¿Firmenich contra Kirchner?
y las leyes derogadas.

Junio 2005

Edgardo Arrivillaga

En el foro de EDICIÓN I, donde se debate la inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, un lector incorporó una entrevista a Mario Eduardo Firmenich, ex jefe visible de la organización Montoneros, donde realiza un planteo interesante sobre el pasado y presente. Entre otras cosas habla de guerra civil militarmente superada y de la necesidad de un contrato social consensuado.


La posición del envejecido guerrillero y siempre activo militante católico de los foros antiglobalizadores, se enfrenta con la exhumación de la campaña sobre los fusilamientos o el bombardeo de 1955, claramente financiada por los fondos reservados de la Secretaría y del circuito que maneja Pagina 12. Dante Gullo le da un sello de autenticidad a la campaña, la marca de fábrica que lleva la firma de un profesional del marketing paleó justicialista.

Los fusilamientos del 55, tan históricamente poco funcionales ya como el crimen de Dorrego se contraponen con la realidad del tercer gobierno de Perón, el de Isabel, Menem, y Duhalde.  Todos ellos de una forma u otra claros superadores de la dicotomía del incendio y las vísperas del 55, salvo quizás el actual, consumido en sus afanes electoralistas y de política menuda, esencialmente de campanario.


Otro problema subyacente consiste en que para ser absolutamente francos debemos reconocer que después de la masacre de las Torres Gemelas, aplaudida por Hebe de Bonafini y sus amigotas ravioleras, realmente hay que matar a mucha gente, cifras de tres ceros al menos para que alguien se conmueva realmente - y en ese sentido la masacre de un operativo militarmente inadecuado.  destinado a matar a Perón e inspirado en un viejo film de John Houston, prohibido por Apold justamente, tiene hoy en día la misma entidad que una catástrofe masiva en un puente colgante en la muy lejana China.

Pero el nudo central del problema es la falta de una política militar que no se consuma en la bandera de los Derechos Humanos - que siempre son para uno, no para los otros – y en los intentos desesperados de Bendini, un ex militante de Tacuara - en cierto modo un lejano primo político de Firmenich - para enfrentar el avance del balzismo que lo jaquea por izquierda y del ejercito procesista, ya retirado en su mayoría, que lo esmerila por derecha.


Pronto tendremos mas novedades sobre el tema. El gobierno levantara los secretos que rodean el asesinato de Aramburu – interlocutor genuino de Perón a través de Andre Malraux - y tratará de recalentar el ambiente con miras a robustecer la candidatura de Bielsa.


Pero la jugada es en el fondo poco productiva. Quitará votos al gobierno en la clase media, no logrará reconstruir su alianza con la izquierda y dejara al candidato Bielsa como un amable daguerrotipo del general Custer, antes de la batalla de Sitting Bull donde perdió barba y cabello.  instalado exactamente frente a los aguerridos campamentos que lideran Elisa Carrió y Mauricio Macri.


Y en cuanto a la Carrió, cuadro cato-feminista no debemos olvidar que detrás de sus estructuradas homilías foucoltinas se esconde un claro discurso católico que propone un contrato moral y algo parecido a lo que en su momento se llamaba la comunidad organizada.


Un agudo observador de la realidad sostiene. con cierto desencanto. que los muertos del 55 son los muertos peronistas y que la maniobra apuntaría a deslegitimar a los muertos de la izquierda que están en el lote de los 8700 desaparecidos reales. Otros. sostienen que en verdad ha pasado poco tiempo y que probablemente si se hiciera un referéndum inevitablemente contra fáctico, un sector consistente de la sociedad culparía a los militares por no haber eliminado 30 o 40 o 50 mil cuadros aproximadamente. En palabras simples, que se quedaron cortos.


Entre tanto. el camarada Bendini acaba de complicar la cancha al sostener que la derogación de las amnistías, otro proyecto en análisis, incluiría también a los ex montoneros con lo cual se abriría un interesante espacio administrativo para las nuevas generaciones. si los cuadros rentados del kirchnerismo volvieran realmente a la cárcel.


Lo cierto es que nadie cree seriamente en estas cosas, salvo los que están ya detenidos o en vías de serlo y se calcula que un juicio de esta naturaleza que incluiría a 1700 miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, a agentes civiles y a sus "mandantes intelectuales" como escribe esa Madre Teresa vernácula de la unidad nacional que es el agente de influencia de los americanos, ala gauche, Horacio Vertbisky, llevaria mas o menos una decada. Es probable entonces que el juicio terminara genuinamente post mortem para muchos.


Lo cierto es que en esta irresistible vocación argentina por la necrología, los cadáveres migratorios del peronismo y antiperonismo, Evita. Aramburu, las manos cuidadosamente rebanadas por la realidad ¿? de Perón, solo faltaría exhumar ese viejo decreto que proponía la construcción de un elemento ornamental unificador, el Altar de la Patria.


Pero el propio Perón no creía mucho en los negocios de mármol y granito que inspiraban a Lopez Rega y sostenía filosóficamente: “ los argentinos son un pueblo que se reconcilia. pero mucho después de muerto …”


Lo real es el contra discurso que apunta a las necesidades electorales de la Presidencia. Detrás y con certezas de crisis inevitablemente desastibilizadoras baja el malón quechua del altiplano y esa combinación de indigenismo, narcotrafico y desigualdad social barrerá de un plumazo las veleidades escandinavas y finlandizadas de los desmilitarizados argentinos.


También. el avance de la guerra en Irak y la llegada de Frau Markel en el otoño europeo que relanzara al poder alemán demócrata cristiano con la fuerza de Adenauer y Kohl. Pero ya también volveremos sobre eso.


Veamos entre tanto lo que dice Firmenich, hombre de mala puntería balística a larga distancia, pero de escasas pero bien calibradas intervenciones mediáticas en el corto plazo.
Edgardo Arrivillaga.

(...) -¿Sigue vigente la Teoría de los dos Demonios?

Creo que la Teoría de los dos Demonios es la incapacidad de encontrar, con racionalidad política, respuestas a las crisis estructurales que ha vivido la Argentina. ¿Que rol tiene la Argentina en el mundo, qué perfil productivo, demográfico, tiene este país?. Hubo un modelo estructurador, el de la generación del 80, el modelo oligárquico. Después vino el modelo industrial peronista que, con variantes de desnacionalización, sigue el desarrollismo con el modelo industrial. Nos hemos criado escuchando hablar de la guerra agroindustrial y este es el origen de la cuestión: Qué clase de país tenemos. La resolución de esa crisis implicó para el país una guerra civil sui generis, porque no todas tienen que ser iguales a la guerra Civil Española. Pero una guerra civil es un proceso, como dice Von Clausewicz, "la guerra es la continuación de la política por otros medios" donde el núcleo central del enfrentamiento es la inexistencia de un proyecto de país, la inexistencia incluso de un marco jurídico consensuado que es la Constitución Nacional. En definitiva, la inexistencia de un contrato social. (...)

Es necesario un contrato social explícito donde el sujeto social es la Nación entera. Hay que refundar una Nación. La democracia representativa, la partidocracia ya no va más, ya no es suficiente. No es una herramienta apta para canalizar el consenso de un contrato social y una democracia participativa. Creo que las organizaciones sociales, la sociedad civil en su conjunto, deben participar en esto. Instituciones gremiales, patronales, religiosas, cooperativas, mutuales, incluso los sectores excluidos se han organizado y tienen sus representantes válidos que hace cuatro años no los tenían. Entonces, creo hace falta que alguien convoque a debatir (...)

Creo que nadie, ningún presidente, ningún ejército, ninguna guerrilla, ningún sindicalismo, ni ningún partido político tendrá la fuerza necesaria para imponerlo. Se debe consensuar. La relación de fuerzas impone.


Por supuesto que hay circunstancias más propicias que otras para la concreción. Pero hay algo previo que son las ideas. Tiene que existir la convicción de que si no tenemos un contrato social de largo plazo, no somos una nación. Y si no somos una nación no habrá gobierno estable. Como no lo ha habido.

 

Y no lo ha habido por que no hemos sido una Nación (...)"
 

 

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