EL FRACCIONAMIENTO ELECTORAL CIERRA LA OPCION PLEBISCITARIA Y ABRE EL JUEGO A UNA OLIGARQUIA DE GOBERNADORES JUSTICIALISTAS

Junio 2005
 

El escenario electoral de octubre próximo, junto con la recalentada campaña proselitista de los candidatos, se asocia a la incógnita sobre las preferencias de los electores. En este sentido, resulta ardua la tarea de las habituales consultoras de opinión, tratando de descifrar las intenciones de voto. Al respecto, Jorge Giacobbe, titular de la consultora del mismo nombre, analizó recientemente, en un reportaje para Economía para todos, el futuro electoral. Las declaraciones vertidas al excelente informe de Jorge Vago, Prensa Confidencial, no ahondan demasiado en lo esencial que el entrevistado bien conoce .. En la Argentina hay una crisis del presidencialismo hegemónico

.El electorado esta fragmentado y si bien el peronismo es el único partido que puede ser reconocido genuinamente por los sectores populares - el resto es casi desconocido en el sector lumpen o como dicen eufemísticamente las imbeciles señoras que viven de renta parasitaria , los sectores “socioculturales postergados".

De fracasar el plebiscito – podemos apostar genuinamente a eso – la constelación de gobernadores peronistas y algunos ministros serán los candidatos naturales a suceder a Kirchner en el 2007.

Este malón anticuado y ya necesitado de gerovital es la última arremetida social-fascista por la suma del poder público. Corresponederá a la clase media y a los sectores duhaldistas y de centro-derecha abatirla.

Entre tanto Elisa Carrió se corre a la derecha, sectores de retirados piensan votarla siguiendo el viejo principio de el enemigo de mi enemigo es mi amigo y algunos cadetes del Colegio Militar han visitado a Bignone para restituirle el cuadro que hicieron desaparecer para evitar que fuera bajado por el general Bendini, un hombre que ya tiene dificultades para compartir una bife con ensalada con alguien de su propia fuerza.


El ambiente militar comienza a desperezarse.

Síntomas de luces amarillas que no se pueden descuidar.


La Redacción                  


El reportaje:
- ¿La buena imagen de Kirchner puede convertirse en un buen resultado electoral?

- La positiva no necesariamente, ni frecuentemente. Sí la negativa. La imagen negativa imposibilita que el electorado que tiene esa imagen de un candidato tome contacto con él en términos de preferencia.

- Eso le pasaba a Menem, por ejemplo.

- Y a Macri. Tenía una imagen negativa del 53%, por lo tanto era imposible que ganara en la Capital Federal. Porque 53% de personas se imposibilitaban a sí mismas de tomar contacto de preferencia con Macri. Pero, por otro lado, la imagen positiva no significa intención de voto. Yo amo a mi suegra ni la elegiría como presidente. Son cosas distintas.

- ¿Qué le está dando la intención de voto para las elecciones de octubre?

- Lo que nos está dando es lo que concurre exactamente con lo que se esperaba. Digamos, un electorado fraccionado que está buscando inquietamente representaciones que coincidan más plenamente con sus puntos de vista que lo que antiguamente podían permitir los partidos electorales tradicionales. Es decir, salimos de aquel peronismo que podía congregar a Firmenich y López Rega. Y salimos de aquel radicalismo que también podía congregar bandas tan anchas, quizás no tan dramáticas, pero sí tan anchas como esas. La gente está hoy tomando preferencias y conformando nuevas estructuras políticas que coinciden más genuinamente con sus puntos de vista. De modo que en la Capital Federal, por ejemplo, para repartir 13 diputados nacionales que están en disputa hoy 6 bloques políticos que pueden, con bastante confianza, aspirar a ocupar por lo menos un escaño. Van a meter diputados Lilita Carrió, Macri, Bielsa, Zamora…

- ¿La Capital es de Carrió según sus mediciones?

- En la ciudad de Buenos Aires está primera Carrió con 26 puntos, segundo Macri con 20.5, casi en situación de empate técnico con un Bielsa de 19, Zamora con 7, Bullrich y Artaza con 6, todos ingresando. Así que, aun frente a un público como éste, frente a estímulos como el de Carrió, el de Macri, el de Bielsa, repartir 13 diputados entre 6 bloques distintos y 8 o 9 bloques políticos para la legislatura de la ciudad está hablando claramente de una situación de electorado muy libre, que ha abandonado absolutamente sus tradiciones, sus pertenencias, sus mandatos, sus culturas anteriores y que está en una nueva búsqueda de pertenencias políticas.

- ¿Cuál es la tendencia en Santa Fe?

- Muchos puntos abajo para el Gobierno, más de 10.

- ¿Córdoba?

- Va a ganar De la Sota. O por lo menos está en situación de ganar.

- ¿De la Sota es un aliado de Kirchner? ¿Cómo lo identificaría usted?

- Como De la Sota.

- ¿Qué pasa en Mendoza?

- Pierden los candidatos justicialistas. Allí hay un gobernador radical, Cobos, que tiene muy buena imagen pública. Y al que hay que empezar a estudiarlo. Porque en la gran manzana que es ésta está un poco como no considerado. Pasa lo mismo en Corrientes con otro gobernador radical, Colombi, que tiene el 60% de imagen positiva y más del 50% de intención de voto si es que pudiera ser reelecto, cosa que no puede.

- ¿Y Tucumán?

- No lo tengo medido.

- ¿Qué pasa en la provincia de Buenos Aires? ¿Lidera Cristina Kirchner?

- Sí, pero no como se pretende, escandalosamente. Cristina Fernández está entre 35 y 38 puntos en el caso de que tuviera que enfrentar a Chiche Duhalde. Quiero recordar que hace 20 años un partido con 35 puntos perdía por vergüenza. El radicalismo sacaba 35 puntos y perdía por 20.

- ¿Y en Santa Cruz?

- Está muy complicado el escenario, lo cual no es un detalle menor.

- Por lo que vemos, entonces, que Kirchner pierde en muchos de los distritos electorales más importantes y en Buenos Aires no obtiene resultados tan importantes…

- Falta mucho dinero, falta mucha campaña todavía. Pero hay indicios de que éstos pueden llegar a ser los resultados.

- ¿Entonces de dónde surge esta decisión de Kirchner de plebiscitar su gestión? Porque los resultados no parecen serle muy auspiciosos.

- Plebiscitarse en la Argentina sería hoy difícil para Perón. Nadie más gana con 50 puntos en el país. El último presidente, que es precisamente Kirchner, ganó con 22. Y esto no es una casualidad. Tener entre 22 y 25 puntos es ser la nueva mayoría en la Argentina.

Si es cierto que hay un proceso radical de abandono de las tradiciones y de las culturas políticas anteriores, que se verifica en que hay un 60% de la población en la Argentina que dice ser apolítica o independiente, todo el mapa político argentino tiene un 40% de pertenencias, casi nada. Si es cierto eso, está claro que ya no habrá mayorías dominantes, que la Argentina marcha, no sólo hacia mayorías relativas, sino hacia un estilo de políticos totalmente diferente al que conocimos. La desaparición de la influencia política de Duhalde indica que muere el último caudillo en condiciones de organizar todo el país.

- Lo cual es bueno.

- Absolutamente positivo. Desalambrar una provincia como la de Buenos Aires… Quiere decir que el nuevo formato de la política argentina se dirige a la influencia de los gobernadores. Con lo cual ya nadie tendrá un poder absoluto, sino que muchas personas tendrán pequeños poderes de límite acotado. Creo que la Argentina se encamina a un sistema político consensual que mata, elimina y olvida al sistema de dominio y hegemonía de caudillos que dominó en los últimos años."
 

 

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