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BIELSA,
LA SANGRE DE LOS COMPAÑEROS SIEMPRE SERÁ NEGOCIADA
Octubre
2005
Por Edgardo Arrivillaga
El presente informe tiene características estremecedoras y a la vez
inevitablemente reveladoras. Estremecedoras porque pone de relieve la
profundidad de las características de la guerra revolucionaria en la dura
Argentina de los años de plomo. La increíble Argentina de los 70. La aventura
inverosímil de un país que parecía haber quedado atrás. Pero que -
subrepticiamente - ha vuelto de la mano de una Presidencia minoritaria que
pretende reivindicar una historia algo esotérica y misteriosa que es - en
esencia - la historia de los sobrevivientes. Y en los sobrevivientes, debemos
reconocerlo, hay siempre una sensación desagradable. La sensación de que algo
descompuesto todavía se mantiene en ellos y sobrevive. Algo que no solo tiene
que ver con la muerte sino simplemente con la traición. La gente como Bielsa,
los sobrevivientes como Bielsa, llevan en su pasado cicatrices de quiebres
sicológicos humillantes. Compensan esos quiebres - en el caso del Canciller un
quiebre que ha provocado ráfagas de muerte en sus propias filas - con un celo
reinterpretativo de la historia que los hace caer en una reivindicación de la
venganza y la simplificación. La Presidencia y la señora Cristina Fernández - germen de una peligrosa presidencia bicéfala después de
octubre, ya podemos avizorarlo y anticiparlo como el comienzo de la noche de
cristal - participan de ese mismo escamoteo de la historia.
Lo cierto es que es necesario que la gente entienda porque Bielsa trabajó para
el gobierno del general Pinochet y porque en esto fue absolutamente coherente
con su propia historia y militancia. Es necesario contextualizar porque los
montoneros son los nuevos marranos de las empresas españolas en la década de los
80 y 90. Es vital que la gente joven, seducida por la estridencia de los Tinelli
shows entiendan finalmente lo que pasó en el país y conque clase de traidores se
rozan y a que clase de traidores se pretende que elijan como sus genuinos
representantes democráticos.
Los jóvenes argentinos de la actual revuelta moral y ausentes de los partidos
políticos, de todos ellos en verdad - no son demasiado diferentes de los jóvenes
que abatieron el Muro, llevaron a Havel al poder en Praga y finalmente
desencadenaron la revolución naranja en Ucrania, consumando la simple
liquidación del socialimperialismo soviético postcolonial - y nada tienen que
ver con gente como Bielsa o Vertvistky. Esos extraños social-fascistas que
esperaron pacientemente el surgimiento de un camporismo para el siglo XXI
entremezclado con un lenguaje nuevo, clara falsificación subdesarrollada del
lenguaje de las modernas y antiterroristas socialdemocracias europeas.
Es cierto que ayudo a todo esto la aparición por vía de un mecanismo de alquimia
electoral de un presidente intelectualmente torpe, cínicamente manipulador y con
una visión de la realidad política petrificada en sus ambiguas neurosis y
tendencias personales.
Soy perfectamente consciente de lo que digo y escribo. Hay una Argentina que
esta muda, encarcelada y amedrentada. Hay otra - también hijos de la medianoche
de los 70 - que campea por las conferencias internacionales, concreta negocios
privatizadores que en nada difieren de los de la denostada época menemista
privatizadora y asume para sí el privilegio de la moralidad y de la razón
histórica. Son también selenitas, pero selenitas irremediablemente nocturnos del
otro lado de la barricada de esa larga guerra civil argentina que creíamos haber
sepultado para siempre por la simple existencia de las libertades democráticas.
Pues esto no es exactamente así y de alguna forma nos equivocamos. El trabajo ha
sido incompleto y la democracia partidocrática ha sido insuficiente.
De 1955 a 1983 la sociedad argentina apuntaba al golpe militar o al golpe de las
formaciones especiales revolucionarias - en rigor de verdad otra forma de golpe
- pero siempre en esencia al golpismo como forma dialéctica de resolución de los
conflictos. A partir de 1983 el consenso se instaló sobre la base de un pacto de
hierro y contubernio entre la clase política, la clase de negocios, algunas
empresas periodísticas y básicamente el mito del arrepentimiento colectivo. Del
golpe se paso al golpismo de los negocios y de la seguridad nacional se articuló
un discurso basado tanto en la inseguridad nacional como en los Derechos Humanos
para una ínfima parte de los argentinos. Derechos humanos mediáticos,
profundamente desgajados de la realidad histórica nacional.
Ahora a medida que la ultima ofensiva montonera que es exactamente ésta - la de
Kirchner y sus amigos - se ha dado por vía de las sesiones de espiritismo de una
democracia tramposa, antirrepublicana y extrañamente hasta antiperonista, es
necesario romper la autocensura de la falsificada imaginación en el poder para
reinstalar la dureza de los hechos prontuariales.
Los Montoneros eran un ejército en operaciones que fue desarticulado, como en
toda guerra, gracias al quiebre y a la debilidad que cundía en sus propias
filas. También, porque las condiciones pretendidamente revolucionarias se habían
volatilizado por la simple ausencia del pueblo imaginario convocado por una
minoría como abstracción, pero no como realidad concreta.
Hoy los reclutas sobrevivientes de ese pasado - como el impasible Canciller -
edifican una carrera política en función de un préstamo cultural - el de la
Revolución como utopía y coartada a la vez - cimentada en la sangre de sus
camaradas entregados.
Ese simple hecho. La traición a su propia sangre militante son un excelente e
incuestionable argumento para no votarlos. Y si esa es la nueva política está
perfectamente claro que ese mito de los nuevos políticos progresistas deberemos
buscarlo exactamente en otra parte.
Edgardo Arrivillaga.
El prontuario de Bielsa
Rosario – Montoneros
12/09/76
Atentado mediante un coche bomba contra un vehículo policial que regresaba de
tareas de vigilancia de un partido de fútbol, en Rosario. Fue accionado por
control remoto, contenía explosivo de alto poder expansivo y cientos de bolillas
de acero para producir mayor daño. Murieron 9 (nueve) policías y 2 (dos) civiles
y hubo más de doce heridos, muchos quedarán mutilados por el resto de sus vidas.
Se inicia investigación.
14/09/76
Resumen sobre publicación periodística (Atentado coche bomba):
El domingo 12 de septiembre, aproximadamente a las 18:50hs, un ómnibus Mercedez
Benz (que transportaba efectivos del batallón de la guardia de infantería de la
Unidad Regional numero II de policía) circulaba por la calle Junín hacia la zona
céntrica. Al trasponer la calle Rawson estalló un poderoso artefacto que se
encontraba dentro de un Citroen rojo que se encontraba estacionado en la calle
Rawson sobre la ochava de los numero pares y casi sobre la calle Junín. El
ómnibus se detuvo después de chocar contra un árbol a 50 metros del lugar de la
explosión.
Los efectivos policiales venían de cumplir funciones en el estadio Club Atlético
de Rosario Central donde pocos minutos antes había concluido el partido de
fútbol.
Atrás del ómnibus circulaba un Renault 12 color verde (patente S 204380)
conducido por el fotógrafo profesional Oscar Walter Ledezma de 56 años con
domicilio en la calle Jujuy 1614. Ledesma viajaba con su esposa Irene Angela Dib
de 42 años y una hija de ambos llamada Andrea Fabiana Ledesma de 14 años de
edad, quien resulto herida en el rostro y cabeza, pero a diferencia de sus
padres ella se salvo de milagro.
Según el informe realizado por el Comandante del II cuerpo de ejercito "Tte.
Gral. Juan Carlos Sánchez", el atentado terrorista dejó un saldo de 9 policías y
2 civiles muertos además de cuantiosos heridos.
Los policías asesinados fueron identificados como:
-
Eduardo
José Ferri
-
Juan
Mitiasevich (padre 2 hijos)
-
Domingo
H. Alfonso (padre 3 hijos)
-
Andrés
Alberto Acosta (padre 2 hijos)
-
Carlos
Gonzalez (padre de una nena de 8 meses)
-
José Luis
Boggiano (padre de un nene de un año)
-
Hugo
Alberto Pellerina (padre de 5 hijos)
-
José M.
Gutierrez (3 hijos)
-
Hector
Dario Petriani
Fuente: Diario La Capital de Rosario - 13/09/76: Nota de tapa y pag 14 -
14/09/76: Pag 5
15/09/76
Se reciben actuaciones policiales labradas con motivo de explosión de coche
bomba. Se anexan al cuerpo de la investigación.
17/06/77
Se tomó conocimiento que el explosivo utilizado en el atentado fue exógeno. La
fórmula de éste explosivo fue desarrollada por ingenieros químicos de la
organización terrorista-BDT Montoneros. Se sabe que la fórmula de este
explosivo sería entregada por la BDT Montoneros (previo acuerdo) en el corto
plazo a las organizaciones terroristas árabes (Al Fatah) en lucha con Israel.
Las negociaciones se estarían haciendo en España entre dirigentes de ambas
organizaciones terroristas. La tecnología para producir exógeno sería a cambio
de lanzacohetes RPG-7 y adiestramiento en el Líbano. El interés de las
organizaciones terroristas árabes en el exógeno es producto de su gran poder
explosivo aun en pequeñas cantidades.
Fuente: Propios Medios
Estos son solo algunos datos que fueron rescatados de la Sección Archivo del
Dest Icia 121. Figuraban constancias que el responsable de la investigación fue
el capitán Heriberto Lavallen, destinado en esa unidad desde diciembre de 1975.
Uno de los detenidos con motivo de esa investigación fue Rafael Bielsa,
surgiendo su nombre a partir de interrogatorios efectuados a otros detenidos en
el LRD Rosario (Castillo). Las presiones y consultas por parte de la
superioridad por la situación de Bielsa fueron innumerables. Su familia,
particularmente su padre, eran muy influyentes en la sociedad rosarina.
Durante los interrogatorios Bielsa se quiebra con llamativa rapidez. Había
quedado psicológicamente afectado por la cantidad de muertos que se habían
producido en el atentado. Cuando se lo detiene, no ofrece resistencia.
Bielsa confiesa que fue responsable de hacer parte de los reconocimientos para
la ejecución de la operación que finaliza con el estallido del auto bomba. Para
llevar adelante el atentado se hicieron reconocimientos durante más de 6 fines
de semana (intercalados). Dice que desconocía cual era la finalidad última del
operativo (esto es muy posible, ya que la metodología usada por la BDT era
utilizar en forma compartimentada distintos grupos, sin develar cual era el
objetivo final buscado). También era claro, que el reconocimiento sobre un
vehículo policial no tendría otro fin que la ejecución de un ataque armado.
Las presiones ejercidas por su familia son coincidentes con el quiebre
psicológico de Bielsa, quien accede a colaborar en las investigaciones sobre
Montoneros. Se estudia la posibilidad de sacarlo del país, a condición de
informar a partir de los requerimientos que se le vayan formulando. A través de Jef II se le facilita su extradición. Se acuerda su instalación en España. Se
acuerda la metodología para la transmisión de la información.
Los informes que Bielsa remite desde España están referidos a la permanencia y
movimientos de los DT en ese lugar. Mantiene reuniones reservadas con Ricardo
Zucker. La intención era que Bielsa penetre la Base Madrid (Manuel Roque), donde
pasaban los militantes que luego se dirigían a el Líbano a realizar un curso de
operaciones militares.
Su dependencia inicial del Dest Icia 121, termina en el momento que se instala
en España, asignándosele un nuevo contacto con asiento en Buenos Aires. Sus
informes, cargados con algún giro poético y anécdotas, dan nombres reales de los
DT y sus correspondientes NG. Su rendimiento como informante es considerado
óptimo, habida cuenta que debido a sus datos precisos permiten la detención de
varios DT que reingresan al país.
Instalado en España, se apresura en buscar su regreso al país. Apela a los
contactos de su familia. Recibe en España un contacto, que Bielsa expresa en
documento publicado en internet que se trata de Roberto Enrique Luqui (no
sabemos si esto es cierto). Solo se conocía por aquellos tiempos que un contacto
importante del EMGE era quien impulsaba su regreso. Jef II aconseja que su
regreso era prematuro y podía ocasionar serios problemas de seguridad para el
informante. Lo cierto es que no solo regresa al país, sino que le dan un puesto
en la administración del gobierno.
Lo expuesto no solo es absolutamente verídico. Al respecto, se dispone de mucha
más información. Pero creemos conveniente inicialmente no profundizar en el
tema, como forma de respetar a los muertos. Aunque conocemos los nombres de cada
uno de los caídos producto de los informes del hoy defensor de los derechos
humanos y actual canciller.
Que haga su vida, no es exactamente un problema
nuestro, que participe en política, no es tampoco problema nuestro, además no es
el único que de alguna manera ha intentado el reciclaje político por vía de la
democracia participativa, pero no permitiremos mansamente que pretenda
transformarse en un héroe que ayudó a salvar vidas.
Por otra parte, un compañero de ruta de Bielsa, nos referimos a Miguel Bonasso -
el ambiguo biógrafo de Yabrán - ha dejado las cosas bastante claras en un
artículo publicado en el diario Página 12, el cual agregamos a continuación. En
el artículo, hay elementos significativos referentes a los infiltrados. Tema
sobre el cual el mismo Bonasso conoce bastante. Y en profundidad.
Para cerrar el cuadro, en estos días, se escuchó una declaración de un ex agente
de inteligencia, seguramente perteneciente al Dest Icia 123 (Paso de los
Libres), que difundió la metodología de "lancheo" utilizada en el puente
internacional, lo que le costó el puesto al titular de Gendarmería Nacional.
También recordamos que Bielsa, el hoy Canciller, era el jefe del área militar.
Veamos ahora el prontuario Bielsa segun Bonasso.
PAGINA 12 Agosto de 2002
EXCLUSIVO: UN ESTREMECEDOR INFORME DE INTELIGENCIA MILITAR DURANTE LA
DICTADURA
Lo que sabía el 601
Son 93 carillas secretas preparadas en junio de 1980 por el Batallón 601 que
analizan la segunda contraofensiva de Montoneros. El nivel de detalle es
estremecedor: hasta figura quién es la maestra de sus hijos en La Habana. Tanto
conocimiento hace preguntarse quién o quiénes fueron las fuentes. Ahora, estos
papeles son parte central de la causa del juez Bonadío.
Por Miguel Bonasso
Un documento secreto de la inteligencia militar (Batallón 601), nunca publicado
hasta este momento, revela que el Ejército tenía un conocimiento casi perfecto
sobre la intimidad organizativa de Montoneros y sus planes políticos y
militares. A tal punto, que sugiere la posibilidad siempre enunciada y nunca
probada de una infiltración en los altos niveles de la organización guerrillera
peronista. El extenso informe (93 carillas) está caratulado "estrictamente
secreto y confidencial", fue elaborado en junio de 1980 por la "Central de
Reunión" y forma parte del corpus estratégico de la causa 6859, a cargo del juez
federal Claudio Bonadío, que investiga el secuestro y desaparición de 18
militantes montoneros, de los cuales solamente sobrevivió Silvia Tolchinsky,
actualmente residente en España.
El proceso judicial, que ha causado inquietud en los medios castrenses, le ha
significado el procesamiento y la orden de prisión a casi cuarenta represores,
empezando por el ex dictador Leopoldo Fortunato Galtieri, recientemente operado
de una enfermedad terminal. El texto elaborado en Viamonte y Callao, se
complementa en la causa con otro informe de la Dirección General de Inteligencia
de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (D.G.I.P.B.A./ Div. CR.Extr. nº
605, de marzo de 1980), que firma el comisario mayor Alberto Rousse, Subdirector
General de Inteligencia. El documento detalla las caídas de los militantes
montoneros y revela que la fuente es el Batallón 601 (el Servicio de
Informaciones del Ejército). El comisario Rousse evalúa la información como
A-1, el rango máximo de seriedad en el argot de los servicios. Lo mismo puede
decirse del análisis principal, compuesto por diversos informes parciales, pero
redactado posiblemente por una mano única, una rara avis en el mundo de la
"inteligencia": un espía realmente inteligente.
La "segunda contraofensiva"
En marzo de 1980, a despecho de las pérdidas estratégicas sufridas en 1979,
durante la primera etapa de la llamada "contraofensiva popular", la Conducción
Nacional de Montoneros (CN) lanzó una segunda oleada de jóvenes militantes sobre
el país. Varios de ellos, que integraban la estructura militar de las TEI
(Tropas Especiales de Infantería) fueron secuestrados con sugestiva velocidad;
en algunos casos a menos de una semana de haber ingresado clandesti-namente a la
Argentina.
Todos continúan desaparecidos.
Las TEI y las TEA (Tropas Especiales de Agitación), eran los instrumentos con
los que la CN, cada vez más cegada por una visión militarista, pretendía actuar
como motor de arranque de un levantamiento popular que no se produjo.
Desgraciadamente, a pesar de las escisiones y las fuertes condenas internas, la
Conducción no había hecho una autocrítica de la "Primera Contraofensiva" de
1979, cuestionada por acciones "comando" espectaculares y cruentas, que causaron
más espanto que aprobación en la sociedad civil. El resultado para Montoneros
fue catastrófico: perdió el 75 por ciento de los militantes enviados desde el
exterior, empezando por un miembro de la Conducción Nacional (Horacio
Mendizábal), seis miembros del Consejo Superior del Movimiento Peronista
Montonero, entre los que se contaba el ex diputado Armando Croatto; valiosos y
experimentados dirigentes políticos como el puntano Julio Suárez; dirigentes
sindicales de base, como José Dámaso López o juveniles, como Jorge Gullo,
hermano del líder de la JP, Juan Carlos Dante Gullo.
Ya antes de la Contraofensiva, en febrero de 1979, el Movimiento peronista
Montonero (MPM), había sufrido una importante escisión conducida, entre otros,
por Rodolfo Galimberti. En diciembre de ese mismo año, otro grupo que incluía la
mitad del Consejo Superior del MPM rompió con la CN, criticando el "militarismo
y aparatismo" de la trágica maniobra. A pesar de las divisiones y señalamientos,
la CN insistió con su estrategia y envió otro contingente de militantes al país,
encuadrados preferentemente en las TEI y las TEA. El resultado volvió a ser
letal y Montoneros ingresó a partir de entonces en un plano inclinado del que no
se recuperaría nunca. Este es el contexto histórico en el cual uno o más
miembros del 601, escribieron (¿con ayuda de algún infiltrado? ¿con el trabajo
esclavo de algún prisionero al que luego igual asesinaron?) su extenso análisis
acerca de la BDT ("Banda de Delincuentes Terroristas") Montoneros.
El Informe
El largo análisis del 601, comienza haciendo referencia a otro documento, del 15
de octubre de 1979, donde registraban ya la "crisis interna de la BDT", "causada
por la decisión de la CN de lanzar la maniobra de la contraofensiva en el país".
Recuerda que "un conjunto de intelectuales del ‘MPM’ se hallaba elaborando una
propuesta política llamada ‘proyecto nacional revolucionario’, que se
presentaría ‘a personalidades extranjeras’". "En general tendía hacia los
postulados de la socialdemocracia europea, por considerar que era lo más potable
para EUROPA, los ESTADOS UNIDOS y países socialistas". Tras analizar, sin
triunfalismos, que los réditos políticos de la "contraofensiva" fueron
"escasos", el anónimo redactor (o los anónimos redactores) subrayan que la "BDT"
"sigue adjudicándose el liderazgo de los movimientos de fuerza ocurridos en el
país, por diversas causas, durante el año pasado". Luego comenta, con el mismo
tono, la escisión del DT ("delincuente terrorista") Rodolfo Galimberti y un
"grupo de adherentes" que, además del daño político, obliga a la organización a
enviar al país "otros miembros de nivel, para cubrir los claros dejados por el
grupo disidente". Lo cual a su vez le supondrá a la organización las graves
bajas detalladas más arriba.
"Aproximadamente en noviembre de 1979, los militantes prófugos se repliegan al
exterior", dice el documento y añade un dato logístico que tendrá consecuencias
letales para los integrantes de la segunda contraofensiva: "El material salvado
de la acción de las FFLL (‘fuerzas legales’) es depositado en empresas
guardamuebles previendo su retiro, para continuar la actividad, entre Feb/mar
80, lo cual es desbaratado al efectuarse procedimientos sobre dichas empresas",
en diversos puntos del país y secuestrar "la casi totalidad del material", que
incluía elementos para la propaganda y las comunicaciones, armamento y
explosivos, obviamente "embutidos" en muebles y objetos aparentemente
inofensivos. Material comprado preferentemente en el exterior que ingresó "desde
países limítrofes como Chile, Bolivia y Brasil (...) mediante el empleo de
personas no encuadradas en la BDT, que lo transportaron ‘embutido’ en casas
rodantes o trailers..." En los guardamuebles cantados, los operativos del
Ejército (y en algún caso de la ESMA) montarían guardia para secuestrar a
quienes regresaban o venían por primera vez, para la segunda contraofensiva.
Después de evidenciar un conocimiento minucioso del modus operandi de la "BDT",
lo cual finalmente es menos llamativo, el documento ingresa en un plano íntimo,
anecdótico, que sí llama profundamente la atención al que conoce la materia. El
terrible "narrador omnisciente" relata pormenores del encuentro que mantienen en
"la Comandancia" (por entonces ubicada en la escasamente penetrable Habana), el
secretario general del Partido Montonero y Comandante en Jefe del Ejército
Montonero, Mario Eduardo Firmenich, con el jefe del Comando Táctico que fue al
país, comandante Raúl Clemente Yaguer (NG; es decir "Nombre de Guerra") "Roque".
Yaguer, que según el 601 ha presenciado "uno de los atentados realizados por las
TEI, el cometido con el señor (Francisco) Soldati", donde hay bajas montoneras,
"pone de manifiesto su escepticismo en cuanto a la eficacia de las TEI
instruidas en MEDIO ORIENTE, pues le dice a éste (Firmenich) que ‘los cursos
Pitman no van’". El humor negro, tajante para volcar la crítica, era típico de
Yaguer. La exactitud de la observación también: no había muchos puntos en común
entre el conflicto armado palestino-israelí y la lucha popular (eminentemente
política y social) contra una dictadura que hablaba el mismo idioma y usaba los
mismos símbolos.
Los servicios argentinos andaban por todo el mundo, ya se sabe, no es raro
entonces que supieran cómo se reclutó a quienes irían, con indudable coraje y
entrega, a la gigantesca sartén que era la Argentina de 1979. "La
responsabilidad de esta tarea la tenía el Departamento Europa de la SRE
(Secretaría de Relaciones Exteriores de Montoneros) (...) Otro centro importante
se encontraba en México y funcionaba allí en la llamada ‘casa del MPM’". El
Informe del 601 abunda en datos sobre la relación militar entre Montoneros y Al
Fatah, que había sido imprudentemente publicitada en una entrevista concedida al
semanario español Cambio 16, por el jefe de la estructura militar, Horacio
Mendizábal, quien luego caería en combate, durante la primera Contraofensiva. La
revelación de "Hernán" o "el Lauchón", como se conocía a Mendizábal en
Montoneros, causó alarma en el alto mando palestino y atrajo definitivamente
sobre los guerrilleros argentinos la inquietante mirada del Mossad israelí. Que,
según algunas fuentes, nutrió con información al 601.
Lo que inquietaba al Mossad
"Posteriormente. prosigue el Informe- los militantes convocados para realizar
cursos en el Líbano, realizaban un curso completo (de dos meses de duración) de
adoctrinamiento político, en base del ‘Manual Roqué’, en Madrid y luego viajan
para realizar la instrucción militar en Medio Oriente". El "Manual Roqué", que
llevaba como título formal "Curso de formación de cuadros del Partido
Montonero", había sido escrito en México por el comandante Julio Iván Roqué
("Lino"), que en 1977 regresaría clandestinamente al país y se batiría, en
absoluta soledad, contra una nutrida patota de la ESMA, a la que le causó tres
bajas. Para que no lo reconocieran y supieran que era un miembro de la
Conducción Nacional, cuando se le acabaron las municiones se voló a sí mismo con
una bomba de exógeno. Los propios marinos quedaron impresionados por su
heroísmo. El "Cuervo" Alfredo Astiz, en su célebre charla con la periodista
Gabriela Cerutti, le confesó que nunca sintió tanto miedo como en ese combate
contra un hombre solo. El "Puma" Jorge Perrén, jefe operativo del GT33/2 y jefe
del operativo contra Roqué, desalentó la nauseabunda euforia de un prisionero
que se había pasado de bando e intervenido en el tiroteo: "Yo no festejo la
muerte de un enemigo que combate de esa manera".
"La instrucción militar que brinda Al Fatah a la BDT - prosigue el 601 - obedece a
convenios firmados en 1978 por el DT (NL) Horacio Alberto Mendizábal (NG)
‘Hernán’ y el responsable militar de Al Fatah, Abou Jimad. En estos convenios
constan los compromisos, por parte de ésta, de prestar ayuda en cuanto a la
instrucción militar y la compra de armamento y, por la BDT, de instalar una
planta de elaboración de explosivo plástico (exógeno), disponibilidad de
personal técnico para ello, manteni-miento y producción (esta última de
propiedad exclusiva de la OLP-Al Fatah)". Al "Instituto" no le preocupaba mucho
la solidaridad política de Montoneros con la causa palestina; inclusive el hecho
notorio de que sus representantes en Asia, África y Medio Oriente fueran "en
alguna medida, los portavoces oficiales de los palestinos en cuestiones
relacionadas con el Depto AMÉRICA de Al Fatah". Pero, alguna vez lo advirtió- no
iba a tolerar una alianza militar.
El detalle revelador
El capítulo referido a la Conducción Nacional, sus distintos instrumentos
organizativos y sus propuestas tácticas y estratégicas, es interesante para el
especialista pero puede ser obviado ante los lectores, en la medida en que su
información podía ser recogida a través de la nutrida prensa pública del
Partido, el Movimiento y aún el Ejército Montonero, que editaba su revista
"Estrella Federal". Más significativas son algunas reflexiones que hacen al
ánimo interno de los Montoneros que estaban en el exterior, tras el desastroso
resultado de la primera contraofensiva. El documento no sólo detalla cambios
organizativos que dan por superado su anterior análisis informativo (el IIE del
15 de octubre de 1979).
"La reorganización y reestructuración actual, está más acorde con la realidad
que vive la BDT; se ha dejado de lado la ampulosidad que la caracterizaba en
épocas pasadas; influye en esta nueva organización la falta de cuadros
partidarios que reemplacen las bajas producidas, las deserciones y las figuras
que, en franca disidencia con la CN, han abandonado sus filas para generar
nuevas organizaciones que si bien no divergen en lo ideológico, no comparten los
puntos de vista de la CN en cuanto a la apreciación de situación y metodología a
emplear para el accionar - ’militarismo’; otra causa de las disidencias y
escisiones la constituyen ‘la falta de democracia interna’ y ‘elitismo’ reinante
en el seno de la banda, lo que molesta y causa desagrado en los niveles
inferiores (capitanes, hasta tenientes, especialmente)".
El
conjunto del documento es riguroso en cuanto a personas, nombres legales y de
guerra, fechas y circunstancias; las erratas son las mínimas que se pueden
encontrar en 93 carillas a un espacio, hablando de una sociedad secreta. Pero
donde la minuciosidad se torna más que inquietante, es en la descripción de un
ámbito que se suponía más que hermético para esas fechas: la Secretaría General
y sus distintas dependencias: Comunicaciones, Seguridad Personal, Técnica,
etcétera. El documento, tal como llega a manos de Página/12 (que, conviene
aclararlo, no es gracias a ninguna fuente tribunalicia), registra anotaciones de
puño y letra de otro personaje de la tiniebla que corrige y perfecciona la
información. Sobre todo la "operativa", la que les permitirá vigilar "el
objetivo" y caer sobre su presa. Así, por ejemplo, donde dice a máquina
"Comunicaciones: a cargo del DT (NG) ‘MARTIN’", el misterioso lector añade:
"Gurí", como nuevo nombre de guerra.
"La Secretaría Técnica tiene como responsable a la DT (NL) Silvia Tolchinsky de
Villareal (NG) Chela, de nivel Tte. 1º. Le dependen directamente un centro de
computación de datos, el archivo, la guardería y la oficina de la comandancia".
Una fuente ignota detalla que en el centro de computación de la Comandancia, en
algún lugar de La Habana, puede encontrarse "una computadora TRS 2 System, con
consola de mando, pantalla, impresor y cuatro aparatos para discos ‘TRS 2’ o
‘Basic Disk’; a esta computadora se le pueda anexar teléfono y grabador; hasta
los primeros días de 1980, estaba programada para trabajar con información de
los legajos personales de los militantes". "El archivo a cargo de la DT (NG)
‘Raquel’ (‘Mac Donald’, añade tras una breve flecha el de las anotaciones
manuscritas), Tte, contiene los documentos de la BDT e información necesaria
para sus actividades".
¿Quién conoce ese ámbito reservado? Cuba mantiene en aquel momento relaciones
diplomáticas con la Argentina. Es lógico que su gobierno, de por sí discreto y
cuidadoso en este tipo de actividades, no permita que haya filtraciones. ¿Quién
ha logrado traspasar la severa vigilancia de las Tropas Especiales, que hasta le
sirve la comida a la Comandancia Montonera, para evitar indiscreciones? ¿Quién
puede perforar la malla de esa tropa de élite que responde directamente al
Comandante en Jefe, Fidel Castro? Alguien lo hace. Alguien que ha caído en manos
de los "horribles" o, lo que es peor, que está perfectamente libre y sabe de que
habla. Pero ¿quién? Su sombra se destaca en un tema aparentemente menor, que es
la guardería de La Habana. Allí conviven "los hijos de los compañeros". De los
compañeros que están transitoriamente en Cuba, como el propio ‘Pepe’Firmenich,
cuya hija está en la guardería - o de algunos compañeros que "han caído" en
Argentina.
El Informe, una vez más, es aterradoramente preciso: "La guardería está a cargo
de la DT (NL) Susana Brandinelli de Croatto (que ha ido allí, tras la caída de
su compañero Armando Croatto en la primera contraofensiva). Está solventada por
las Tropas Especiales Cubanas, en cuanto alimentación y personal. Fidel Castro
regaló un vehículo ‘combi’ para el traslado de los niños hasta los ‘círculos’
(jardines de infantes) donde concurren los hijos de madres trabajadoras. (El
corrector de la tiniebla ha trazado un círculo alrededor de ‘combi’ y ha
subrayado los nombres y la palabra ‘círculos’). Los hijos de los DDTT
(‘Delincuentes Terroristas’) que ahí se alojan son atendidos de sus problemas de
salud en el Hospital Centro de La Habana; el equipo médico encargado de esta
labor está a cargo del Dr Valdez Martin. Esta guardería cuenta con una asesora
pedagógica, Hilda Coronel y una psicóloga conocida como Ruth, las que hacen
visitas mensuales a la instalación. En forma permanente se desempeña una
enfermera de Salud Pública llamada Lidia. La asesora pedagógica es quien se
encarga de matricular a los hijos de los DDTT en los ‘círculos’".
Es imposible citar todo lo que el documento enumera. Pero no hay detalle
orgánico que se les escape: hay precisiones sobre los cursos que se dan en la "Orga",
sobre su producción de armas y explosivos y un engendro que les preocupa mucho:
la emisora de onda corta - "Radio Noticias del Continente" - que la "BDT" ha
montado en Costa Rica para perforar el cerco informativo en Argentina. La
emisora sufre ataques armados y, finalmente, una fuerte presión del gobierno
militar, hará que los costarricenses anulen la licencia. La información interna
de la radio es impecable. Con detalles que demuestran la permanente
actualización operativa de los datos: al lado del nombre de uno de sus
ejecutivos, Carlos Suárez, el misterioso comentarista, escribe: "Cap Fed". Tiene
el dato preciso: el hombre está clandestinamente en Buenos Aires.
Por las incontables carillas desfila toda clase de nombres. Tanto los de los
militantes, como los de las personalidades, nacionales y extranjeras, con las
que Montoneros ha tenido o tiene contacto. También rompe una regla de oro de
esta clase de informes, que suele ser la jactancia y el autobombo del burócrata
del terror que lo perpetra. Cuando no sabe algo, el informe lo dice; como en el
caso de la sección "Editorial": "No se posee abundante información sobre este
ámbito de la secretaría de relaciones exteriores". Lo único gordo que se le pasa
es la reunión de Managua, de marzo de 1980, donde se parte en dos el Consejo
Superior del MPM. Registra la agitada reunión y sus conclusiones, pero admite
que no sabe en qué país latinoamericano fue realizada.
Las caídas
Como ya se dijo, el 601 compartió su información acerca del grupo de las TEI con
Inteligencia de la Bonaerense. Este informe es mucho más corto y puntual, pero
acerca un dato estremecedor a la investigación del juez Bonadío: la velocidad
con que fueron cayendo los militantes al ingresar al país. Según este documento
Angel Carbajal (Quique), entró a la Argentina el 5 de febrero y fue secuestrado
el 21. Julio César Genoud (Facundo o Raúl) entró el 26 de febrero y fue detenido
el 27. Mariana Guangiroli (Toti) lo mismo. Verónica Cabilla (Cecilia) igual que
los anteriores. Ernesto Emilio Manuel Ferré (Chino), jefe del grupo, que había
reingresado el 10 de febrero fue capturado el 28. Miriam Antonio (Gringa o
Lucía), sobrina de Jorge Antonio, igual que el Chino. Raúl Milberg (Ricardo),
pasó la frontera el 5 de febrero y fue detenido en la misma casa en que cayeron
los anteriores. Ricardo Marcos Zucker (Pato), hijo del actor cómico Marcos Zucker,
regresó de España a comienzos del 80 y cayó en una cita el 29 de febrero. Marta
Libenson (Ana), igual que el Pato Zucker. Matilde Adela Rodriguez había
regresado poco antes de su caída, el 29 de febrero de 1980. Según el informe, la
inteligencia montada a partir de los guardamuebles fue decisiva para "tirar de
la piola" y que fueran cayendo. Alguien en el ámbito judicial explora otras
hipótesis.
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