|
|
LA
TELARAÑA DE TELAM
Agosto 2005
Agrupación "Arturo Jauretche" de Télam
El allanamiento a la
administración de Télam, hace tres meses por orden de la jueza federal María
Romilda Servini de Cubría, permitió que agentes de la División Defraudaciones y
Estafas incautaran dos expedientes de órdenes de publicidad con presuntas
irregularidades.
La versión nunca pudo ser desmentida por Alberto Dearriba ni su ayudante Felipe
Yapur. Es una causa iniciada en un organismo de contralor del Estado.
Ahora se sabe algo más de esta investigación. Lo que fue detectado es una
“modalidad” por la cual quien hasta hace unos días fue gerente general Luis
Lázaro, hacía órdenes “cuatrillizas” de ciertas órdenes de publicidad. El
caso concreto que tiene la Justicia es por una orden de 104 mil pesos que habría
sido cuadruplicada. Dios sabrá a qué bolsillos fueron los más de 300 mil pesos
sobrantes. Una maniobra por la que seguramente todos los involucrados tendrán
que responder con sus respectivos patrimonios personales.
Se conoce también que quienes se negaban a “poner la firma” para estafar al
Estado sufrían malos tratos, difamaciones y amenazas de despido. Algo similar a
lo que hemos soportado en toda la Redacción.
A uno de esos compañeros hasta le fue quitado el cargo de jefe, le rebajaron
1.500 pesos de sueldo y lo trasladaron de la sección a “contar bidones de agua”
en diciembre 2004. Las presiones sufridas le trastornaron seriamente su vida
personal y familiar. Un caso similar al de Ana María Bertolini, cuando en
2003 fue desplazada de la jefatura de Información General.
El próximo viernes 19 el compañero referido fue citado para dar su testimonio en
la Justicia y luego también tendrán que concurrir a rendir cuentas todos los
funcionarios imputados.
La resistencia de personal idóneo a que pasaran estos procedimientos ilegales,
convenció en aquel momento a Dearriba para colocar a cargo de la división
Compras a Omar Rincón, yerno del asesor renunciado César Calcagno. Creyó que así
no habría más sobresaltos para el “sistema de transparencia”.
Por el contrario, ahora otras irregularidades se habrían verificado en la
gerencia de Planificación y Medios, a cargo de Eduardo Carlos Solari. Este
funcionario acostumbraba refrendar la designación de proveedores en licitaciones
donde se “dibujaban” dos de los tres oferentes que exigen las normas, para
legitimar así al “proveedor amigo”.
Esta “administración de excelencia” que concluyó, mientras realizaba las
adulteraciones administrativas, recordemos que hacía ingresar “gerentes” con
sueldos de 5 y 6 mil pesos y periodistas, en casi todos los casos, con salarios
superiores a los de muchos otros con varios años de antigüedad y salarios
congelados. Como patrones de estancia, a cambio de esos sueldos, Dearriba-Yapur-Fhürman,
fueron presionando a casi todos esos compañeros nuevos para que sirvieran a su
fracasada política difamatoria, generadora de enconos y de la división necesaria
para quebrar los paros.
En esa tarea sucia, con la ayuda de Yapar-un discutido personaje de Pagina 12-,
tuvo y tiene un rol destacado Eduardo Dustchavsk. Insistente , llegó a editar 18
cables un día de paro. Y ahora giró 180 grados y se “pintó la cara” para
“voltear a la Comisión Interna”. No es casual, lo hace justamente cuando por
primera vez, después de dos años está abierta la posibilidad de una negociación
para alcanzar una mejora salarial digna. Una mejora negada durante los dos años
que duró el zafarrancho “de-arribistas”.
No olvidemos a estas irregularidades, se suman las demandas judiciales de varios
funcionarios del gobierno de la Alianza que, en conjunto, sumarían cerca de 2,5
millones de pesos.
El directorio renunciado, no hizo un mínimo esfuerzo para negociar al menos una
disminución de ese enorme monto. Por el contrario, con sus omisiones e
incumplimientos judiciales, sólo favorecieron el incremento de la carga contra
Télam.
Por ejemplo, Hugo Muleiro, jefe de Redacción y amigo de Dearriba -
un apellido que es todo un programa - tuvo su punto de mayor creación cuando
hizo imprimir un manual de estilo copiado. Ahora cobrará $440 mil pesos de
indemnización. Un despojo similar había cometido a finales de los ’80 tras su
primera jefatura de Redacción, durante el gobierno de Raúl Alfonsín.
Es ésta una inmoralidad bastante difundida entre estos “periodistas de
excelencia” de incorregibles afanes por mejorar su nivel de vida . Lo distinto
es que ahora los alcanzó la verdad y al parecer la Justicia los corre.
telamcarayceca1@hotmail.com
|
|