Maccarone. Hipótesis sobre su Destitución

 

Agosto 2005

¿En quien se apoya Maccarone? se pregunta el fiel al ver el florecimiento de solidaridad en torno a un obispo cuya conducta clama al cielo. ¿Quién lo protege en tan desdorosa situación? ¿Por qué la solidaridad de la Comisión Ejecutiva de la CEA y la de varios obispos?

Vamos a ensayar aquí algunas hipótesis, no a comunicar informes probados. Vamos a tratar de formular algunos lineamientos informativos para armar, no seguramente ahora, el cuadro complejo que forma el Caso Maccarone.

Hay un hecho indudable: el Nuncio apostólico citó a Mons. Maccarone, tiró sobre la mesa un video cassette y le descerrajó la pregunta casi retórica: ¿Esto es verdad? La negativa hubiese sido tan pueril como inútil. No sabemos si Maccarone llevaba elementos para negociar, pero si los llevaba no tuvo tiempo de exponerlos. El Nuncio le presentó de inmediato un texto con la redacción de la renuncia y con voz de un tenor poco habitual en los diplomáticos le ordenó "Firme ya mismo". Según ciertas fuentes hubo algunos intercambios de tono alto. De todos modos Maccarone dejó el palacio de la calle Alvear como ex obispo y probablemente ex cualquier cosa en la carrera eclesiástica.

Roma est locuta

El papa Benedicto no quiere más escándalos sexuales. Acaba de aplicar las máximas sanciones al P. Burresi, a quien venía siguiendo desde sus tiempos de Prefecto de la Fe.  De hecho el primer decreto de Mons. Levada, actual titular de Doctrina de la Fe fue refrendado por el Papa sin el menor titubeo. Burresi, (¿protegido del Card. Sodano?) acaba de desaparecer de la vida pública de la Iglesia a causa de cargos similares a los que Mons. Macarrone acarrea sobre sus espaldas.

Frente a tan enérgica destitución, que sienta un precedente llamativo respecto del nuevo pontificado, ¿de donde la solidaridad de la CEA? ¿Por qué varios obispos lo han elogiado tanto? ¿Cuáles son las razones para que la prensa, desde la extrema izquierda (Página/12) hasta la centroizquierda (Clarín) y el progresismo conservador (La Nación), con matices diversos pero contestes, tiendan a recomponer su figura y a poner en el primer plano la teoría de la "conspiración" dejando oculto en el fondo el motivo de su destitución, que existe, con o sin conspiradores de por medio?

Poco importa si la tecnología para grabar el video la proveyó un agente o ex agente de los servicios de espionaje del ex gobernador Juárez o si la compraron en una casa de computación, donde se consigue por poca plata. Es casi irrelevante si se trata de una vendetta política, una zancadilla en su carrera o una extorsión privada. El hecho que sí importa es que el obispo estaba allí haciendo lo que el video muestra. Y ni siquiera lo ha pretendido negar apelando a la excusa de un más que improbable montaje de "efectos especiales".

Datos para cuantificar
Para cuantificar el peso político de Maccarone debemos tener en cuenta:

1) Su paso por tres obispados (de los que salió con causas o escándalos similares sofocados por la habitual discreción eclesiástica) Su aspiración de llegar a un arzobispado (Rosario) o al clave puesto de Obispo Castrense (tras la renuncia o retiro de Mons. Baseotto). El ser el representante de la Iglesia en la Convención Constituyente de 1994. Una carrera promisoria a una edad eclesiásticamente temprana (65 años).

2) Los dichos de sus defensores (que atribuyen la denuncia al deseo de "abortar" su brillante carrera) y la cordial relación con el Presidente Kirchner, que eligió no por azar Santiago del Estero como sede de su celebración/inicio de campaña electoral sino porque se aseguraba una homilía complaciente el 25 de Mayo, fecha para la cual una de sus consignas preelectorales era deshacer el entuerto con la Iglesia creado por el caso Baseotto.

3) Su inusual protagonismo durante la gestión del ex fiscal Lanusse como interventor de la Provincia de Santiago del Estero. En esos meses, tuvo una alta frecuencia de aparición mediática, potenció todas las instituciones perieclesiásticas derechohumanistas fundadas por Mons. Sueldo y continuó cosechando los resultados de haber sido un acérrimo opositor al ex gobernador Juárez. Claro que esta vez con el gobierno provincial y nacional de su lado.

4) Su previo paso por la UCA no es un dato menor. Allí formó al elenco de jóvenes sacerdotes que están hoy ocupando puestos claves, consolidando el proceso iniciado por Mons. Alfredo Zecca: recambio del plantel profesoral por medio de la expulsión de todos los que mantienen una formación conservadora o tradicional. Recordemos el poderío económico de la Universidad Católica Argentina y las relaciones creadas durante esos años.

5) Su participación en la Mesa del Diálogo (propuesta por Carmelo Angulo Barturén, actual embajador de España ante la Argentina) y sus vínculos con el otrora todopoderoso Club de San Isidro, en cuya órbita se maneja la "caja" de la Iglesia argentina, "Cáritas", innumerables planes sociales, porcentajes de los cuales (como revelara el diputado piquetero oficilista D'Elía) quedan en la órbita financiera de Mons. Casaretto. Sumemos a esto a la formidable arma de recaudación de fondos que es la "Fundación Felices los Niños" (que le fuera arrebatada al P. Grassi por Mons. Laguna primero bajo maniobra administrativa y luego iniciando una campaña mediático-judicial con imputaciones parecidas a las de Maccarone, aunque Grassi no contara ni entonces ni ahora con la solidaridad de la prensa ni de los obispos).

6) Su conocimiento de hechos y conductas (eventualmente la posesión de documentos probatorios) que podrían involucrar a actuales prelados, rectores universitarios, jefes de departamentos, presidentes de comisiones, etc. en conductas cercanas o periféricas a sus inclinaciones, ya sea como protagonistas o como cómplices tolerantes de dichas conductas.

7) La presión eclesiástica y mediática en su favor, que día a día aumenta. Esta campaña, en cierto modo constituye una reacción conjunta contra la persona del Nuncio Apostólico, de quien se temen otras medidas del mismo tenor. Aquí se verá, en el supuesto caso de que sus relaciones lleguen a sectores poderosos de la curia romana, como es de presumir, cuál es su grado de compromiso con el lobby gay clerical y hasta qué punto éste puede torcer el brazo del Papa.

Hasta aquí, sin conclusiones, un esbozo del complejo tema Maccarone. Quedamos a la espera de más información.


 

 

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