Nosotros, los argentinos

Por María Cristina Montenegro
Octubre de 2004


Un artículo escrito por Ignacio Walker en el diario el Mercurio el 6 de mayo del presente año pasó desapercibido para la mayoría de los argentinos.

La asunción de Walker como Canciller del gobierno de Ricardo Lagos encendió la chispa de una nueva situación de tensión. Es que el Presidente Néstor Kischner, aparentemente, recién se enteró del famoso artículo del mes de mayo y su contenido le pareció, para decirlo elegantemente, poco más que lamentable y la ira presidencial llegó en pocos minutos hasta Santiago.

"la verdad que en el siglo XXI leer lo que uno tuvo que leer anteayer nos sorprendió, no lo imaginábamos, es más una visión del peronismo del año 58 59 que una visión de un hombre supuestamente moderno". 1

En Buenos Aires, la asunción de Ignacio Walker generó una febril actividad en Cancillería. Rafael Bielsa mantuvo conversaciones diplomáticas con el flamante canciller chileno, con la ex Canciller Soledad Alvear y con el embajador de Chile en Buenos Aires, Luis Maira Aguirre, a fin de poner en conocimiento que el artículo del flamante Canciller Walker "ofendieron al presidente Kirchner, lo que hizo saber inmediatamente a sus colaboradores más cercanos". 2

Ahora bien, si uno reflexiona sólo unos minutos es muy probable que tengamos que detener nuestra ira, volver a leer, pensar en el contexto en que tal cuestión ocurrió atento a aquello que el hombre es él y su circunstancia. Por otro lado, como la prudencia exige, poner en el proceso reflexivo la propia actuación. No menos que esto se exige a un gobierno que tiene que lidiar con una complicada situación interna y no menos complicada relación con los centros de decisión mundial. Si, al menos en el discurso, la región es la posibilidad de una alianza estratégica para insertarnos en el mundo confrontar por cuestiones menores es invertir energías sin beneficios relevantes como contrapartida.

La propuesta, entonces, es analizar la "piedra del escándalo" y enmarcarla en la situación que dicho articulo se generó. Finalmente, aprender algunas lecciones, de buenas maneras diplomáticas, que pueden servir como experiencias para próximas contingencias de esta índole.

Nuestros vecinos los argentinos
Con este mismo título, Alejandro Magnet rebautizó y reescribió su anterior libro, "Nuestros vecinos justicialistas" (1953), en que relata de manera descarnada los rasgos autoritarios, corporativos y fascistoides de la llamada "doctrina peronista" y
el movimiento al que dio lugar, el "justicialismo".

En lo económico, el reciente libro de Mauricio Rojas - chileno, miembro del Parlamento sueco- "Historia de la crisis argentina" describe cómo el modelo de desarrollo nacional- populista condujo al déficit fiscal crónico, la inflación desatada, la demagogia, el populismo y la corrupción. Diríamos que desde que Perón se instaló en el poder, en 1945, el peronismo y el militarismo se han encargado de destruir sistemáticamente a Argentina.

Así, tras la época dorada de 1860-1930, que concluyó con el derrocamiento de Hipólito Yrigoyen, Argentina era el país más urbanizado del mundo después de Gran Bretaña, con uno de los niveles de vida más altos del planeta y una próspera clase media. Sin perjuicio de los claros signos de agotamiendo del esquema de predominio oligárquico, fue la irrupción del peronismo, en la década de 1940, lo que ahondó esta vulnerabilidad estructural de la economía Argentina con el modelo de industrialización "de invernadero", basada en altos niveles de protección, en un esquema corporativo y clientelista, construido sobre la base de
las prebendas y la influencia política sobre la economía.

La situación, desde entonces, sólo ha empeorado. Baste señalar que, hoy, mientras alrededor del 40 por ciento de los argentinos vive bajo la línea de la pobreza, en 1974, al asumir Isabel Perón, iniciando otro de los momentos de crisis, sólo el cinco por ciento de la población se encontraba en esa situación. Desgraciadamente, las políticas económicas llevadas a cabo por Raúl Alfonsín (Unión Cívica Radical) contribuyeron a ahondar la crisis en torno al "ciclo populista". Si bien muchas de las reformas estructurales llevadas a cabo por Menem apuntaron en la dirección correcta, lo fueron, en definitiva, en el esquema de "plata dulce", primero merced a las privatizaciones, y luego, al endeudamiento externo.

¿Y Kirchner? Bueno, fue uno de los tres candidatos peronistas en las últimas elecciones presidenciales y, a pesar de haber obtenido sólo el 22 por ciento de la votación, se encuentra empeñado en cuidar su único verdadero capital político: su
popularidad, que bordea el 60%.

¿Respetar tratados y contratos? No, si ponen en riesgo esa popularidad, con cualquier pretexto. Así, su vocero señala que no cumplirán el protocolo de integración gasífera (1995) porque no fue ratificado en el Congreso, olvidando que este tipo de tratados, suscritos al amparo de la Aladi, no requiere ratificación parlamentaria. Tampoco fue ratificado en Chile, pero se encuentra plenamente vigente. Añade el vocero que en esta materia prevalece el derecho interno sobre los tratados internacionales, olvidando que, de acuerdo con la Convención de Viena sobre Derecho de los Tratados, "una parte no podrá invocar las disposiciones de su derecho interno como justificación del incumplimiento de un tratado
Tiendo a pensar que el verdadero muro que se interpone entre Chile y Argentina no es la cordillera de los Andes, sino el legado del peronismo. 3

Obviamente, el articulo remite a tres planos a)un plano histórico, b) un plano actual, de reflexión sobre el presente teniendo en cuenta lo histórico y c) un plano que remite al ámbito en que dicha reflexión se realiza.
a) el plano histórico: los datos consignados son los que obran en la bibliografía a la que se alude y, por otra parte, si uno es atento estudioso del pasado argentino del siglo XX, deberá coincidir con que una parte muy extensa de la historiografía argentina está en sintonía con ella.
b) El plano actual de reflexión: la crisis gasífera sufrida por Argentina durante el otoño y el invierno de 2004, lo cual provocó la interrupción de ese elemento a Chile contraviniendo un Protocolo preexistente, desde ya un problema de incumpliendo al que se suma la manera en que se gestionó la crisis por parte del gobierno argentino.
c) El plano del ámbito en el que se generó el artículo: fue en el del debate sobre la crisis gasífera donde académicos, analistas y periodistas refirieron sus posiciones al respecto. Por lo tanto el "lugar" donde la libertad de expresión y académica jamás debiera ser limitada so pena de crear un pensamiento único fuente insoslayable de autoritarismo.
d) Al respecto, el Presidente Lagos parece colocar la cuestión en su verdadera dimensión al sostener que la polémica "no tiene mayor importancia por cuanto el artículo de Walker fue hecho en mayo, cuando las relaciones entre ambos países pasaron por momentos complicados por la suspensión de los envíos de gas". 4

El énfasis con los que el Sr. Walker, en la reflexión, haya descripto algunos aspectos del justicialismo o populismo sólo puede invalidarse con una argumentación fundamentada en contrario.
Ahora bien, qué es lo que realmente causó la "ira" presidencial. Creo que esa es la pregunta sustantiva. En este orden parece que es, nada más ni nada menos, que el académico se transformó en Canciller del país vecino.

Una apreciación inteligente debería advertirnos que si eso no nos gusta nada podemos hacer al respecto, sólo respetar las decisiones soberanas de nuestros países vecinos en la más absoluta seguridad que, desde aquellos países, no existe unanimidad en la opinión pública sobre las bondades de nuestras administraciones, sin que ello implique retrotraernos al pasado buscando ocultos inconscientes colectivos hostiles y antiargentinos. El tema es reconocer que los negocios internacionales se basan en reglas explícitas e implícitas de decoro, cordialidad y buena voluntad, prudencia y respeto, independientemente que cada cual pugne por sus intereses. Estos suelen moverse en diferentes grados, en la relación bilateral, que va de la cooperación a la confrontación, pero que con criterio, aún los más adversos conflictos, pueden llevarse por el camino de la negociación y la solución pacífica de los diferendos.

Muy mal haría el Canciller Walker en escribir el articulo " nuestros vecinos los argentinos", aquel que, con absoluta legitimidad, escribiera el académico Walker cuatro meses atrás, ante una decisión del gobierno argentino que perjudicaba los intereses chilenos.

El gobierno chileno parece actuar buscando resolver la situación rápidamente: "Trascendió que no habrá una postura oficial frente al artículo de prensa, porque las relaciones actuales con el gobierno de Kirchner pasan por un excelente momento y no vale la pena aclarar conceptos que no corresponden a esta época"
Es propicia la ocasión para revertir los prejuicios transandinos, demostrando que no los tenemos nosotros, aceptando las disculpas del Canciller:

"Le he dado (a Bielsa) una explicación que espero que sea satisfactoria, en el sentido que yo he sido académico, cientista político, columnista, parlamentario, dirigente político y he opinado sobre la realidad nacional e internacional durante mucho tiempo"

Terminar rápidamente este incidente y seguir por los carriles normales en nuestras relaciones bilaterales es lo que indica la hora, tratando de fortalecer los lazos con un país con el que estamos en pleno proceso de integración. Sobre todo, cuando se ha logrado superar conflictos históricos y crear ambientes de confianza mutua, algo que hace unas décadas parecía impensable para: nosotros los argentinos.

 

[1] Eduardo Valdez en Infobae 2/10/04
[2] El Mercurio 2/10/4
[3] Diario La Nación 2/10/04
[4] Infobae 2/10/04
[5] Infobae 2/10/04
[6] Diario La Tercera, Sgo de Chile 2/10/04
 

 

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