El análisis político y económico de los doctores Vicente Massot y Agustín Monteverde

Marzo de 2005
22/3/05
La Rosada y el Vaticano
Las comparaciones son un instrumento valioso para el análisis político.

 

Utilizadas con la debida precaución, tienen la ventaja de explicar una cuestión mejor que mil palabras.

 

En el caso de monseñor Baseotto y del enfrentamiento, que ha escalado, entre el gobierno argentino y el Vaticano, introducir la figura de un iceberg es posible que nos ayude a entender mejor qué esta en juego. A simple vista, la parte del iceberg - cualquiera sea su magnitud -  que sobresale del agua es sin duda la mas atrayente pero, al mismo tiempo, la de menor importancia.

 

Si solo tomásemos en cuenta esa mínima porción sin atender al gigante que existe sumergido y cuyo volumen nos es desconocido, cometeríamos un error de bulto que, eventualmente, podría ocasionar una tragedia.

 

Si la comparación se entiende a derechas, el ex–vicario castrense viene a resultar la punta saliente del iceberg, ¿Qué hay debajo? Sumergida se encuentra la cuestión del aborto que, fruto de los dimes y diretes de Kirchner, Bielsa, Gines González García y Aníbal Fernández, por un lado, y, por el otro, de la jerarquía católica argentina y de la vaticana, ha quedado relegada.

 

En realidad, el origen del entuerto son unas declaraciones del ministro de salud de la Nación sobre el aborto que motivaron la réplica de monseñor Baseotto.

 

Que ésta fue desafortunada en punto a las formas parece, a esta altura de los hechos, claro. Aún en el caso de ponerse a cubierto bajo la autoridad de una cita bíblica, Baseotto debió saber que su réplica a Gines González García no quedaría circunscrita a un ambiente académico y que las parábolas de Jesús no pueden utilizarse despreocupadamente.

 

Pero desafortunadas en las formas, no lo eran en el fondo. Nadie medianamente serio podría suponer que en un gabinete como el que acompaña a Néstor Kirchner - donde los ministros, salvo honrosísimas excepciones, podrían desempeñarse como lacayos (servidores de librea) de Su Majestad el Presidente de la República -  el titular de la cartera de salud salga a decir cuanto sostuvo sobre el aborto sin consultar a su todopoderoso jefe.

 

Eso podía darse y de hecho ocurrió en otros gobiernos con presidentes menos celosos e intolerantes que Kirchner. Pero con el santacruceño ni aun Lavagna - el de mayor personalidad y autonomía -  se permitiría hacer declaraciones acerca de la negociación con el FMI sin la venia presidencial.

 

Pues bien, si el primer dato del análisis que no debe echarse en saco roto es el ya mencionado con el ejemplo del iceberg, el segundo es este: así como Baseotto representa lo accidental y el aborto lo esencial, así también González García es lo adjetivo del caso mientras que Néstor Kirchner es lo sustantivo del asunto en disputa.

 

La Iglesia
- que algo conoce de diplomacia - no se llama a engaño al respecto. Kirchner le ha jurado una y cien veces que en tanto él sea presidente no impulsará la legalización del aborto. Lo hizo, sobre todo, cuando nominó a la Dra. Carmen Argibay para ser ministra de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, decisión que generó una ola de preocupación de parte de los obispos argentinos.

 

No era para menos en razón de las cartas credenciales con las cuales había querido presentarse en público la Dra. Argibay. Como si dijera la cosa más normal del mundo, o sea, sin inmutarse, declaró: “Soy atea militante y abortista confesa”.

 

El episcopado amenazó salirle al cruce pero, finalmente, se replegó a cuarteles de invierno. La promesa de Kirchner y la incapacidad para montar una contraofensiva que pusiese al gobierno en la necesidad de retirar el pliego de la Argibay, convencieron a los obispos de no escalar la beligerancia.

 

Ahora la cuerda ha vuelto a tensarse porque Kirchner avanzará todo lo que pueda a fin de legalizar el aborto y la Iglesia parece darse cuenta que no cejara en su empeño. Por supuesto el santacruceño no se lanzará a la pelea de manera frontal sino al través de una estrategia de aproximación indirecta en la cual el ministro de salud - que acaba de reiterar las expresiones que motivaron el enfrentamiento con monseñor Baseotto -  es un peón tan solo.

 

La fuerza de choque mayor es la Corte Suprema.


Decíamos en las crónicas de la semana pasada que Kirchner no era loco; que se hacía el loco y en su política de hostigamiento y enfrentamiento con los enemigos emblemáticos que escogía llegaba hasta las anteúltimas consecuencias. Véase, al respecto, el caso de marras que ha sido escalado por el gobierno no hasta un punto de no retorno sino, precisamente, hasta un punto que tiene retorno.

 

Por eso el canciller Bielsa salió a decir que no había ninguna campaña contra la Iglesia y que monseñor Baseotto podía oficiar misa. Eso sí, le quitan el sueldo, que es lo de menos. La jerarquía católica, por su parte, decidió suspender la ceremonia religiosa en la Iglesia Stella Maris y así las aguas tenderán a aquietarse.

 

Todo bien y Santas Pascuas, pues. En absoluto. Con su actitud intempestiva e intemperante Kirchner demostró adónde apunta. Avanzó dos pasos y retrocedió uno.

 

La iglesia, de su lado, tomó debida cuenta de cuales son los límites del presidente, o sea, hasta donde se puede creer en su palabra.

 

Para terminar con el mismo ejemplo del comienzo, las relaciones entre el gobierno de Kirchner y la Iglesia Católica también semejan un iceberg. A la vista todo puede parecer blanco, pero la procesión va por dentro y por debajo. Hasta la semana próxima.

Compacto y destacado
Fracaso asegurado

  • El gobierno intenta contener la inflación con acuerdos de precios. Hay vasta experiencia local e internacional en cuanto a la ineficacia de esta política. Los topes son fácilmente eludidos con reducciones en los tamaños o volúmenes envasados o deterioros en la calidad Inducen, además, a subas anticipadas de precios para cubrirse de eventuales reducciones.

  • Kirchner: “La lucha contra la inflación hay que darla más desde la política que desde la economía”.

  • La subsec. P. Vaca Narvaja admitió que las bajas pactadas solo se han observado en los supermercados pero no en el resto de los comercios que atienden el 70 % del consumo. Como las carnicerías compran medias reses y no cortes separados, para implementar la rebaja pactada para los cinco cortes de carne deben aumentar el precio del resto.

  • No obstante las amenazas, no pudieron aplicar sanciones administrativas a las petroleras, pues afortunadamente nada prevé la ley de Defensa del Consumidor.

Curioso doble discurso:

  • El Congreso sancionó una eximición temporal a la importación de gas oil y paralelamente la tasa sobre el gas oil se convirtió en impuesto y la alícuota se elevó de 18,5 % a 20,2 %.

  • Para evitar impacto inflacionario, más intromisión estatal: introdujeron en la ley la prohibición de trasladar el aumento de la alícuota al precio del combustible. Discriminatoria asimetría: los privados no pueden aumentar sus precios, el estado sí.

  • Aún con la exención mencionada, el precio del m3 sería muy superior al del precio de referencia interno. Al estar obligadas a cubrir todo faltante, las compañías deberían asumir esa pérdida si no quieren asumir el costo político de ajustar el precio.


No obstante las repetidas promesas de Lavagna, el gobierno vuelve a tomar deuda.

  • Como anticipamos desde la presentación de Dubai en 2003, las proyecciones de Economía contemplaban un inmediato retorno al mercado de deuda.

  • Se emitirían notas de Tesorería en pesos ajustables por CER a siete años - o se ampliaría la de BODEN 2012 en dólares -  para cubrir unos U$ 2400 MM.

  • Consiguiendo estos fondos, se tendría tiempo hasta agosto para acordar un nuevo programa con el FMI.

  • Los principales destinatarios serán los inversores locales: además de resolver el faltante de caja proyectado, la colocación de los títulos permitirá retirar liquidez del mercado y así contribuir a contener la inflación


Riesgo de suba del gasto

  • Analizan reducir las retenciones efectuadas a las provincias sobre su coparticipación, destinadas al repago de los vencimientos de la deuda que mantienen con la Nación.

  • Ya en febrero las provincias recibieron 35 % más que el mismo mes del 2004.

  • El objetivo es acercarlas al “cumplimiento” de lo establecido por la ley de Responsabilidad Fiscal, a la que la Nación exigió recientemente que adhirieran. Algunas casi duplican el límite de 15 % de afectación máxima de los ingresos corrientes (netos de transferencias a municipios).

La euforia que no fue

  • La actitud hostil del gobierno hizo que se esfumara en unos pocos días el optimismo poscanje.

  • La alarma oficial generó en la población el convencimiento de que la inflación podría resultar indominable.

  • La anunciada avalancha de capitales - que tanto preocupaba en punto a sostener el tipo de cambio “competitivo” -  no se ha producido. Y el tipo de cambio alto se ha podido mantener a pesar de las reducidas compras oficiales.

Intentar sofocar la inflación con más intervención estatal en los mercados es contraproducente

  • Los acuerdos de precios y la amenaza de recurrir a sanciones o controles estimula el ímpetu remarcador, quita confianza en el entorno económico y ahuyenta inversiones.

  • Si los factores económicos que originaron la inflación persisten, la inflación indefectiblemente no se detendrá.

  • Otra posibilidad esbozada por el gobierno es otorgar subsidios que permitan evitar los ajustes de precios (p. ej. los subsidios para las autopistas, el transporte público o CAMMESA). Esto significa eximir a los usuarios de esos servicios de pagar el diferencial de precio que ahora se traslada a toda la población.

  • El encendido discurso oficial ha llevado al primer plano de la conciencia colectiva el problema, corriendo riesgo de realimentarlo con las ahora potenciadas expectativas de inflación.

  • La cruzada anti-remarcatoria ha elevado el perfil de un problema muy sensible a las expectativas.

  • Otras tácticas del gobierno pueden resultar contraproducentes, como la intención de concentrar los aumentos de tarifas en el segmento de clientes industriales. De esta forma, se terminará por trasladar a los precios de las mercaderías producidas por esas industrias incrementos mayores a los que se aplicarían si la suba fuera general para todos los clientes.

  • El brote inflacionario debe ser controlado inmediatamente para evitar que se realimente, cobrando inercia y dinámica propias.
    Diferentes elementos - como vinimos advirtiendo -  se conjugaron para producir el rebrote.

  • En el último año el gasto primario creció por encima de lo que lo hizo la actividad. El gasto primario aumentó un 28 % (unos $ 20000 MM) en 2004. Y creció su participación en el PBI: en 2003, absorbía el 18,2 %; ahora, el 20,3 %.

  • Por otro lado, se comenzó a notar cierta insuficiencia de la oferta para atender la creciente demanda: la recuperación del consumo generó una utilización creciente de la capacidad instalada que no fue acompañada de inversiones significativas para la expansión de esa capacidad.

  • También incidió una recomposición de los precios relativos: tanto algunos costos industriales locales - especialmente productos y servicios que estaban retrasados, como la energía eléctrica consumida por las fábricas o los combustibles frente al creciente valor del crudo -  como los insumos importados - fruto de la fuerte desvalorización del peso y la apreciación de otras monedas, como el real -  tuvieron subas significativas. Los combustibles, por caso, se vendían hasta la semana anterior - “acuerdo” petrolero mediante -  prácticamente a los mismos valores que cuando el barril cotizaba en el mercado internacional a la mitad (U$ 28,50) que en la actualidad (U$ 56,27). El insostenible quebranto que significaba para las refinadoras originó las recientes subas.

  • Como advertimos en su momento, tanto los arbitrarios aumentos salariales ordenados por el gobierno como la laxa política monetaria derivada del modelo “productivista” de tipo de cambio alto fueron alimentando las presiones inflacionarias. La base monetaria creció 47 % desde la asunción de Kirchner y 70 % desde fin del 2002. Al mantenerse artificialmente valorizado el dólar, la economía ajusta elevando los precios locales y produciendo así una desvalorización en términos reales de la divisa. El gobierno ha desestimado eventuales contramedidas de política monetaria que pudieran afectar la política de tipo de cambio alto.

  • Con este comienzo, difícilmente la inflación de 2005 se ubique por debajo del 12 %.

  • Nuestra estimación actual se ubica bien por encima del promedio de las expectativas de mercado relevado por el BCRA (8,5 %).

  • La inflación anualizada del bimestre enero-febrero ya arroja un preocupante 14 %.

  • La inflación de marzo se ubicaría en torno al 1 % y en abril podría tocar 0,8 %.

  • Un ajuste de las tarifas del orden del 15 % tendría un efecto menor en el índice, rondando los dos puntos.

  • Hay diferentes instrumentos para combatir la inflación, pero no todos rinden resultados rápidos.

  • Entre aquellos con fuerte incidencia estructural pero de mediano o largo plazo de maduración está el promover la inversión, estimular la productividad, e instrumentar la más amplia y profunda apertura comercial.

  • Asegurar la libre competencia y derogar subsidios y reservas de mercado es crucial pero también insume cierto tiempo.

  • El mantener una responsable disciplina fiscal y monetaria y dejar flotar la moneda arroja resultados más rápidos.

  • Una medida que tendría efectividad inmediata sería una reducción generalizada de la alícuota del IVA.

El gobierno intentará minimizar el uso de la política monetaria para estabilizar los precios.

  • Para evitar el distanciamiento de los sectores que han sido su sustento ideológico, buscará demorar para más allá de las elecciones el recurrir a herramientas anti-inflacionarias tradicionales.

  • Acuerdos y controles de precios, sanciones administrativas y paquetes de subsidios serán los instrumentos preferidos. Como los aumentos se producen en multitud de bienes y servicios, es más difícil implementar la administración de precios.

  • La compra de divisas con superávit fiscal será la herramienta utilizada para sostener el tipo de cambio sin inyectar liquidez al mercado.
    En un año electoral es poco probable que el gobierno intente desalentar la demanda agregada como herramienta para contener la inflación.

  • El seguimiento del gasto primario ante las urgencias electoralistas será crucial. Particular atención habrá que prestar a las transferencias a las provincias, responsables principales del aumento observado en las erogaciones.

  • Sin embargo, es previsible un moderado endurecimiento de la política monetaria. Las menguadas intervenciones cambiarias del Banco Central en los últimos días evidencian la preocupación de la autoridad monetaria por las consecuencias inflacionarias del modelo de tipo de cambio alto.
    Consecuentemente, es dable esperar cierta apreciación moderada del peso en las próximas semanas.

  • Para atraer a los bancos (el costo del crédito bancario ya registró un impulso durante febrero) y a los inversores, el BCRA deberá incrementar progresivamente las tasas que paga. El BCRA buscará contraer la masa monetaria absorbiendo más fondos vía LEBAC y pases pasivos. La suba de tasas en un marco político y económico de falta de confianza puede contribuir a enfriar la economía. La coyuntura inflacionaria pondrá en seria prueba la declamada independencia del BCRA


Las nuevas notas del Tesoro también pretenden retirar liquidez del mercado.

  • En este contexto, la actividad también corre peligro de deteriorarse.

  • La caída desestacionalizada de 0,7 % en la actividad industrial durante febrero confirmó nuestras advertencias de los últimos meses sobre el riesgo de una paulatina desaceleración de la economía.

  • La actitud agresiva del gobierno - sólo en los últimos días confrontó con el Vaticano, la SIP y el FMI -  lo mantiene en el centro de la escena a costa de la pérdida de inversiones.

  • El clima anti-mercado y las intromisiones en los mecanismos de precios ahuyentan la inversión y estimulan la fuga de capitales.

  • El gasto primario crecerá en 2005 por encima de lo que lo harán los recursos. Esto significará crecientes transferencias de recursos de la actividad privada productiva al sector público.

  • Los permanentes conflictos sindicales constituyen una amenaza adicional para el nivel de actividad.

  • La inversión bruta fija - 17,7 % en 2004 -  debe representar entre el 23 % y el 24 % del PBI para poder asegurar un crecimiento sostenido.

  • La inversión extranjera directa representó el año pasado un 10 % de la que recibió Brasil y menos de una cuarta parte de la que recibe Chile.

  • La significativa suba de la tasa del bono a 10 años afectará el flujo de inversiones hacia los países emergentes.

  • Las restricciones en la oferta energética pueden complicar la actividad en el invierno. Se estima que el déficit de gas podría alcanzar los 10 MM de m3 diarios sobre una demanda total de 120 MM de m3.



La inflación y una eventual ralentización de la actividad afectará los indicadores de empleo y de pobreza.

  • La suba de la canasta básica eleva la porción de población en situación de indigencia.

  • Al deterioro de la elasticidad empleo/PBI se agregan señales de desaceleración de la economía, como la contracción del EMI (actividad industrial) en febrero.

  • El nuevo régimen de riesgos del trabajo implicará un salto en los costos, que rondarán el 3,5 % de la masa salarial.

  • Los trabajadores informales ya representan el 48,3 % de la fuerza laboral mientras que en 2001 significaban el 31 %.

El creciente deterioro del clima económico puede obligar a apurar el acuerdo con el Fondo. Más allá de las restricciones financieras, el acuerdo puede resultar necesario para anclar la credibilidad macroeconómica.

La disparada inflacionaria complica aún más el ya difícil sostenimiento artificial del tipo de cambio.

  • La inflación y las compras de divisas requieren de crecientes niveles de absorción monetaria, inconsistentes con la política de bajas tasas vigente y con riesgo de contribuir a desacelerar la economía.

  • En este marco, y como anticipamos hace varios meses, será difícil para el BCRA continuar con su política de metas de inflación a la par de tipo de cambio alto. Un alza de las tasas y la apreciación del peso son eventos probables ante la necesidad de un endurecimiento de la política monetaria.

El incremento en el ritmo de inflación afectará la solidez fiscal.

  • La inflación realimenta las presiones salariales, lo que termina por aumentar el gasto de personal de la administración nacional y las provinciales.

  • Como consecuencia de la inflación, la deuda por los bonos del canje ya subió casi U$ 1500 MM antes de que los títulos sean entregados a los acreedores.

  • Y se sumarían otros U$ 165 MM en marzo. Y a ello hay que sumar U$ 29000 MM de deuda performing en pesos ajustables, que agregarían otros U$ 290 MM. Una inevitable apreciación del peso es otro factor que puede abultar el servicio de la deuda.

  • Por otro lado, la política contractiva para contener la inflación genera un creciente gasto cuasifiscal (ya hoy en $ 1000 MM anuales).

El proyecto Antievasión II concede nuevos poderes discrecionales al estado y al Ejecutivo en particular por sobre el ciudadano.

  • Por una evasión previsional superior a tan solo $ 5000 - en el caso de los impuestos la suma es veinte veces mayor -  corresponde la pena de prisión.

  • El proyecto concede a la AFIP la facultad para determinar unilateralmente la deuda y la cantidad “real” de empleados que trabajan en una explotación.

  • Faculta también a la AFIP a hacer la denuncia penal a libre decisión del organismo, “cuando las circunstancias lo indiquen”, aun cuando no se haya hecho una determinación de oficio.

  • Al fijarse domicilio alternativo, se corre el riesgo de que dos agencias lleven adelante procesos por un mismo hecho.

  • Impone además la riesgosa universalización del domicilio electrónico.
    Adjudica responsabilidad solidaria a quienes fueran socios de hecho o irregulares de la firma, sin exigir una demostración de su participación en el ilícito.

  • Inseguridad jurídica: las respuestas por consultas a la AFIP (no obstante ser onerosas) no se podrán invocar para justificar errores en la liquidación.

  • No se contemplan ningún plazo para que el contribuyente pueda requerir al juez la suspensión de un embargo.


La semana próxima Diputados tratará el proyecto de centralización en la Inspección General de Justicia del control y registración de sociedades extranjeras. De esta forma, todas las sociedades extranjeras que actúan en el territorio argentino deberán individualizar sus accionistas de acuerdo a la reciente disposición de la IGJ. Con este proyecto se buscaría evitar que la provincia de Neuquén pueda convertirse en el paraíso local para la radicación de sociedades extranjeras.
 

 
 

Háganos llegar su opinión sobre este artículo

Si utiliza nuestro material, por favor cite la fuente 

© Copyright 2000-2005 Harrymagazine (www.harrymagazine.com)

Mantenimiento: C & E asociados (www.ceasociados.com)     

 Portada