LOS CORNUDOS GEOPOLITICOS Y EL REVISIONISMO
HISTORICO SOBRE EL TERRORISMO ARGENTINO DE LOS 70

Por Edgardo Arrivillaga.

Enero de 2005


Tal como habíamos adelantado la administración Bush encarara una gradual revisión histórica de la versión oficial del terrorismo que la cocina intelectual latinoamericana -junto con el carterismo militante, me refiero a Jimmy Carter no a algunos funcionarios de la actual administración argentina- han logrado instalar como cimiento del pacto partidocratico y mediático cincelado en 1983 y que francamente ha durado demasiado tiempo. Una generación y media.

La historia no sabe de simetrías perfectas. El terrorismo desencadenado contra la nación americana ha hecho mas por blanquear la situación de la hiperesquematizada doctrina de Seguridad Nacional de los setenta, kissingeriana y - conservadora por lo tanto – que toda la discusión intelectual de gente neoliberal como Vargas Llosa hijo, o los grupos que descubren con sesenta años de retardo el pensamiento de Ayn Rand.

Una doctrina no es más que una articulación de ideas fuerza que sirven para un momento histórico y nada más. Esa doctrina, la de los Derechos Humanos en sentido único – vital para encerrar a los rusos y provocar su propia autodesarticulación planificada - no sirve para explicar una realidad latinoamericana actual, con un margen de maniobra realmente muy estrecho que en teoría debería disciplinarse detrás de la nueva guerra antiterrorista que – nos guste o no nos guste - es una realidad.

Tampoco nos gusto la guerra civil española, la Primera Guerra Mundial, la guerra contra España por la posesión de Cuba, la expansión americana sobre México o la misma guerra de Secesión cuyo desenlace hacia el Norte poco favoreció a los viejos intereses conservadores nacionales argentinos.

.Son guerras que tampoco gustaron a los sectores liberales americanos que – por una vez –coincidieron con el conservadorismo argentino por motivos muy pragmáticos pero que exceden los parcos objetivos de esta nota.

Pero la política se hace con realidades y no con lealtades a ideas que –además - lucen permidas.

El sector novel que hoy surge a discutir la doctrina del pensamiento de los Derechos Humanos de los setenta esta formado por gente nueva y por gente que quiere una relectura de la historia, que es exactamente la de sus padres. .Creo que uno de ellos aspira a ser diputado nacional, tiene menos de cuarenta años y esperemos que lo logre.

Si esta gente cuenta con el apoyo de sectores americanos y europeos realistas, duros, incisivos, no me sorprendería nada que un pensamiento comunicacional mas equilibrado comience a imperar en los medios. Será también una fabrica de sueños pero una fabrica que producirá otros sueños. Sueños diferentes a los de los últimos veinte años.

Si los atentados y las guerras en Asia han recuperado al pragmatismo para algunos sectores americanos bienvenido sea. Mientras tanto la Argentina se prepara a recibir a Hugo Chávez con la misma ingenuidad con que recibió los helados ojos de serpiente de Zapatero.
Hay verdadera falta de imaginación en el cornudismo geopolítico argentino.

Y la responsabilidad no es solo de ese cantante a capella y poeta frustrado que es Rafael Bielsa.

Veamos lo que dice esa reaccionaria y ultraderechosa publicación que se llama Times.

SIETE REDESCUBRIMIENTOS A FAVOR DE LA LUCHA CONTRAREVOLUCIONARIA.

1 - …Se ha olvidado en el extranjero que cuando los militares argentinos lanzaron su campaña contra el terrorismo, en marzo de 1976, la sociedad y el Estado estaban al borde del colapso, que el terrorismo comenzó al final de los años 61 y había alcanzado proporciones que hacen los secuestros en Alemania Occidental y los disparos a las piernas de Italia como juegos de niños contra la sociedad.

2 - En parte porque tuvo muchos otros problemas, la Argentina fue lenta para responder decisivamente al terrorismo, aún después de varios secuestros y asesinatos tan renombrados como el del señor Schlever, los del ex presidente general Pedro Aramburu, por los Montoneros en 1970, y el señor Oberdan Salustro, el jefe de FlAT en la Argentina, por parte del trotskista ERP en 1972, son sólo ejemplos.

3 “- Cuando la respuesta vino, mucha sangre se había derramado como para esperar demasiada cautela en la misma. Los terroristas italianos y germano occidentales no pueden ser comparados con la fuerza y la ferocidad de los dos grupos argentinos, ambos actualmente casi aniquilados… Los terroristas de la Argentina – agrega Times - casi controlaron el corazón de una provincia montañosa, asaltaron cuarteles militares y una capital provincial armas en mano, y virtualmente tomaron, a veces, distritos enteros de ciudades.

4 - Ellos “ejecutaron” a 14 oficiales del Ejército en las calles durante 1974 mientras un gobierno elegido democráticamente estaba en el poder, secuestraron a centenares de hombres de negocios, balearon a muchos líderes sindicales y sacerdotes opuestos a su acción, y durante seis años estuvieron colocando bombas en cafés, hoteles, supermercados, diarios, fábricas, exposiciones, instalaciones militares, elevadores de granos, aeropuertos, casas de familia y estaciones de policía.

5 - Esto contribuye a explicar la falta de preocupación pública local por los 7000 u 8000 terroristas muertos o capturados por los militares, los otros miles de horribles “desapariciones”, las torturas y las ejecuciones sumarias. Los guerrilleros ayudaron a hacer de todo esto una rutina aquí, y una sociedad cansada, frustrada, corrompida por tamaña violencia, no es capaz, probablemente, de otra clase de respuesta.

“El gobierno militar argentino argumenta que el terrorismo ataca los derechos humanos, y que los gobiernos que restauran el orden están fundamentalmente protegiéndolos

6 - Cuando Amnesty International publicó su informe de 92 páginas sobre la represión en la Argentina, un editor de un diario inglés de aquí comentó: si ellos hicieran un informe sobre las atrocidades terroristas, probablemente sería mucho más voluminoso. Pero Amnesty dedicó seis líneas a los seis años de atrocidades guerrilleras, describiéndolas como “actos de violencia o bien como “incursiones temerarias”.

7 - Los propagandistas de los terroristas han presentado ese informe como si fuese la verdad, toda la verdad, y nada más que la verdad sobre la situación argentina”.
 

 

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