HARRY POTTER PARA ADULTOS Y OTRAS FABULAS : DOS AÑOS DELPRESIDENTE CON LAS MANOS DE TIJERA
PANORAMA POLITICO SEMANAL, 23 de MAYO DE 2005

 

Mayo 2005
por Gabriela Pousa  (1)

 

Si veinte años no es nada como asegura el tango, dos directamente no cuentan, y tres apenas serían el prólogo de una carta, no más que eso. Es decir qué, analizar los dos años de administración kirchnerista no reviste demasiada trascendencia y mis tres años redactando sigilosamente este informe han sido - amén de un desatino-, una buena práctica para empezar a probar suerte con la literatura fantástica… Poco o nada varía la descripción de los protagonistas y no sería necesario modificar demasiado la trama. Apenas unas licencias gramaticales, una editorial dispuesta y a ocupar algún estante de la biblioteca…

Pensando en la bonanza de K. Rowling quién, tras vender 270 millones de ejemplares de la saga de Harry Potter, niño-mago capaz de sacar de su galera una fortuna de 500 millones de libras- está presta a escribir novelas de misterio para adultos, posiblemente mi elección no sea desacertada. Claro que, teniendo en cuenta la subsistencia en esta geografía donde, la pareja real no será la de Carlos y Camila pero mantiene también sus delirios de grandeza, mi trayectoria se plantearía a la inversa. Es decir, como todo en la Argentina… De los informes de misterio para adultos rumbearía a las crónicas realistas para la infancia donde al menos la inocencia tiene ganada la visa y merecida la nostalgia.

Y es que hoy en día es más creíble la Cenicienta que la aventura plebiscitaria a la que pretenden someter a la ciudadanía. En los cuentos infantiles, además, el bien siempre triunfa sobre el mal cosa que no ocurre en nuestra supuesta realidad. La permanente carencia de final en la película donde nos ha tocado actuar -aunque nos comportemos como meros espectadores alucinados -, hace que inevitablemente se esfume el contenido de lo bueno y lo malo. Todo da lo mismo. Y los ejemplos se esfuman para dejar espacio al “dale que va...”

Por otra parte, la imagen positiva de Bambi sin duda alguna es equivalente a la que hoy goza nuestro presidente -a juzgar por los “medios oficiales”- y en resumidas cuentas ¿cuál es la actitud del primer mandatario sino la de andar a los saltos esquivando las dificultades? Huérfano de humanidad y de partido, Néstor Kirchner ha vivido dos años escondido en un paisaje donde el árbol no deja que vea el bosque. Sin eufemismos, el santacruceño no sabe ni dónde está parado.

Para el jefe de Estado, el país se reduce a la provincia de Santa Cruz convertida en feudo. Al menos, no ha modificado su actitud una vez salido de ésta y allá va, cuál jefe de estancia dando órdenes al rebaño. No sé que habrá sentido acaso si leyó el domingo a la mañana en uno de sus diarios protegidos que la costa argentina mide 2 mil Km más de lo pensado...

Uno de los principales problemas de Néstor Kirchner es pretender ser un ciudadano común cuando en rigor de verdad es el Presidente. Posiblemente haya caído en la tentación de convertirse en uno de los personajes más de moda en la Argentina y se halle, ahora, en el rol de arrepentido... ¿Será por eso que se distanció del duhaldismo? De ser así, es comprensible la advertencia emitida días atrás cuando con total impunidad avisó que, de no ganar la elección en Octubre se quedaría sin margen de gobernabilidad. ¿Para qué, pues, un análisis detallado de dos años que no significan nada si encima, en Noviembre, Kirchner se va?

Pero nuestra ficción dista de ser tan fantástica y apenas si nos deja margen para soñar... Si el Presidente fuese un simple compatriota no debería involucrarnos en sus batallas verbales contra el mundo. Tras dos años de supervivencia al kirchnerismo desafío a ver quién descubre algún punto cardinal que no haya sido denostado por el titular del Ejecutivo, y búsquese en el mapa, lugar que no tenga la culpa de todo cuánto nos ocurre...



América del Norte nos sometió al capitalismo salvaje, América del Sur nos sumió en la miseria de una región al borde del abismo, Europa nos desterró con el colonialismo sin humanidad, Asia al final no dejó la deuda sin comprar, África nos condena al SIDA (un mal también adjudicado a Monseñor Baseotto, ya que estamos...) Y Oceanía “algo habrá hecho” para perjudicarnos. Porque hoy, terminados los 90 y condenados a vivir un ruin revisionismo de los 70 quién hecha mano a la frase “por algo será” es el gobierno nacional. No tiene otra forma de explicar dos años sin respuestas para los problemas estructurales de la Argentina. “Dale que va...”

El resto de los ciudadanos, en un rol por demás secundario, apenas si gozamos de algún espacio para avizorar el estado en que se halla el bosque. A simple vista no han quedado en él ni los siete enanos de Blancanieves. Los hermanos Marx son personajes de extrema seriedad al lado de los Fernández y Lavagna es Caperucita si cree que puede atravesar- de punta a punta el periplo- sin que el lobo lo atrape...

Pero 20 años no es nada... “No hay mal que dure 100 años”, Kirchner a la historia no pasa. Y estos dos años han sido una sumatoria de insensatez, desacierto y patoteadas que no vale la pena siquiera analizar. Por eso en la ficción, busco denodadamente el mes de Octubre cual dirigente decadente “marca país” y emito por anticipado un voto cantado:
¡Basta para mí!

“No se escribe con la pasión sino con el recuerdo de la pasión” Albert Camus.


Hoy no debo escribir. Me esperan Mickey, Donald y Popeye.

¿La semana que pasó? ¿Lo que viene? Véase hemeroteca en sepia distorsionada por la miopía voluntaria de un grupo de trasnochados que juegan a ser ciudadanos cuando tienen la responsabilidad de dirigir un país.


Cierro con una anécdota que me contara los otros días Bernardo Neustadt y que pinta a la Argentina, es decir a usted, a mí... al menos hasta que aprendamos a decir “BASTA” y dar vuelta la página...

Hace unos meses estaba en el Corte Inglés, en Madrid. Había una mujer que me miraba, me miraba... No sabía quién era, me acerqué y al ver que me seguía con la mirada, la saludé. `-Usted tiene el tupé de saludarme’- me increpó abruptamente. Me di cuenta que era Isabelita, no sabía que decirle. `-Usted que cooperó a mi caída, usted que fue causante de mi desgracia tiene el tupé de saludarme’– claro, yo no sabía qué decirle pero enseguida cambió el tono y me dijo: `-No tema, que le hablo jocosamente pero ahora dígame... Yo ya no estoy en el gobierno, el tiempo pasó, ¿la Argentina está mejor?’- Me quedé mudo”, cuenta Bernardo.

Nosotros, al menos, en Octubre no nos quedemos mancos.

(*) Analista Política. Lic. en Comunicación Social (Universidad del Salvador) Master en Economía y Ciencias Políticas (ESEADE) Queda prohibida su reproducción total o parcial sin mención de la fuente.
 

 

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