LA ARGENTINA ATEMPORAL

PANORAMA POLÍTICO SEMANAL LUNES 2 DE MAYO, 2005

Mayo de 2005

Por Gabriela Pousa

Muchas veces, vuelvo a leer viejos diarios conciente de que en la Argentina la noticia de ayer puede tener más vigencia que aquella que está produciéndose en este instante del día. Lamentablemente también son muchas las veces en que compruebo la eficiencia de esa metodología en la Argentina. La noticia de ayer reemplaza a la actual y pone de manifiesto una realidad insoslayable: nada cambia en esta Patria. La reforma política continúa siendo un slogan proselitista, un artilugio a manejar arbitrariamente cuando no hay otros temas que distraigan a la ciudadanía.

Es más, a veces los periódicos de antaño son el mejor referente, no para estudiar qué ha pasado sino para saber qué nos está pasando. Puede que esta rareza sea otra de las peculiaridades de la marca país. Marca que no haya espacio en el mercado internacional quizás por sus costos, en extremo caros.

De allí que no asombró demasiado leer el sábado, parte del diario que no saldría el domingo pasado a raíz del feriado por el Día del Trabajador. En rigor, los suplementos se adelantaron 24 horas. Pero tampoco hubiera asombrado que, en lugar de producir adelantos se hubiesen vuelto a publicar los suplementos de un año atrás, o más aún: que se hubiese adelantado la totalidad del diario.


Sin entrar en detalles, me detuve en la columna que escribe para La Nación, Esteban Peicovich a sabiendas que en ella la imagen del país se revela sin photoshop. Pasamos la semana 18 del año... Y se me ocurrió así un simple desafío a los lectores:

Semana 18
“En la ciénaga natal no se muta: se clona. Menem en De la Rúa derivado en Rodríguez Saá desembocado en Duhalde reciclado en Kirchner. Genética nacional de pura cepa. Tan variada como el bolero de Ravel. Llégase al año de gestión y estamos como cuando vinimos de Europa. La ministra Soja y su colega Lavagna acomodaron los melones pero el roosevelt santacruceño no muestra uñas de estratega. Falta Plan. Y aumentan los roces. (...) De Vido y reflota el "Hay que pasar el invierno" del compañero Alsogaray. Pues sí: bienaventurados quienes se aguanten y tengan frío: recibirán un premio (...) Bonelli dixit: los mega sobresueldos pagados durante la década menemista rondarían los 60 millones de dólares”

Semana 18
“Lunes con aldabonazo Lavagna: "El ministerio de Economía no entra en payasadas de corte electoralista". Pero hubo tinglado. Postal paródica de altri tempi con partiquinos ad hoc a cargo del aplauso "a la orden" y de darle a los bombos para que algo (al menos) sonara peronista. Le costó al preclaro cavallista Alberto Fernández (elegido líder del peronismo transversal porteño) calentar su discurso: le salieron cubitos. A medida que regresan los actos "producidos" queda más claro que "el cuento de la buena pipa" no va más. Tampoco logró encender su homilía la señora K. enredada al ensalzar un invisible proyecto nacional. "Cuando un político habla, no se fijen en lo que dice sino en lo que hizo" (frase boomerang). Le sobró ira a su sujeto y argumento al predicado. Faltó sinceridad. Quedó pospuesto el anuncio de la candidatura de la señora K. (Es que... "debemo especular, debemo especular").


(...) Calculan en 466 millones de pesos los regalitos (sobresueldos) dados por la Rosada (¿quién?) entre 1991 y 1999 ¿a quiénes?); 5) Fondos fiduciarios. Jubilación de privilegio. Gastos reservados. ¿Hasta cuándo abusarán de nosotros? (...)”

Ahora bien, ¿cuál es la semana 18 del presente año? Qué en la Argentina sólo pueda dilucidarse este dilema porque toda estrategia se resume en poner delante del rey a la reina no es buen síntoma. Qué el titular de uno de los matutinos con mayor tiraje se limite a mencionar los sobresueldos como novedad tampoco es coherente si la idea es progresar. Hasta ahora todo lo que sale a relucir obra como soga deteniéndonos en cuestiones del ayer.

Podrá decirse que si ese “ayer” no se juzga, cualquier “mañana” se hace impensable. Pero lamentablemente hay con qué advertir que esa excusa es fútil y absurda porque el “ayer” que se saca a relucir hoy es tan sólo un instrumento de manipulación. En 24 ó 48 horas puede volver a desaparecer si surge en escena algún otro show más conveniente para distraer la atención. Convengamos que si se trata de esclarecer todo cuánto sucedió en el pasado entonces también cabe pedirle cuentas a León Arslanian, ministro de Seguridad bonaerense que acaba de sostener que “las bandas de secuestradores están desarmadas”  Muy bien. Entonces queremos saber dónde está la plata, pues...

Idéntica situación puede trasladarse a lo que acontece con los 70’ y los 90’. Dos décadas que han sido arbitrariamente manipuladas por la actual dirigencia a fin de asegurarse alguna suerte de argumento capaz de mitigar la falta de ideas y coherencia. “Si no puedo explicar cuán positivo soy, basta con decir que el otro es peor” – lógica kirchnerista por antonomasia.

Este elegir lo que se contará tan arbitrariamente va desarmando la noción espacio temporal y simultáneamente, va diezmando la historia nacional dejándonos huérfanos de lógica y vacíos de identidad. Esta es la crisis que más debiera preocupar.


A dos años de asumir la presidencia, Néstor Kirchner no tiene siquiera balance para realizar. La Argentina sigue sin plan y sin reformas estructurales que permitan vislumbrar un corto o mediano plazo diferente al actual escenario. De allí que, la semana 18 del 2006 ó del 2015 pueda anticiparse en el diario de esta misma tarde.


En el acto del oficialismo donde la faz más burda del circo se hizo notar sin eufemismos se habló de un “proyecto de país” que al parecer, sólo el gobierno conoce. Hasta ahora se barajó únicamente el porcentaje de imagen positiva de la primera dama lo que no aporta demasiado contenido a un plan de gobierno concreto. Hasta ahora, el proyecto de país que conoce la gente y que emana de Balcarce 50 se limita a perseguir afanes personales del jefe de Estado y al posicionamiento de algún miembro de su séquito, y dista de contemplar las demandas perentorias del pueblo.

Ante ese divorcio entre dirigencia y sociedad, el escenario político se reduce a un sinfín de contiendas internas y de trueques entre caudillos o jefes con dominio asistencial en diversos distritos donde el caudal electoral suma lo suficiente pero nada más.


En una geografía donde las provincias siguen sumidas en recursos feudales, con un único poder central capaz de aplacar la labor legislativa (1) y con una justicia donde ya no se distingue quién es juez y quién acusado, es irreverente hablar de un régimen democrático. Proponer una alternativa para esta situación no es tan complejo, instrumentarla -en el grado de desorden alcanzado- es lo realmente complicado.

Pero la culpa no es únicamente de la dirigencia política. La sociedad -conciente o no- ha cooperado y coopera a esta decadencia. Basta observar la facilidad con qué se cae en polémicas simplistas como las últimas instauradas acerca del origen de un empresariado válido empresario o de los capitales, o bien atender el debate acerca de los planes sociales. Todo suele tornarse un River-Boca y, en ese trance se cuestiona si la inversión debe ser local o foránea; si los jefes y jefas de hogar deben ser o no desocupados, si el porcentaje de pobres corresponde a quienes están bajo la línea de miseria o de indigencia como si este límite marcara la dignidad del hombre. Y a fin y a cabo, las voces se acallan en menos de una semana para dejar paso a otro tipo de disputa igualmente intrascendente para la reconstrucción de la república.

Esta parodia de democracia que se supone rige la Argentina quedará sumida en estos meses en un maniqueo manejo de fondos “reservados”, “discrecionales” o como desee llamársele pero de fondos al fin, devenidos de bolsillos de la gente entre diversos actores políticos. Gobernadores, intendentes, duhaldismo, transversales, verticales y oblicuos discutirán de la puerta para adentro cuál es el precio de una elección sin obstáculos para aplacar el berrinche presidencial de plebiscitar su figura. De ese modo, cualquiera sea el resultado, Kirchner tendrá en sus manos el condimento necesario para que cierre a su bonanza el marketing electoral. Podrían escribirse ya las crónicas de Octubre sin errar un ápice.

Pero hay un detalle. Después de Octubre, la vida continúa. ¿Entonces? Entonces será el momento de empezar la carrera de mediciones y estrategias con miras al 2007 y, en el “mientras tanto”, han de recrearse parodias conocidas donde Eduardo Duhalde podrá abrazarse con Felipe Solá o Castells con Cristina sin que lo advierta la memoria parcial y diezmada de la ciudadanía.

“Curiosamente, los votantes nunca se sienten responsables de los fracasos del gobierno que han votado” Alberto Moravia.

GABRIELA POUSA

(*) Analista Política. Lic. en Comunicación Social (Universidad del Salvador) Master en Economía y Ciencias Políticas (ESEADE) Queda prohibida su reproducción total o parcial sin mención de la fuente.

 

(1) “La oposición comenzó a denunciar ayer la peligrosa inmovilidad en que se sumió la Cámara de Diputados desde hace dos semanas, sin pronóstico de solución. Para los radicales, macristas, aristas y la izquierda, el problema no es sólo la falta de sesiones -hecho que puede darse por disputas políticas o por retacear el quórum al oponerse a proyectos del gobierno-, sino algo mucho peor: ni siquiera las comisiones están funcionando en tiempo y forma. Las protestas dejaron ya el tono de barricada para pasar al de denuncia institucional por la falta de funcionamiento del Parlamento”. AMBITO FINANCIERO, Viernes 29 de Abril 2005


 

 

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