¡NOMENKLATURA CRIOLLA!

PANORAMA POLÍTICO SEMANAL LUNES 9 DE MAYO, 2005

Mayo 2005
Por Gabriela Pousa

“Todos los hombres desean la paz, pero son muy pocos los que desean las circunstancias que crean la paz”
Aldous Huxley

Me gustaría escribir un informe diferente, ni mejor ni peor. Simplemente diferente. Porque no se trata ya de ser positivo o negativo, pesimista u optimista en la Argentina. Se trata sí, de cambiar. Y en definitiva todo cambio acarrea su bonanza y su pesar.
Sin embargo, si la intención es no alterar lo que acontece en el escenario nacional pese a la inherente subjetividad del ser humano, el “informe diferente” seguirá siendo un deseo para mí, y una deuda para con ustedes.


En estos días, con más énfasis que en semanas anteriores, se ha podido corroborar que estamos detenidos en una geografía donde los avances son retrocesos y el único futuro capaz de predecirse, en este contexto, se tiñe de sepia y huele a trementina.

La sociedad argentina tiene únicamente dos opciones a la hora de decidir qué circunstancias vivir: o se aboca a la década del 70 con resentimientos, historias diezmadas, cegueras voluntarias y sed de revancha, o queda presa en la fantasmagórica década del 90. Tan fantasmal qué, el entonces primer mandatario, asumiera la presidencia tras ganar la elección nacional aunque nadie lo votara...

El presente tiene matices de aquel misterio aunque con toques de ficción incapaces de traducirse siquiera en géneros literarios. Tras la caída de Fernando De La Rua, la titularidad del Ejecutivo quedó en manos de un político incapaz de triunfar en las urnas. Con posterioridad, llegó el turno de Néstor Kirchner gracias a un dudoso 22% del electorado. Pese a ello, desde el primer mes de mandato, se publicaron encuestas otorgándole porcentajes de adhesión y popularidad jamás pensados.
Ahora bien, si esos datos respondían a la opinión popular y no se han alterado, la obsesión por plebiscitarse en una elección no parece tener demasiado sustento.

Pero hacia allá vamos: plebiscito nacional que surge como artilugio desesperado, herramienta que también quiso maniobrar Aníbal Ibarra ante las llamas que quedaron prendidas cuando cesó el fuego en Cromagnon. A juzgar por los acontecimientos -o por la falta de éstos-, al jefe de la ciudad autónoma de Buenos Aires, el manejo de las tácticas le está vedado razón por la cual, sólo se aboca a angostar pavimentos y ensanchar veredas quizá dando prioridad a la necesidad del pueblo. ¿Dónde alojar a cartoneros, sin techo, y demás?
Poseedores de automóviles posiblemente pertenezcan a la casta social que se enriqueció a costa de los pobres, evasores que tiemblan ante la avanzada de Montoya y la apertura de cajas... Apertura que, el propio Gobierno, realiza sobre sus arcas a fin de solventar cierta calma para que Octubre llegue sin que se note demasiado la artimaña del “revival”

En ese laberinto de idas sin venidas estamos varados. Lo que hay es lo que había, más o menos maquillado. Un reflejo de la Argentina actual pudo verse retratado el último domingo en el estadio del club Boca Jr. Simultáneamente, pisaban el campo de juego la banda militar tocando el Himno Nacional y las porristas bailando al son de los cánticos de la barra brava xeneixe... Para cerrar el espectáculo, el ministro de Educación Daniel Filmus, repartía en las tribunas cuentos para fomentar la lectura. Hete allí la política educacional sin discriminación social...

Lo cierto es que, con los músicos desparramados, sin un director que convoque y guíe verificando que todos posean la misma partitura en el estrado, la sinfonía es ruido y eco desafinado. De allí que Roberto Lavagna pueda afirmar que se terminan los planes Jefes y Jefas de Hogar y Carlos Tomada sostenga lo contrario... Detalles que pasan inadvertidos ante el escándalo de los sobresueldos y los fondos reservados.

Ahora bien, ¿con qué se pagarán los subsidios reivindicados? ¿De dónde sale la plata necesaria para solventar - no un aeropuerto en Anillaco - sino viajes de fin de semana al Calafate máxime con tantos aviones dañados? ¿Dónde está la explicación para que de pronto, se lograse la caducidad de las acreencias contra el Estado generadas durante la convertibilidad que no hayan sido reclamadas? ¿De dónde los recursos para auxiliar a las provincias y condonarles deudas con la Nación? Y así habría material para enumerar hasta el hartazgo... Sí, pudimos saber -a través de Urgente24 y Edición I- que, el “jefe” del Ejército Roberto Bendini, por ejemplo, financiaba regalos de casamiento particulares con fondos del pueblo. Pero “es un detalle”, diría Aníbal Fernández...

Mientras Alberto Fernández parte y reparte, ajeno al parecer a los aires noventistas capaces de jaquear a la Argentina. Lo que se desprende de todo esto es que antes de llegar a los 90, la Argentina vivía en una panacea. No se explica entonces por qué habrá dejado antes de tiempo la presidencia Raúl Alfonsín (para no remontarnos a cambios ancestrales...) Limitar la causa de todos los males a esa década hace pensar que, la panacea fue restaurada por Eduardo Duhalde una vez inaugurado el nuevo siglo así como hoy es la bandera de triunfo del kirchnerismo. ¿De qué nos quejamos pues...? Se fueron los 90, se fueron los problemas... Muerto el perro se acabo la rabia.

Hay sí, calendarios trastocados que parecen ubicar a la pesificación asimétrica capaz de hacer trizas el bolsillo de los asalariados en una década que no es tal: Cuidado. Conviene comprar almanaques no adulterados si acaso queremos saber dónde estamos parados.
Esta banda de desafinados no logra, sin embargo, advertir que los globos de ensayo tirados sin puntería pueden resultar mortíferos. En ese sentido, los funcionarios que avalaron el uso indiscriminado del tema para ensobrar a la ciudadanía no se percataron que algunas estampillas se pegaban al nombre de kirchneristas, transversales o trasvertidos peronistas.
Y la falta de dirección para manejar la armonía del conjunto ha dejado oídos lastimados en la ciudadanía. Sorda de tanto ruido, esta es posible que no hable pero no deja sin embargo de emitir sonidos con agudeza, sin balances y sin filtros.

A esa ciudadanía es dable explicarle cómo ensobra Fernández el presupuesto nacional. Es el jefe de Gabinete quién distribuye las partidas. Con los superpoderes desaparece la necesidad de explicar la distribución en detalle. Nadie sabe hoy en el caso de bienes de consumo, cuánto se destina a alimento, cuánto a combustibles, por citar un ejemplo. Sin esos datos es imposible hacer un control de en qué gasta el sector público. Se hacía de esa manera, sin embargo, en la década del noventa, más específicamente aún, desde 1993.

Centrar el debate de los fondos reservados en la subsistencia de una ley secreta incompatible con el régimen democrático es tan hipócrita como lo es asombrarse hoy de los sueldos abultados en carpetas. En primer lugar porque la democracia no es el sistema que rige hoy por hoy, en la Argentina, al menos entendida ésta como la proyectaron sus artífices los griegos o un eximio traductor como lo fuera Tocqueville.

Si no se tratara de una ley secreta se trataría de un decreto de necesidad y urgencia. No seamos ingenuos. Qué el presupuesto nacional hoy pase por el Congreso Nacional es una mera formalidad para evitar seguir dando evidencia abierta de la violación constitucional. Si el jefe de Gabinete hace y deshace a su antojo las partidas, ¿qué diferencia hay en qué este sea una ley o un decreto o un secreto de Estado por ejemplo?
La única limitación que tiene el gobierno pasa por no poder elevar el gasto total si es que no hay más recursos. Pero encima los hay o sea que también puede aumentar el total a gastar.

Asimismo, el presupuesto asigna un cupo de deuda pública que se puede emitir en una planilla titulada "operaciones de crédito público", que requería la aprobación del Congreso. Ahora, según el artículo 47, debe informarse cada 30 días al Congreso -a las dos cámaras- cómo van las operaciones cuyo monto máximo se ha autorizado. El Ministerio de Economía entonces "podrá efectuar modificaciones a las características detalladas en la mencionada planilla a los efectos de adecuarlas a las posibilidades de obtención de financiamiento". Ni siquiera dice que no se deba afectar el monto total de nueva deuda autorizado. Pero, los sobresueldos siguen siendo el único motivo de escándalo...

Y si de entrar a detallar peculiaridades presupuestarias se trata, estaríamos hasta mañana. Ahora bien, la última duda que dejo planteada es si acaso al pueblo, al 50 o al 40% que se halla por debajo de la línea de pobreza estos datos le interesan demasiado. Desde ya que así enfocados, la respuesta es negativa. Ni siquiera saben de qué se está hablando. El traductor oficial lo único que interpreta es que hubo sobres caminando por la Plaza de Mayo. Quizá se trata del mismo intérprete que escuchó hablar de los casetes de la AMIA pero, vaya casualidad..., luego admitió que se confundió en la traducción.
Hay un lenguaje diferente entre la dirigencia y la gente...

Sin entrar a detallar si hay delito de plagio o no, el domingo a la noche Elisa Carrió confesó que no se puede vivir con menos de 10 mil pesos por mes...

1 El límite de indigencia registrado por el INDEC en Abril fue de $352,82
2 Una familia necesita $772, 65 para no ser pobre en la Argentina

Hagamos un llamado de solidaridad para que sindicalistas y piqueteros salgan a exigir sobresueldos para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero...

(*) Analista Política. Lic. en Comunicación Social (Universidad del Salvador) Master en Economía y Ciencias Políticas (ESEADE) Queda prohibida su reproducción total o parcial sin mención de la fuente.


 

 

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