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"USTEDES BUSCAN ARMAS ,NOSOTROS BUSCAMOS TERRORISTAS"
Septiembre 2005
Por Clifford D. May (*)
Escribo esto en mi portátil en el aeropuerto de Atlanta, esperando por un vuelo
retrasado por el mal tiempo. Pero no me puedo quejar. No pasé mucho tiempo en
los controles de seguridad. Por otro lado, si yo hubiese sido un terrorista, ¿me
habrían descubierto antes de que yo asesinase?
No estoy muy seguro. En la mayoría de aeropuertos grandes, hay áreas en las que
decenas de personas se congregan -en los mostradores de billetes, por ejemplo, y
en los laberintos que nos llevan a los detectores de metales y las máquinas de
rayos X. ¿Qué evitaría que un terrorista suicida con una mochila llena de
explosivos se mezclara entre esas multitudes y se volara cuando le diera la
gana?
La solución es probablemente canina: un perro entrenado para detectar
explosivos. Pero 4 años después del 11-S, no hay muchos perros ayudantes en
servicio. Y los que hay - vi uno en Atlanta - no están olisqueando lo
suficientemente cerca a muchos pasajeros. Los autobuses y las estaciones de tren
también necesitan de narices conocedoras.
En los controles de seguridad de los aeropuertos, sólo unos cuantos
pasajeros son seleccionados para entrevistas y revisiones a fondo y esas
selecciones son al azar. Más efectiva sería la singularización, llamada también
profiling, pero no la singularización racial.
El perfil racial no es útil para determinar quién tiene más probabilidades
que otro tratando de secuestrar un avión. Mohammed Atta, Zacarias Moussaoui,
Richard Reid y José Padilla representan distintos orígenes raciales; al igual
también que partidarios del terrorismo como John Walker Lindh y Adam Gahan.
¿Qué me dicen de la singuralización religiosa? La mayoría de musulmanes no son
terroristas - en realidad es más probable que los musulmanes sean víctimas del
terrorismo más a menudo que los judíos o los cristianos. Sin embargo, la mayoría
de terroristas en estos días son musulmanes. Por ello, culpe a los amos
terroristas. Osama bin Laden y Abu Musab al-Zarqawi son empleadores que
discriminan. Cuando hay plazas vacantes para terroristas suicidas, raras veces
reclutan infieles.
Y a pesar de ello, no hay una manera fácil de hacer un "perfil religioso" en un
aeropuerto. ¿Cómo determinaríamos quién es un musulmán? Pregunte y un musulmán
inocente le contestará con la verdad, el terrorista mentirá. Igualmente, aunque
la ropa pueda dar pistas, podemos esperar que un militante islamista en una
misión asesina evite vestimenta característicamente musulmana.
Si el profiling racial y religioso no es buena idea, ¿qué tipo de profiling
lo es? El profiling terrorista; simplemente significa que hay que usar todo el
conocimiento obtenido durante años sobre aquellos que han cometido actos de
terrorismo: Lo que han hecho, cómo han vivido, dónde han estado y cómo se han
comportado.
El 11 de Septiembre de 2001, Estados Unidos fue atacado por 19 terroristas. Cada
uno de ellos -un 100% estadísticamente significativo- era varón, joven y de un
país donde las élites influyentes apoyan y fomentan el islamismo militante.
¿Esto sugiere que los funcionarios de seguridad deberían prestar mayor
atención al hombre joven de Arabia Saudita que a una jovencita de Denver?
¿Debería ser menos interesante un jubilado de Orlando que un adolescente
sudoroso cuyo pasaporte británico indica que vacacionó en Afganistán en el año
2000 seguido de una visita a Chechenia?
Si tuviésemos recursos y tiempo ilimitados, podríamos examinar a cada
pasajero por igual. Pero no los tenemos. O bien damos prioridad a los
controles sobre la base de datos confiables y análisis racional de riesgo o -
nos autoengañamos - , tarde o temprano, sacrificaremos vidas en el altar de lo
"políticamente correcto".
Todo esto es tan obvio, sólo los abogados de la la Unión de Derechos Civiles de
América (ACLU) no consiguen entenderlo. En realidad, la ACLU demanda o amenaza
con demandar en cualquier momento a los funcionarios de seguridad que traten de
usar semejantes técnicas de sentido común.
En el mundo real, nadie tiene un mejor historial en prevención de secuestros
aéreos que los israelíes. Su éxito no se basa en singularización racial o
religiosa. En su lugar escudriñan historiales y comportamientos. Los
funcionarios de seguridad israelíes miran a los pasajeros directamente a los
ojos y les preguntan -no esas preguntitas negligentes de la variedad "¿Alguien
le ayudó a hacer la maleta?" sino preguntas que sondean salidas reveladoras e
inconsistencias. Si las encuentran, investigan. Si no, el siguiente, por
favor...
Le preguntaron recientemente a un funcionario de seguridad israelí cómo diferían
sus métodos de aquellos usados en EEUU. Contestó: "Ustedes buscan armas,
nosotros buscamos terroristas".
Y podría haber agregado que los terroristas tienen perfiles. Pueden ser
reconocidos e identificados. La única pregunta es si tenemos ganas de
admitir eso y actuar de acuerdo a lo que sabemos.
(*)Clifford D. May, veterano corresponsal extranjero del New York
Times, es el presidente de la Fundación por la Defensa de las Democracias.
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