CUENTA REGRESIVA PARA BENDINI Y EL MALESTAR DE LOS CENTURIONES

Junio 2005
Por Edgardo Arrivillaga


La actual situación en el Ejército Argentino, luego de la declaración de inconstitucionalidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida puede ser calificada de razonablemente explosiva, en términos políticos, corporativos y profesionales.

Bendini ha programado, para congraciarse con su jefe político, un viaje de visita al Comandante Chavez en Venezuela, el hombre que desarrolla un prusianismo militar y social caribeño, exactamente todo lo contrario de Bendini, pero la situación de ingobernabilidad de los generales, lo mantiene en permanente duda para realizarlo.


Bendini tiene miedo que el presidente, siguiendo los pasos de Frondizi en todas las crisis militares que jalonaron su presidencia, simplemente lo entregue y nombre en su lugar a un general con mayor liderazgo moral y corporativo.

Lo cierto es que general Raúl Gallardo, quien en los próximos días será citado a indagatoria en la causa Catamarca, con altísimas posibilidades de que el juez Navarro lo deje detenido, ya ha manifestado que ni se les ocurra  que él como Director del Colegio Militar quede preso sin que nada importante suceda en el ámbito castrense. Se puede prever una sublevación de los cadetes del Colegio Militar? porque no?, los cadetes son jóvenes, son idealistas y simplificadores, no tienen familias que mantener y se manejan por un ideario corporativo que supera al poncio pilatismo y los enjuagues partidocráticos de la autodenominada clase política.
Licastro y Fernández Valoni y algunos otros hicieron algo parecido, en una clave mucho mas genuinamente peronista y doctrinaria que el advenedizo Bendini a fines de los 60.


Por su parte el general Enrique Thingy que está en situación similar a Gallardo, es un tanto más prudente, si bien se lo puede ubicar en la lista de los partidarios de la revolución que anunciamos -1943? -, si bien en este caso no hay revolucion, no hay GOU y lo que existe es la sensación de que el entourage del presidente es antinacional en la Cancilleria, antimilitar en la Defensa y antipatriótico de una forma frívola que se suma al alto grado de incompetencia administrativa. El Ejercito no esta en capacidad de prevención, mitigación y yugulación de una crisis militar en las fronteras y el fenómeno boliviano simplemente recién comienza.

Entre tanto el general Gonzalo Palacios ( Comandante del Quinto Cuerpo ) realiza llamados permanentes al resto de los generales más modernos, buscando  apoyo para desplazarlo a Bendini del mando, por falta de liderazgo y serias complicaciones jurídicas por elementales hechos de cincelada corrupción.

El relevo del general Juan Carlos Willinton le ha dado, en estas horas,  bastantes adeptos. Entre ellos el general Carlos Antonio Estévez, muy complicado en la causa Córdoba, quien ya le habría dado su apoyo incondicional.

Esta semana luego de recibir la orden para participar en un acto político en la Casa Rosada, se le escuchó decir al general Daniel Camponovo - "Este delincuente ya no sabe que hacer para agradar ", en referencia a Bendini, un antisemita y con un ideario político que se limita a la repetición del Plan Andinia, divulgado por Walter Beveraggi Allende en los 60.

El centro de la cuestión está, en que los generales saben de forma fehaciente que Bendini puede ir preso por el robo y malversación en Rió Gallegos cuando al presidente se le ocurra, y esto hace que su capacidad de negociación sea nula para afrontar los grandes problemas del Ejército, como ser el aumento de sueldos, el reequipamiento, el sorprendente desbalance militar que presenta el segundo país del Mercosur y los problemas colindantes con la oxidada doctrina de los Derechos humanos que los propios americanos comienzan a revisar en función de la guerra contra revolucionaria que ven obligados a librar en Iraq, por el error estratégico de haber desarmado al ejercito iraquí, clave y piedra angular del poder sunnita.

Todos los generales argentinos aceptarían como una transición que el Ejército lo conduzca el general Néstor Pérez Vovard, al cual consideran honesto e inteligente.

Esta anarquía en los mandos ya es conocida por el ministro Pampurro y sus asesores se encuentran estudiando una salida para evitar la crisis.,cualquiera sea la forma que adopte la implosión..

Los principales hombres del Gobierno ya están de acuerdo en que los calificativos de ladrón y traidor, que Bendini se ha sabido ganar, y el haberse sustraído de las listas de Granaderos que se elevaron a la  justicia, le impiden mantenerse en el cargo . Saben también que el daño electoral será importante de no adoptarse una medida preventiva. Una crisis militar con final abierto y negociado haría trizas la imagen de estabilidad que los hombres K intentan mantener y sobre todo vender a la sociedad. Y curiosamente coincidiría con las apreciaciones de los montoneros en el exterior, Firmenich entre otros, quienes sostienen que el gobierno argentino se parece mucho más al de Alfonsín que al breve interinato de Campora.

 

El general Balza mueve los hilos de parte de la conspiración y los procesistas saben que Bendini es un comodín apto para todo servicio. Un hombre capaz de reeditar un operativo Dorrego pero con los piqueteros que responden a Delia.


La cuenta regresiva para Bendini parece haber comenzado y por primera vez desde la época del carapintadismo militante los analistas políticos, nacionales y extranjeros, comienzan a indagar el perfil biográfico de los jefes de las unidades con fierros.

 

Los centuriones no parecen haber muerto del todo en el actual panorama político argentino.


E Arrivillaga.

 

 

Háganos llegar su opinión sobre este artículo

Si utiliza nuestro material, por favor cite la fuente 

© Copyright 2000-2005 Harrymagazine (www.harrymagazine.com)

Mantenimiento: C & E asociados (www.ceasociados.com)     

 Portada