El análisis político y económico de los doctores Vicente Massot y Agustín Monteverde
 

Febrero de 2005


En pos de octubre
Al gobierno el tema del canje —que en algunos momentos del pasado reciente le quitó el sueño— hoy lo tiene sin cuidado. No porque se haya dejado engañar por uno de esos espejismo que, entre nosotros, suelen confundirse con la realidad, sino porque a esta altura del partido se considera un justo e indiscutido ganador. Por supuesto, esperará hasta conocer el porcentaje mágico de adhesión y recién después echará a volar las campanas al viento y sacará pecho presentándose como la administración que, sin concesiones indecorosas a los poderosos de este mundo, extrajo al país del default; obró un sostenido crecimiento económico; negoció de igual a igual con el Fondo Monetario Internacional y vino a traer paz y prosperidad a los argentinos.

¿Le creerá la gente? Sin duda. Por de pronto, el común de las personas solo ve los grandes números y nada entiende de tecnicismos, pero, además, quiere aferrarse a una esperanza y Néstor Kirchner, a su manera, se la ofrece. Si descartamos a los académicos y especialistas en temas económicos, sociales y políticos, la inmensa mayoría de las personas compara su situación con la del 2001/2002 y saca sus propias conclusiones. Siendo así, a la actual administración y, sobre todo, al presidente de la Nación, buena parte del país lo apoya mas allá de esta o aquella disidencia que, al final del día, resultan menores. No supone lo dicho convalidar las encuestas que fijan en el 80% el grado de adhesión que suscita el presidente. Sí apunta al hecho de que entre el descreimiento de la política y de los políticos por parte de los ciudadanos comunes y corrientes, la falta de alternativas y el mejoramiento de la situación económica, Kirchner recibe el apoyo de sus seguidores incondicionales, pero también —aunque sea en forma tácita— de muchos que no necesariamente comparten sus ideas, sus arrebatos, su sectarismo y su falta de transparencia. La idea de las banderías opositoras según la cual las encuestas mienten y, por tanto, Kirchner se encuentra en una posición mucho menos sólida de cuanto publican los diarios y sostiene el gobierno, es falsa.

Como Roberto Lavagna dijo que sería un éxito lograr un 50% de aceptación del canje, el éxito esta asegurado en los términos que la cuestión fue planteada por el gobierno y aceptada por la población, que de la misma no entiende nada. Los expertos podrán argumentar —no sin razón— que el 50% o el 60% es insuficiente y que, en definitiva, lo único que está haciendo la Argentina es postergar problemas. Pero la lógica de Kirchner y Lavagna no es la de los especialistas ni la de los académicos. Es posible que andando los años el país no pueda cumplir con las obligaciones que contrajo al hacer esta oferta de canje, pero en todo caso eso sucederá, o no, en un futuro incierto. A Kirchner no le interesa el largo plazo sino el poder y el poder lo tendrá en tanto y en cuanto logre dominar al PJ, acrecentar el número de diputados, senadores y gobernadores que le responden y cuidar la caja.

Es en consonancia con los tres objetivos antes citados que el presidente hace meses dejó morir, de muerte natural, ese proyecto, fogoneado con bombos y platillos en los comienzos de su mandato, al que, pomposamente, se denominó transversalidad. Más temprano que tarde y sin pagar un costo excesivo por ello, Kirchner desandó el camino que con tanto ahínco había recorrido por fuera del peronismo y terminó dándose cabal cuenta del sin sentido de ponerse a las estructuras del PJ enfrente suyo. Conclusión, la transversalidad fue enterrada en el desván de las antiguallas sin siquiera rezar un responso en su memoria.

Por otro lado está el cuidado de la caja. Quien desee calificar a Kirchner de populista deberá andarse con cuidado porque en términos de la política fiscal el santacruceño no tiene nada que ver con la historia de los anteriores gobiernos peronistas. Al margen del viento de cola que lo ha impulsado hasta el momento, producto de los precios internacionales de los granos y del petróleo, sumado a las bajas tasas de interés, lo cierto es que Kirchner maneja la caja con un rigor que envidiarían los liberales más ortodoxos. En este orden es seguro que el presidente no se embarcará en ninguna aventura distribucionista a tontas y a locas de aquí a fin de año.

Por fin están las elecciones del mes de octubre y el armado de las listas de diputados y de senadores, allí donde se elijan representantes para la cámara alta del Congreso. Si tenemos en cuenta que hoy Kirchner, a través del unitarismo fiscal, tiene a buena parte de los gobernadores encolumnados detrás de su proyecto y quienes no lo secundan carecen de capacidad para hacer rancho aparte y si, además, no echamos en saco roto el hecho —vaya si importante— de que las arcas fiscales están llenas, al gobierno le queda una sola asignatura estratégica pendiente, y a ella se consagrará con todas sus energías en los próximos meses: lograr en los comicios de octubre incrementar el número de diputados nacionales subordinados a Kirchner. Véase que el desafío primordial no es el triunfo del peronismo —que todos descuentan— como el crecimiento de las huestes presidenciales dentro del mayoritario bloque justicialista.

Ahora bien, los distritos más importantes son cuatro por razones que no se necesita explicar: Buenos Aires, Capital Federal, Córdoba y Santa Fe. El PJ renueva 17 bancas en el primero de los distritos mencionados; 2 en el segundo; 4 en el tercero y 4 en el cuarto. Es decir que de los 60 diputados en discusión a nivel país, casi la mitad (27) dependen de aquellos distritos. Todos ellos presentan para el peronismo en general y para Kirchner en particular situaciones distintas. Se da por descontado su triunfo en Buenos Aires y Córdoba; puede hacerle fuerza en Santa Fe el socialismo y el ARI y, definitivamente, el peronismo es débil en la capital. Aparte de lo expresado, las internas son bien diferentes si analizamos caso por caso. En la provincia mas importante hay una disputa sorda entre Duhalde y Solá, en la cual Kirchner debe andar con pies de plomo; en Córdoba son claras las distancias que lo separan de De la Sota, el cual, sin embargo, acaba de reunirse con el presidente para reclamarle una deuda de 80 millones de pesos de la nación con la provincia mediterránea; en Santa Fe, y contra todos los vaticinios previos, la relación del santacruceño con Reutemann está a partir de un confite, mientras que en la ciudad capital, luego de Cromagnón, habrá que barajar y dar de nuevo. El desafío de Kirchner se reduce y se resume en estos cuatro distritos. Del armado que pueda hacer dependerá, en buena medida, el mayor o menor poder que tenga para iniciar sus últimos dos años de gobierno. Hasta la próxima semana.

Vicente Massot


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Compacto y destacado

* El modelo “productivista” de tipo de cambio alto no termina de impulsar nuestras exportaciones y se hace insostenible en el tiempo.

• Las exportaciones no despegan en la proporción del empujón cambiario mientras que —afortunadamente— se multiplican las importaciones.

• Ni las exportaciones industriales ni la inversión han motorizado el crecimiento de los últimos meses; el motor fue el consumo interno y la exportación de materias primas.

o El superávit comercial del 2004 fue 32 % menor al del año anterior.

o Se acentúa el patrón exportador de materias primas e importador de bienes con mayor valor agregado.

o Solo cinco puntos del crecimiento (17 %) de las exportaciones son atribuibles a un incremento de volumen.

o La composición de las exportaciones —devaluación “industrialista” mediante— es básicamente la misma que en los últimos veinte años, con tendencia a una mayor concentración en producto primarios.

‚ Los productos primarios representan el 20 % de nuestras exportaciones, las MOA (incluye aceites) el 34 % y los combustibles el 18 %.

‚ Solo el 28 % correspondió a manufacturas de origen industrial.

‚ Uno de los sectores favoritos del modelo sustitutivo-exportador, el textil, representa solo dos tercios de lo que significaba diez años atrás.

o Las importaciones crecieron 61 % en 2004 —los precios crecieron solo 10 %— y ya superan el nivel previo a la devaluación.

o Se estima que en el 2005 crecerán el doble que las exportaciones.

o Los bienes de capital explican solo el 24 % de las importaciones y la mayor parte está representada por celulares, computadoras y maquinaria rural o de transporte.

o El 30 % de nuestras importaciones corresponde a productos electrónicos para el hogar.

• El mantener un tipo de cambio real alto y una baja inflación es insostenible para el BCRA: constituyen metas incompatibles.

* Debemos repensar nuestra política comercial.

• La balanza bilateral con el MERCOSUR es negativa, en tanto que es positiva con la UE y el NAFTA.

• Pese a la supuesta integración comercial representada por el MERCOSUR, la “cerrada” UE iguala al bloque sudamericano en su condición de principal cliente de las exportaciones argentinas, llevándose cada uno el 19 %. Les siguen el NAFTA y el Lejano Oriente, ambos con el 15 %.

• Chile representa un muy relevante cliente individual, con 11 % del total exportado, mientras que el resto de Latinoamérica solo absorbe un 5 %.

• A diferencia de lo que ocurre con las exportaciones, el MERCOSUR se recorta nítidamente como el mayor proveedor de la Argentina (38 % del total), representando el doble de las compras efectuadas a la UE y el NAFTA (ambos con el 19 %).

• Balanza bilateral con Brasil. o A pesar de la creciente brecha cambiaria entre el peso y el real, diciembre marcó el 19º mes consecutivo de déficit para la Argentina: U$ 1801 MM, el mayor de la historia.

o En 2001, último año de convertibilidad y peso fuerte (y luego de la importante devaluación del real de 1999), el superávit había sido de U$ 1204 MM. El 2003, con una devaluación del peso de casi 200 % pero previo a la apreciación del real, el superávit comercial argentino se había reducido a u$s 112,6 MM.

o Las exportaciones brasileñas hacia nuestro país aumentaron 61,6 % en 2004 mientras que las argentinas hacia Brasil crecieron solo 19,2 %. o Hacía diez años que la balanza bilateral no era deficitaria para la Argentina.

o La composición del comercio bilateral muestra que los términos de intercambio nos son desfavorables: las MOI representan el 87 % de nuestras compras a Brasil mientras que en nuestras ventas prevalecen las MOA y producto primarios.

* El panorama energético del corriente año luce complicado y pueden volver a sufrirse cortes e interrupciones programadas.

• La demanda de energía creció 6,7 % durante el año pasado y, pese a los anuncios efectuados, no se realizaron incorporaciones a la oferta existente.

o En enero, la demanda subió 3,1 % mensual y 5 % interanual, alcanzándose el día 5 el récord histórico.

o El bajo costo incentiva el sobreconsumo. Que no necesariamente se origina en el cordón industrial: el NOA fue la zona en que más creció la demanda el mes pasado, con 10,7 %.

• Nuevamente debe recurrirse a la importación de energía cara proveniente de centrales en Brasil, gas de Bolivia y el sucio y antieconómico fuel oil venezolano (prevén no menos de U$ 300 MM a gastar en este combustible).

• Las ampliaciones previstas en la capacidad de transporte de gas para este año se encuentran muy demoradas.

o Solo un tercio de la ampliación proyectada para la red de TGS podría estar lista y recién para fin de julio.

o La obra resultaría al menos un tercio más onerosa que lo previsto y el gobierno debe encontrar quién financiará la diferencia que se repagaría, además, con un cargo tarifario extra para los grandes consumidores bonaerenses.

o La ampliación de la red de TGN para Tucumán recién podría estar para fines de julio. Y para Córdoba, recién en septiembre.

• Avanzan con resultado incierto las tratativas para la construcción de dos centrales de ciclo combinado de 800 Mwh.

o A efectos de llevar a cabo el proyecto, el gobierno forzó a las generadoras con acreencias sobre CAMMESA ocasionadas por el atraso tarifario a capitalizar esas sumas en el fondo fiduciario FONINVEMEM destinado a ese fin.

o Pero la construcción de solo una de esas centrales cuesta unos U$ 450 MM y el FONINVEMEM contaría con solo U$ 320 MM. El gobierno pretende que las aportantes busquen también los fondos restantes.

o El proyecto y acuerdo definitivos deberían estar concluidos en marzo para cumplir con el cronograma fijado y que las centrales se pongan en marcha en 2008. Pero difícilmente se cumpla, pues resta aún acordar las características y emplazamiento de las centrales, cómo financiar la segunda central y completar el fondeo de la primera, el cuadro tarifario ni el normativo que las regirá.

o Estas centrales obedecerían a la necesidad de dotar de viabilidad económica al demorado megaproyecto de gasoducto del Noreste (con costos siempre en ascenso: ahora ya son U$ 1320 MM) y cuya realización corre riesgo de fracasar por el desacuerdo bilateral por el precio del caro gas boliviano.

o Para asegurarse el abastecimiento de gas de Bolivia, el gobierno argentino necesita que ese país sancione la ya demorada ley de Hidrocarburos.

• En 2004, para hacer frente a la crisis energética, el país debió gastar $ 2500 MM que podrían haber provenido —en el marco de una economía de mercado— de capitales privados. A diferencia de la inversión en activos fijos, ese gasto no se capitaliza y deberemos gastar nuevamente en soluciones parciales y transitorias.

* La debilidad y cortoplacismo del crédito —consecuencia directa de la crónica incertidumbre local— impiden el crecimiento de las inversiones.

• Sigue ausente el crédito de mediano y largo plazo destinado a activos fijos productivos. El aumento de la capacidad prestable de los últimos meses —cuando se ha colocado— se ha aplicado a financiaciones cortas o con garantías reales.

o En lo que va de febrero se ha producido una leve caída del crédito. o En busca de mejorar el plazo promedio de los depósitos (y facilitar el crédito a mediano plazo), el BCRA extendió de 90 a 270 días el plazo mínimo para los depósitos ajustables por CER.

• Las trabas en el mercado cambiario y la amenaza de restricciones al egreso de capitales impide el retorno de los ahorros argentinos en el exterior, que continúan —como surge del balance de pagos— fugando sin pausa.

• La escasez de alternativas de inversión y la incertidumbre económica han orientado el ahorro local a la demanda de inmuebles rurales y urbanos y la compra de bienes durables antes que a la inversión en activos productivos.

• El nivel de la IBF —18 % para 2004— es insuficiente para sostener el crecimiento.

• Además, una parte sustantiva es absorbida por la construcción (mayormente de obras residenciales) y equipos de comunicación (celulares). Otra porción relevante está dirigida a la producción del sector primario: vehículos de transporte, cosechadoras y tractores. Con esta composición, aún niveles de IBF del orden del 20 % resultarían insuficientes.

* Ante el desfavorable clima de negocios vigente, un canje relativamente exitoso no necesariamente impulsaría en forma significativa la inversión, pero un fracaso la ahuyentará con seguridad.

* El incumplimiento de contratos protegidos por tratados bilaterales puede originar una erogación contingente por un monto similar al de la deuda en proceso de reestructuración.

• Los reclamos suman U$ 16000 MM pero podrían alcanzar en poco tiempo los U$ 80000 MM, según lo reconoció el procurador del Tesoro.

• Ahora se agrega el Comité Global de Acreedores, que demandará por unos U$ 18000 MM a la Argentina ante el CIADI por considerar que la ley sancionada la semana pasada viola tratados bilaterales.

• La amenaza oficial de desconocer los laudos arbitrales implica ignorar expresos compromisos suscriptos con los diferentes países involucrados.

Agustín Monteverde


 

 

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