BIELSA, HARRY Y SEPRIN

 

Septiembre 2005
Por Edgardo Arrivillaga

 

A mediados de septiembre el grupo de tareas del Canciller y candidato en dificultades, Rafael Bielsa, monitoreó la nota publicada en Harrymagazine.com titulada Bielsa.com. Simultáneamente ordenó una búsqueda sobre el medio, su director y con su habitual ligereza lo confundió con Seprin. Ambas publicaciones se parecen en la calidad de las primicias, pero difieren en su enfoque político y sobre todo en su dependencia.

Harry Magazine lleva cinco años en la Web, es una pagina periodística, escriben colaboradores de distintas tendencias y se autofinancia . Seprin tiene excelente información prontuarial, desecha lo periodístico para funcionar como una banco de inteligencia privado en la Web . Otra diferencia es que Seprin tiene una línea mas sesgada hacia la política interna, en tanto que Harrymagazine privilegia la información estratégica internacional. Cuando incursiona en lo nacional lo hace simplemente para liquidar los residuos totalitarios social-fascistas que, enmascarados en el discurso único del progresismo militante de centro-izquierda, pretenden convertir al país en una gran estancia propiedad de una familia, de un hombre, de algunos lacayos. También Harry es sustancialmente y culturalmente más liberal que Seprin, probablemente porque sus autores ya vivieron etapas de la larga guerra civil argentina que no desean que se repita para las generaciones por venir. Agrupaciones como las Madres de Plaza de Mayo o Hijos nos parecen simples esperpentos de un nativismo que impide crecer a la Argentina vulnerando un principio esencial que es precisamente la unidad futura en la diversidad.

Seprin ha sido duramente apretada por vía institucional en estos días y ha sido obligada a silenciar sus ataques contra Bielsa. Esto no es posible con Harry salvo que se proceda a un atentado contra la libertad de prensa o a un atentado individual - posible y razonable en un gobierno mesiánico - cuyas pautas comunicacionales desechan el contrapunto y prefieren el silencio atonal del montonerismo militante que en su juventud los ha incubado. Soy perfectamente consciente de esta situación y he tomado las medidas legales oportunas. Dentro y fuera del país.

También me reservo el derecho de investigar, ahora sí en profundidad, las actividades del candidato Bielsa y de desnudar todos sus acertijos que lo llevan desde su vinculación con el II Cuerpo de Ejercito, hasta su poco comprensible trabajo en Chile y finalmente las promesas incumplidas que sugirió cuando apuntaba a desempeñarse como Ministro de Justicia - ese era su verdadero objetivo y no la Cancillería - en el actual gobierno argentino.

De una vez por todas el triperonismo o biperonismo, el sindicalismo y la pandilla de traidores aventureristas que hoy han copado al partido y a los órganos naturales de expresión de la clase trabajadora - hoy irreversiblemente desocupada - deben sustraerse de la dominación, de la coerción y de la blanda tibieza que ha llevado al país a esta situación.

País manso, estuprable por todos sus agujeros y todas sus riquezas, siempre se acoge a un extraño dominio planetario internacional para justificar tanto las irresponsabilidades locales y nativas como los intentos de dominación interna que sirven tanto para justificar un default, como para renegar de un plan económico mantenido y sancionado por elecciones nacionales por más de una década .Ahora esa misma visión conspirativa justifica lentamente la semidictadura que se desliza como las verdaderas babas del diablo hacia la comunidad nacional.

El país no solo marcha aceleradamente hacia un sistema de economía mixta .Marcha a algo menos excusable. Marcha hacia un sistema de libertades mixtas y esto no lo podemos aceptar.

Hemos pasado del nacionalismo al nativismo y del nativismo a la aldea kirchenrista simplemente privada de nacionalidad. Todo esto no solo no expresa una corriente autárquica de ninguna naturaleza, como se pretende sino que es un simple y deprimente duplicación de las patologías del poder que ya hemos visto en lugares tan distantes como el Zaire, Filipinas, Indonesia, Pakistán y en los últimos años Irak.

Este esperpento esta puesto al servicio de una pandilla hábil para el ejercicio del disfraz y la aventura. El disfraz es el progresismo. La aventura es esa gran pirueta que convierte a los antiguos partidarios de la revolución proletaria internacionalista en los cómplices de los sectores capitalistas que no solo están contra las naciones - la Nacion americana incluida -.sino que prentenden ejercer un nuevo y retaguardista movimiento de reapropiación colonial enmascarado en la solidaridad del colaboracionismo siempre latente con las guerras que perdieron definitivamente en el pasado. Partidarios del gran mercado estatal ayer, son partidarios del gran mercado transnacional hoy .Y los instrumentos son exactamente los mismo así como sus peregrinaciones intelectuales que los han hecho pasar sin solución de continuidad del socialismo al capitalismo y ahora de este al transnacionalismo monopólico asociado a una nueva aldea colonial, la de las casi inexistentes empresas argentinas.

Bielsa es un colaboracionista. La patrulla que campea de forma casi nómada por los pasillos de gobierno son y han sido colaboracionistas, Sólo que ahora son colaboracionistas de un poder austero en lo visible pero no menos eficaz para reducirnos a un estado de factoría.


Gente de nervios frágiles, tanto Seprin como Harry los han puesto malhumorados porque ellos balbucean la lingua franca de la corrupción.

Es el momento entonces de ponerlos mas malhumorados, anticipando la rudeza del riguroso encuentro político que no será en Octubre como esta gente plebeya y algo melancólica cree.Será - a suerte y verdad - exactamente en el 2007.

Mientras tanto hay que protegerse de las babas del Diablo que el cielo del poder argentino destila,
 

 

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