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Noviembre 2004

 ENTREVISTA CON UN DEMIURGO DEL EUROCENTRISMO : ROBERT STEUCKERS
Declaraciones recogidas por Marc Lüdders

.En el corpus doctrinal y filosófico del pragmatismo norteamericano, el bioregionalismo y el comunitarismo, ¿cuáles son los elementos que podrían resultar útiles a los no conformistas europeos?

Robert Steuckers : El término "pragmatismo" deriva del griego antiguo "pragma", que significa "acción". Lo filósofos que teorizaron el pragmatismo norteamericano fueron esencialmente dos: Charles Sanders Peirce y William James.- al igual que la "nueva derecha" francesa al principio de
su itinerario - llamar la atención de los filósofos sobre el hecho de que se utilizaban un gran número de conceptos filosóficos incorrectamente y que su utilización errónea conducía a una avalancha de equivocaciones. La lengua filosófica debía por lo tanto estar desprovista de ambigüedad, ser clara y comprensible. No debía estar sobrecargada con ninguna jerga. Al contrario de su discípulo y compatriota James, Peirce siguió siendo un "realista" en el sentido filosófico del término, en el sentido que aceptaba plenamente la realidad general. William James, era más bien "nominalista" (de ahí proviene, como veremos adelante, la utilización del término "nominalismo" por Armin Mohler y, más tarde, por de Benoist; precisemos aquí, luego de las críticas católicas a la Nueva Derecha (ND), que el "nominalismo" de Mohler, copiado torpemente por de Benoist, no es el nominalismo medieval, sino ese complejo nominalismo hostil a las ideas abstractas? - y, por consiguiente, a las ideas de 1789 y del "estúpido siglo XIX" que deriva de James, y que tendra influencia en Blondel, Sorel y Papini).

Blondel: una doctrina del conocimiento activista
Para James, los hechos, acontecimientos, fenómenos y actos particulares son las expresiones de una plenitud, de una realización, que lo abstracto no puede nunca personificar. James ejerció una fuerte influencia sobre los filósofos franceses Maurice Blondel y Georges Sorel, así como también sobre el escritor italiano Giovanni Papini. James hablaba de una "voluntad de creer", más exactamente de creer en la acción, en nuestra propia acción, nuestra propia capacidad de actuar.

 

Blondel, que era católico, fundó un movimiento que llamó "la escuela de la acción" y desarrolló, a nivel epistemológico, una "doctrina del conocimiento activista". El hombre debe creer en su fuerza de acción (Tat-kraft) y actuar. Blondel desarrolló con profundidad esta filosofía de la acción y abandonó progresivamente el pragmatismo original de los norteamericanos; éste habría sido demasiado "naturalista" y habría carecido de impulso.

 

La acción, en la perspectiva de Sorel, es puramente política y revolucionaria, consecuencia lógica de la voluntad revolucionaria del movimiento socialista y trabajador. Por medio de Sorel, el pragmatismo americano consiguió pasar del socialismo al fascismo mussoliniano, aunque James, por ejemplo, siguió siendo durante toda su vida un valiente demócrata americano

Comunitaristas y bioregionalistas
El comunitarismo americano actual es una respuesta a los males de las sociedades modernas o postmodernas de Norteamérica y Europa. Los comunitaristas americanos constatan que los valores fundadores de las sociedades ya no son respetados ni compartidos. El valor cívico,
el sentido de la ciudadanía, la solidaridad ya no son posibles. Las fuerzas que ligan a la sociedad son derrotadas por la indiferencia y el relativismo. La criminalidad crece
. Razones por las cuales, dicen los comunitaristas americanos, es necesario despertar y restaurar estos valores que ligan a la sociedad. En este sentido, el comunitarismo es una "revolución conservadora". En Europa, los que son seducidos por el comunitarismo americano pueden referirse al sociólogo alemán Ferdinand Tönnies, redescubrir y directamente rehabilitar sus argumentos. La unica diferencia entre ambos es que los comunitaristas americanos hacen frente a una sociedad de masas mucho más establecida que la de Tönnies en su epoca. Los daños antropológicos de la masificacion son mas profundos hoy que a principios de siglo


Los biorégionalistas americanos responden a una doble cuestión: las poblaciones autóctonas del continente norteamericano estaban arraigadas en el medio natural bruto. Los inmigrantes europeos, aparte de los tramperos franceses e ingleses anteriores a la colonización masiva, se instalaron en un territorio, maltrataron a una naturaleza que básicamente su inconsciente colectivo no comprendía. Los problemas ecologicos, que afectan a toda la civilización occidental, hicieron tomar conciencia de las patrias carnales, más allá de los discursos huecos de los todos izquierdistas reciclados en los partidos verdes. La primera fase de la ecología, de la que todavía son prisioneros la mayoría de los partidos verdes en curso de institucionalización, contemplaba una simple protección del medio, hic y nunc, y proponía organizar una defensa del patrimonio natural contra la influencia de las industrias. Más tarde, en una fase más elaborada, los ecologistas tomaron aún más conciencia del factor "tiempo", comprendieron que el tiempo trabajaba detenidamente los paisajes, al igual que los hombres, y que esta temporalidad, esta
duración y esta continuidad debían y, siempre que eso sea posible, ser preservadas en su dinámica. En los Estados Unidos, con Kirkpatrick Sale, este movimiento se llamó "biorégionalismo". En Europa, y más concretamente en Italia alpestre, el movimiento se nombra "géofilosofia" (bajo la tutela, en particular, de Luisa Bonesio y de Catarina Resta, y en el marco de la revista Tellus). la geofilosofia italiana, a la cual es necesario añadir el "biorégionalismo" de Eduardo Zarelli, se basa en una voluntad de arraigo (en el pueblo y en la Tierra) de mantener lo más intactos posible los paisajes naturales alpinos y en un enfoque filosófico muy complejo, que combina la herencia de Martin Heidegger y de Ludwig Klages Biorégionalismo y géofilosofia tienen por supuesto muchos puntos comunes: son dos enfoques que se destinan al mismo fin.

¿Cual es la influencia de Armin Mohler sobre la cosmovision de la ND? ¿Qué permanecerá de su enfoque en el futuro?

Robert Steuckers : La respuesta es extensa. Muy extensa que será necesario consagrar algún día a ese hombre asombroso. Primera observación sobre las ideas de Mohler, y en consecuencia sobre su influencia, es que nacen siempre de la experiencia existencial, de lo particular y nunca de fórmulas abstractas o grandes ideas abstractas. Toda la obra de Mohler esta influenciada por este recurso constante a lo particular y a lo vivido, corolario de una crítica sin igual de las ideas abstractas. El prólogo de su Konservative Revolution en Deutschland es muy claro sobre este tema


El realismo heroico
La influencia de Mohler que ejerció sobre mi se debe principalmente a que Me ordenó leer el libro de Walter Hof, DER Weg zum heroischen Realismus. Pessimismus und Nihilismus in der deutschen Literatur von Hamerling bis Benn (Verlag Lothar Rotsch, Bebenhausen, 1974, ISBN 3-87674-015-0).
Hof examina dos grandes períodos de transición en la historia literaria alemana (y europea): el Sturm und Drang al final del siglo XVIII y la Revolución Conservadora al principio del XX. Estos dos tiempos tienen en común que las certezas se hunden. Los espíritus clarividentes de estos tiempos se dan cuenta de que las certezas muertas nunca se sustituirán por nuevas certezas similares, es decir sólidas y tan afianzadas. Las sustancialidades de ayer, en las cuales los hombres se basaban, y que percibían como fuera de ellos, como boyas exteriores que daban seguridad, desaparecen del horizonte. Los pasadistas nostálgicos consideran que esa desaparición conduce al nihilismo.

 

Con Heidegger, los revolucionarios conservadores, que constatan la quiebra de estas últimas sustancialidades, dicen: "la sustancia del hombre, es la existencia". Se lanza efectivamente al hombre (geworfen) al movimiento aleatorio de la vida sobre este planeta: porque no tiene otro lugar donde actuar. Las boyas sustancialistas de antes solo sirven a los que renuncian a combatir, que pretenden escapar del flujo furioso de los hechos desafíantes, que abandonan la idea de decidir, cortar, por lo tanto de existir, de salir de los entorpecimientos diarios, es decir, de la inautenticidad. Esta actitud revolucionaria conservadora (y heideggeriana) favorece, pues, el gesto heroico, la acción concreta que acepta la aventura, el riesgo (Faye), el viaje en este mundo immanente sin estabilidad consoladora. Desde este punto de vista, el "rebasamiento" no es una voluntad de borrar lo que es, lo que es herencia del pasado, lo que molesta, sino una utilización mediata y funcional de todos los materiales que están allí (en el mundo) para crear formas ejemplares, movilizadoras.

 

El realismo heroico de los revolucionarios conservadores reside, pues, completamente en la voluntad personal (persona individual o colectiva) que crea formas, que da forma al bruto (Gottfried Benn). Esta definición del realismo heroico por Hof se incorpora al "nominalismo", tal como lo definió Mohler (según su lectura atenta de Georges Sorel) o la concepción "esférica" de la historia, presentada por Mohler en su famosa obra de referencia sobre la "Revolución Conservadora" alemana y por Giorgio Locchi en las columnas de Nouvelle Ecole. Esta concepción "esférica" del tiempo y la historia rompe tanto con la concepción reaccionaria y restauradora de la historia, que describe ésta como cíclica (retorno del tiempo sobre sí mismo a intervalos regulares), como con las concepciones lineales y progresistas (que ven la historia como una marcha hacia lo "mejor" según un esquema vectorial). Las concepciones cíclicas consideran que el retorno de lo mismo es ineludible (forma de fatalismo).

 

Las concepciones lineales devalúan el pasado, no respetan ninguna de las formas forjadas anteriormente, y contemplan un télos, que nos lleva a lo será necesariamente mejor e insuperable. La concepción esférica de Mohler y Locchi implica que hay retornos pero nunca retornos de lo idéntico, y que la esfera del tiempo puede ser impulsada en una dirección u otra por una voluntad fuerte, por una personalidad carismática, un pueblo audaz. No hay pues ni repetición ni regreso a la sustancia inmóvil y ni tampoco una linearidad vectorial que progresa. La concepción esférica admira al creador de la forma, el que trasforma las rutinas y destruye los ídolos inútiles, sin importar si es artista (el Artisten-Metaphysik de Nietzsche) o un terapeuta o ingeniero. Mohler nos sugirió una antropología heroica y concreta.
 

 

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