LAVAGNO DEPENDENCIA

Mayo 2005

El presidente Néstor Kirchner nunca imaginó que el peor golpe político se lo propinaran los jueces. Su gobierno enfrenta dos frentes de tormenta peligrosos: la relación conflictiva con su ministro de Economía, Roberto Lavagna, que podría derivar en una renuncia antes o después de las elecciones de octubre, y la sensación de falta de control de la impunidad que ganó a la sociedad y que golpeó duramente la imagen de su gestión.


Una encuesta de opinión realizada por uno de los cinco encuestadores que le provén encuestas a la Casa  Rosada demostró el impacto que tuvieron las excarcelaciones de Chabán y Maria Julia Alsogaray. En el caso de esta última tiene algo claramente en común con Isabel Perón, no solo las dos mujeres se llaman María sino que son las dos mujeres que han permanecido mas tiempo detenidas por actos administrativos de corrupción que –para ser realistas –solo enmascaraban un linchaje popular por portación de apellido. “Ninguna de las dos es peronista “sostuvo recientemente un movedizo coronel que es también referente político del peronismo de la Capital Federal desde hace años. Pero lo cierto es que peronistas o no es el apellido el que las ha enviado a la cárcel y no los sobresueldos o en el lejano caso de Isabel Perón un cheque a beneficio de la Cruzada mal supervisado por sus asesores legales Lo cierto es que en una semana, la aprobación de la gente a la gestión del Gobierno pasó del 80 al 65% en la Capital Federal, mientras que el rechazo a la gestión pasó del 19 al 34% en sólo una semana. Ello, sin tener en cuenta que los números pueden estar inflados por cuanto es una encuestadora oficialista. Se omite dar la identidad de la consultora por cuanto el trabajo fue confidencial y realizado estrictamente para el gobierno.


La aprobación del fallo a favor de Chaban ronda el 17% mientras que La desaprobación es del 78%. La aprobación a la injerencia de Kirchner sobre la Justicia -le pidió a la Procuración General de la Nación que apele la  Medida en los tribunales correspondientes- ronda el 46%, mientras que el  rechazo a la intervención presidencial llega al 50%. La aprobación de la gestión porteña de Aníbal Ibarra venía creciendo desde enero, su peor indice (caso Cromagnon) hasta abril cuando llegó a un pico de 52% (siempre con números oficialistas, claro); el fallo hizo bajar la aprobación hasta un 35%; el rechazo a Ibarra era de un 46% y trepó en una semana a un 61% luego de fallo-Chabán.


Los encuestadores y el gobierno dicen que estos números son el primer reflejo de la sociedad impactada por los fallos y que el tiempo puede ir equilibrando el humor de la sociedad. Igualmente, el Gobierno encendió todas sus alarmas y por ello Kirchner salió a criticar fuertemente a la Justicia, para tomar la mayor distancia posible de esos fallos judiciales.

 

Como anticipamos la semana última, Kirchner teme quedar envuelto en un  halo de sospechas de que su gobierno apaña la corrupción y la impunidad. Su preocupación son las elecciones de octubre: por un lado esos casos, pueden hacer caer su imagen en la sociedad; por otro, pueden ser utilizados por la oposición para atacarlo. La combinación de ellos, podría ser fatal para sus aspiraciones de "plebiscitar" su gestión. Máxime teniendo en cuenta que no tiene la elección ganada en Capital Federal, que tiene serios problemas en Santa Fe, y que la provincia de Buenos Aires hoy está dividida entre dos listas: una kirchnersita y otra apoyada por Eduardo Duhalde, ya que todavía no hay acuerdo. Además, en otras provincias podría perder elecciones que creía ganadas, como ocurrió en Santiago del Estero. Un caso preocupante es el de La Rioja, donde Carlos Menem podría ganarle a Angel Maza y ello sería una derrota de la Casa Rosada. Todo ello se agravó por la sensación de sospecha de corrupción en el Gobierno que quedó instalada luego de la denuncia de Joaquín Morales Solá en La Nación, cuando difundió una denuncia de embajadas de países centrales que se quejaban de que funcionarios kirchneristas pedían coimas a empresas extranjeras para agilizar trámites en el Estado nacional. Como anticipamos la semana última en este panorama, la Casa Rosada responsabilizó de esos trascendidos a Roberto Lavagna, al punto que el ministro de Economía amenazó -y lo evaluó- con renunciar. Fue la disputa más grave entre Kirchner y Lavagna en lo que va de la gestión, más allá de que las hay desde 2003, tal como venimos consignando. Casi es un hecho, como adelantamos también, que fue la embajada de los Estados Unidos quien hizo trascender estos reclamos velados al Gobierno, que se referirían a una empresa privada de energía eléctrica. Es casi un remedo del "swiftgate", de la era menemista, y más acá en el tiempo una reproducción del caso narcovalijas, de Southern Winds, donde desde Washington se enviaron mensajes claros para depurar

 

Prácticas que se salían de madre en la administración.

Como adelantamos la Semana pasada en este panorama, las denuncias de Morales Solá apuntaban a las áreas que controla el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. Sabiendo esto, Kirchner evaluó largar lastre y hacer rodar alguna cabeza de "segunda o tercera línea" de esa área:alguien por debajo de Guillermo Moreno (Comunicaciones), José López (Obras Públicas), Daniel Cameron (Energía) o Ricardo Jaime (Transportes). Pero lo descartó: hubiera sido admitir que se conocía de antemano la Corrupción.


Optó por declararse sorprendido. Pero no sólo los empresarios le apuntan al área de De Vido. También algunos intendentes tienen problemas para conseguir fondos para obras públicas en sus municipios si antes no aceptan lascondiciones que imponen intermediarios de Planificación: devoluciones del 10% sobre el monto total de la obra, según confiesan en privado.Estas imposiciones ahuyentan a varios intendentes que no aceptan esas condiciones y se convierten automáticamente en enemigos del gobierno de Kirhcner, incluso ocurre con algunos patagónicos. Estas prácticas se repetirían en los subsidios para empresas y sectores estratégicos, en los fideicomisos sin control de 3000 millones de pesos anuales, y en todos los fondos que se manejan con propósitos "desarrollistas", lo cual echa un manto de sospecha sobre la gestión oficial, un punto que puede convertirse en una mancha que se agigante con el tiempo si el Gobierno no la detiene a tiempo.


En medios políticos y económicos, se comenta que esa "caja" se está amasando en parte para reponer fondos que forman parte de los depósitos de la provincia de Santa Cruz en el exterior. Gran parte de esos depósitos -obtenidos de las regalías petroleras en los 90- se perdieron, en el mejor de los casos, en la especulación financiera. Otra parte de la "caja" -no se descarta- puede ir a parar al bolsillo de algunos pícaros.
Pero no cualquier "picaro".

LA ENCRUCIJADA DE KIRCHNER Y LAVAGNA
"Así no se puede trabajar" dijo Roberto Lavagna, "tengo que perder tiempo enocuparme de peleas internas, además de muy bajo nivel". Así como en otras oportunidades en el entorno más cercano al ministro las opiniones estaban dividas respecto a si Lavagna debía irse o permanecer en su cargo, hoy todos coinciden en que se vaya. En la Casa Rosada algunos opinan que Lavagna puede irse y que la economía no sufriría ninguna consecuencia negativa.


Uno de ellos es Oscar Parrilli, quien deslizó hace unas horas que "no se modificarían las variables de la economía, porque las decisiones las maneja el Presidente". Agregó que sería lo mismo si se hiciera cargo del ministerio Martín Redrado. Algo similar opina Alberto Fernández, aunque tiene más reparos electorales y políticos: como el Presidente, cree que no es conveniente cambiar el ministro hasta después de las elecciones por el impacto electoral que podría sufrir la figura de Néstor Kirchner, máxime si Lavagna corre a los brazos de Duhalde y se transforma en un potencial candidato. La encrucijada que aqueja a Kirchner y a Lavagna reside en que sus intereses no son compatibles:
Lavagna busca un rápido acuerdo con el FMI para lo cual necesita controlar gasto para preservar el superávit y poder pagar vencimientos y obligaciones varias; pero sabe que la Casa Rosada quiere aumentar salarios, subsidios y financiar obra pública para las elecciones. Kirchner por su parte, necesita "plesbicitar" su gestión y obtener una diferencia contundente frente a las fuerzas opositoras debilitadas: por lo tanto, aspira a expandir el gasto y patear el acuerdo con el FMI para después de las elecciones. Cumplido ese objetivo, habría restricciones y aumentos de tarifas generales. Un ejemplo: Aguas Argentinas esperará hasta diciembre; el grupo controlante Suez, de Francia, sabe que hasta octubre (elecciones) no podrá esperar aumentos tarifarios de Kirchner y por ello le dará dos meses de plazo al Gobierno para tener alguna señal. Si no la hay, anunciará su retiro del país. La postergación de los pagos prorrogables -por 2500 millones de dólares- admitida por el Fondo anteayer hasta el año próximo, sin embargo, le daría aire a Kirchner para llevar adelante su política de postergar el acuerdo hasta después de los comicios de octubre. Sucede que tendrá ahora más dinero en la billetera para comprar voluntades en las provincias y las intendencias. Otro punto de disputa con Lavagna es el aumento de salarios, que podría desatar una espiral inflacionaria por un lado y aumentar el gasto público por otro. Kirchner quiere cumplir la promesa contraída en secreto con Hugo Moyano para legitimar al camionero al frente de la CGT. Pero al Presidente no le sirve un aumento ahora, sino más cerca de las elecciones, de manera de que la mejora de salarios y el buen humor del votante impacte en las urnas.


Esto está presente en la pelea interna en la CGT: los "gordos" entreven que Moyano se acerca demasiado a Kirchner y tiene arreglos de los que no participan los otros sectores. Los "gordos", aliados a Lavagna, impulsan por ello a Susana Rueda como nueva secretaria única de la central obrera en detrimento de Moyano, a quien recelan por su condición incontrolable.


Los "gordos" también le tienden una mano así a Lavagna.


POR QUE SE DESCONTROLÓ LAVAGNA
Roberto Lavagna, es un hombre reflexivo, sereno, astuto y sabe manejar los tiempos y las palabras pero hay un solo tema que lo puede sacar de las casillas: su familia. Las últimas agresiones a su hijo, Marcos, por parte del "periodismo oficialista" lo están empujando a la salida. El ministro de Economía se quejó ante Néstor Kirchner, el miércoles a la noche, de
que Alberto Fernández hizo operaciones de prensa para que Marcos Lavagna apareciera como presunto "lobbista" de la consultora Ecolatina y echar así un manto de sospecha sobre su gestión. Si bien Ecolatina está vinculada con Lavagna desde sus comienzos, en el Ministerio apuntan que el ministro ya no la integra aún desde antes de ser embajador argentino ante la Unión Europea.


Este fue el punto que más irritó al ministro, al punto tal que Kirchner debió hacer un esfuerzo para tranquilizarlo.También hubo una campaña para vincularlo con manejos sucios en el tema de la cuota Hilton, argumentando que se favoreció a sí mismo, pero ésta fue abortada al descubrir que su campo en la provincia de Buenos Aires está lejos de ser un emprendimiento ganadero dedicado a la exportación.


Los dichos del piquetero oficial Luis D'Elia le causan gracia y las "quejas y enojos" del ministro de Planificación, Julio De Vido, suele saldarlos con el presidente Kirchner. Lo cierto es que D'Elía embistió contra Lavagna por pedido del jefe del Gabinete, Alberto Fernández, que le ordenó a la
agencia oficial TELAM que le diera despliegue a sus diatribas. D'Elía trató a Lavagna "de defensor de las empresas de los 90". En realidad, Alberto Fernández y sus operaciones internas y externas son las que más le molestan a Lavagna. Es que, si bien su vínculo con Kirchner no es tan malo como pregonan, Lavagna sabe que Alberto Fernández es el encargado de manifestar lo que realmente piensa el Presidente. Las acusaciones de gran parte del gabinete hacia Lavagna se centran en que fue el ministro que le confesó a Joaquín Morales Solá el tráfico de influencias que existirían en el gobierno de Kirchner. En realidad, quienes conocen bien al ministro saben que su estilo no es acusar o dejar entrever. En confianza cuestiona con dureza políticas pero no suele personalizar. "Corre por cuenta delinterlocutor el suponer que se refiere a tal o cual ministro". Lavagna siempre cuestiona políticas, o hace cuando se refiere a los empresarios, banqueros o políticos, comentan sus allegados, al tiempo que agregan, ¿pero, quién lo convence a Kirchner que esto es así?.


A diferencia de otras veces Lavagna sabe que el problema ahora es que Kirchner se enfrenta con una encrucijada que la definición de ella puede significar que el ministro de Economía deje su cargo. Kirchner está absolutamente convencido de consolidar su poder en las elecciones legislativas de octubre. Necesita comprar voluntades de gobernadores, intendentes, sindicalistas y por tanto, las presiones se irán acrecentando día a día. Los sindicalistas, duchos en saber mantenerse en el poder,  esperan en la gatera una señal para -o complicar el escenario o lograr aumentos salariales y ventajas sindicales. Los gobernadores bajan a la Casa de Gobierno, semana a semana y se vuelven con planes de vivienda, obras públicas y algunos los viejos ATNS. Los sectores empresarios golpean las puertas de los despachos oficiales de la Casa Rosada para lograr sus beneficios sectoriales, cabe recordar lo señalado por anteriores panoramas de las asiduas presencias del secretario de Agricultura y de Industria en los despachos presidenciales. El superávit fiscal conseguido no alcanza para hacer frente a estas presiones, el pago de la deuda defaulteada y a los organismos multilaterales. El acuerdo con el FMI para Economía es vital pero la orden presidencial es no ceder en nada. El Fondo ahora solo pide que Argentina ceda en "algo" ya ni siquiera discute cifras comentan en el Palacio de Hacienda. Roberto Lavagna sabe que la situación fiscal, la inflación y otras variables económicas se complicarán si Kirchner se ve tentado a otorgar aumentos salariales. Y, el mayor peligro es justamente que, el presidente está convencido que a partir de ahora y hasta Octubre se puede ser magnánimo, una vez ganado el espacio político, vendrán las correcciones

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EL REEMPLAZO POSIBLE EN ECONOMIA
Cabe señalar que Néstor Kirchner es "setentista" o "noventista" si le es conveniente pero, quienes conocen su forma de actuar como gobernador, no dudan en calificarlo de conservador. Es más, el reemplazo a Lavagna sería por Martín Redrado, un hombre cuya habilidad es la de saber permanecer en el poder. Tiene buena llegada con los sectores empresarios, su paso porCancillería le dio el lustre internacional necesario para no ser un total desconocido por los centros de poder internacional y acumula una buena experiencia al frente del Central. "Nadie lo ve como un "loquito" y podría menguar el cimbronazo de la ida de Lavagna, comentan en gobierno.


Para consolidar la imagen que la economía continuará en la misma senda de Lavagna, la idea es que Mario Blejer, quien mantiene un diálogo permanente con el presidente, vuelva a ocupar la presidencia del Banco Central. El lado oscuro de Redrado consiste en que está muy cuestionado por el escándalo de sobresueldos, a tal punto que está nombrado por un testigo clave de la causa.


La encrucijada de Kirchner es que si lo deja ir a Lavagna no sabe a ciencia cierta cuánto puede pesarle en contra esta salida. Allegados al presidente sostienen que el costo político no será tan grave (pues la economía está bien, es más este mes volvió a reactivarse el proceso de inversión  privada) y que de esta manera en octubre la victoria será sólo de Kirchner.  Además, insisten en que la política restrictiva de Lavagna hará que las huelgas, piquetes y protestas ahuyenten más votos de los que aporta la presencia de Lavagna. El ministro también presiona, especula con la duda de Kirchner acerca de despedirlo o no. Por eso, juega fuerte.El ministro de Economía, para quedarse, tendría que pedirle al presidente que no propicie aumentos salariales o de subsidios, que acepte el incorporar subas de tarifas, entre otros aspectos. Economía sabe que se necesita el acuerdo con el Fondo para poder tener un horizonte de más largo plazo y así estabilizar la economía. Esto significa, en buen romance, que le recorte el poder a De Vido, Jaime y Moreno. Pero, estos funcionarios no actúan por cuenta propia, es el presidente que dicta sus pasos. Por esta razón, tanto Lavagna como Kirchner saben que se acercan tiempos de definiciones porque esta pelea es quizás la última.

KIRCHNER FORMA SU PROPIA "BURGUESIA NACIONAL"
Uno de los proyectos políticos estratégicos de Néstor Kirchner es conformar una "burguesía nacional" que responda a los intereses económicos y políticos de la administración nacional. En esa estrategia el ejecutor central es Julio De Vido, que hace dos semanas aseguró que al Gobierno "no le preocupan" que muchos inversores externos en áreas estratégicas se retiren del país y "le den paso a nuevos empresarios nacionales". De Vido puso como ejemplo de empresario nacional, sin nombrarlo, a Marcelo Midlin, del grupo Dolphin, controlante de Transener, que estaría por desembarcar en Edenor con fuerte respaldo gubernamental.


De este modo, el Gobierno favorece el ingreso de nuevos actores en áreas consideradas estratégicas como gas, energía eléctrica, petróleo y telefonía, de manera de afinar el control político sobre sectores claves de la economía. Algo parecido hacía Carlos Menem en los 90 alentando aempresarios como Juan Navarro, en Exxel Group, o Raúl Moneta, en el CEI.


Precisamente, Moneta, aliado a Daniel Hadad, también está en excelentes vínculos con el gobierno de Kirchner más allá de que se rumorea que Moneta podría dejar Canal 9 en poco tiempo. Entre los que en el mercado se enumeran como nuevos exponentes de la "burguesía nacional" están Moneta, Hadad, Midlin, Julio Werthein, con Telecom, Alejandro Ivanicevich, que posiblemente desembarque en Metrogas, y los banqueros Ricardo Eskenazi y Jorge Brito, que se puso del lado del Gobierno y exhortó a castigar a los que no ingresaron al canje. También se podrían incluir en la lista a Luis Corsiglia y a Sergio Tasselli, que últimamente compró el frigorífico Santa Elena, de Entre Ríos, que estaba en manos del Banco Nación.

URNA ELECTRÓNICA: PRUEBA PILOTO DE UN NEGOCIO
El gobierno nacional de Néstor Kirchner y el gobierno porteño de Aníbal Ibarra preparan una prueba piloto en la Capital Federal que consistiría en colocar urnas electrónica en 70 escuelas, con cuatro urnas en cada escuela, con la idea de instalar el sistema de votación con urna electrónica en las elecciones generales de 2007. En principio, los cuartos oscuros con urnas electrónicas no servirían para votar diputados nacionales ni legisladores porteños. Se haría en ellas un simulacro de elección para probar el sistema. Lo curioso, para algunos, reside en que se probarán cuatro tecnologías diferentes, de cuatro empresas proveedoras distintas. Una de ellas es Indra, que participó de anteriores elecciones, hay una empresa brasileña y otras dos que aún no trascendieron. El asunto es que para una elección general se requieren 67.000 urnas y el alquiler de cada una asciende a 1500 dólares, mientras que comprarla sale 3000 dólares. Funcionarios del propio gobierno nacional aseguran que se pueden manejar monumentales sobreprecios.


En la prueba piloto, en principio, la provisión del material sería gratuita y le serviría a las empresas para posicionarse. "Pero todo puede ser una pantalla para demostrar que se prueban alternativas y el negocio puede recaer en un empresa determinada", aseguran en el gobierno. Se oyó otra voz que indicó que "hay mucha crema y espuma agregada al precio real". Habrá que estar atento. Hasta ahora las únicas pruebas en urnas electrónicas fueron en Ushuaia, Tierra del Fuego, y en Mailín, Santiago del Estero.


DATOS POLÍTICOS
Julio De Vido no está grave. Tuvo un cuadro de gastroenteritis con diarrea y perdida de agua y electrolitos (potasio y sodio), con lo cual necesitaba hidratación. La cuestión se complicó únicamente por padecer de diabetes, lo cual lo obligó a permanecer en el Instituto Fleni al menos por 24 horas, para someterse a un grado especial de observación. De ese modo se le
tienen que practicar controles de glucemia, ya que se había descompensado en ese sentido. La dolencia, para cualquier persona sin diabetes, se hubierasuperado con entiespasmódicos, hidratación, dieta y reposo de 24 horas en su casa.


Aseguran en el Gobierno que Néstor Kirchner hará un acto en Santiago del Estero para el 25 de Mayo que superará las proporciones que resultarían razonables para el tamaño de la provincia. Se gastará mucha plata y la organización está a cargo del publicista, empresario teatral y
secretario de Medios de Comunicación, Enrique Albistur. Se sospecha que muchos en el Gobierno están haciendo caja con este tipo de actos. Para dar una idea de la dimensión del gasto del acto, se preparó chocolate caliente a granel, un escenario imponente y se contrataron artistas cuyos cachets no son nada baratos. El acto y fiesta popular para conmemorar la Revolución de Mayo se hará el miércoles 25 en el Parque Francisco Aguirre desde las 11 y contará con la presencia del cantante cubano Pablo Milanés y otro artistas de renombre como Antonio Birabent, Adriana Varela, Bahiano, Los Super Ratones, Roxana Carabajal, Raúl Barboza, Lito Vitale, Ráfaga, Moris, Bardos Cadeneros, Cecilia Todd, Chango Spasiuk, Coqui y Pajarín Saavedra, Cristóbal Repetto, Javier Calamaro, La Chilinga, Los Carvajal y la Fanfarria Alto Perú. El Canal 7 transmitirá en directo para todo el país. Y el lema será "La Patria somos todos". En estos días comenzará una pegatina de afiches publicitarios en toda la Capital Federal: no es un dato menor que los espacios de publicidad en la vía publica los controla la empresa de Albistur.
 

 

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