LA FORMULA ROMANA

Panorama político semanal, 15 de agosto de 2005

 

Agosto 2005
Por Gabriela Pousa (*)

 

““Feliz Día del Niño” Gustavo Lerer

 

Los días pasan. Octubre se acerca. Los problemas tienen que desaparecer. Otra no queda. De allí a las soluciones estructurales, sin embargo, hay distancias abismales. ¿Cómo se hace, pues...? Rescatando algún manual de viejos mandatarios olvidado en los anaqueles de Balcarce 50 donde sólo se lee, con lupa, las crónicas periodísticas para argumentar los gritos o acallar las iras presidenciales. Jurisprudencia política “Made in Argentina”, digamos: Cuando las soluciones escasean, archívese los problemas o, en su defecto, búsquese el modo de distraer la opinión pública. A veces, con Tinelli y Susana no alcanza...

Después, después es otro tema. Después, el 2007 necesitará nuevas argucias pero el tiempo de prepararlas aún no llega.

Como aventuramos una semana atrás, los sobresueldos estaban en lista de espera aguardando el momento de volver a escena. Agotadas las inventivas oficiales, relegado el General San Martín por obra y gracia de un calendario adulterado decretado con “necesidad y urgencia” porque el pueblo se debe divertir, y tras el fin de semana largo, nos esperan los acuerdos desacordados y, nuevamente, el pasado.

Para el Gobierno, la distribución del ingreso consiste en el estudio del enriquecimiento ilícito de los ex funcionarios (con excepción del ex gobernador santacruceño, claro) Para evitar el hartazgo, los setenta dan un paso al costado, por el momento no es necesario mantenerlos en escena, total, siempre hay tiempo de activarlos con un juez de la sintonía de Rafecas a cargo de la causa del Primer Cuerpo del Ejército.

Recuérdese que éste fue el fiscal preferido de Estaban Righi y es, a la vez, quién lleva la causa de sobornos en el Senado en cuyo expediente fue capaz de escribir, a grandes rasgos, que las declaraciones de los funcionarios de la SIDE deben interpretarse en el marco de la formación que tuvieron y como provienen de un “organismo de fuerte impronta militar”, de épocas de dictaduras, se supone que han sido entrenados para mentir. ¿? De allí que, si ellos dicen que Pontaquarto no está involucrado en el asunto, deberá interpretarse que sí lo estuvo o viceversa… Un argumento con un grado de profesionalidad bastante complejo, por cierto…

En este contexto, pues, y mientras los setenta esperan (manoseados, de tanto en tanto, por el grupo Clarín en el marco de extraños derechos humanos), los noventa vienen a ser nuevamente tema.

Los fondos de Santa Cruz, mientras tanto, quedaron en un mero acto, anunciados...

En la agenda del jefe de Estado, la nómina de nombres se acrecienta. Se ha sumado el ministro de Economía, Roberto Lavagna. Pero, ¿cómo salir a agraviarlo? Para el titular de Hacienda era el momento indicado: o descomprimía ahora o adiós a sus ambiciones políticas. La duda de Lavagna es clara: ¿cómo aspirar al 2007 sin Eduardo Duhalde?

El jeque bonaerense puede no ganar la elección -de hecho nunca ha tenido demasiada suerte en las urnas- pero, en la Argentina, está comprobado que no son los votos los que determinan las hegemonías políticas.

Gane quién gane en la provincia, el ex mandatario tiene señores feudales dispuestos a cederle espacio. Nadie olvida que éste pudo con Fernando De la Rúa. ¿Dónde está la diferencia entre la debilidad de entonces y la de ahora? La fuerza de Kirchner se agota en la oratoria.

Si acaso contáramos con un poder fuerte al frente del Gobierno no hubiese sido necesario repartir, en la primer quincena de Agosto, $3.780 millones. Las obras públicas, entre tanto, siguen sin aparecer.

El gran error del Presidente en esta campaña ha sido la de relegar los símbolos del PJ tradicional en pro de una supuesta “transversalidad” inexistente. Lejos del sostén partidario básico que convoca por sentimiento más que por razón a gran parte del electorado situado bajo la línea de pobreza en el conurbano, Cristina Fernández de Kirchner necesita la repartija de fondos para intentar despegar lo más posible el número de votos de los que pueda obtener Chiche Duhalde.

Apelar a una “derechización” del duhaldismo es estrategia equivocada para el Gobierno. Desparramada esa creencia, con un posible pacto con Luis Patti, Chiche Duhalde gana una porción interesante de clase media mientras fortalece su electorado entre los sectores más bajos donde el efecto de las manzaneras se mantiene vigente.

La lucha ahora ya no es por la victoria. Ambas tendrán su banca en el Senado de la Nación. Lo que se disputa con mayor vehemencia es el caudal electoral que consiga cada una de las “damas” para sopesar entonces su fuerza en el recinto. Kirchner necesita una mayoría concreta justo cuando entra en tela de juicio la oleada de decretos que llevan su firma.

El protagonismo de la Corte Suprema no es casual en este juego. Una interesante partida de fondos fue directamente a los miembros del máximo tribunal y dejó de lado al Consejo de la Magistratura. Parece que el mecanismo que “aceita” diferentes sectores sociales sale, sin intermediarios, de Balcarce 50.

La oposición se mantiene en un estado de letargo que por momentos inquieta, sin embargo es posible que los líderes de los demás partidos en carrera adviertan que, el peronismo solo, se desgasta sin pausa pero con prisa.

En este contexto, lo que viene es lo que se ha ido: oratorias efectistas y la ya conocida puja salarial que deja al descubierto el caos sindical. Amenazas de huelgas, contradicciones varias y la necesidad acuciante de emparchar la superficie para que poder transitar hasta Octubre sin sobresaltos. Bastantes hay ya en escena.

A Kirchner le están pagando con la misma moneda y eso comienza a inquietar al entorno oficialista: Rafael Bielsa por un lado, Luis D’Elía por otro, y sigue la nómina de despechados. Si se reparte en las provincias, ¿por qué dejar la Capital de lado? Pregunta que suena en varios de los despachos.

Por otra parte, el gabinete que debiera ocupar un rol secundario cobra un protagonismo no deseado. La inacción pasa desapercibida, la inoperancia, no. ¿Cómo cubrirle las espaldas a Carlos Tomada? La cartera de Trabajo, esta semana, no pudo ocultar la ineficiencia.

El jefe de Estado se impacienta pero nuevamente choca con una realidad inexpugnable: el banco de suplentes está sin gente. Además, cambiar ministros antes de los comicios es un síntoma de debilidad que no está dispuesto a soportar.

La solución sigue siendo la anunciada al comienzo de estas líneas: pan para que se asista a los actos proselitistas y circo para los que quedan afuera. En ese marco, los funcionarios menemistas siguen en la lista. La fórmula elegida por el Presidente para terminar el invierno es conocida. La utilizaron en el Imperio Romano. Luego, sobrevino la caída.


(*) Analista Política. Lic. en Comunicación Social (Universidad del Salvador) Master en Economía y Ciencias Políticas (ESEADE) Queda prohibida su reproducción total o parcial sin mención de la fuente.


 

 

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