gobierno que cancela la deuda con el organismo encargado de rescatar con préstamos a los países que ingresan en la cesación de pagos, posee cualquier cosa menos ‘firmeza’.Si se suma a esto la certeza de que Domingo Cavallo es el asesor secreto del gobierno operando desde Estados Unidos ,que hace muy poco tiempo Cavallo estuvo clandestinamente en el país y que la tarea esencial de Cavallo-el antiguo Erhard del subdesarrollo-consiste en recomprar los bonos argentinos en el exterior pagándolos doce centavos de dólares para luego, como un milagro de la alquimia económica, pagárselos a si mismo y a sus socios-algunos de ellos cercanos a la Presidencia -a una tasa que realmente conformaría a los deudores internacionales y a sus socios argentinos ,esta bastante claro que ser ministro de economía fracasado en la Argentina es un brillante negocio
.Un negocio prácticamente vitalicio y López Murphy., otro economista volcado a la política debería recordarlo bien.

La cesantía de Prat Gay obedece a una lucha de intereses; éstos son los principios básicos del capitalismo nacional brasileño. Prat Gay se había opuesto, precisamente, a otorgar la garantía del Banco Central para un préstamo brasileño destinado a financiar el tendido del gasoducto del Sur, que va a ser construido por Techint para que pase el fluido que extrae Petrobras. Como la ‘reconstrucción de la burguesía nacional’ es la contraseña de los subsidios y ventajas para Techint, Prat Gay quedó afuera y fue reemplazado por un agente del complejo siderúrgico –Martín Redrado.

Pero la historia tiene otros ingredientes. En principio, porque Petrobras se negó a financiar su propio gasoducto, esto a pesar de lo apetecible del negocio y de la proclamada fraternidad argentino-brasileña. Como lo haría una Enarsa cualquiera, Petrobrás objetó que un crédito a la Argentina en default afectaría la cotización de sus acciones en la Bolsa de Sao Paulo. En lugar de la petrolera se decidió que el préstamo estuviera a cargo del Banco de Desarrollo de Brasil, el cual tampoco comprometería a Petrobras sino a un Fondo, el cual recibiría el crédito y aportes de las AFJP. Los caños no los va a poner Siderca sino Confab, la empresa de Techint en Brasil, porque los estatutos del banco brasileño lo obligan a defender “el empleo nacional”. El Banco Central argentino debería avalar el crédito brasileño para el caso de incumplimiento del Fondo que financiaría el gasoducto. Es decir que el préstamo brasileño en beneficio de Techint goza de un seguro de cambio y el nacionalismo brasileño sigue siendo moderno, geopolíticamente apto y esencialmente comercial. El argentino es retorico, ambivalente y plagado de esas incertidumbres muy alejadas del realismo periférico y en verdad muy cercanas a la retórica de los 80, cuando la URSS extendía su manto protector sobre las medidas autonómicas de las burguesías nacionales.

La operación no solamente demuestra quién manda en Argentina. También demuestra que la reconstrucción de la burguesía nacional pasa por el endeudamiento internacional y por la internacionalización de la soberanía energética. Irónicamente mientras Lavagna y Kirchner defendían otro negocio más de Techint, Prat Gay defendía las reservas del Central, o sea de la moneda de pago a los bancos internacionales. Algo similar ocurrió, en estos mismos días, cuando Lavagna exigió al Central que le adelantara dólares para pagar al FMI, en lugar de hacerlo con los que tiene el Tesoro nacional. Pero este último caso ilustra que Lavagna está preparando otro pago adicional a los acreedores internacionales a costa de un mayor endeudamiento público.

La crisis política en el Banco Central demuestra que los ‘arreglos’ financieros internacionales de Lavagna terminarán con una nueva crisis financiera, cuya oportunidad dependerá de los precios de la exportación argentina, del nivel que alcance la tasa de interés internacional y de la amplitud de la devaluación del dólar. También de la irrefrenable carrera ascendente del petróleo y si Bush es reelecto - cosa razonablemente probable - y el conflicto en la Mesopotamia oriental se extiende a Irán y Arabia Saudita, desmantelando santuarios y sancionando de facto el derrumbe de la construcción árabe previa a la guerra en Irak y la geopolítica americana sigue en expansión , Brasil y Venezuela obtendrán ventajas y la Argentina aislada en su limbo de neta falsificación de la historia contrafáctica de los 70 y los 80 tendrá serios problemas .Alguien puede seriamente imaginar una charla paritaria entre Enarsa, Pan American,BP o la Shell ?

La burguesía nacional, verdadero proyecto kichnerista, fracasado el nostálgico neomontoneril , tiene un problema estructural. Es realmente nacional?

Kirchner no es Gelbard y los seguidores del segundo acaban de inaugurar la fundación José Ber Gelbard. Tema que habrá que seguir de cerca.

 

 

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