El hidrógeno, combustible del  futuro

 

Junio 2005
Por Bill O’Rites


Es probable que el hidrógeno reemplace en un futuro cercano a los combustibles fósiles y Argentina está muy bien posicionada, porque agua no falta, y se puede procesar barato con energía eólica en la Patagonia, si hiciéramos algo al respecto. Usando nuestras ventajas naturales, nuestro país puede generar energía a bajo costo sin mayores problemas, autoabastecerse y exportar.


El ómnibus Mercedez Bens Citaro en Madrid


El hidrógeno tiene muchas ventajas: es “limpio”, ya que el producto de la combustión es vapor de agua, y como agua es también la materia prima para producirlo, es sustentable en el tiempo. El agua se divide mediante energía eléctrica ( preferentemente producida en forma solar o eólica, ya que si se usan usinas térmicas no se gana nada, ni en hidrocarburos ni en polución) en oxígeno e hidrógeno, y estos se vuelven a unir en el motor (llamado célula de combustible, “fuel cell”) para producir agua + energía eléctrica (desde luego, menos energía de la que se usó para separarlos, como obliga la segunda ley de termodinámica). Se utilizan baterías de tantas "fuel cells" como se requiera, de acuerdo a la energía que se quiera producir.

Y no faltan muchos años: la mayoría de los grandes fabricantes de automóviles ya tiene prototipos o modelos de preproducción de vehículos impulsados por hidrógeno.

 

El que más vehículos tendría en funcionamiento sería DaimlerChrysler, con más de cien ómnibus Mercedes Citaro funcionando en todo el mundo, una línea de producción en baja escala del Mercedes C-fuel (sedán de cuatro pasajeros basado en el modelo A) para ser usado por el público para obtener retroalimentación y la van Dodge Fuel Cell Sprinter, en pruebas en EE.UU. con UPS, el mayor correo privado de ese país.

 

El Sequel de General Motors es más que un concepto, es una unidad de preproducción, y GM está estudiando un proyecto conjunto con Toyota para tener una auto de producción en la calle antes del 2010.


 El Sequel de General Motors , muy cerca de empezar la producción


En muchas ciudades europeas, como Estocolmo, Amsterdam, Madrid, Barcelona y Oporto ya están operando o cerca de operar ómnibus alimentados por hidrógeno, dentro del proyecto Clean Urban Transport Europe (CUTE), EE.UU. está en pruebas avanzadas, y desde 1997 Sao Paulo (Brasil) tiene en marcha un proyecto para convertir su flota de transporte (ómnibus y camiones urbanos) a hidrógeno, lo que aliviaría enormemente la polución de la ciudad.

 

Al igual que otros combustibles no convencionales, se aplicará en flotas operando de garages preparados, mientras se instalan las estaciones de servicio que permitan su uso masivo.

Las "fuel cells" no sólo se pueden usar para vehículos, sino en cualquier lugar en que se requiera energía eléctrica, inclusive a pequeña escala, como una casa o edificio de departamentos. Células de combustible estacionarias ya están en uso produciendo electricidad para suplir de energía edificios y fábricas, como la de General Motors en New York que investiga sobre el tema.

 

Bastaría que el gobierno derivara algunos fondos de los que se usan para pagar sobresueldos, piqueteros o campañas de prensa a la investigación en el área.

Sería hora de empezar, si no queremos perder el tren una vez más...
 

 

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