UN MAYO SIN PRÓCERES

PANORAMA POLITICO SEMANAL, 16 de MAYO DE 2005

 

Mayo 2005
por Gabriela Pousa  (1)


Las callecitas porteñas tienen ese no sé qué... En rigor de verdad, no tenemos demasiada noción de qué tienen hoy las calles de Buenos Aires. Amén de los pozos, la basura, los cartoneros y los sin techo que Aníbal Ibarra parece no ver, mucho menos mirar, hay una especie de anarquía que no halla explicación y cuyas causas se esparcen mucho más allá de las demandas perentorias de la gente.

Estamos en una Argentina que en otra época estaría caratulada como un país en “tensa calma” o con mayor precisión como un país dónde el grado de conflictividad está amenazando la mismísima gobernabilidad (suponiendo que la haya)

Ahora bien, si se consulta a la población cuál es el mayor problema o acaso qué es lo que genera este grado de caos social con calles y rutas cortadas, reclamos a mansalva, paros, huelgas, amenazas, etc., la respuesta tenderá a ser confusa. ¿Por qué confusa? Porque todo cuánto pueda decir la sociedad - sin intermediarios que interpreten sus palabras o las traduzcan en estadísticas - trasluce, ni más ni menos, sus necesidades básicas insatisfechas.

La garrafa social, la canasta social, la política social son meros eufemismos que no dicen ni aportan nada. Estas “medidas”, en definitiva, apuntan a paliar esa “coyuntura” eterna de las clases bajas cuya posibilidad para hacerse de las limosnas oficiales es a veces nula o incluso, en muchos casos, mantienen una dignidad superior a la de la dirigencia razón por la cuál no escatiman esfuerzos para brindar a los suyos la mejor calidad de vida que puedan.

Por eso y por otros tantos aspectos que hacen a la idiosincrasia nacional, lo que acontece en las calles resulta extraño y ajeno a la sociedad. No es que no haya reclamos para hacer al gobierno, por el contrario habría que comenzar reclamando que, de una vez por todas y tras dos años de asumir el cargo, comiencen a gobernar... Pero es sabido que las manifestaciones piqueteras que cercenan el paso, las huelgas por reclamos salariales, los “paros solidarios”, etc., etc., tienen una connotación que escapa a la problemática de la gente común, ajena a la vanguardia militante y a la convocatoria interesada.

Dicho esto, cabe preguntarse qué se está reclamando en las calles porteñas... Y si acaso, este revuelo de quejas e intransigencias no es sino un reflejo de la política al mejor estilo kirchnerista. De ese modo, la Plaza de Mayo es la imagen de cuánto acontece en Balcarce 50: prebendas, intereses sectarios de uno y otro lado fagocitándose entre sí, falta de reglas y de guía concreta, confusión a más no poder y delirios de grandeza junto a la única ley que no está catapultada por sospechas y cuestionamientos como lo es la ley del mínimo esfuerzo según la cuál, todo debe ser dado sin que se haga nada para ganarlo. ¿O acaso no es de esa manera cómo están esperando ser votados?

Lo cierto es que, la vuelta al mundo en ochenta días fue, más allá de la literatura, una epopeya capaz de signar un cambio en el concepto de tiempo y espacio. Siete días en la Argentina es, más allá de la realidad y la literatura, una epopeya capaz de signar un cambio en la vida de cualquier ser humano.

Así y aun con matices diferentes, en el 2005 supimos tener otra semana de Mayo como sucediera en 1810. La ausencia de próceres es quizá el rasgo más significativo. Y el que más duele también. El pueblo sigue sin saber de qué se trata o tal vez no hay siquiera intenciones de saber. Todo es y no es.

Las crónicas acerca de los hechos acontecidos durante la Semana de Mayo, en 1810, narradas oficialmente a través del Ministerio de Educación y Cultura de la Nación(http://www.me.gov.ar/efeme/25demayo/semana.html) dan cuenta de lo siguiente:

  • Viernes 18: El virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros publica un bando en el que pide al pueblo que se mantenga fiel a España, que había sido invadida por los franceses.

  • Sábado 19: Los criollos piden a las autoridades que se les permita realizar un Cabildo Abierto para tratar la situación.

  • Domingo 20: El virrey recibe a funcionarios del Cabildo, jefes militares y criollos, con quienes trata la convocatoria del Cabildo Abierto.

  • Lunes 21: El Cabildo invita a los principales vecinos a reunirse el día 22 en Cabildo Abierto.

  • Martes 22: El Cabildo abierto, después de largas discusiones, resuelve que el virrey cese en el mando.

  • Miércoles 23: El Cabildo forma una Junta de Gobierno con Cisneros como presidente.

  • Jueves 24: Día de indignación del pueblo al enterarse de que el Cabildo había decidido que Cisneros continuara en el mando. Renuncia de todos los miembros de la Junta.

  • Viernes 25: Los criollos, reunidos en la Plaza de Mayor y en busca de noticias, gritan: "el pueblo quiere saber de que se trata". Este día los cabildantes reconocen la autoridad de la Junta Revolucionaria y así se forma el Primer Gobierno Patrio.


Las diferencias con la semana de Mayo que atravesamos este año sólo pone de manifiesto algunas carencias en los hechos que tuvieran lugar en idéntica geografía.

  • Ya no hay virrey

  • La fidelidad es una entelequia, el pueblo un enigma que a esta altura ni siquiera quiere saber...

  • El cabildo se redujo a una pizarra donde los agravios encuentran sostén: único referente de la libertad de expresión que queda en pie.

  • Los jefes militares de veras no son convocados para el orden, menos aún para la libertad. A ellos, les destinan las rejas y no importa si no se han emitido condenas. Un paréntesis con una (R) identifica a quienes mantienen todavía la hidalguía de una institución fundacional de la Argentina.

  • El Gobierno no invita.

  •  Las discusiones se acallan y si algo se resuelve es para beneficiar un status quo donde los mandos se perpetúen, no cesen.
    - La indignación popular no acarrea renuncias apenas distanciamientos para amainar desbordes efímeros, pasajeros.

  • Los criollos no marchan a la Plaza: el paso está vedado. Los piqueteros son los únicos cabildantes de momento. Ellos deciden por usted.

  • Hace tiempo que en la Argentina, la única revolución es la calma. Y el último Gobierno Patrio ha quedado sepultado en la noche de los tiempos.

La simplificación que pudimos leer de la Semana de Mayo de 1810 corrobora, sin embargo, que la historia todo lo puede. A ella debiéramos dejar cualquier intento por explicar qué pasa en esta Argentina donde todo lo que es, deja de ser instantáneamente.
Así:

  • Las internas políticas se desvanecen

  • Los asesinos pasan a ser inocentes

  • Los estudiantes se erigen arquetipos de la mala educación

  • Los docentes no saben

  • Los jueces son sentenciados. Se sientan en el banquillo de los acusados.
    La justicia ve, mira y discrimina...

  • Las coimas se vuelven retornos

  • Los principios devienen en intereses

  • Los funcionarios no funcionan

  • El presidente no preside, gracias si observa por TV – siempre distante de los hechos – lo que ocurre como si se tratara de una telenovela de Alberto Migre.

  • Las deudas se inscriben en el Haber

  • Los Museos conmemoran ficciones

  • Las certezas se despojan de la realidad

  • Las noticias son reflejos del ayer


En el reino de las contradicciones, el más prescindente de los hombres puede convertirse en rey. Los titulares de los diarios echan luz a lo que se supone que es, para que se verifique sin eufemismos que ha dejado de ser...

Así, Monseñor Baseotto ha dejado de ser el Obispo Castrense para Néstor Kirchner qué a su vez decide no asistir al Tedeum del 25 de Mayo pero un matutino porteño, sin embargo, sostiene: “Baseotto, con Benedicto XVI: Kirchner busca fortalecer la relación con la Santa Sede” ¿...?

Por otro lado, los morosos bonaerenses están siendo azotados por la persecución sin límites de Santiago Montoya (año electoral, hay que recaudar) pero al unísono se lee: “La decisión es no pagar la condena. El CIADI condenó al país a pagar US$ 133,2 millones Es el primer fallo sobre los reclamos de empresas privatizadas; favorece a CMS, de EE.UU. El Gobierno pediría la anulación del fallo” (13.05.2005) ¿...?

La transformación en el mecanismo de designación de jueces transmitida por cadena de radio y difusión nacional, apenas asumiera la titularidad del Ejecutivo Néstor Kirchner, terminó en una Corte Suprema adicta a la demagogia populista instaurada. Sin embargo, ante el caos que produjo la resolución de la liberación de Omar Chabán, paradójicamente por miembros del Poder Judicial reformado por el presidente, se lee:
“Kirchner criticó el fallo que favorece al empresario. Desde Río Gallegos, dijo que la decisión de la Justicia "es una bofetada vergonzante para la sociedad argentina" ¿...?


Más contradictorio aún resulta definir quién decide libertades y prisiones en esta Argentina caracterizada por la contradicción y la insensatez. Al parecer pese a lo que decide un juez, es Chabán quién determina finalmente que el pueblo siga pagándole casa y comida... ¿...?

En fin..., nos salva esa otra Argentina. Aquella dónde dos jóvenes, en vez de tomar un establecimiento público, toman becas por 90 mil dólares otorgadas por la Feria Internacional de Ciencias e Ingeniería Intel-Isef. Dónde una joven maestra es dada de alta tras un trasplante de corazón llevado a cabo por el equipo de la Fundación Favaloro. Dónde una criatura de once meses vive gracias a médicos del Hospital Garraham que realizaran una operación inédita con células madres de cordón umbilical. Pero claro, al paso que vamos, la duda existencial apunta a desentrañar, a esa otra Argentina, ¿quién la salva?...

(Por respeto al lector a los sobresueldos preferí dejarlos ensobrados...)

(*) Analista Política. Lic. en Comunicación Social (Universidad del Salvador) Master en Economía y Ciencias Políticas (ESEADE) Queda prohibida su reproducción total o parcial sin mención de la fuente.
 

 

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